jueves, junio 28

Eduardo Mendicutti: La piedad pervertida

No me sorprendió ayer en absoluto escuchar la intervención del escritor y columnista del el diario El Mundo Eduardo Mendicutti en un debate en la cadena de televisión Onda6 sobre el asunto de Sandra Palo.

Para aquellos de los lectores de esta bitácora que no estén familiarizados con el tema lo resumo muy brevemente: Hace unos años Sandra Palo, una joven deficiente mental, fue violada, quemada viva y posteriormente asesinada por un grupo de adolescentes. Uno de sus asesinos abandonó ayer por la mañana el centro de menores en el que ha estado recluido cuatro años, para cumplir los últimos tres años en un centro de régimen abierto. La decisión judicial ha causado una general indignación, como no podría ser menos. Aunque a decir verdad parece que los jueces, con la ley en la mano, no pueden hacer mucho más.

El caso de Sandra Palo no resulta solamente de una claridad meridiana en cuanto a su intensa gravedad, sino que además resulta que los autores del crimen acumulaban más de 700 denuncias ante la Comisaría de Policía de Alcorcón y la Fiscalía de Menores. No eran precisamente unos angelitos a los que se les había "ido la mano".

Pues bien, Mendicutti abordó el asunto desde una especie de retroemotivismo pseudo-racionalista muy utilizado (cuando conviene) por la progresía en general y por la izquierdista en particular. Mientras el resto de comparecientes pedían (justamente y en sintonía con el parecer mayoritario de los jueces) que deberían endurecerse las penas a menores acusados de crímenes gravísimos como el que nos ocupa, el Sr. Mendicutti argumentaba que por muy detestable que fuera el crimen particular de Sandra Palo la sociedad no debería dejarse llevar por el intenso sentimiento de rechazo para abogar por penas más severas.

A mi esa particular argumentación siempre me ha producido arcadas. Me sugiere que es una flagrante perversión de la piedad y compasión que se debe tener hasta con el más grande pecador. Porque obviamente esa piedad y compasión (caridad) no pueden ir en detrimento de la justicia, y sobre todo en detrimento de la piedad y compasión (caridad) que se debe tener con la víctima o víctimas. La mejor manera de mostrar esa piedad y compasión hacia el asesino es proveyéndole de los medios justos para el reconocimiento justo de su culpa, su arrepentimiento y su reinserción social cuando esta reinserción social sea objetivamente posible.

Desde luego esta no es la única instancia donde el Sr. Mendicutti aboga por esa perversión de la piedad. Por ejemplo, hablando del salvaje atentado del 11M dice:

"Dicho de otro modo: las víctimas del 11-M y sus familiares tienen todo el derecho del mundo a dejarse guiar sólo por el corazón, pero si el resto de la sociedad -con los políticos, los jueces y los medios de comunicación a la cabeza- hiciera lo mismo, terminaríamos por hacerles a los que más sufren un flaco favor."


De la misma forma el Sr. Mendicutti deja claro en otra ocasión su particular rechazo a penas de cárcel severas:

"A su lado, dos parejas no paran de hablar de la falta que hace la cadena perpetua, y uno tiene que hacer un esfuerzo para que no se le note que escucha y que no está de acuerdo con ellos."


Y en otro lugar nos hace ver, de una forma particularmente interesante, el origen de su rechazo a estas penas severas:

"No hay más que ver la reforma del Código Penal aprobada ayer por el Concilio de la Moncloa; perdón, por el Consejo de Ministros. El tratamiento de la reincidencia en delitos menores, por ejemplo, está directamente inspirado en el mecanismo católico de convertir los pecados veniales en pecados mortales, y su definición penal, en el concepto sacramental de la penitencia progresiva. La exigencia de arrepentimiento, tal como está planteada, tiene que ver más con la humillación pública de los penitentes que con la justicia, y la cárcel se plantea como trámite para la salvación eterna y no con vistas a la reinserción en la vida terrenal."


El Sr. Mendicutti no se muestra favorable al reconocimiento del pecado, el arrepentimiento y la penitencia. No se sabe si es simplemente porque la Iglesia Católica lo promueve y el Sr. Mendicutti está radicalmente en contra de lo que diga la Iglesia, o si hay alguna otra razón. El caso es que no es favorable.

Lo más interesante del caso, sin embargo, no es esto. Lo interesante es la incoherencia manifiesta del Sr. Mendicutti a la hora de dar la vuelta al argumento cuando le conviene. Empezamos por su crítica de una medida propuesta por la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid para que los padres puedan saber si sus hijos consumen drogas, consistía en un parche que poniéndolo sobre la piel indicaba por via del color si el consumo se producía o no. A este respecto dice el Sr. Mendicutti:

"(...) me temo que a los pobres muchachos confusos y desamparados, y a los padres desorientados y desesperados, no habrá quien los libre del parche. Eso sí, no estarán solos: como la ola de liberalismo salvaje que nos invade no tiene pintas de remitir -sino más bien lo contrario-, cabe esperar que, dentro de nada, la mayoría de nosotros, por una causa o por otra, lleve cosido en el brazo, en la frente, en el bolsillo, en la bragueta, en el culo, en el pecho o en la lengua su propio parche escarlata."


