lunes, octubre 15

A Roma, por los mártires

Habiendo recabado el pertinente placet de la autoridad competente el que suscribe se dispone a marchar en peregrinación a Roma dentro de un par de fines de semana. No será la mayor de todos los siglos, pero de momento esta es la más alta ocasión del siglo XXI, una fecha histórica y bastante más. O sea, como para no perdérselo.

Uno va para allá sobre todo en espíritu de agradecimiento, primero a Dios y después a los que nos "precedieron en el Signo de la Fe" con la entrega más absoluta de la que puede ser capaz un ser humano.

Vienen muy a cuento unas líneas que he leído hoy y que transcribo a continuación:

"Al ser virtud, la fortaleza permite al hombre -y, por supuesto, a la mujer, como diría alguno de los que hacen patente lo que es obvio-, vencer las dificultades que halla en su empeño por conseguir el bien; y, en su grado heroico, lograr un bien difícil de obtener, superando los peligros que se oponen a su consecución; y como el mayor peligro que el hombre puede arrostrar en este mundo es el peligro de muerte, la fortaleza hace que el hombre (o la mujer, claro está), no se arredre ante este máximo peligro y, por consiguiente, mucho menos ante otros peligros menores. De ahí que Santo Tomás [de Aquino] explique, con ejemplos militares de soldados principalmente, como el secreto del heroísmo es la fortaleza, y cómo el secreto de esta virtud humana primero y luego, referida a Dios, también sobrenatural- es el amor. Por eso el ejemplo máximo de fortaleza es el de los mártires que se enfrentan, por amor a Dios, a los tormentos y a la muerte; dan su vida por su fe: "Nadie tiene mayor amor...".


El texto está sacado del folleto "Los tres Tercios de Requetés Laureados de San Fernando en la Guerra de España" escrito por Javier Nagore Yárnoz.

Postdata: ¿Seré muy mal pensado si observo una curiosa conincidencia de fechas entre estas beatificaciones de mártires y la promulgación de la Ley de Memoria Histórica?. Hace mucho que pienso que no es coincidencia.


2 comentarios:

Interruptor dijo...

No, no eres nada mal pensado al encontrar curiosas coincidencias. Para que estas beatificaciones no se conviertan en una losa que cae sobre sus cabezas, tienen que mantener exaltada a la masa borreguera que los sustenta. Son asín, tú lo sabes bien.

MCB dijo...

Yo sigo creyendo en los Reyes Magos, pero hace tiempo que deje de creer en las coincidencias. Sobre todo en estos temas peliagudos. En fin, disfrutad del viaje los que vayáis; yo no podré ir pero os acompañaré con oraciones. La causa lo merece.