sábado, julio 29

Libros: "El juicio de los templarios"



Hace poco comenté el libro "Templarios: La nueva caballería" de Malcolm Barber. Pues bien, este que comento ahora es la continuación de aquel escrito por el mismo autor. En el primer libro Barber narra (probablemente esto sea exagerar porque es más bien un ensayo) la historia de los templarios desde su incepción hasta su desaparación. No entra excesivamente en contar los detalles del juicio que reserva para este otro libro.

"El juicio de los templarios" es notablemente menos entretenido que el primero, si bien "entretenido" probablemente no sea la palabra adecuada. En esta ocasión el autor da una inmensa cantidad de detalles acerca de los juicios que se siguieron contra los templarios, principalmente en Francia, pero también explica lo que ocurrió en Inglaterra, Aragón, Castilla, Portugal, las Repúblicas Italianas y Alemania. Al ser tan detallado en ocasiones el libro cansa por la reiteración en el detalle.

Al fin resulta una interesante descripción de los tejemanejes políticos de la época, aunque si algo hay que agradecer a Barber es que se centre en el tema, y evite elucubraciones (que las evita). No por eso uno deja de echar de menos un perfil psicológico de los personajes principales que son despachados sin muchas consideraciones.

Y claro, uno no puede dejar de hablar de los fallos que ha visto en el libro. Uno de ellos es común a los historiadores británicos, y no por verlo tan a menudo me deja de cabrear. Hablo del normalmente sutil y a veces menos sutil chovinismo inglés. Claramente existe base suficiente para establecer la codicia francesa como clave en la destrucción de la Orden Templaria. Barber sin embargo nos informa que si bien la codicia era común a todos los reyes del continente, en las islas las cosas resultaron bien distintas pues los reyes y las leyes eran notablemente más justas y ordenadas. A estas alturas de la película esto resulta algo grotesco, pero no por eso menos cabreante.

La otra cuestión donde Barber en ocasiones patina un poco es lo referido a cuestiones doctrinales de teología católica, con algunos detalles que demuestran que no ha entendido bien como funciona este asunto. Peor son detalles menores.

En fin, un buen libro donde uno aprende unas cuantas cosas al margen del esoterismo con que el mundo actual quiere rodear a la Orden del Temple, pero solo recomendable a quien verdaderamente le interese este tema y haya leido trabajos de historia serios anteriormente, de otro modo puede resultar sumamente aburrido.