domingo, diciembre 17

Misa tridentina: Llegó el momento de hacer algo

El fin de semana ha sido venturoso en cuanto al asunto de la misa tridentina. La bitácora Rorate Caeli nos informa de dos manifiestos publicados estos dias. El primero publicado en Le Figaro, en forma de carta abierta por un nutrídisimo grupo de importantes intelectuales franceses apoyando los esfuerzos del Papa por liberar el Rito Tridentino.

El segundo es un manifiesto similar publicado en Il Foglio y firmado por un grupo de intelectuales italianos que incluye a Antonio Socci y Franco Zeffirelli concebido en términos parecidos al francés. En este, sin embargo, se pide la adhesión explicita de cualquiera que quiera hacerlo.

El manifiesto italiano se puede encontrar traducido al inglés y latín en la página de Rorate Caeli. Para adherirse basta mandar un correo electrónico a la dirección:

lettere@ilfoglio.it


con el siguiente texto:

“Esprimiamo il nostro plauso per la decisione di Benedetto XVI di cancellare la proibizione dell’antica messa in latino secondo il messale di san Pio V, grande patrimonio della nostra cultura da salvare e riscoprire”. [Español: "Expresamos nuestro elogio a la decisión de Benedicto XVI de cancelar la prohibición sobre la antigua Misa en Latín según el Misal de San Pio V, un gran legado de nuestra cultura que debe ser salvado y redescubierto"]

Firmado: Nombre, Profesión (opcional), Ciudad (opcional)y País de residencia.

Pongo debajo la traducción que he hecho del texto completo del manifiesto al español:

Quiero lanzar un llamamiento al mundo de la cultura.

En apoyo a la decisión de Benedicto XVI

El anuncio fue hecho por el Cardenal Arturo Medina Estevez, miembro de la Comisión Ecclesia Dei que se ha reunido para debatir la liberalización de la Misa Tridentina. Este prelado dijo: "La publicación del Motu Proprio Papal que liberalizará la celebración de la Misa en Latín de acuerdo con el Misal de San Pio V está cercana". Es este un acontecimiento de extraordinaria importancia para la Iglesia e incluso para la cultura e historia de nuestra civilización. Historicamente, han sido los intelectuales laicos los que más y mejor han entendido el desastre, la verdadera destrucción cultural que representaba la "prohibición" de la liturgia de San Pio V y la desaparición del Latin como el idioma sacro de la Iglesia Católica.

Cuando, hace 40 años - en desacuerdo con los documentos del Concilio- fue impuesta la prohibición sobre la antigua liturgia de la Iglesia (aquella que había sido celebrada
incluso durante el Concilio) surgió una considerable y meritoria protesta por parte de intelectuales muy importantes que consideraron dicha decisión como una ataque a las raices de nuestra Civilización Cristiana (la liturgia siempre ha sido el centro y la fuente del arte más sublime). Dos llamamientos distintos fueron publicados en defensa del Rito de San Pio V, en 1966 y en 1971. Estos fueron algunos de los nombres que firmaron los mismos: Jorge Luís Borges, Giorgio De Chirico, Elena Croce, W. H. Auden, los directores Bresson y Dreyer, Augusto Del Noce, Julien Green, Jacques Maritain (quien fuera el intelectual favorito de Pablo VI, al cual el Papa había entregado la carta a los intelectuales al final del Concilio), Eugenio Montale, Cristina Campo, François Mauriac, Salvatore Quasimodo, Evelyn Waugh, Maria Zambrano, Elémire Zolla, Gabriel Marcel, Salvador De Madariaga, Gianfranco Contini, Giacomo Devoto, Giovanni Macchia, Massimo Pallottino, Ettore Paratore, Giorgio Bassani, Mario Luzi, Guido Piovene, Andrés Segovia, Harold Acton, Agatha Christie, Graham Greene, y muchos más, incluyendo al director del “Times”, William Rees-Mogg.

La gran mayoría son intelectuales laicos porque el valor espiritual y cultural de la
antigua liturgia en Latin es un legado para todos, como lo es la Capilla Sixtina, el
[Canto] Gregoriano, las grandes catedrales, la escultura gótica, o la Basílica de San
Pedro. Mucho más ahora cuando la civilización europea entera está en riesgo de negar y seccionar sus propias raices.

