miércoles, enero 2

Menuda herencia dejamos en Guinea

Tenemos un chaval guineano que trabaja en nuestra oficina. Ha estado de vacaciones y hoy al volver me ha visto con unas barbas carlistonas que me he dejado ante el disgusto de mi señora.

Me dice que ahora en Guinea los jóvenes han empezado a dejarse barba como símbolo de descontento social.

- Se quejan de que solo hay alcohol y mujeres- dice el bueno de él- No hay trabajo ni nada.
- Pero....- digo yo en mi ignorancia- ¿no han descubierto petróleo?.
- Si, claro - responde él- Guinea es un mar de petróleo. Peor solo hay trabajo para los sobrinos del presidente.


Y entonces ha empezado a darme una charla sobre los diversos aspectos de la corrupción en Guinea:

- Hay directores generales de esto y de lo otro que ni siquiera saben escribir.
- ¡Vaya! - Digo yo pensando para mi que en España hasta el presidente del gobierno es de esos.
- Como decimos nosotros: "Es el país".



Lo cual me recuerda poderosamente al "España y yo somos asi, señora" de Agustín de Foxá.

Luego me espeta:

- Y también decimos "El jefe siempre tiene la razón".


¿Otra herencia española?

¡Que desazón!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estamos de acuerdo en que España dejó una mala herencia en las colonias. En realidad fue.... Oh no un fascista bajo mi mesa!