miércoles, diciembre 12

Colegios profesionales: Cremades da en el clavo

Javier Cremades es un prestigioso abogado y padre de una numerosa familia a quien tengo el gusto de conocer por razones que no vienen al caso. Actualmente está inmerso en la campaña electoral para elegir a un nuevo decano y junta de gobierno del Colegio de Abogados de Madrid. Detalles de su campaña se pueden ver en el sitio web de su candidatura.

No estoy siguiendo la batalla electoral. No soy abogado aunque me hubiera gustado serlo (papá, cuanta razón tenías), y por tanto este asunto me queda algo lejos. Sin embargo ayer me llegó por algún sitio una entrevista que le habían hecho a Javier. Se puede leer aqui. En ella se dice algo que llamó poderosamente mi atención:

- ¿Y qué piensa hacer si sale elegido?
- Lo importante no es el Colegio sino los colegiados. Llevo diez años en la junta de gobierno. Y queremos recuperar el origen gremial del colegio, que sea una institución de abogados para abogados.


"Gremial" es la palabra clave. A alguno le sonará rancio, a mi me suena a tradicional. No tradicional en el sentido del afable abuelito que le cuenta historias a los nietos a la luz del fuego del hogar. No, tradicional en el sentido político-social del término.

Como firme defensor de una verdadera democracia basada en los órganos de representación naturales de las personas (familia, municipio, sindicato, asociaciones ciudadanas, etc...) creo que los colegios profesionales son una pieza clave de dicho engranaje. Eso requiere que los colegios profesionales sean instituciones vivas en su funcionamiento. Para ello es necesario que sus dirigentes se esfuercen por integrar a los colegiados en su funcionamiento, y estos no se integraran si no perciben valor en dicha integración.

El Equipo Cremades parece tener bien claro este punto y al menos sus intenciones en cuanto a la recuperación del colegio son excelentes.

En fin, observo que tanto en la esencia del mensaje como en la via para llegar al objetivo fundamental propuesto parece que el Equipo Cremades lo tiene bastante claro. Para mi esta pequeñísima y lateral historia ha supuesto un flujo de optimismo.



3 comentarios:

rojobilbao dijo...

Los Gremios, son entes obligatorios y recaudatorios.Deben ser voluntarios o eliminados.

Anónimo dijo...

No me gustan los gremios, se empieza así y se acaba en el decreto de Teodosio, que estableció que los hijos heredarían el oficio de sus padres.
Los sindicatos gremiales, como el Sepla, son los peores, consiguen que sean sus hijos en detrimiento de otros candidatos los que al final salgan como pilotos de aviones.
Juvenal

Anónimo dijo...

Claro hombre, esto es lo más democrático que hay: un colegio de pertenencia obligatoria al que hay que pagar abundante y regularmente si se quiere ejercer una profesión para la que has estudiado cinco años como mínimo. Y luego la familia (cristiana y tradicional por obligación, por supuesto), el municipio y el sindicato (que no sindicatos, ¿dónde vamos a parar, si no?).

En fin, muchas felicidades por sus ideas, que de todo tiene que haber en este mundo