martes, febrero 14

Odia el pecado, ama al pecador

Leo un largo artículo (€) en la New Oxford Review sobre la actitud que debe tener un católico ante la subcultura rosa militante. Extraigo un párrafo que me ha parecido algo más que interesante (traducción libre):

O como ha dicho Peter Kreeft desde un punto de vista diferente:"Muchos pecadores argumentan especificamente que si odiamos su pecado, entonces les odiamos también a ellos. Por alguna razón, nunca he oido esta clase de argumentación sobre ninguna otra cosa que no sea pecados de la carne, especificamente la sodomía. No entiendo por que solo son los apologistas de este tipo de pecado, es decir aquellos que identifican todo su ser con su "estilo de vida", los que se niegan a distinguir su propio ser de sus pecados. Esta forma de identificación es verdaderamente terrorífica, desde luego referida a cualquier pecado, por cuanto que implica casi exactamente la definición del Infierno".


En el mismo artículo se da una explicación del origen de la expresión "odia al pecado, ama al pecador" que tan popular se ha hecho en nuestro tiempo. Explica el artículista que la frase proviene de una carta escrita por S. Agustín refiriendose a la forma de castigar a unas monjas algo desvariadas. El extracto de la carta dice así (traducción libre):

"Cuando haya sido determinada su culpabilidad [la de la monja], será su deber someterse al castigo correctivo. Si se negara a someterse y no se aleja de vosotros por si misma, expulsadla de vuestra sociedad. Ya que este acto no es una crueldad, sino una merced, que pretende proteger a muchos de perecer a cuenta de ser infectados por la enfermedad que uno ha contraido. Aún más, lo que he dicho respecto a las apariencias inmodestas deberá ser cuidadosamente observado, con el debido amor hacia las personas y odio hacia el pecado, en lo que se refiere a observar, prohibir, denunciar, reprobar y castigar cualquier otra falta"


He encontrado este otro artículo, sin embargo, (advierto que no he leido el artículo entero solamente la parte que me interesa) que pone el origen de la frase en otro lugar y dice:

Para San Agustín, como lo encontramos en sus escritos políticos, abrazar al pecador al por mayor es casi cruel, en esa pedagogía y asistencia no se ofrece el ayudar al pecador a arrepentiste, más bien, él arguye por el odio al pecado, pero amor por el pecador. Aun más claramente en La ciudad de Dios San Agustín separa el pecado del pecador. "El no debe odiar a la persona por su falta, ni debe amar a la falta por la persona. El debe odiar la falta, pero amar al hombre" (ciudad de Dios, XIV, 6) Mientras que podemos ver las raíces de esta línea de pensamiento en la noción de San Agustín de la bondad de la creación, uno también puede ver que este consejo en el tratamiento del pecador viene de su definición de prójimo, y el centralismo del mandato del amor en su teología. De acuerdo a San Agustín, "está claro que debemos comprender por nuestro prójimo la persona a quien un acto de compasión se le debe si es que lo necesita o que se le debería si lo necesitara. Sigue de esto que la persona que debe un acto de compasión a nosotros es también nuestro prójimo" (doctrina, 1 XXIX).


Finalmente, la fuente más sólida sobre este asunto lo tenemos en la Summa Theologica en la rúbrica: ¿Se ha de amar a los pecadores por caridad?.

2 comentarios:

cambiaelmundo dijo...

Muy interesante esta entrada sobre uno de los meollos de la cuestión, muy necesario en estos días de confrontación bipolar y de mal entendida neutralidad o termino medio: ser capaces de mantener las propias posturas sin descalificar al que no las comparte.
Esta sí que es una revolución

Luis Mendoza dijo...

La bibliografía es: La Ciudad de Dios, donde está la cita transcrita y luego, el libro de Gandhi pagina 554

Hate the sin and not the sinner” is a precept which, though easy enough to understand, is rarely practiced, and that is why the poison of hatred spreads in the world. art IV, Chapter 9, A Tussle with Power

http://books.google.co.ve/books?id=in3_3H1szHYC... PAG 554

La cita de Agustín es tomada de aquí:

http://books.google.co.ve/books?id=n4Pa_1tCD40C... PAGINA 389