miércoles, enero 23

¿Hay algo peor que un político profesional?

En su dia disfruté mucho del libro "Tiempos Modernos" del polemista inglés Paul Johnson. Es una historia universal del siglo XX contada de forma viva y amena. No me gusta su enfermiza obsesión con la democracia-cristiana, sobre todo con lo que ha llovido, pero bueno nadie es perfecto. En dicho libro Johnson introduce una serie de conceptos e ideas que definen acertadamente el mundo moderno. Entre estas ideas está el considerar a la estirpe de los "políticos profesionales" como la peor lacra del siglo XX, apreciación que comparto al 100% como ya he dicho muchas veces en esta bitácora.

Una interesantísima reflexión sobre esta misma idea se puede ver en la película "Lo que queda del dia" de Anthony Hopkins y Emma Thompson. En dicha obra hay una especie de subtrama que consiste en los esfuerzos que un grupo de personalidades y aristócratas europeos está haciendo para evitar una guerra (la segunda mundial) en Europa. Estas personas son políticos en tanto en cuanto tienen preocupación por la cosa pública, pero no viven de dicha actividad. Podríamos decir que eran políticos "amateur" si dicha palabra no tuviera la carga de reducción de categoría que tiene.

En fin, en la cena que da fin a una serie de reuniones entre representantes (amateur, recuerdese) británicos, franceses, alemanes y yanquis se pronuncian una serie de discursos. El último es a cargo del yanqui representado por Christopher Reeve, y supone un brutal jarro de agua fría a las aspiraciones de los "aficionados". En dicha intervención deja claro que el mundo ha cambiado y que deben dejar paso a los políticos "profesionales" (así lo dice) que son los que realmente saben de estas cosas. Resulta sinceramente conmovedor ver al jovencito petulante y ambicioso informando al personal de sus intenciones de vivir (muy bien) a costa del dinero de los contribuyentes.

Y digo todo esto porque resulta que el asunto se complica y empeora ostensiblemente. Lo cuenta Manuel Molares de Val en su bitácora "Crónicas Bárbaras (Via Tendido al sol) :

Porque bastantes dirigentes actuales del PSOE no tienen oficio ni beneficio, y sin la política difícilmente saldrán adelante. Quizás por eso necesitan mantenerse en el poder, aunque con ello hundan el país.

Esta situación se agrava en las Juventudes Socialistas, donde cada día es mayor el número de jóvenes que desechan su posible entrada en el mercado laboral.

Y el PP, donde la mayoría de sus cuadros son profesionales, está cayendo en el mismo vicio, aunque no ha llegado aún tan lejos. No obstante, algunos dirigentes cercanos a Mariano Rajoy tampoco tienen un serio curriculum profesional que ofrecer.

Como reflejo de la degradación, numerosos jóvenes de las Nuevas Generaciones del PP han abandonado también sus estudios o trabajos para dedicarse en exclusiva a la política.


Efectivamente hay algo peor que un político profesional, y esto es un político supuestamente profesional.


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16 comentarios:

Harto dijo...

En este país cada vez hay menos profesionales de todo.

Seneka dijo...

O aún peor ... 2 políticos profesionales.

Hasta llegar a un partido político entero, la progre-sión (nunca mejor dicho) en el grado de empeoramiento es geométrica.

AMDG dijo...

Tengo escritos unos apuntos sobre el libro, primero que leí del autor y que me gustó mucho. Así empiezo:

Apuntes sobre Tiempos Modernos

Acabo de leer la edición de Harper Perennial Classics, de 2001 -creo que hay una re-edición reciente del libro- y voy a publicar algunas cosas interesantes y sorprendentes que he leído. Indico el capítulo y la página de la edición leída.

p. 5: Me encuentro con una lamentable mención a la Inquisición; es decir, la Santa Inquisición española. Mis presentimientos se verían confirmados cuando trata asuntos de España. Johnson reproduce al respecto los tópicos de la historiografía antiespañola: “Cuando se aumentaba la corriente eléctrica el paciente moría, o se suicidaba en vez de tener que aguanta más [electroshocks], como las víctimas de la Inquisición”. Qué pronto ha metido la pata el buen Jonson. La tortura inquisitorial era más moderada que la de las justicias penales de la época, así que la comparación es excusada.

