lunes, junio 27

La transgresión ya no es lo que era

En una conversación de amigos este fin de semana uno dijo que el problema de Polaino era su "inoportunidad". Todos estabamos de acuerdo. Y dimos gracias conjuntas de la inoportunidad de Polaino. Esperamos sinceramente que siga siendo tan inoportuno durante muchos años.

Es curioso que en la progresía que nos gobierna y a veces nos domina cuando se quiere hacer elogio de algún escritor, cantante, artista, político o lo que sea se dice de él que es un "transgresor".

La medalla de la transgresión se lleva con honor por el susodicho progre de turno, mientras que en los telediarios los locutores babean mientras pronuncian la singular palabra: "transgresión".

Cuanto más "transgresor" es uno, más facilidad tiene de acceder a la pública mamandurria, al pesebre estatal, y a la alabanza de los medios. Si la transgresión dura el suficiente número de años, el ínclito podrá verse muy laicistamente canonizado (¡ojo! en vida) por el suplemento cultural (sic) del diario independiente por excelencia, y hasta será recibido por el Señor del Talante reservando el tiempo que no tiene para 3 millones de familias.

Por desgracia Polaino no ha podido gustar de las mieles de la "transgresión" y eso a pesar de haber puesto los pelos como escarpias a una mayoría considerable de la "transgresión" oficial española. Da la sensación que como en el caso del PRI en Mexico, la transgresión en España se ha institucionalizado. Es el fin del arte. Que pena.

Por cierto esto que publica cambiaelmundo está muy bien. Si tuviera que hacer un comentario simplemente diría que donde el bitacorista ve en el desmarque del PP una actitud a posteriori yo estoy convencido que fue pensada bastante a priori. Siento ser asi pero yo me quedo más tranquilo con la máxima que dice: Piensa mal y te quedarás corto.

1 comentario:

fdadfsa dijo...

¡Mira esto! ¡Es genial!
Marta, como siempre, acertadísima.
http://alemaniaeconomiasociedadyderecho.blogspirit.com/archive/2005/06/23/el_matrimonio_gay.html