viernes, abril 14

Semana Santa en Madrid: El Cristo de los Alabarderos



Al contrario que una gran mayoría de mis conciudadanos,no me gusta nada salir de Madrid en Semana Santa. Bueno, ni en Semana Santa ni nunca, pero a veces no hay más remedio. Tenemos la suerte que, poco a poco, la Semana Santa en Madrid va retomando antigüas tradiciones con su solemnidad.

Todavía estamos muy, muy lejos de tener una Semana Santa del tipo andaluz o castellano-leonés, pero se ve claramente que las cosas van mejorando con muy buen ritmo. Por ejemplo, esta mañana hemos ido toda la familia a visitar Monumentos. Hemos llegado a tres: Catedral, S. Miguel y Catedral Castrense. Bastante bien los dos primeros, mucho más modesto el último. Pero increible la cantidad de gente que había. Mucho turista, eso si, pero mucha gente rezando también.

Las procesiones también van mejorando notablemente año a año. Creo que tiene mucho que ver el constante trabajo de Telemadrid por ofrecer una cobertura más que completa de las procesiones desde hace ya bastantes años. Sin embargo, todavía falta por llegar a la solemnidad de las que hay en otros lugares, y eso que el trabajo realizado ha sido más que notable.

Este Viernes Santo en vez de acudir, como solemos, a la procesión del Cristo de El Pardo hemos ido a la de El Cristo de los Alabarderos.

La del Cristo de El Pardo es una procesión pequeña, tremendamente modesta pero a la vez muy popular. Hay tres imágenes portadas (o más bien empujadas) por miembros de la Guardia Real, con la escenificación del encuentro entre la Virgen y Nuestro Señor por las calles del pueblo. Muy bonito, y como digo muy modesto. La multitud (pues va mucha gente) acompaña a la imagen por delante y por detrás, en desordenado silencio, pero silencio al fin.

La del Cristo de los Alabarderos es una tradición prohibida en la Segunda República y recuperada hace apenas un par de años, pero que se remonta al siglo XVII. Como madrileño y como católico me alegro mucho y felicito calurosamente a las personas que se han molestado en sacar esta hermanadad y procesión adelante.

Sin embargo, a la procesión de hoy no podemos más que darle un aprobado alto. Frente al magnífico procesionar de soldados ataviados de alabarderos de época, y los anderos portando la imagen del Cristo, junto con el magnífico trabajo de la banda de pífanos y tambores, los nazarenos dejaban bastante que desear. Lo cual es una pena pues uno esperaba que siendo la mayoría de ellos militares la procesión resultaría notablemente solemne. Yo supongo y espero que esto serán cosas que se irán puliendo con el paso de los años.

En fin, solo puedo felicitar a la cofradía por recuperar esta tradición y desear que la sólida fé que sin duda poseén les lleve a ir limando detalles en los años venideros.

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