martes, julio 26

Si yo fuera separatista

Si yo fuera separatista y mi primer e inexcusable objetivo fuera cargarme al estado opresor, entre otras cosas de importancia procuraría sembrar el sentimiento de culpa en dicho estado. Esto es de cajón. Por supuesto en dicha estrategia se incluye el fomento de un sentimiento absolutamente contrario (de orgullo) entre mis particulares "connacionales". Si los ciudadanos del estado que quiero hacer por los aires no siente la necesidad de la existencia de dicho estado, es más si de hecho en su fuero interno deploran su existencia por culpas pasadas supuestas o reales, tengo la mitad del trabajo hecho.

A la vez, al centrar el objetivo de la opinión pública en los trapos sucios del contrario procuro que dicho objetivo no recaiga en mis propios trapos sucios. Esto es esencial sobre todo para una formación política como ERC, que tiene mucho, pero que mucho por lo que pedir perdón y arrepentirse. Aqui, como en casi todo, el ataque es la mejor defensa.

Y bajo este punto de vista es como debe de entenderse la última chorrada de los republicanos catalanes, que pretenden hacer que España pida perdón y admita que usó armas químicas en la guerra del Rif además de las consabidas propuestas para quitar de enmedio la Fiesta Nacional del 12 de Octubre y demás asuntos de tan importante y central actualidad.

Lo preocupante de todo esto, es que propuestas del estilo son las que Rodriguez Zapatero necesita para poner "gestos" a su Alianza de las Civilizaciones. Creo que no andaré demasiado descaminado si apuesto a que el gobierno español acaba haciéndolo. Es más, estoy seguro que la "propuesta" ha sido sugerida por el mismo PSOE que no tiene los redaños para proponerlo ellos mismos.

Y aprovecho para recomendar un libro:

"Con el General Navarro". Sigifredo Sainz Gutierrez. 1924. El autor narra el cautiverio padecido por un grupo de oficiales y soldados españoles después del desastre de Annual. Se entenderán un par de cosas de las relaciones con los rifeños. No es un libro fácil de conseguir pero sin duda merece la pena hacerse con él. Soy muy aficionado a los libros de catuiverios, empezando por "Embajador en el infierno", por supuesto. Este de Sainz Gutierrez es de los mejores del género, comparable a obras tan interesantes como "Contra toda esperanza" de Armando Valladares, o "De Leningrado a Odessa" de Oroquieta Arbiol, y por supuesto "Archipielago Gulag" y "Un dia en la vida de Iván Denisovich" de Solzhenitsyn.

1 comentario:

Pedro Cid de Rivera dijo...

Gracias por la recomendación libresca.

Yo me permito corresponderle con este otro testimonio agotado y recien reeditado: "18 MESES DE CAUTIVERIO. DE ANNUAL A MONTE ARRUIT" en la que el TCol. Eduardo Pérez Ortíz cuenta su experiencia en el "Desastre de Annual así como el posterior cautiverio.

www.Interfolio.es

Saludos

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