domingo, enero 29

Ronald Knox por Evelyn Waugh



¡Menudo libro!. Dicen que es la mejor biografía jamás escrita, y debe ser asi porque la "apasionante" vida de quien en esencia fue un capellán universitario me ha enganchado como pocos libros. Y eso a pesar de la desastrosa traducción. Y me voy a extender un poco en esto.

No se muy bien a quien echarle la culpa, supongo que el responsable último es el editor del que se espera lea el libro antes de ser publicado. Si lo hubiera hecho y fuera un profesional consciente de la responsabilidad de su trabajo no habría dejado que se publicara. El texto contiene errores básicos de traducción, además de una completa falta de estilo, y numerosos errores de transcripción. Parece, finalmente, que haya habido más de una persona traduciendo el libro porque en algunas partes el texto es magnífico y en otras hace daño a los ojos. En fin, como digo, un desastre.

Uno no se podía imaginar que la vida de Ronald Knox, un propagandista católico converso del anglicanismo, pudiera atraer tanto. No tiene su vida ningún hecho heróico (en el sentido puramente humano del término) o medianamente arriesgado que la pudiera hacer ejemplar. Si acaso es una vida ejemplar en lo que corresponde a la honradez intelectual, a la humildad y al cuidado de los detalles (asunto que obviamente el editor no ha asimilado). Una vida no exactamente oscura (no lo fue) pero si falta de emociones fuertes que es lo que prima en nuestra época. Y aun asi, tan fascinante.

La conclusión que uno saca de esta biografía es que con su capacidad intelectual, su formación académica, y su fondo doctrinal Knox solo podría haber sido un hereje o un santo. Basándome unicamente en la forma con que vivió las enormes contradicciones suscitadas por su trabajo de traducción de la Biblia este señor debía ser un santo de los del altar.

Se echa de menos, eso si, más detalle sobre su vida espiritual. Supongo que para esto habrá que leer sus libros. Sugiere el autor, por lo demás, que la pura modestía de Knox hizo que apenas quedara rastro de sus vivencias ascéticas y místicas.

Llama la atención la diferente manera que en aquella época se entendía la propagación de la Fe. La preocupación de Knox como capellán consistía más en la "preservación" de la Fe entre sus estudiantes que la "expansión" de la misma. Como dato se puede señalar que la palabra "apostolado" aparece por primera (y no se si única) vez en la página 287 transcurrido el ochenta por ciento del libro. Y sin embargo no se puede poner el duda el fundamental papel de Knox como propagandista a través de sus escritos.

En fin, un libro recomendable para mucha gente, sin duda para aquellos que disfruten con la descripción del ambiente estudiantil de Oxford que a mi personalmente no me atrae mucho, siempre me ha parecido algo pretencioso (pizca de envidia que reconozco).

Para saber más sobre Knox esta es la mejor página que he encontrado.

"Ronald Knox" en La Casa del Libro

5 comentarios:

Anónimo dijo...

el profesor de filosofia en el Mundo de Sofia dellama Alberto KNOX
y no creo que dea por casualidad

Embajador en el Infierno dijo...

Leí ese libro (El Mundo de Sofía) hace ya muchos años. No recordaba ese detalle. Gracias por apuntarlo.

Wanderer dijo...

Gracias por el post. Quería leer esta biografía de E. Waugh pero, siendo tan mala la traducción como Ud. dice, lo leeré en inglés.

Embajador en el Infierno dijo...

Si tiene oportunidad de leerla en inglés, no lo dude ni por un segundo.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Lo he leído y ahora saco un comentario. No había caído en los errores de traducción. Yo admiro a este hombre desde que leí In soft garments (en español: "Sobre la fe católica", Palabra)