sábado, julio 2

La lucha por la familia acaba de empezar

Lleno de sentido común, ánimos y verdad está el comentario que Nacho-Montelacar ha colocado en el FSTM. Transcribo gran parte de el, pero recomiendo que se lea entero

(...) Estoy de acuerdo con Benigno Blanco: esta batalla va para largo y los defensores de la familia aún no hemos entrado ni en calor. Queda mucho por hacer, y muy importante aún. Calma y a trabajar.

Eso sí, yo estoy tranquilo porque hace ya varios años que he dejado de creer en este sistema de soberanía nacional y memocracia. No confiaba en él y no me he desengañado, como tantos otros. Hay una cosa que no se puede negar: todo ha sido escrupulosamente legal y prístinamente inmoral. Por tanto los católicos, coherentemente, deben dejar de prestar legitimidad a un sistema que permite esto (ya debieron haberlo hecho con la ley del aborto, pero más vale tarde que nunca). Con la modificación de la ley de matrimonio yo mañana me puedo casar con Cúrrez (¿quién me va a preguntar si soy homosexual o no? ), al día siguiente presentar demanda de repudio sin alegar motivos y a los tres romper el contrato y estar divorciado sin ningún tipo de penalización, y sin que a nadie se le ocurra que nuestro fugaz matrimonio haya aportado algún beneficio a la sociedad que merezca la protección y ventajas que aporta el matrimonio civil. El contrato matrimonial ha sido completamente degradado, y convertido en un papel mojado. Legalmente el matrimonio tiene un valor inferior al contrato de, por ejemplo, Roberto Carlos con el Madrid, o al que firma un particular con el albañil que le va a tirar un tabique en su casa. ESE ES REALMENTE EL OBJETIVO DE EL GOBIERNO SOCIALISTA.

Pese a lo que parezca los gays son el tonto útil (o la loca útil) de este gobierno, cuyo objetivo real es demoler la familia de forma controlada y a largo plazo. La familia es la única estructura social más fuerte que el estado, y hay que cargarsela porque es lo único que se opone a la manipulación de las personas.

La misión de los católicos es (...) volvernos literalmente "antisistema". Pero en vez de romper mobiliario urbano o gritar desgreñados por las calles, ofrecer un modelo alternativo al desbarajuste: familias unidas con matrimonios vitalicios, donde los padres se sacrifican por los hijos y los hermanos se apoyan mutuamente, creencias y valores estables, religiosidad y espiritualidad, dedicación a los demás, ejemplo constante de honorabilidad y trabajo, y sobre todo, reptir constantemente como un mantra lo de siempre: el divorcio es malo, el aborto es un asesinato y el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer para formar una familia. (...) Así es como atraeremos a las ovejas descarriadas del rebaño del Señor.

Y sobre todo, olvidarse ya de componendas, de diálogos con los que destruyen nuestros valores y de esperar que el manto podrido de la constitución nos salve. (...) ha llegado el momento de aceptar que somos una minoría y pronto perseguida.

Definitivamente España se está acostando católica y levantándose atea. No pasa nada. Ya se nos avisó. Ahora es el momento de ser fieles y prepararnos para las persecuciones. Se acercan momentos malos y a la vez extraordinarios, porque ya sabemos que el Señor no nos abandona, y recompensará a los fieles. Se cosechará junta a la mies y a la cizaña, pero una será arrojada al fuego y la otra no.

Vale, me he puesto un poco místico, pero os recuerdo que la providencia es fundamental en nuestra fe y nuestra labor política. No olvidemos seguir trabajando, pero pongamos la confianza en Dios, y no en nuestras limitadas fuerzas. Ahora es el momento de dejarse de medias tintas y afirmar que nosotros DEFENDERMOS LA VERDAD. Y eso es lo que nos hace fuertes.

Ánimo a todos y a trabajar.

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