viernes, diciembre 7

Partitolítica o pornopolítica

Dice Clausius:

La gente reacciona así, a fin de cuentas la política muchas veces se reduce a un simple partido de fútbol, cada cual apoya a los suyos con un forofismo furbolero intenso. Pensando sobre el tema se termina llegando al argumento recurrente, que termina en las llamadas élites políticas. ¿Y qué han hecho estas élites políticas, en especial la que ahora gobierna? Pues dividir. Y, lo más grave, a propósito, porque sabían que esto llegaría, supongo yo que los comportamientos de las masas están muy bien estudiados.


Lo que habitualmente entendemos por política, ese partido de futbol del que habla Clausius, no es tal cosa. Como mucho podemos llamarlo partitolítica o mucho más gráficamente pornopolítica. Responde este nombre a la realidad que tan exitosamente ha creado la postmodernidad, la cual si por algo destaca es por haber sabido sacar provecho económico amplio de las muchas posibilidades que ofrece el excitar las pasiones humanas.

Así vamos desde lo más obvio que es la pornografía, a cosas que se tienen por menos peligrosas y que al final obedecen exactamente al mismo mercadotécnico patrón como el futbol, la telebasura en todas sus diferentes formas, o la partitólitica o pornopolítica. Se trata de mantener al personal artificialmente encendido más que nada para que no tenga tiempo de pensar un poco más allá de la rivalidad entre el Madrid y el Barca, entre los concursantes del Gran Hermano, o entre Rajoy y Zapatero.

Clausius resulta bastante generoso comparando el estado de cosas con un partido de futbol. Yo prefiero compararlo con un programa de esos de Pressing Catch. Se trata de un par o más de tios enormes y con una pinta fierísima dándose unas bofetadas de campeonato, con una violencia extraordinaria,pero donde curiosamente nunca hay sangre. Nunca.

Lo cual no es óbice para disfrutar de un público entregadísimo que hace gala de unas filias y unas fobias desaforadas, que parece que les va la vida en ello. No faltan unos locutores viscerales que incluso parecen que se creen lo que están viendo y diciendo y no piensan en el jugoso cheque mensual.

Igual que en España ahora. Bueno ahora, y durante los últimos 40 años. Unos tios enormes, dándose mandobles tremendos, pero nunca hay sangre. Y cuando parece que la va a haber, en seguida reculan (v.gr. Mariano ayer en el congreso) no vaya a ser que nos hagamos daño. Tienen sus locutores enfervorizados (Fedeguico, Gabilondo, y resto de panda) y un público entregadísimo incapaz de pensar más allá del artificial y fantasmal combate que se vive en el centro del ring. Un publico que es anti-este o pro-elotro, y que cualquier cosa justificaran del campeón amado, con la espúrea cantinela de que todo sea porque al otro lo saquen del ring. Sin querer entender que cuando este o elotro finalmente desaparezcan del ring, aparecerá otro ese u otro elotro que empezará a desatar las mismas pasiones otra vez.

La pornopolítica de masas, ese gran invento del márketing postmoderno.

19 comentarios:

Ignacio dijo...

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Embajador en el Infierno dijo...

Por lo visto estoy que me salgo ultimamente ;-P

Anónimo dijo...

Pues yo no estoy de acuerdo, casi todo el mundo, salvo los infantiles que efectivamente lo ven como un partido de futbol, o los que están en un partido como en una secta, o los que necesitan del partido para comer, el resto, que es la inmensa mayoría no ve la política, o lo que aquí tienen por tal, sino con asco y repugnancia, unos mantenidos que resultan onerosísimos para quienes apenas pueden llegar a fin de mes, y que encima nos quitan la libertad porque si no piensas "correctamente" te tachan de lo peor, ésto no es una democracia, y si lo fuera abogo por otra forma de gobierno.
Una meritocracia, un directorio, o releyendo los Hermanos Karamazov, la tesis de Dostoevsky resulta interesante, un Estado que se convierte y actúa como la iglesia.

Embajador en el Infierno dijo...

Estimado Anonimo: Somos muchos (¿cada vez más?) los que vemos el futbol con repugnancia. Yo lo he sustituido por la liga de baloncesto alevín municipal donde juega una de mis hijas. Es todo considerablemente más sano, deportivo y lleno de virtudes humanas.

Es decir, que si que estoy de acuerdo con lo que dices, que la mayoría ve la política con repugnancia. Y lo hace, creo yo, al menos en parte porque la ve con la descripción que he dado yo más arriba y tu has completado con tu comentario.

Yo estoy por el estado confesional.

Anónimo dijo...

