viernes, julio 15

Al fin

Ya he terminado de leer la biografía de Franco escrita por Luis Suarez. No hay duda que la satisfacción que produce el terminar un libro de ese tamaño es un sentimiento altamente narcisista, pero al mismo tiempo necesario para animar a abordar en el futuro nuevas lecturas de este calibre.

Como ya comenté en una ocasión anterior me ha enfadado considerablemente la pobrísima edición del libro. Esto incluye repeticiones abundantes, referencias a hechos supuestamente narrados que no aparecen por ningún sitio, referencias a personajes que se dan por conocidos pero que no lo son, saltos absurdos en la narración, etc....

Hay que tener en cuenta que el libro es un resumen de la obra en 6 tomos del mismo autor sobre el mismo tema, pero efectivamente da la impresión que ni el autor ni su editor ni nadie se ha leido el libro antes de mandarlo a imprenta, y esto es verdaderamente chapucero.

Al ser un resumen el libro se centra en varios aspectos concretos de la vida y obra de Franco. Los que yo he creido identificar son: política exterior en especial relaciones con Estados Unidos y Santa Sede, política y evolución económica, proceso constitucional del regimen, desarrollo de la Universidad y relaciones con D. Juan de Borbón. Existen otros aspectos que también se tocan pero de modo más "coyuntural" o como relacionados a los anteriores como son la relación con Alemania, Italia, Portugal y Marruecos.

He echado bastante de menos una aproximación a la figura de Franco en el ámbito más personal, que realmente sólo aparece muy al final del libro y sin profundizar en exceso. Suarez se afana por demostrar (no es nada dificil por otro lado) el apego radical de Franco a la religión católica, pero no hace ni un mínimo análisis crítico de los posibles aspectos donde este apego podría fallar.

El estilo narrativo es a la vez vigoroso, vivaz y profundo. El libro se deja leer con muchísima facilidad. Se compara en esto con, por ejemplo, los escritos de Pio Moa sobre República y Guerra Civil en el sentido que Moa ofrece cuantioso análisis pero sin desvirtualizar ni parcializar la narración.

Suarez evita el análisis como ascua ardiente y basicamente lo deja al lector al que sin embargo guía hacia unas posiciones que se van adivinando a lo largo del libro. En esencia esto es la valoración positiva de Franco y su obra. Si bien es cierto que considerando este asunto un poco más despacio si que se adivina que la valoración positiva es la que obtiene un lector convencido de su propio (el del lector) catolicismo, y sin embargo es más que probable que alguien que se aproxime al libro sin simpatías por la religión católica puede muy bien sacar la conclusión contraria. En fin, resulta en este sentido un libro sumamente abierto a conclusiones personales, que es probablemente lo que pretenda Suarez.

2 comentarios:

Lilian dijo...

No es afán mío ofender a nadie, yo no conozco mucho de Franco y su gobierno. Muchos lo llaman dictador y muchos creen que hizo mucho daño a España.
¿Se conoce algo de su falta de probidad, fue como los demás dictadores, alguien que se enriqueció a costa del Estado?
Leí hace tiempo los intentos del gobierno de Franco y del gobierno de Allende de un acercamiento... de hecho dicen que Franco financió un "reactor", no sé si es la palabra correcta, para Chile ubicado en Con-Cón.

Embajador en el Infierno dijo...

No ofendes, no te preocupes. He leido el libro porque tengo un interés muy particular en la historia de España contemporanea, y creo que para entenderla esta obra es esencial.

Mucha crítica se ha hecho de Franco pero por el lado económico yo no conozco ninguna minimamente sólida. La crítica que se ha hecho es más bien política que otra cosa.

Sobre las relaciones que mencionas con Allende, yo no las conocía. No serían del todo extrañas a pesar de la diferencia ideologica. Fijate que Franco mantuvo embajada en Cuba hasta casi el final, y existían relaciones comerciales fluidas con el gobierno castrista.

¿A que te refieres con "reactor"?