martes, junio 21

Me doy por aludido

Eduardo de ens escribe estupendamente, de verdad. Y además tiene un considerable sentido del humor. Lo leo con gusto y ganas.

Como no admite comentarios en su bitácora tengo que escribir mis opiniones sobre lo que él escribe en la mia. Desconozco si alguien más se ha "quejado" (utilizo las comillas porque lo mio no era queja, era un lamentillo apagado, "zin acritú") de su comentario sobre la España de "charanga y pandereta". Por lo tanto me doy por aludido en sus entradas posteriores.

Me tendrá que reconocer Eduardo que el comentario de marras es una generalización algo injusta. Eso es lo que yo quería dar a entender con el mio. Es como si me dedico a hacer chistes de los argentinos y la humildad. Nada bueno puede salir de ahí.

Por otro lado es importante saber que los españoles nos defecamos (con perdón) en nosotros mismos siempre que estemos (fisicamente) en España. Fuera de la patria, estado o conjunto de nacionalidades, las cosas cambian y no admitimos crítica alguna.

ANECDOTA FINAL: Hace unos años Francisco Umbral en su columna diaria de El Mundo hizo una serie de comentarios poco amables sobre Luis Solana, antiguo presidente (socialista) de Telefónica y por aquel entonces también columnista de El Mundo. Para hacer ver sus sentimientos al dia siguiente Luis Solana contó en su columna una graciosa y gráfica anécdota. Trataba de un tipo que era forofo absoluto de un ciclista en particular. Le seguía a todos los lados, lloviera, nevara o hiciera calor. Un dia el forofo o hincha llegó excitado a su casa gritándo:

- ¡¡¡¡Me ha hablado, me ha hablado!!!!

Y su madre le preguntó

- ¿Y que te ha dicho?

Y el hincha excitado dijo:

- Me ha dicho: ¡¡¡Apártate de ahí, hijodeputa!!!

Pues eso.

2 comentarios:

Carol dijo...

:O!!! Gracias por tu comment en mi blog, creo tienes razón! En el caso de mis padres ocurrió tal y como dices, uno de los dos no se casó para siempre sino hasta que lograse su interés.

Es verdad, una cosa lleva a la otra.

Mucha razón también en lo de los españoles fuera de la patria. Conozco unos cuantos, residentes en Venezuela. Añoran su tierra y trabajan como nadie.

Un saludo.

Embajador en el Infierno dijo...

De nada, Carol. Ya he puesto otro comentario en tu bitácora.