Yo no creo que la solución sea el estado confesional, al menos no en la forma en que lo hemos conocido, de Gasperi, Schumann, Adenauer, si es en ellos en los que pensabas, eran grandes personalidades, con algo en la cabeza, y lo plasmaron en su política y llegaron hasta donde llegaron, no lograron instaurar un "estado cristiano" porque se veían lastrados, ya por correligionarios que bastardeaban y sólo estaban ahí para servirse, ya por los opositores que combatían aquella política.
Yo creo que lo único que es factible es una meritocracia a nivel estatal, y una democracia limitada al nivel local de gobierno, que es donde la gente conoce y está en condiciones de decidir.

Embajador en el Infierno dijo...

Cuando hablo de estado confesional no me refiero a esos personajes que mencionas. Ellos eran democrata-cristianos. Con muy buenas intenciones y al final un absoluto desastre.

No se a que te refieres con "meritocracia". Yo creo en la democracia orgánica, y la estructuración del Estado conforme a las instituciones naturales del hombre, es decir: familia, municipio y sindicato. No conforme a partidos que es lo más antinatural que existe.

Anónimo dijo...

La democracia orgánica es una quimera, si la hubo durante el franquismo es porque era secundario lo que pudieran decidir aquellas cortes.
Es absurdo que el ciudadano con su voto deba decidir cuestiones tales como la política fiscal, la internacional o sobre alternativas energéticas, las elecciones son una gran mascarada, donde se hacen frases vacías. El ciudadano podrá decidir sobre aquello que conoce, lo más inmediato.
Lo demás sólo gente que sepa, quien acredite méritos suficientes.

Ignacio dijo...

Quizá si pensais en una estructura de estado en municipios y no en vireinatos provinciales, la ecuación os cuaje mejor.
digo yo eh

Y si, ultimamene estás excesivamene lúcido.

Embajador en el Infierno dijo...

Pues precisamente Ignacio, en eso pienso yo, en municipios.

Anonimo- Lo de Franco no tiene nada que ver con la democracia orgánica, más que nada porque le faltaba un elemento esencial como era el mandato imperativo. Fraga se encargó de quitarlo de enmedio, de modo que resultase una alegre mezcla de autoritarismo, con estructura orgánica y democracia liberal. Un caos vamos.

Pues a mi me parece que el ciudadano tiene todo el derecho del mundo a decidir sobre política fiscal, sobre política internacional y sobre alternativas energéticas. Lo que tu propones ya lo tienes ahora. Supuestos expertos se encargan de decirnos lo que tenemos que querer. No se de que te quejas.

Y no te olvides de un elemento fundamental en la democracia orgánica como son las asociaciones ciudadanas o cuerpos intermedios. Ahí tienes a tus expertos.

Anónimo dijo...

Embajador, para decidir algo habrá que conocerlo a fondo, si no forzosamente la decisión será equivocada, y si no lo es, será en parte ineficaz. La propia iglesia tiene consultores, muchos de ellos laicos en los diversos órganos de la curia.
¿Cómo quieres que el españolito de a pie se pronucnie por ejemplo sobre potenciar o no los huertos fotovoltaicos? por poner un ejemplo que está de moda en la vida de los ayuntamientos. Tendrán que ilustrarse sobre ello.
Pero vamos, sustancialmente estoy de acuerdo con los cuerpos intermedios, es curioso como el estado liberal francés los combatió ardorosamente, y claro como desgraciadamente se copió el modelo fancés en vez de el inglés, que sí los tenía en cuenta, y luego se exportó, más o menos, a los USA.
Para que pueda iniciarse un cambio en las estructuras políticas es necesario una revisión a fondo del periodo revolucionario francés, tímidamente ya se está dando. Por cierto los católicos deberíamos señalar lo que se hizo con la Vendee.
Por otra parte la ideología de fondo que subyace en todo eso es abordada también por el Papa en su última encíclica.

Embajador en el Infierno dijo...

Anonimo- Yo no creo que el hombre sea idiota por naturaleza, y si creo que puede y debe tomar parte en la toma de decisiones que le afecten de forma significativa.

Me baso en el modelo de mi comunidad de vecinos. Cuando hay que tomar una decision sobre un tema del que entienden pocos o ninguno, o bien se comisiona a un grupo o bien se piden informes. Con esos informes en la mano y habiendo entendido los diversos aspectos del problema se toma una decisión entre todos.

De cualquier manera aqui lo importante es el mandato imperativo y los cuerpos intermedios. Y como bien dices se está revisando concienzudamente toda la peste ideológica que nos han echado encima desde la revolución francesa. Hay dos libros muy buenos que te los menciono por si no los conoces y te interes el tema que son "Sobre el poder" de Javier Barraycoa, e "Imaginación Teopolitica" de William Cavanaugh, que son excelentes para desmontar toda esa peste.

