martes, octubre 30

Crónica de una emocionante peregrinación

Llegamos anoche muy cansados y muy contentos. Han sido tres dias de verdadera peregrinación, oración y mortificación (¡Jesús lo que hemos andado!). Verdaderamente siento un renovado vigor espiritual y muchas ganas de conversión y de renovar todos los planos de mi vida. Convencido estoy que un torrente de Gracia nos ha inundado a todos.

Salimos de Madrid a las 7.30 de la mañana del Sábado (empezamos bien). En el avión me encontré con Chema (ahora D. Jose María) un sacerdote del Opus Dei compañero mío de colegio. Estuvimos poniéndonos al dia después de tantos años sin vernos. En fin, primera alegría.

Según llegamos al aeropuerto de Ciampino ya se veía el ambiente. Multitud de personas con banderas de España, sacerdotes y monjas. En seguida nos dirijimos a nuestra residencia, limpia, cuidada y austera. Me tocó en una habitación con otros tres compañeros e inmediatamente lo sentí por ellos. Sus caras de cansancio a la mañana siguiente por causa de mis ronquidos confirmaron mis peores expectativas. En fin, fueron buenos y comprensivos y me lo perdonaron.

Después de comer nos fuimos directamente a San Pedro donde estuvimos un buen rato de visita y de oración ante el Santísimo. Como tengo por costumbre cuando voy a Roma la siguiente visita fue a la Iglesia del Gesú donde está expuesto el brazo de San Francisco Javier. Nuevo rato de oración y de contemplación de la maravillosa restauración que han hecho.

Ya habíamos sido parados en la calle por personas que se interesaban por saber quienes éramos los de la boina roja. Pero en el Gesú un señor mayor, catalán para más señas, vino emocionado a contarme como desde su bisabuelo hasta el mismo todos habían sido carlistas. La gente nos reconoce y nos ofrece cariño y nosotros se lo devolvemos agradecidos.

La siguiente parada fue en la Iglesia de San Ignacio y de allí pasamos a la Fontana di Trevi, y caminando caminando a la Plaza de España a rezar una Salve ante la estatua de la Inmaculada frente a la Embajada de España que está en plena restauración.

Nos avisaron por movil que teníamos misa en la Casa Generalicia de los salesianos en seguida con lo que cogimos el metro y allí nos plantamos todos. Don Higinio, un sacerdote diocesano de Valladolid que hace las veces de capellán en nuestra peregrinación, nos encendió el pelo con una homilia a propósito de nuestro deber de santidad, y de como nuestro particular martirio tiene que ser el de los pequeños detalles diarios.

A la misa acudimos la mayoría de los más de 200 carlistas que estábamos en Roma. A la salida nos encontramos todos y fue momento de saludos, risas y abrazos al volver a ver a tanto correligionario. Muestras de alegría que continuaron en la opípara cena que disfrutamos en un restaurante cercano.

Según salíamos del restaurante nos topamos con otro bullicioso grupo de españoles. Una señora paró a Javier Garisoaín, el secretario general de la CTC, para preguntarle quienes éramos. Javier le dió un calendario de la Comunión y la señora entre la emoción del momento y la lectura demasiado rápida del lema le dijo: "¡Ah! ¿Conque vosotros sois los de 'Dios, Patria y...... Esfuerzo?". Bueno no exactamente....

La mayoría marcharon inmediatamente a sus residencias a descansar, mientras que un grupillo de noctámbulos empedernidos dedicamos algunas horas más a charlar de la vida y de la muerte, y en general a arreglar el mundo, en un bar cercano donde el gin-tonic tenía mucho de "gin" y poco de "tonic". La dueña del bar era simpatiquísima y con el bebercio nos colocó de "motu proprio" alguna manduca ligera que se agradeció. Para cerrar la velada tuvimos de taxista al primo italiano de Carlos Sainz que por poco nos manda al otro mundo entre las calles de la Ciudad Eterna.

En la mañana del Domingo nos levantamos bien temprano (mis compañeros por desgracia más de lo que hubiera sido saludable por culpa de un servidor) y cogimos sitio en primera linea de la ceremonia. A nuestro lado había un numerosísimo grupo de colegialas que por lo que decían debían ser de un colegio de Agustinas y que armaban una fenomenal y divertida bulla. Al poco de montar y alzar banderas y pancartas una voz pidio por el micrófono que se bajaran pues no dejaban ver a la gente que estaba detrás. Obedecimos, no excesivamente emocionados todo hay que decirlo, y las bajamos, levantándolas cuando la ocasión era apropiada.

Extraordinaria la ceremonia, con liturgia muy cuidada, música maravillosa y mucho latín por medio que a mi personalmente me transporta. Preciosa la homilía del Cardenal Saraiva y extraordinario fervor y recogimiento de la multitud. Rezamos como posesos dando gracias a Dios y pidiendo por todos los nuestros, incluidos lectores de esta bitácora.