Curiosamente, incluso "católicos progresistas", que han hecho del diálogo con el mundo y con la cultura moderna su estandarte, no han concedido ninguna importancia a este hecho y han luchado durante cuarenta años para que se mantuviera esta prohibición increible. Una arbitrariedad sin precedentes. En Abril de 2005, en vísperas de la elección de Benedicto XVI, un escritor laico, Guido Ceronetti, que escribe en La Repubblica, publicó una carta abierta al nuevo Papa en la que pedía se retirara "la siniestra y sofocante mordaza sobre la voz Latina en la Misa". Cuando era Cardenal, Ratzinger declaró que la prohibición del Rito de San Pio V no tenía precedentes "a través de su historia, las formas ortodoxas de liturgia nunca han sido abolidas o prohibidas, lo cual es completamente ajeno al espíritu de la Iglesia". En uno de sus libros recordó dramaticamente como había visto la publicación del misal de Pablo VI: "Quedé consternado por la prohibición del misal antiguo, ya que nada así había pasado nunca en la historia de la liturgia. Incluso fue fomentada la impresión que lo que estaba ocurriendo era bastante normal" pero, Ratzinger escribió, "la prohibición del misal que fue entonces decretada, un misal que había conocido un crecimiento continuo durante siglos, empezando con las sacramentales de la Iglesia antigua, supuso una brecha en la historia de la liturgia cuyas consecuencias solo podían ser trágicas... el antiguo edificio fue demolido, y otro construido.".

Las consecuencias fueron desastrosas. El camino hacia increibles abusos en la liturgia se abrió. Ratzinger escribe: "Estoy convencido que la crisis de la Iglesia que estamos experimentando hoy es, en gran medida, debida a la desintegración de la liturgia que en ocasiones ha sido concebida como et si Deus non daretur: en que es un asunto indiferente tanto si Dios existe como si no, tanto si nos habla y escucha como si no. Pero cuando la comunidad de la fe, la unión mundial de la Iglesia y su historia, y el misterio de Cristo vivo no son ya visibles en la liturgia entonces ¿donde sino va a ser visible la Iglesia en su esencia espiritual?.

El mismo Ratzinger, ahora Papa Benedicto XVI, que está preparando la cancelación de la prohibición, encontrará oposición incluso dentro de la Iglesia (ya preanunciada por los obispos franceses) y él merece una respuesta desde el mundo de la cultura que, hace cuarenta años, hizo oir su voz. Pido a los intelectuales y a cualquiera que desee hacerlo, que firme este manifiesto sintetizado:

"Expresamos nuestro elogio a la decisión de Benedicto XVI de cancelar la prohibición sobre la antigua Misa en Latín según el Misal de San Pio V, un gran legado de nuestra cultura que debe ser salvado y redescubierto".


Alé, a mandar emails...


Lea lo que otros dicen sobre: , , ,

10 comentarios:

Rat dijo...

¡Ojalá que se deje venir una avalancha de mensajes apoyando el motu proprio tan anticipado y que el Santo Padre se sienta impulsado a seguir luchando por que la Iglesia brille claramente de nuevo como la Luz del Mundo!

Seneka dijo...

Enviado

El Cerrajero dijo...

Hace no mucho asistí a una misa tridentina en Madrid, experiencia que recomiendo a todo el mundo para opinar con conocimiento de causa, ya que muchos de los que dicen 'no' sistemáticamente ni siquiera saben en qué consiste.

Un saludo.

Embajador en el Infierno dijo...

Rat-Comparto tu esperanza en que haya muchos mensajes. Creo que sin embargo que el Papa tiene claro cuales son sus deberes.

Seneka- Gracias por apoyar esta iniciativa que me parece importante.

Cerrajero- A mi me pasó lo mismo que a ti. El dia que fui a una misa tradicional (En San Luis de los Franceses, con todos los permisos del Cardenal Arzobispo) me quede verdaderamente maravillado.

Luis Angel dijo...