Te agradezco mucho tus contribuciones en esta bitacora,y como veo te interesa el debate político te sugiero te des una vuelta (si es que no lo has hecho ya) por el Foro Santo Tomas Moro donde tendrás ocasión de hablar de estos temas con gente muchísimo más versada que un servidor.

Ignacio dijo...

Me ha parecido leer que todos somos idiotas, pero que uno que no lo es encargará a los expertos que nos digan que es lo mejor y nos salvarán de nosotros mismos.

Debería estar agradecido, creo.

O igual es que no se leer.

Anónimo dijo...

Yo lo que he entendido a Embajador es que todos no entendemos de todo. Cuando esto sucede, hay que encargar el estudio correspondiente a un grupo que domine el tema. El que encarga esto no es uno que tampoco conoce el tema a fondo, sino que lo conoce tanto como todos los demás.

Los expertos no nos dicen lo que tenemos que hacer y nos salvan, porque los que tenemos la capacidad de decisión somos nosotros. Los expertos lo que nos informan son de los pros y los contras que desconocemos... ¡y eliges tú! Nada que no se haga ya a todos los niveles: empresas, colegios, despachos de abogados, incluso en el Congreso, qué cosas.

Anónimo2

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Lo que dice Anonimo2 es lo que yo he querido decir. Pero ojo porque toda esta historia es una respuesta parcial a anónimo1.

En realidad la democracia que yo defiendo es aquella en la cual los representados otorgan un mandato impertativo a su representante. Es decir, que el representante tiene que hacer lo que su grupo de representados le digan que haga.

Esto que parece muy obvio no existe hoy en España. El mandato imperativo fue abolido hace ya tiempo, y se sustituye por la idea de que todos y cada uno de los representantes lo son de la nación en su conjunto. Lo cual es una chorrada enorme que al final nos lleva a la partitocracia. Es decir, que los representantes no lo son ni de la nación, ni de sus representados sino de sus partidos.

Seneka dijo...

Si estás que te sales, si.

¿Sabes? La primera vez que oí eso de pornopolítica fué a mi padre hace ya 25 años. Fíjate hasta que punto tienes razón con tu análisis sobre el marquetin político y la creación de masas enfervorizadas que, 25 años más tarde, el viejo se ha convertido en un conspicuo defensor y votante del mal menor. Y en ocasiones llega a tronar que ... ¡esa es la salvación de España!

Yo lo mandaría un fin de semana a la playa con Ignacio, pero éste me denunciaría seguro.

Anónimo dijo...

Bueno, soy el anónimo uno, es que por aquí no se puede poner el nick, uso el de juvenal.
Por motivos profesionales, estoy ahora con estudios de política local, y desde luego con todas sus limitaciones el mandato imperativo se usaba en las cortes medievales y modernas, y era bastante efectivo.
Soy de la creencia que la única democracia sana y de verdad es la que se puede usar en las ciudades y pueblos, sobre cuestiones del entorno que el ciudadano percibe.
Para las grandes cuestiones pienso que lo más deseable sería algo así como un senado de notables que presentarían propuestas, que después pasarían de nuevo a los municipios y que serían éstos los que tendrían que aprobarlas.
Es un poco complejo y no es este el sitio para extenderese sobre el particular, pero es un sistema que se ha venido usando, con matizaciones tanto en el Reino Unido como en los USA, si bien que restringido a cuestiones si se quiere menores, pero a la larga de trascendencia, porque allí deciden que subvencionar, a qué colectivos dar ayudas, y así orientan su política.
Por cierto, no sé si es una ilusión óptica, o el embajador a cambiado la presentación, si es así lo felicito, es mucho más fácil leerle, antes aparecía con caracteres disminutos, y el color rojo evidencia que estamos cerca del infierno.

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- No me extraña lo que dices de tu padre. Mi madre fue la que me enseñó que una política que no esté basada en la moral católica acaba en corrupción. A mis 16 años pensaba que era una pena que mi madre, todavía muy joven ya chocheara. Ahora ella es una losantiana radical y cuando le recuerdo sus palabras (que se me quedaron incrustadas en la mente) jura y perjura que ella nunca dijo eso. Lo dijo, vaya si lo dijo.

Juvenal- Como ya intuía estamos más de acuerdo de lo que parece. Al final los dos pensamos que debe haber una cercanía mucho mayor de la persona a la institución política, o si quieras de la comunidad política a los que toman las decisiones finales. Y que estos que toman las decisiones finales gocen de tanta libertad en la toma como responsabilidad por las mismas, libertad y responsabilidad también personales.

Me alegro que te haya gustado el cambio de diseño.

Ignacio dijo...

Tu mandalo; pero no te garantizo las condiciones en que retorne

Embajador en el Infierno dijo...

Je. No conoces al padre de Seneka. Igual el que no retorna eres tú.