jueves, agosto 11

Reinvestigando el 11M (y II)

Angel Expósito Correa hace en el FSTM una interesante crítica a la serie de artículos aparecidos en Libertad Digital y cuya cuarta entrega se publica hoy.

Extraigo los párrafos esenciales de dicha cricia:

Ahora bien, no comparto su opinión [se refiere al periodista de LD] acerca de que Al Qaeda tuvo poco que ver con el 11-M.

Para empezar parece que desconoce documentos de Al Qaeda (como el encontrado en Iraq en diciembre de 2003 por los servicios de inteligencia noruegos e israelíes) en los que, entre otras cosas, se decía que se hacía nescesario romper la cadena de la alianza occidental en Iraq. Para ello había que comenzar una ola de atentados contra el eslabón más débil, España, (según tal documento tres atentados hubieran sido suficientes, por la presión de la opinión pública, para que Aznar retirara las tropas o para un cambio de gobierno - hemos visto que ha sido suficiente uno si excluimos la masacre de los agentes del CNI en Iraq...). Luego se pasaría a Italia y Gran Bretaña.

Tampoco me vale afirmar que Al Qaeda no se mezcla con la delincuencia común u organizada. Error. Un ejemplo lo tenemos en Iraq donde Al Zarqawi se sirve del hampa local para llevar a cabo sus acciones terroristas (muchos de los cortadores de cabezas son sicarios a sueldo del primero). Otro ejemplo lo tenemos en las inquietantes conexiones que se van descubriendo entre los narcos y grupos terroristas de izquierdas e islamistas. A cambio de instrucción en técnicas de terrorismo y secuestros, les brindan la red montada a nivel mundial para la organización de atentados en Occidente. Sin contar, por supuesto, con las ganancias que consiguen mediante el narcotráfico (qué mejor que desarmar a los occidentales con la droga?).

Por otra parte, el autor de la investigación parece obviar - independientemente de los intereses comunes - que Al Qaeda, desde el ataque a Afganistán, ya no tiene la capacidad organizativa de un tiempo (sus jefes, si no están muertos, tienen que esconderse) y por lo tanto las células repartidas por el mundo (miembros de un cuerpo sin cabeza o bien con serias dificultades de transmisión sanguínea) tienen que apañárselas con lo que tienen a mano: hampa y criminalidad organizada incluidas.

Tampoco habla de las distintas visiones estratégicas dentro de Al Qaeda (recuérdese que Al Qaeda es una "red", esto es, un "supermercado" en sus "bellos" tiempos de Afganistán - y una organización de organizaciones actualmente - donde grupos terroristas islámicos de varias partes del mundo encuentran la doctrina, el arsenal, el entrenamiento, etc., que necesitan). El egipcio Al Zawahiri, por ejemplo, junto a Zarqawi defendieron desde el principio un acercamiento a la "doctrina Carlos" (colaboración con todos los grupos terroristas independientemente de su ideología o credo religioso), mientras otros eran más reacios a tales planteamientos.

Por supuesto, estas consideraciones no son más que resúmenes sumarísimos de documentos y artículos que publiqué en Arbil. Por tanto, si estás interesado en profundizar te remito a ellos.

Lo que sí parece cada vez más evidente, y la investigación de marras enfoca certeramente, es la concreta posiblidad que el PSOE y sus topos en los cuerpos de seguridad e inteligencia estuvieran al tanto de lo que se estaba urdiendo y pararan las investigaciones que habían comenzado en noviembre de 2002 a raíz de los chivatazos de imanes y demás que hablaban de atentados en España, y ello mucho antes de la guerra en Iraq.

En fin, y a la espera de que se sepa toda la verdad, crece con intensidad la sospecha que la alianza islamo-social-comuno-nacionalista no sea mera coincidencia de intereses, sino complicidad en los hechos.


Voy a intentar hacerme con los artículos que menciona de Arbil y también extractarlos.