La misa en latin sera muy linda como para escucharla al igual que el idioma pero no es participativa, yo vivo en latinoamerica y como se hace para que aprendan y entiendan el latin millones de personas carenciadas que apenas saben leer y escribir. En este momento la misa en latin sera para pocos por mas que se reviva el idioma, pero no hace al ecumenismo. Va a alejar a al gente de las iglesias.

Embajador en el Infierno dijo...

Luis Angel- Gracias por tu comentario. Desde siempre la misa ha sido, además de muchas otras cosas, lugar de educación y formación de los cristianos. Por eso cuando me preguntas como se hace para enseñar latín a gente que no sabe ni leer ni escribir, mi respuesta no puede ser otra que: asistiendo a misa en latín. Hay que tener además en cuenta que para un hispano-hablante entender la misa en latín es relativamente, solo relativamente, complicado una vez se reciba cierta instrucción básica.

Es cierto que la misa en latín no ofrece el mismo nivel de lo que hoy en dia se entiende por participación. Creo que eso no es problemático, la misa en latín ofrece mayor oportunidad para el recogimiento y la oración, que yo pienso, es la auténtica manera de participar en la misa. Tal como parece confirmar el Papa en su última exhortación apostólica Sacramentum Caritatis.

Te animaría a que si tienes oportunidad asistieras a una misa según el rito antiguo. Yo, después de vencer serias dudas, lo hice y la verdad es que quedé muy impresionado.

Anónimo dijo...

Transcurrieron siglos enteros… la Iglesia de Cristo nutrió, transformo y enriqueció la cultura de los pueblos del mundo con su liturgia santa. La fe cristiana, expresada nítidamente en los símbolos y las formas litúrgicas, ennobleció el arte de los pueblos de Occidente y brotaron -de este manantial- la música, la arquitectura, la pintura, la escultura y las costumbres seculares que embellecieron los paisajes del orbe católico.

La terrible decadencia cultural de los pueblos latinoamericanos es directamente proporcional al abandono de los usos litúrgicos de siempre. En las manifestaciones artísticas contemporáneas de nuestros pueblos imperan –lastimosamente- lo feo y lo grotesco.

Las interpretaciones falaces y arbitrarias del Concilio Vaticano II (alejadas del Magisterio y la Tradición) trajeron como consecuencia el abandono de la liturgia tridentina y -con ello- los pueblos de la América católica perdieron la más cercana y cotidiana expresión de belleza artística: el Culto Divino.

Es franca estupidez sostener que nuestros pueblos no pueden “entender” lo bello... “porque no saben ni leer, ni escribir”. Es franca estupidez sostener que nuestros pueblos son incapaces de apreciar la riqueza simbólica de la liturgia. Los “católicos” que sostienen semejantes necedades (que no “opiniones”, porque para “opinar” hay que saber) deberían de meditar -en este contexto- la parábola de aquel rico que, en su mezquindad, arrojaba las sobras de su mesa a los pobres… como se arrojan las sobras a los perros.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- A mi me parece que lo que tu comentas es solamente una parte del avance del liberalismo revolucionario que en mi opinión es la causa última de la decadencia de los pueblos hispanoamericanos. Precisamente tu último párrafo se puede resumir en una palabra que tiene mucho que ver con lo anterior: racionalismo.

Alfonso dijo...

La riqueza de la Iglesia católica, en comparación con otras sectas del cristianismo, tiene espacio para que la liturgia como alternativa nos brinde a todos una bella manera de presentar el Santo sacrificio de la misa con el respeto,el boato y la liturgia que se merece. Ojalá que vuelva también el órgano y los coros y vayan haciéndose a un lado las guitarras, maracas y otros instrumentos que suenan muy bien afuera en el parque.

Alfonso dijo...

La Iglesia católica, rica en tradición, en ordenes religiosas, en santos tiene espacio suficiente para que podamos disfrutar de una Misa Tridentina. De niño pude asistir a estas misas y creo que el este Santo Sacrificio bien acepta que le demos de nuevo el respeto, el boato, la ceremonia y la adoración que Cristo como Rey se merece. Ojalá que con esta alternativa litúrgica también se imponga el órgano y vaya haciéndose a un lado las guitarras y la percusión que suenan bien.... lejos del templo.