Esto sí que es una primicia, Embajador :)

Dhavar y punto dijo...

Embajador:

Creo que ya tenemos suficientes canas en los huevos para pretender zafarnos con sueños para adolescentes.Lo único peor que uno que sólo vive de la política es otro que no necesita la política para vivir.Y viceversa. Escila y Caribdis.

Enneas dijo...

Por eso es por lo que me alegro del fichaje de Pizarro, con 4000 millones en la butxaca seguro que no se llevará tanto. No le votaré por principios, pero me alegraré si es ministro de economía.

Interruptor dijo...

Siempre he pensado que para ocupar cualquier cargo político se debería exigir como mínimo una licenciatura, y para pertenecer al gobierno, al congreso o al senado se debería exigir una fuente de ingresos ajena a la política que proporcione un sueldo superior a una cierta cantidad. Sería la manera de evitar a ciertos ignorantes que ocupan cargos políticos (tipo diputaciones o cargos de confianza) y de reducir las posibilidades de que los diputados o ministros utilicen sus puestos para enriquecerse.

No puedo esperar que defienda mis intereses un tipo cuya principal preocupación es no perder su sillón por ser ésta su única fuente de ingresos. Y qué decir si lo que tenemos es un gobierno formado casi exclusivamente por elementos de este calibre. Así nos va.

Embajador en el Infierno dijo...

Interruptor- Yo la verdad es que me conformo con que sean honrados. Conozco a más de uno que por las circunstancias que sean no tienen una carrera universitaria pero si una inteligencia y capacidad natural que me llevaría a confiarles mis asuntos.

Enneas- A mi Pizarro me da mala espina, y sin embargo pienso que es (positivamente) sorprendente que en vez de irse a disfrutar de los millones haya decidido pringarse a base de bien.

Dhavar- Perdona, pero no entiendo lo que dices. A lo mejor puedes ampliar tu comentario.

AMDG- Tengo el libro profusamente subrayado. He hecho dos intentos de tomar notas por escrito y he fracasado. No recuerdo eso que me pones porque en las primeras páginas me quedé embelesado con la descripción que hace del mundo moderno a base de Marx, Einstein y Freud. Supongo que me parecería un pecadillo progre sin más. Si que creo recordar que la interpretación que hace de la guerra civil española era verdaderamente original e interesante.

Dhavar y punto dijo...

Embajador:

Te amplío y corrijo:Al releer me doy cuenta del tono innecesariamente callejero que he usado.Me disculpo.
A lo que me refería es que limitar el acceso a la política a los que tengan otros medios de vida ya se ha probado en la historia, y se llama oligarquía.Digo Escila y Caribdis porque los dos modelos crean problemas distintos e igualmente graves.

Embajador en el Infierno dijo...

Dhavar- Es posible que tengas razón, y sin embargo no es a lo que me refiero. Es decir, es posible que como tu propones sea tan malo un político que vive exclusivamente de la política como uno que no tenga nada que ganar de la política (esto, de cualquier manera lo veo complicado, incluso optimista). Seguro que se puede proponer un modelo intermedio. De hecho ese modelo intermedio existe a nivel municipal en la inmensa mayoría de los ayuntamientos españoles, donde tanto concejales como alcalde tienen su profesión/comercio/empleo y efectivamente (porque no queda otra) viven la política como un servicio en la mayoría de las ocasiones. No, no creo que esas personas sean oligarcas.

Dhavar y punto dijo...

Embajador:

Pues la verdad es que tienes razón.No había caído en el modelo municipal.¿Por qué pasará sólo en la administración municipal y no en la nacional? No es una pregunta retórica.Me la hago yo para pensar en ello.

Saludos

Enneas dijo...

¿Por qué te da mala espina?

