jueves, enero 5

Anécdotas militares

Uno de los asuntos sobre los que más libros hay en mi biblioteca es el de las anécdotas históricas y militares. Fernando Díaz-Plaja escribió hace años uno titulado "Anecdotario de la Guerra Civil española" que está bastante bien. Contiene este libro una de las mejores anécdotas históricas que he leido nunca, y que tiene un componente de humor negro bastante considerable, haciéndola por tanto muy española. Es como sigue:

" (...) en un campo de prisioneros republicanos, en plena guerra; se descubrió una conspiración para acabar con los guardianes, huir y reintegrarse a la zona de procedencia. Se tomaron las medidas oportunas interrogando a los prisioneros para conocer la identidad del jefe de la intentona, y uno interrumpió las pesquisas voluntariamente para reivindicar las ideas que le habían llevado a organizar la rebelión. Condenado a muerte fue llevado ante el paredón; se le ofrecieron ayudas espirituales que rechazó, así como la tradicional venda. Pero cuando el teniente al mando del pelotón iba a dar la voz de ¡fuego!, el condenado levantó la mano.

- Un momento, por favor.

El oficial bajó le sable.

- ¿Qué pasa?¿Has cambiado de idea?¿Quieres confesarte?
- No es eso- fue la tranquila respuesta. Lo que quiero es advertirle que el tercer fusil empezando por la izquierda tiene un taco en el cañón y puede ocurrir una desgracia".


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