domingo, diciembre 31

Libros: Amor a Euskalerría



Conocí a Carlos Ibáñez Quintana hace unos diez años siendo él presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista. Fue en el primer acto carlista al que acudí. Me resultó un hombre muy simpático, ocurrente, lleno de vitalidad y muy inteligente. Recuerdo que me presentó en aquella ocasión a dos señores, ya ancianos, con los cuales podía entenderme a duras penas en castellano ya que ellos lo hablaban con dificultad. Con el correr de los años me acuerdo a menudo de aquellos dos veteranos carlistas que se jugaron sus vidas por Dios y por España, cuando alguien me indica con vehemencia que para ser español hay que hablar español. Dudo mucho que yo pueda considerarme más español que aquellos dos hombres.

Viene esta pequeña anécdota a cuento del libro que comento ahora. Es la respuesta de Carlos Ibáñez al libro de José Luis Alvarez Enparantza (a) Txilladegi titulado: "Euskal Herria en el Horizonte". Enparantza es uno de los tres fundadores de la banda terrorista ETA y fue amigo de Carlos Ibáñez en la juventud.

Esencialmente el autor contrapone la "idea" de la "patria vasca" con la realidad de lo que verdaderamente son las Vascongadas, su historia y su tradición dentro de la española. Aunque esto pueda sonar algo elevado lo cierto es que el libro se lee en un periquete porque está escrito con el clásico estilo ágil y más que ameno de Carlos.

Viene a ser esta obra una especie de memorias cortas donde Carlos Ibáñez hace un repaso del nacionalismo vasco desde su experiencia personal como carlista. No constituye por tanto una disertación sesuda sobre el ser o no ser de la política liberal sino más bien las reflexiones de un hombre de la calle sobre su experiencia concreta. Es por esto que resulta un libro sumamente revelador

El autor tiene una especial habilidad en sacar las vergüenzas a este nacionalismo vasco sin necesidad de ser desagradable o soez. Es más creo entender que de hecho esconde muchas situaciones no excesivamente atrayentes en las que se vio envuelto durante su vida. Al fin, solo necesita de unas breves pinceladas para hacer relucir todas las incoherencias, falsos mitos y medias verdades que dan vida a dicho nacionalismo.

Tampoco necesita Ibáñez hacer un canto a la "nación española", engendro liberal donde los haya, para defender sus posturas. Le sirve el sentido común y algo de filosofía tomista.

Sin duda recomiendo este libro a todos aquellos que estén interesados en el País Vasco, la génesis de la actual situación y que lo quieran ver desde una óptica absolutamente diferente a lo que estamos acostumbrados actualmente.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

hombre, decir que la "nación española" es un engendro liberal, donde los haya, no parece muy respetuoso. Yo particularmente pertenezco a esa nación y a ninguna otra. El carlismo ha hecho mucho daño a España y su hijo legítimo o ilegítimo es el nacionalismo asesino vasco.

Embajador en el Infierno dijo...

No, el nacionalismo (de nacion, no lo olvidemos) cualquiera de ellos, viene del liberalismo.