lunes, octubre 31

Ysabel

Ayer fui con mi familia y unos amigos a ver la exposición sobre Isabel La Católica en la Catedral de Toledo. Más que recomendable, es esencial ir a verla, sobre todo con niños. A parte de lo bien montada que está, es de señalar la amabilidad del personal que atiende la exposición, que a la vez procura en todo momento que los asistentes procuren comportarse con el decoro que exige un lugar de culto como la Catedral.

Me quedé encantado cuando vi a una chica de las que atienden a los asistentes explicando, a un señor y una señora que por las trazas parecían extranjeros no-hispanos, la significación de la espectacular custodia de la Catedral. La chica les decía como el Cuerpo de Cristo en su redondeada forma era introducido en el biril que quedaba en el centro de la custodia. Digo me quedé encantado porque la chica les hablaba constantemente del Cuerpo de Cristo y aprovechó para explicar al atento matrimonio todo lo que suponía la Transustanciación. O sea, que esta exposición no es meramente un acto cultural, sino que el cabildo se ha preocupado para hacerlo además apostólico.

Mi hija Blanca andaba obsesionada con los números romanos y el latin en general, una vez hubo localizado y admirado (porque verdaderamente la talla es de admirar) la imagen de su patrona. Comenzó a hacer sus primeras traduccioncillas facilonas en lápidas e inscripciones que había debajo de imágenes de la Virgen. Almudena se centró en aprenderse de memoria la genealogía de los Reyes Católicos que estaba expuesta como parte de la muestra. Paloma se quedó 10 minutos extasiada (esta es la palabra, a mi casi me dió miedo) ante un cuadro que mostraba la crucifixión de S. Pedro (creo que de Tiziano pero no me hagan mucho caso). Luego que le hube explicado la razón por la que estaba crucificado boca abajo, ella solo acertaba a decir toda preocupada: "¡Pobrecito, pobrecito!". Lourdes, por fin, solo miraba los frescos del techo desde su sillita de paseo. No habrió la boca en todo el recorrido.

Entre las preguntas que me hicieron y no supe responder la que más me llamó la atención fue:"¿Porque los sarcófagos de las tumbas que hay por toda la Catedral casi siempre tienen unos leones a los pies de la imagen del muerto?". Nunca me había fijado, pero era verdad, algo asi como el 90% de las tumbas tenían unos leones a los pies del muerto. Agradeceré indicaciones.

Por cierto, a través de American Inquisition he encontrado este otro sitio sobre la beatificación y canonización de la Reina Isabel.

2 comentarios:

Lilian dijo...

Encantador relato de su visita a la Catedral, tus hijitas deben ser muy "despiertas" como decimos acá a los inteligentes. Salieron con rayas como papá tigre.

Un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Gracias por tu amable comentario Lilian. Mis hijas no son nada del otro mundo, precisamente en este sentido iba mi comentario, que la exposición es suficientemente llamativa e interesante como para que unas niñas de lo más normalito se queden "extasiadas" con la misma.