jueves, octubre 25

Cuando la izquierda se queda sin banderas

Uno de los problemas más acuciantes del sistema liberal emerge cuando los políticos profesionales se quedan sin banderas que agitar. De repente parece (solo parece) que no sirven para nada y el ciudadano empieza a preguntarse para que narices les paga.

Porque, no nos engañemos, el personal poco a poco va dándose cuenta que todas esas peleas, trifulcas, posturas enfrentadas y demás patrañas no son más que paripés mediáticos para justificar el sueldo (v.gr. la última payasada mediática sobre lo que ha dicho o ha dejado de decir Juan Carlos acerca de cierto periodista- La gente necesita de emociones fuertes para empezar el dia).

A la postre los mismos siguen en sus puestos y aqui no dimite nadie, ni se le exige. Que perro no muerde a perro.

La derecha, el conservadurismo o el centro-reformismo-moderado, como se quiera llamar ha sufrido siempre de una extraordinaria carencia de imaginación política, y sobre todo de arrestos para arriesgar minimamente. De modo que toda su contribución se limita a adoptar las propuestas de la izquierda una vez que estas han calado en la sociedad.

En feliz frase de Ignacio: "La impresión que se asienta sobre mí es que el psoe lo ha hecho; la intención del PP es pasarlo a limpio para que quede más presentable."

De modo que las "crisis de utilidad" del sistema vienen a desatarse en el momento que la izquierda se queda sin banderas. Unos no tienen nada que defender y, lo que es peor, otros no tienen nada que "atacar". Y como bien sabemos si no hay dialéctica histórica no hay "progreso" y en política el que no va para adelante va hacia atrás.

Se vino abajo el muro en Berlín y aquello fue el acabose. Hace ya casi 20 años que la izquierda mundial viene buscándose a si misma, y no acaba de encontrarse.

En esto que aparece un político yanqui (¡¡¡un yanqui!!!) fracasado y poniéndose el mundo por montera y la mercadotecnia por Biblia, saca las castañas del fuego a toda la casta política mundial empezando por la izquierda. Y la casta política mundial se apunta encantada al este juego de crear problemas artificiales en orden a poder ofrecer soluciones y de este modo justificar el sueldo.

Hasta la gran esperanza blanca de todo pepero que se precie, esto es: Sarkozy, ha "sucumbido" a los encantos del fracasado político yanqui. Bueno, tenemos la notable excepción de Mariano que como de costumbre llega tarde y no se entera, y han tenido que volver a explicarle despacito toda la jugada no vaya a ser que se nos venga abajo.

Hace unos meses Javier Garisoain, el joven y nuevo Secretario General de la Comunión Tradicionalista Carlista propuso en un extraordinario discurso un método de hacer política bajo la idea general de no proponer soluciones sino principios, que no tiene nada de reciente pero que por olvidado parece una idea fantasticamente novedosa:

Los partidos políticos del sistema se presentan hoy en día como magos, como prestidigitadores que vienen a solucionarnos la vida. "Nosotros vamos a hacer, nosotros vamos a arreglar...". Los carlistas nunca diremos eso. Nosotros lo que queremos es que la gente, las personas, los pueblos, los vecinos, la sociedad, las autoridades, afronten libremente sus propios problemas. Y encuentre cada uno libremente sus propias soluciones.


Es hora de que la sociedad, cada persona concreta en el ámbito social que le corresponda retome la "subcontrata" de las soluciones. Es hora de denunciar ese "contrato social" que solamente sirve para que una casta de prestidigitadores paniaguados se perpetuen en el poder. Es hora de que las personas y no los partidos tengan el protagonismo de la acción política y social. La subcontrata tiene la capacidad de librarnos de preocupaciones, pero la libertad personal exige preocupación.





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4 comentarios:

Hartos de ZPorky dijo...

Muy buena.

Ignacio dijo...

Gracias por el enlace.
Una precisión:
El muro de Berlín no cayo; lo echó la gente abajo.
Hay una diferencia.

Embajador en el Infierno dijo...

Hartos- Gracias hombre.
Ignacio- Podríamos tener un debate sobre ese punto particular, pero no ahora. Yo no tengo nada claro que la gente lo tirara, la verdad.

Interruptor dijo...

El fin de semana estuve hablando de eso precisamente (me refiero al muro). Así que he puesto un post. Pasaos a leerlo que lo he puesto un poco en general y seguro que encontráis muchas puntualizaciones, y alguna rectificación, que hacerme.

Saludos al os dos.