miércoles, febrero 27

Conversaciones en la embajada (VI): Confesiones

De modo que la Embajadorcita #3 hacía hoy mismo su Primera Confesión. Un acto solemne e íntimo a la vez donde había unas 30 niñas con el uniforme del colegio, bien peinadas con la cara limpia y demás, junto a sus padres y un par de sacerdotes.

Antes del asunto en si, el capellán del colegio ha dado una breve homilía. Preguntaba a las niñas:

- ¿Estais nerviosas?
- ¡¡¡Siiiiii!!!- Respondían todas a coro.
- Pero... ¿Muy nerviosas?.
- ¡¡¡Siiiii!!!!- Insistían.
- Ya. - seguía el cura- Y... ¿Cuando vuestro padre os da un abrazo os ponéis nerviosas?
- ¡¡¡Nooooo!!!- Respondían rapidamente.
- Bueno, pues la confesión es como si Dios mismo os diera un abrazo. Un abrazo de perdón- explicaba el buen clérigo.- De modo que... ¿Estaís nerviosas?
- ¡¡¡¡Siiiiiii!!!!- Insistieron finalmente todas las vocecillas a coro.


Carcajada general, y el pobre cura pegándose cabezazos contra el ambón.



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7 comentarios:

JorgePe dijo...

Jaja, qué gracia! la verdad es que me acuerdo de mi primera Confesión como un momento especialísimo! no me recuerdo especialmente nervioso, pero sí muy contento! Un gran día para tu hija, felicidades!

Yurremendi dijo...

Qué ricuras...

Pero cuando su papá les tiene que regañar, no se ponen un poquillo nerviosas? Aunque luego haya abrazos...

Tienes suerte, Embajador, en la escuela de mis hijos, aunque les "preparan" para la comunión pasan de la confesión. Ni que decir tengo que yo paso de la escuela, que este año le preparo a mi hijito pequeño, que le llevaré a un sacerdote de confianza para que le confiese y que comulgará por primera vez en nuestra capilla, de rodillas y en la boca, como debe ser.

A tu niña, muchas felicidades.

Interruptor dijo...

Felicidades para la embajadorita number 3.

Cuando mi hijo paso por su primera confesión también estaba como para que le dieran una tila. Pero, si con la primera confesión están así, imagínate lo que te espera el día de la Primera Comunión, te volverá loco, pero será impagable :o)

Embajador en el Infierno dijo...

jorgepe- Muchas gracias.

Yurremendi- La verdad es que las mías no se ponen ni un tanto así de nerviosas. Miran con cara de: "después de la tormenta siempre sale el sol" y a otra cosa mariposa.

En serio: las preparan muy concienzudamente. De hecho no hará la Primera Comunión hasta el año que viene.

Muchas gracias a ti también.

Interruptor- Imagínate tú si puedes lo que es la víspera de una Primera Comunión en una casa llena de mujeres. Yo ya llevo dos, y tiendo a encerrarme en la cueva hasta que pasa el temporal.

Interruptor dijo...

Lo imagino y tiemblo :P

Sabia decisión la de encerrarte en esos casos, si ya decía yo que tú eras un tipo listo ;o)

rojobilbao dijo...

Vivir permanentemente rodeado de mujeres...

Te sentirás como Crispal ¿no? In partibus infidelium.

MCB dijo...

Semanas antes de mi primera confesión, la catequista nos había advertido de que la penitencia podría ser, por ejemplo, peregrinar de rodillas a la ermita de la Virgen del Camino, a varios kilómetros de León; o bañarnos en el río Bernesga en enero. Menos mal que antes de confesarnos nos reconoció que era una broma, si no hubiese entrado en el confesionario con temblor de piernas...