martes, septiembre 27

El centrismo o el elogio de la nada

Publica el Semanario Alba un artículo de Jaime Rodriguez-Arana titulado: "¿Es el espacio de centro la indefinición permanente?". Una vez leí el título y temeroso de lo que iba a encontrar, miré quien era el autor. Siendo este un catedrático de derecho administrativo decidí leerlo. Si hubiera sido del político al uso habría pasado de página sin más.

Como de costumbre el artículo es sumamente decepcionante. Consiste, como todos aquellos escritos que se han desperdiciado en la defensa del "centro" como un ente político, en decir lo que el "centro" no es.

Parece sintomático que de las 1200 palabras que estimo el artículo tiene, se dedique aproximadamente 100 a definir explicitamente esa "nueva categoría política con sustantividad y personalidad propia" como dice el autor. Es decir, el Sr. Rodriguez-Arana dedica un escaso 8% del espacio a definir el "centro" (y eso contando con afirmaciones que son repetidas). No se puede decir que un 8% sea ejemplo de sustantividad y personalidad propias, la verdad.

Algunas afirmaciones en dicho trabajo resultan verdaderamente chocantes. Por ejemplo cuando diferencia los posicionamientos ideológicos de la "izquierda" y la "derecha" como contrapuestos al "centro" por ser aquellos fruto del racionalismo ilustrado. Ignora el Sr. Rodriguez-Arana que el "centro" lo es de algo, en este caso de un sistema liberal que procede del racionalismo ilustrado tanto o más que las categorías que el critica.

Es singular, sin embargo, el esfuerzo que hace el autor por despegarse del racionalismo ilustrado, o sea del liberalismo aunque él no lo llame a si, particularmente cuando lo critica al decir que las doctrinas de izquierda y derecha "establecen una base reductora de la realidad propia de todo racionalismo". Interesante.

Sorprende que en un semanrio católico no se haga referencia en todo el artículo a la Ley Natural, y se digan cosas como "en absoluto podemos atisbar cuál es la situación final a que nos conduce la Historia". Más que nada porque un católico gracias a la Revelación si que lo sabe.

Se define, en fin, al "centro" de la siguiente forma:

"...implica un nuevo espacio y un nuevo discurso político que rompe con los tópicos, fórmulas y dogmas del lenguaje ideológico".


Habría encontrado el artículo más instructivo si su autor se hubiera preocupado más por describir concretamente esos "tópicos, fórmulas y dogmas" que por decirnos lo que el "centro" no es. Pero sigue:

"....caracterizada [el centro como forma política] por la apertura, el pluralismo, la dinamicidad y la complementariedad en un marco de defensa radical de los derechos humanos.".


Bueno, ya me quedo mucho más tranquilo. Por si alguno tiene la tentación de pensar que eso no es una doctrina política, sino a lo sumo un talante o una manera de enfrentarse a la política que pueden compartir políticos de muy diversos sectores (me confieso pecador) el autor nos aclara que el "centro" no es solo un talante.

Termina el artículo de la misma forma inane con la que describió el "centro":

"Se trata, en mi opinión, de estar en la realidad y de trabajar desde la realidad a favor de la gente."


¿De verdad, me pregunto, no tiene Alba nadie mejor con quien cubrir sus espacios de opinión?. Acabo de recibir el aviso de renovación de suscripción. Espero sinceramente que un semanario que me gusta bastante no caiga demasiado a menudo en el fácil recurso de llenar páginas por llenarlas, como es el caso que nos ocupa.

Algunos encuentran intelectualmente complicado ser católicos, gracias a Dios mi cruz no es ser centrista.

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