viernes, abril 27

Memoria Histórica: Se prepara una buena campanada


Los que llevan más tiempo siguiendo esta bitácora ya conocen mi teoría "conspiranoica" sobre el asunto de la Ley de la Memoria Histórica. Recomiendo echar un vistazo a esa teoría para que se vea la importancia del asunto que ahora traigo a colación.

Según parece la Conferencia Episcopal está organizando una peregrinación multitudinaria a Roma para el próximo otoño. En la Ciudad Eterna se celebrará la beatificación de casi 500 mártires de nuestra última guerra civil. Ya estoy pensando en apuntarme.

Fuera de lo que es el hecho puramente religioso sin duda esta beatificación va a conllevar un significativo impacto social. No tanto por la bronca que montarán los medios de siempre, como por el hecho que en múltiples pueblos y ciudades de toda la geografía española está beatificación dará lugar a actos religiosos de celebración, acción de gracias y recuerdo. Y eso tiene implicaciones que el poder político no va a ignorar.

Personalmente me alegro una barbaridad de que por fin la Iglesia haya decidido dar este paso. Y me alegro simplemente porque aquellos que dieron su vida por Dios merecen ser recordados, y los que seguimos aqui tenemos el derecho de conocerlo. Y este recuerdo no implica de ninguna manera animadversión, ni muchisimo menos odio hacia los que martirizaron a esas personas.

Como muchos españoles yo también tengo en mi familia personas que fueron asesinadas entonces. Y para mi coleto personal tengo a uno de ellos por mártir, pues estoy moralmente convencido que fue muerto in odium fidei si bien es improbable que nunca llegue a los altares.

En mi familia los tenemos como ejemplo y su recuerdo siempre permanece y se pasa de generación en generación. Pero nunca, jamás, se nos ha inculcado ninguna clase de rencor hacia los que les dieron muerte. Recordamos a nuestros familiares y no a sus verdugos, aunque algunos no lo entiendan así.

En fin, no quiero terminar esta entrada sin dejar constancia de una nota tan estúpida como desagradable. En la noticia que he visto publicada tanto en Libertad Digital como en El Pais observo que entrecomillan la palabra "mártir". ¿Hay alguna necesidad?. La Real Academia es muy clara en el significado de dicha palabra. Ya lo decía con mucho tino El Ultimo recientemente: los católicos no somos ni de izquierdas, ni de derechas.

ACTUALIZACION: Supongo que esto lo tendría que haber hecho antes, pero bueno nunca es tarde si la dicha es buena: conviene leerse la nota que ha sacado la Conferencia Episcopal sobre el tema. Muy atinada, y que además puede hacer reflexionar de verdad. No se la pierdan.


4 comentarios:

Interruptor dijo...

Embajador, en tu teoría “conspiranoica” (me hace gracia que lo llames así :o), dices que los izquierdosos son conscientes de que el meterse con las beatificaciones y actos religiosos no hace más que darle publicidad y por eso se han sacado de la manga (o de los gallumbos) la historia esta de la memoria histórica, y ahora dices que ni los medios neoprogres de siempre ni el poder político lo van a ignorar. No sé si es contradictorio por parte de tu razonamiento o simplemente es el fruto de la habitual incoherencia de la izquierda, sospecho que esto último.

Mi teoría sobre la “cirugía” histórica que ellos llaman memoria es otra. Pretenden que se reconozcan como ilegítimas e ilegales las determinaciones tomadas por el gobierno franquista. Eso tiene un peligro enorme, porque el retorno de la monarquía fue fruto de la decisión de Franco, en otro caso es improbable que Juan Carlos hubiese llegado a reinar. Si la coronación del actual rey se declara ilegal, automáticamente pasaríamos a una nueva república hecha a imagen y semejanza de la II República y continuadora de los desmanes producidos del 34 al 36.

Me parece que este Zetapé es muchísimo más peligroso de lo que parece a primera vista, y eso que ya parece bastante peligroso.

Embajador en el Infierno dijo...

Interruptor- Reivindico la incoherencia como exclusivamente mia, en este caso. No voy a corregir el artículo sino que lo dejaré como está para mi recuerdo y para que me sirva a pensar más y escribir menos.

Me reafirmo en lo que dije la primera vez. Sospecho que no va a haber demasiada fanfarria "anti-beatificaciones" por parte de los de siempre. No les conviene. Prefieren hacer ruido con los descubrimiento de las asociaciones de memoria histórica para contrarrestar.

El cogollo de lo que pensaba sigue vigente. 500 mártires son muchos mártires y esto va a tener un impacto social muy considerable. Y estoy seguro que la Ley de la Memoria Histórica tiene mucho, pero mucho, que ver con esto.

Lo que tu dices sobre Juan Carlos tiene mucho sentido. Por otro lado no necesitan quitarse a Juan Carlos de enmedio para nada. Si este verdaderamente hiciera alguna cosa en política todavía, pero de hecho no hace nada de nada, no interfiere, no se moja, no hace nada. Y sobre todo..... deja hacer, que es lo que a estos les importa. No hay peligro, creo yo. Y aunque lo hubiera, no creo que haya mucha diferencia entre lo que tenemos ahora y una república, sinceramente.

dimas dijo...

Gracias Embajador por tus visitas y tu felicitacion. Uno de esos martires sin comillas fue el capitan de Ingenieros Albiñana, fue asesinado en Guadalajara y siempre en su correspondencia mientras estaba en la carcel dio animo a los suyos y testimonio de fe. De su sacrificio se consolido una saga de la que en el cielo se sentirá orgulloso.

un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Dimas, de nada hombre. He mirado en google y he encontrado cierta información del capitán Albiñana. Impresionante.