martes, enero 8

Y ahora.... a los jesuitas.

Ayer 7 de Enero comenzó en Roma la 35 Congregación General de la Compañía de Jesús con la misión, entre otras cosas, de elegir a un nuevo Prepósito General toda vez que el Padre Kolvenbach había anunciado previamente su renuncia al cargo. Se tenga mayor o menor simpatía por la Compañía de Jesús no cabe menos que entender que lo que ocurra tras esta Congregación General tendrá impacto en toda la Iglesia, con lo cual conviene estar algo al tanto de lo que se cuece.

Los jesuitas han habilitado una página web desde la que se puede seguir esta importante reunión, a la que se puede acceder pinchando aqui. En dicha página se lee el discurso que ayer mismo dirigió el Cardenal Rodé ( Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada ) a los reunidos. Dicho discurso es de todo menos una simple formalidad. De hecho el Cardenal Rodé, sin duda siguiendo instrucciones del Papa o cuanto menos con su permiso, saca la fusta con una liberalidad encomiable. No pienso glosar todo el discurso pero si entresacar un párrafo que ha hecho verdadera fortuna en la blogosfera católica, tanto la hispano-hablante como la anglo-parlante:

Veo con tristeza e inquietud que va decayendo sensiblemente también en algunos miembros de las Familias religiosas el sentire cum Eclesia del que habla frecuentemente vuestro fundador. La Iglesia espera de vosotros una luz para restaurar el sensus Ecclesiae. Vuestra especialidad son los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. De esta obra magnífica de la espiritualidad católica forman parte integrante y esencial las reglas del sentire cum Ecclesia. Son como un broche de oro con el cual se cierra el libro de los Ejercicios Espirituales.
En vuestras manos tenéis los elementos para profundizar y actualizar este deseo, este sentimiento ignaciano y eclesial.


Hace dos años casi exactamente comentaba en esta bitácora sinceramente sorprendido el correctivo que el Papa había aplicado a los miembros del Camino Neocatecumenal a cuenta de sus "peculiaridades" litúrgicas. Por aquel entonces (y aún ahora) conocía poco del Camino Neocatecumnal, pero las personas miembros de ese movimiento eclesial con las que tenía contacto me habían llamado siempre la atención por su fidelidad a la Iglesia y al Papa, y su profunda fe y entrega.

En ese momento dije:

Obviamente debemos aplicar la antigua máxima de Roma locuta, causa finita , pero no deja de sorprenderme el hecho en si. No puedo dejar de pensar en que si el Papa se muestra tan exigente con los más fieles seguidores de la Iglesia y de la misma institución Papal, ¿qué se puede esperar que haga con los que son más laxos, o incluso con los que son abiertamente disidentes?.

Entiéndase esta pregunta retórica con un tono de abierta esperanza.


Bueno, pues me parece que la respuesta a esa pregunta se va empezando a vislumbrar. A ver si es verdad.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que el artículo no despertaba el interés de los demás fascistas.

rojobilbao dijo...

A los jesuistas como orden les queda sólo la opción de volver siceramente al redil, porque hace tiempo que no engañan a nadie y poco a poco podrían convertirse en irrelevantes.

Tantas glorias como han dado a la Iglesia...

Embajador en el Infierno dijo...

Yo creo, rojobilbao, que del auge y caida de los jesuitas hay mucho que aprender.

AMDG dijo...

También: “Roma veduta, fede perduta”.

Pero yo he tenido la suerte de verla tres veces el pasado año y como si nada; incluso diría que he salido edificado con la experiencia...

Anónimo dijo...

Charles Chiniquy.....¿Se "cabreó" con los jesuítas?