Más pasta que en el Consejo de Telefónica dudo que gane. No es la panacea pero creo que es un soplido de aire fresco. Alguien que, en mi opinión, viene a dejar más que a llevarse.

Ojalá todos los políticos fueran como él ahora mismo.

AMDG dijo...

La caracterización que hace del psicoanálisis como teoría pseudocientífica, extensible al marxismo, pero no a la teoría de la relatividad (física), es realmente muy buena. Por cierto todos ellos judíos rebotados:

p. 6: “El corpus ‘del psicoanálisis freudiano se expandía como el de las creencias religiosas durante el; período formativo. Como era de esperar, los críticos internos, caso de Jung, eran tratados como herejes; los externos, caso de Havelock Ellis, como infieles. (…) Dos decenios más tarde el tratamiento de la disidencia como desorden mental, sujeto a hospitalización obligatoria floreció en la Unión Soviética como forma de represión política”.

p. 8: “Mi único deseo como hedonista incorregible que soy es que la lucha que se avecina no estropee las diversiones y que la muerte sea tan bella y hermosa como la resurrección”. Habla Diaghilev, el empresario ruso de ballet que estrenó obras de Stravinksy con decoraciones de Picaso. Se refiere a las revoluciones que se presentían ya en 1905.

p. 14: “La capacidad destructiva del individuo, por malo que sea, es pequeña; la del estado, aunque sea bienintencionado, es casi ilimitada”.
p. 16: “La Primera Guerra Mundial (PGM) empezó como guerra de caballeros, pero acabó con el alma de Europa por su crueldad con los civiles. Todo empezó con el hundimiento de barcos civiles por los submarinos, la guerra química… Se saltaron todas las barreras”.

p. 17; “En Europa ha habido tres grandes acuerdos de paz tras guerra largas y destructivas. La Paz de Westfalia, tras una guerra que acabó en tablas y no trató de restaurar el statu quo anterior. El Congreso de Viena, tras la francesada, que intentó reponer el Antiguo Régimen en la medida de los posible; y el Tratado de Versalles que castigó a Alemania territorial y financieramente”. En la página siguiente, Jonson nos cuanta cómo la paz acordada entre Norteamérica y Alemania pasó a ser aplicada como una derrota de Alemania por parte de Francia. El chovinismo francés exigía humillación. Keynes se quejó amargamente.

p. 29-30. Desconocía que Keynes fuera homosexual. El retrato que hace Jonson de los pacifistas de Bloomsbury y sus tejemanejes políticos es sabroso.

p. 30: “Hay una referencia al famoso libro “las consecuencias económicas de la paz”. Para Jonson, es uno de los libros más destructivos del siglo. Contribuyó de varias maneras, aunque indirectamente, a la guerra futura que Keynes quería evitar.

Dhavar y punto dijo...

Me habéis abierto el hambre.Voy a comprarme Tiempos Modernos.

Embajador en el Infierno dijo...

Dhavar- Cuidado con la edición que te compras. Hay una que es la que leí yo hace unos años. La traducción es peor que pésima. Creo que recientemente Homo Legens ha hecho una edición algo mejor, lástima que el prólogo sea de Aznar (supongo que siempre hay ciertos culos que lamer). Si puedes leerlo en inglés muchísimo mejor.

Dhavar y punto dijo...

Embajador:

Gracias por el aviso. Lo pediré - o descargaré si es posible - en Inglés.
Me pasó hace poco con un libro de George Trackl , lleno de premios y panegíricos al traductor, y era una cosa atroz.

Embajador en el Infierno dijo...

Enneas- No se explicártelo, simplemente me da mala espina. Para empezar se le presente como un empresario y no es empresario. Un empresario es un tio que empeña su vida en construir una empresa. Este señor es un directivo, cosa diferente, a lo mejor un buen directivo (no lo sé) pero no un empresario. Pizarro es abogado del Estado y agente de bolsa, y ha llegado lejos. En la empresa es lo que se llama un "political animal", o sea, un tipo que sabe mover los codos. Y yo desconfío fundamentalmente de ese tipo de gente a los que conozco bien, hasta demasiado bien.