Hablando de dejarse llevar por el corazón.....

A cuenta de la negativa socialista a ampliar la ley del aborto nos cuenta con su natural ecuanimidad y ponderación de al situación:

"Supongo que lo del aborto será prioritario incluso para la autoridad - perdón, para la Iglesia (Católica, por supuesto)-, no sé, el día que los marcianos invadan la tierra y, empezando por la católica España, violen a todas nuestra mujeres y las dejen a todas, incluidas las que ya no están en edad de engendrar, las monjas, las estériles y las que se han ligado las trompas, embarazadas.Entonces, claro, habrá una clamorosa demanda social de abortos libres, dentro de un plazo, y el asunto será prioritario del todo. Mientras, a aguantarse."


Y en el mismo artículo:

"Si alguna mujer cercana a mí, algún día, toma la decisión de abortar, sólo quiero que esté informada, legalmente protegida, médicamente segura, emocionalmente acompañada y que no tenga que andarse con trucos hipócritas, como ahora, para poder hacerlo. Y no puedo creer que a ninguna persona de bien una cosa así no le resulte prioritaria."


Esencialmente, insisto, la actitud del Sr. Mendicutti es una perversión de la piedad. Siempre pide piedad para el delincuente (los asesinos de niñas deficientes, los asesinos de honrados ciudadanos, los asesinos de niños en el vientre de su madre) escudándose en un supuesto exceso de emotividad por parte de la "sociedad" pero nunca para las víctimas. Al contrario procura que las víctimas se aguanten utilizando "criterios" precisamente emotivistas, siendo la guinda de esta actitud la firma de un manifiesto de autoinculpación por la muerte de Ramón Sampedro, la tristemente famosa víctima del caso más emotivamente publicitado (con película incluida) de eutanasia en España por los defensores de la Cultura de la Muerte.

He tomado el caso de Eduardo Mendicutti simplemente porque ayer vi su intervención, pero desde luego este columnista no es el único que hace esta apestosa perversión de la piedad y un uso grotescamente envilecido de la doble vara de medir. Por desgracia los hay a raudales.

Para terminar de ilustrar la historia solo queda decir que Eduardo Mendicutti es considerado como uno de los 25 "gays" más poderosos de España.





3 comentarios:

Lazamazu dijo...

110% de acuerdo. Me gustaría saber si el tal Mendicutti pensaría lo mismo si le violasen y le quemasen. De todas formas, corríjaseme si me equivoco, el PP tuvo la oportunidad de cambiar las leyes.

Embajador en el Infierno dijo...

Efectivamente Lazamazu. El PP reformó la ley del menor justo antes del asesinato de Sandra Palo y dicha reforma no endurecía las penas. Como de costumbre son tal para cual, ninguno de los dos partidos se atreve a tomar el toro por los cuernos y reducir el excesivo garantismo de nuestro sistema penal. Garantismo que, por otro lado, procede de los tiempos de Franco y concretamente de la reforma del Codigo Penal de 1973.

JUSTICIA PARA SANDRA PALO dijo...

El video de Telecinco con las imagenes de "Rafita" (se le ve la cara), el asesino de Sandra Palo, esta en Youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=gm0xZmWxoKA

Tambien alguien ha puesto a descargar el video en el Emule (por si lo quitan de youtube).
El video en el Emule: "Video de Telecinco_Ana Rosa_Rafita_Rafael_Garcia_Fernandez_(Asesino de Sandra Palo).avi", esta en formato Divx.

El asesino se llama:
Rafael Garcia Fernandez, aqui estan las fotos (3 fotos diferentes):

http://www.imagehosting.com/out.php/i1266262_FotodeRafaelGarciaFernandezunodelosasesinosdeSandraPalo.jpg

http://img34.picoodle.com/img/img34/6/10/18/f_Rafitaasesim_acd66e9.jpg

http://img27.picoodle.com/img/img27/6/10/18/f_Rafitaasesim_6010d28.jpg

Tambien estan las fotos en el Emule.

Hay en el emule un archivo de texto llamado
"Rafita_Rafael_Garcia_Fernandez_Asesino_de_Sandra_Palo_LEE_ESTO_MUY_IMPORTANTE.txt".



!!!JUSTICIA PARA SANDRA PALO!!!

DIFUNDAMOS LAS FOTOS Y EL VIDEO PARA PROTEGERNOS NOSOTROS Y A NUESTROS HIJOS