jueves, enero 17

Irrelevancias políticas (Actualizado)

Una pelea entre dos monos en una oscura selva de Borneo es a la zoología, lo que la menage a trois Rajoy-Aguirre-Gayardón es a la política. Curioso pero irrelevante.

La blogosfera pepera anda bastante contenta con la exclusión de Gay-ardón de las listas electorales. Observo sin embargo que (con todos los peros que se pueden y deben poner) la audiencia internetera de los principales medios digitales no está en absoluto tan contenta. Incluso en un medio de lectores anti-gayardonitas a priori, como es La Razón, la tasa de aprobación de la medida de Rajoy no es en absoluto holgada.

Sinceramente, si yo fuera militante del PP y de verdad entendiera lo que es el PP (una máquina engrasada para la consecución y disfrute del poder por parte de sus cuadros dirigentes) hubiera preferido que a Gay-ardón no le echaran. Eulogio López lo explica bien:

Es bueno que Mariano Rajoy haya dejado fuera de las listas del Partido Popular al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón? La pregunta exige un desdoblamiento, y no de personalidad. Exige preguntar antes de qué estamos hablando y por qué lo estamos preguntando. Por ejemplo, si se trata de ganar al PSOE a toda costa, desde luego la medida es malísima. Es cierto, el alcalde de Madrid, un tipo muy peligroso, tiene tirón popular. También lo tiene su archienemiga, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. Por tanto, para ganar las elecciones se trata de sumar, no de restar.


Y luego lanza un zambombazo que es como para pensárselo:

Por contra, Rajoy no quiere saber nada con Rodrigo Rato, ni con el propio Gallardón, ni con Esperanza, a la que considera una traidora. Rajoy, como hombre superficial pretende rodearse de quien no pueda hacerle sombra.


Esto explicaría porque una absoluta nulidad como Acebes sigue donde está, y lo mismo puede decirse de Zaplana.

Rajoy no tiene un pelo de tonto. Es simplemente un tipo correctito con bastante cintura política. Pero nada más. Lo que ha hecho con Gay-ardón es quitarle (momentaneamente) de enmedio para no tener a un tío a su lado permanentemente intentando hacerle la cama. Y a la vez ha hecho un guiño de complicidad a la derecha sociológica que esta ha acogido con alborozado entusiasmo, con lo que Rajoy ha tapado un agujerillo que se iba abriendo peligrosamente en la parte más cautiva de su electorado. Dos pájaros de un tiro.

Por lo demás, si alguien piensa que Rajoy ha evitado la presencia en las listas de Gay-ardón por algún motivo cercano a principios o convicciones creo que es hora de hacérselo mirar.


ACTUALIZACION:
Verdaderamente interesante el artículo que sobre este tema escribe Jose Javier Esparza en El Manifiesto. Entresaco unas líneas pero recomiendo leerlo entero:

Los entendidos dicen que en la exclusión de Gallardón ha jugado un papel notabilísimo Esperanza Aguirre, que habría planteado su propia dimisión para ir también en las listas al Congreso si el Alcalde de Madrid era incluido en éstas. Fulanismo sobre fulanismo. Es evidente que el PP de Rajoy arrastra un problema de nombres propios desde la derrota de 2004: no ha debido de ser fácil ajustar la convivencia de la tribu heredada de Aznar, la tribu de los excluidos por Aznar y la tribu de los próximos a Rajoy. Más difícil es todavía el ajuste si uno repara en que esas tribus no significan estrictamente nada desde el punto de vista ideológico, más allá de las posiciones que Fulano o Mengano puedan tomar en función de cual sea el grupo mediático que les baile el agua. El PP se ve a si mismo más como un grupo de gestión del poder que como una plataforma de ideas (ya no digamos de principios) que puedan representar a un sector de la ciudadanía. Ahora bien, el poder es limitado por definición, mientras que la ambición, como los gases, tiende a expandirse hasta ocupar todo el espacio disponible. A veces una ambición se expande tanto que su masa se hace desmedida, y entonces su propia fuerza de gravedad se la traga, como ocurre en los agujeros negros. La historia de la derecha española desde 1978 puede escribirse con los nombres de las cabezas que rodaron por el fango. Nada nuevo bajo el sol.



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3 comentarios:

Seneka dijo...

Me dicen gentes muy metidas en el mundillo que el alborozo mostrado por votantes/simpatizantes/militantes se ve claro sólo en laComunidad de Madrid. Me cuentan que en el resto de expaña se interpreta, en esos círculos pperos, como una decisión nefasta y no muy bien recibida.

A la postre, lo que dices es cierto: irrelevante, y nada que ver con principios.

AMDG dijo...

Que gusta de lejos y repele de cerca no es lo mejor que se puede decir de un político.

Lo peor de todo es que lo han echado por la puerta pero va a entrar por la ventana. Ya está en ello.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Cuatro años de perros para el PP. Zaplana ha dado la cara todos los días, sin excepción. Y sin excepción, todos los días se la han roto. Gallardón, quién coño es Gallardón.