sábado, marzo 29

Objetividad y utilidad

Javier Cercas tiene un blog donde comenta libros como se debe hacer en un blog, o sea, con cuatro brochazos y sin tostar al personal.

Le pedí un comentario algo más extenso sobre uno en particular que me había llamado algo la atención. Amablemente me lo dió (gracias Javier). Sin embargo lo que ha puesto mi carrusel mental a rodar a todo trapo ha sido lo que ha escrito Javier en los comentarios a la entrada. Trancribo:

También conocía esa reseña: ya se sabe que las resonancias de los libros son muy distintas. A mi no me gusta ser categórico y quizás me pasé un poco, pero creo que así separaba con más claridad el grano de la paja.


He llegado a las siguientes conclusiones:

1. Totalmente de acuerdo con: "las resonancias de los libros son muy distintas".
2. Totalmente en desacuerdo con:"A mi no me gusta ser categórico".


Puesto que 1. es verdad entonces creo que no tiene el menor sentido intentar ser "objetivo". Si me dices estrictamente lo que piensas de verdad (eres categórico) conseguiré hacerme una idea de la resonancia que ha tenido en ti. De ninguna forma voy a hacerme una idea de la resonancia que tendrá en mi hasta que no lo lea, tanto si eres objetivo como si eres subjetivo. De modo que mejor se categórico. Por lo menos sabré del impacto cierto en una persona.

Sobre el libro en particular ("Amor en las ruinas") he leído dos críticas categóricas. Una me ha atraído más que la otra, pero la otra ha llamado mi atención sobre posibles decepciones.

En fin, una crítica objetiva me habría dejado frío. Dos críticas categóricas me han hecho, primero, pasar un buen rato y segundo hacerme una idea bastante aproximada de lo que, de verdad, me puedo encontrar y el impacto que podría tener lo que me encuentre.

El objetivismo es para empezar aburrido y para terminar inutil.




1 comentario:

AMDG dijo...

Será que "Su ideología liberal le impide tomar partido claro y distinto." :)