Al acabar la ceremonia salió el Papa a rezar el ángelus y decir unas palabras. Gran pachanga cuando se dirigió a los peregrinos españoles. Me emociona la manera pausada y cariñosa que tiene Benedicto XVI de dirigirse al pueblo. Es tan distinto de todo lo que conocemos.

En fin, que acabada la ceremonia y el saludo del Papa nos reunimos nuevamente todos los carlistas que estábamos esparcidos por la Plaza de San Pedro y a contarnos peripecias. Allí que venía la gente a preguntar. Un sacerdote que estaba en la zona del altar vino a contarnos como cardenales y autoridades se preguntaban y requerían sobre los de las "boinas rojas". El cura encantado de vernos por allí. Como un fraile (no se decir de que orden) que nos animó mucho. Gran cantidad de medios de comunicación pidiendo hablar con nuestro Secretario General que fue entrevistado, fotografiado y filmado profusamente.

Ya iba entrando el hambre y agotados nos sentamos en el suelo apoyando la espalda en un muro cerca del Castillo de San Angelo. Comida de Hermandad que le dicen. Y después de la comida de hermandad, café de hermandad con los más bullangueros de la expedición: jóvenes de todas las provincias de España. Ambiente de camaradería y fraternal convivencia que se prolongó hasta casi las 18.00. Nuevamente arreglamos el mundo entre capuccinos.

Seguidamente acudimos a la Iglesia de San Pancracio donde la Archidiócesis de Toledo con su Cardenal al frente había organizado una vigilia de oración, con Exposición y Bendición del Santísimo. Mucho silencio y devoción, y para finalizar un impresionante desfile de salida del cardenal precedido por un coro y banda de Heraldos del Evangelio.

Después de cenar en el Trastevere marchamos andando a la residencia y la caminata resultó tan agotadora que caímos como troncos. A la mañana siguiente volvimos a amanecer temprano y salir rapidamente hacia San Pedro donde tendría lugar una Misa de acción de gracias dentro de la basílica. Cuando llegamos a la Plaza encontramos una fenomenal cola. Alguien se pasó de listo y nos hizo actores involuntarios de un vergonzoso suceso que narra Javier_L en el FSTM. Al final resultó que había tanta gente que muchos nos quedamos fuera.

Asentando nuestros reales en las sillas que quedaban del dia anterior nos pusimos a esperar que retransmitieran la Misa que estaba teniendo lugar dentro de la basílica. En las pantallas gigantes apareció la imagen pero no el sonido. Los presentes nos pusimos a pedir vehementemente que nos pusieran sonido. Pasó un rato y nada. Alguien propuso que ya que estábamos allí al menos rezáramos el Rosario. Dicho y hecho. Según comenzamos llegó el sonido. De modo que asistimos a Misa y a la hora de la comunión un nutrido grupo de sacerdotes salió de la basílica para dar la comunión a los presentes. Tantos había que los sacerdotes no pudieron dar de comulgar a todos y los guardias los retiraron porque la misa terminaba, con gran descontento de muchos.

Aunque teníamos el vuelo de vuelta por la tarde no quisimos arriesgarnos a perderlo y salimos nada más terminar. De la residencia recogidas las maletas nos fuimos a Fiumicino donde hicimos tiempo comiendo unos bocadillos y compartiendo experiencia con los que se iban sumando. Llegamos a Barcelona ya entrada la noche y salimos más de noche aún, llegando a Madrid casi de madrugada.

En fin como dije antes uno vuelve con las pilas cargadas y muchos y buenos propósitos.

He sacado algunas fotos que podeis ver aqui.

En este hilo y en este otro del FSTM hay más crónicas y noticias de todos lados sobre los actos.









7 comentarios:

Marta Salazar dijo...

increíble! muy buenas las fotos!

te escogí blog del día! hoy...

Taskforce dijo...

Como veo que se te olvidó lo haré yo.....
Saludos a la Guardia Civil del aeropuerto del Prat. Viva Cristo Rey, Viva España.

Taskforce dijo...

Ah y también, que no se me olvide.....
Saludos al ruidoso leñador de la motosierra. ;)

Seneka dijo...

Embajador, un placer leer tu crónica y otro más grande haber estado allí contigo.

Un abrazo en Cristo Rey.

(y otro para Taskforce y su reencuentro con el sueño profundo y continuado)

Embajador en el Infierno dijo...

Taskforce- El episodio del Guardia Civil se me ha olvidado más que nada porque no lo viví, y luego porque eso lo he escrito al vuelo.

y para Séneka también: ya os vale con la coñita.

Un abrazo a los dos.

AMDG dijo...

Os ví, porque destacábais entre todas la banderas al haberlas montado sobre cañas. No estorbaban a nadie, pero hicísteis bien en seguir la sugerencia durante la misa.

Embajador en el Infierno dijo...

Gracias AMDG. En otros foros y blogs ha habido gente que ha dicho que nos negamos a bajarlas lo cual es una inmensa mentira.