jueves, mayo 19

Zapatero y el terrorismo: Una opinión más prosaica

He estado pensando sobre el asunto del gobierno y la declaración de las Cortes acerca una posible negociación con ETA. Pero esta vez he intentado ponerme en la piel del presidente del gobierno, tratando de dejar a un lado filias y fobias, aunque solo fuera para ver que se me ocurría.

Creo haber llegado a una teoría (que algo debe al artículo de Adolfo Moncada que pongo más abajo) desde luego más prosaica que las dos visiones extremas, la rosa que propone como explicación la profundísima bondad natural y extraordinario sentido de estado del presidente, y la negra que propone al presidente como el verdadero anticristo.

Tal como le pasó a Aznar en el 96, el gobierno de Rodriguez Zapatero tiene dos prioridades, por este orden: durar y ganar las siguientes elecciones por mayoría absoluta. Para durar necesita del apoyo de los comunistas de IU y de los separatistas de ERC principalmente.

Para ganar las siguientes elecciones tiene dos vias: la llamada "lluvia fina", y la que yo denomino "lluvia gruesa". Personalmente creo que el tema de la "lluvia fina" es un término bastante equívoco porque realmente el gobierno Aznar disfrutó de un hito memorable en la historia española como fue la mejora de la situación económica. Y eso de "lluvia fina" no tiene nada. Por desgracia, Zapatero poco puede rascar de ahí, porque mejorar la situación económica por encima de donde la dejó Aznar es poco menos que imposible. Es más, lo probable es que la situación económica empeore, aunque solo sea en lo que se refiere a la subida de los tipos de interés que ahora si que la va notar una amplia capa de la población como resultado dela expansión del mercado hipotecario.

Lo que los socialistas han denominado "mejora de las libertades civiles" es otra vez un término muy bonito, pero que a la larga no tiene impacto en la mayor parte de los votantes. Toda la legislación que en este ámbito están aprobando impacta a una parte extraordinarimente reducida de la población. Como propaganda para progres de salón está bastante bien, pero a la persona que tiene que pagar un hipoteca todos los meses le dice más bien poco.

De modo que nos encontramos con un gobierno que tiene, por un lado, una "lluvia fina negativa" que también podríamos denominar "el pedrisco" aproximándose por el horizonte via subida de tipos de interés, y por otro lado no tiene nada interesante que ofrecer a parte de sonrisas beatíficas que tampoco pagan la hipoteca a final de mes.

De modo que Rodriguez Zapatero tiene que buscar un buen paragüas que le proteja del pedrisco, o sea que le permita mantenerse en el poder y posteriormente mejorar su cota de votos. La política de la "lluvia gruesa" poder dar al pueblo la mayor alegría de todos los tiempos. Y, ¿qué mejor noticia puede dar al pueblo español que el fin del terrorismo?. Sin duda cualquier político español de los últimos 25 años habría dado su brazo derecho con tal de poder haber sido el magno anunciante de tan buena nueva.

Como los separatistas vascos no son idiotas (al menos algunos de ellos) probablemente hayan visto la situación con claridad, y le hayan presentado al gobierno un caramelo lo suficientemente azucarado como para que no puedan renunciar a él. Por si acaso se les ocurría renunciar ahí tienen a los separatistas catalanes para acabar de "motivar" al gobierno. Cada vez estoy más convencido que si el gobierno está dando los pasos que está dando no es sino por su ansia desesperada de asirse a un clavo ardiendo que tiene pinta de quemar poco. Al final, todo esto no es más que un órdago personal y absoluto del presidente del gobierno que no ve otra posibilidad para perpetuarse en el poder. Es decir, yo estoy convencido que Zapatero genuinamente piensa (bien porque lo haya visto él o porque se lo hayan hecho creer- más probable esto último) que hay una posibilidad para la paz. Y no solo eso, sino que esta posibilidad es la única que tiene él de seguir no solo en el poder sino en la vida política. Por que claro, ¿cuanto iba a durar Zapatero como líder del PSOE en caso de perder unas elecciones o de volver a ganar por la mínima?. Pues bien poco tiempo.

De modo que según lo veo en la consecución del fin de ETA están puestas todas sus esperanzas políticas. Y esto es probablemente una visión acertada de la situación. Sin embargo no olvidemos aquello de la canción "caballo viejo no puede perder la oportunidad". Zapatero está desesperado y los separatistas se aprovechan de ello, pegandonos una patada en el culo al resto de los españoles claro. Es decir, Zapatero ha hecho un análisis correcto, pero no tiene ni la experiencia política ni la inteligencia para poder jugar la partida con sus cartas completamente al descubierto. Y es que para salir bien parado de este juego se necesita una habilidad que pocos políticos en España, y aún en el mundo tienen.

No hay comentarios: