sábado, marzo 8

Sugerencia para la reflexión

El público reclamaba sangre. Un espectáculo tan intenso no puede acabar sin que se derrame algo de sangre.

Pero esto es Pressing Catch. Por definición no hay derramamiento de sangre entre los "contendientes". Había que acudir a un subalterno. No a alguien que pasaba por allí, no. Eso no es suficiente. Tenía que ser un subalterno. Lo primero, a no ser que sea en masa, no afecta a nadie. Lo segundo mantiene la tensión. De hecho la aumenta.

Y le tocó el pato al pobre Isaias. Dios lo tenga en Su Gloria.

Y claro el público, que andaba algo tibio, cansado y hasta desesperanzado, responde como un resorte: "¡Ahora si que voto a estos!" o "¡Definitivamente voto a los otros!". Show MUST go on!. Como sea, pero DEBE continuar.

Para los que nos encontramos por convencimiento propio fuera del show y tomamos nuestras decisiones políticas al margen del marco que definen por nosotros los empresarios del espectáculo, el asesinato del pobre Isaias representa un crimen adicional a mayor gloria de la partitocracia. Es doloroso, tremendamente desazonador, horriblemente cobarde. Pero desgraciadamente....no sorprende.

Para los que están dentro del show solo cabe una actitud decente e inteligente: salirse. Tal como ha hecho Harto. Eso es precisamente lo que no esperan. Ninguno. Ni los de un lado, ni los de otro, ni los mismos asesinos que al fin y al cabo son parte del espectáculo.

Isaias Carrasco: Descanse en Paz.

14 comentarios:

Orisson dijo...

Perfecto, Embajador. No se puede decir más claro.

Y que Dios acoja a Isaías Carrasco.

Un saludo

Anónimo dijo...

Me pregunto si eso de votar al "mal menor" es votar "con cabeza y corazón"??.

Ánimo,Embajador,eres un VALIENTE.Si muchos fueramos así,otro gallo cantaría.

Una oración por Isaías.

pcbcarp dijo...

Por ahí va la cosa, señor embajador...

rojobilbao dijo...

Hasta que ETA no desaparezca con todos ellos en la cárcel dudo que vote a otro partido que no sea el PP.

No quiero repetirme, pero hay que vivir en Bilbao (no te digo ya Mondragón) para entender que para hacer un corte de mangas a Rajoy hay que estar con vida, y aquí esto ya no es ni vida.

Embajador en el Infierno dijo...

Rojobilbao- No se me ocurrirá negar la dificultad de vuestra vida, pero cada vez me parece más claro que sois rehenes de algo mucho más terrible de lo que a primera vista aparece.

rojobilbao dijo...

De so se trata embajador, somos rehenes.Entre ETA y los nacionalistasno podemos ni respirar con tranquilidad.Yel único con capacidad de salvarnos es el PP. Yo quiero castigar al PP por tantas osas que hace mal,pero son los únnicos queestán haciendo algo por mi. Cuando alguien más se erija en protector,bajo su sombra me cobijaré.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Es desolador a la pantomima a la que hemos llegado. Monarquía parlamentaria creo que se llama.

Orisson dijo...

Rojobilbao, de ti depende (y de muchos otros como tú) que alguien más se erija en tu defensor y haga las cosas bien, sin ceder ni un milímetro frente a la escoria separatista.

Seneka dijo...

"Yo quiero castigar al PP por tantas osas que hace mal,pero son los únnicos queestán haciendo algo por mi. Cuando alguien más se erija en protector,bajo su sombra me cobijaré."

Me temo que esto es lo que tiene rehhenes a millones de españoles, querido.

Sigue esperando a que te saquen las castañas del fuego. Sentado.

Seneka dijo...

Gracias, Embajador. Por todo.

Dhavar dijo...

Ya decía Panero que en todas las fiestas tiene que haber un chivo expiatorio, y nuestra Democracia es toda un fiesta, sí señor, con más de 1.000 chivos expiados.Un guateque imponente, no cabe duda.

rojobilbao dijo...

Sigue esperando a que te saquen las castañas del fuego. Sentado.


¿Sentado? Pero buen hombre, si no sabes NADA de mi. ¿Cómo eres tan osado? En boca cerrada no entran moscas y a ti te ha entrado un enjambre.

Por cierto Embajador cote a a tu partido al senado, única opción que había en Vizcaya, no os presentabais ni en el congreso ni con más gente en el Senado.

rojobilbao dijo...

cote, no; Voté. Error mío.

Seneka dijo...

No estoy juzgando tus obras, sino tus palabras. Me parece que son sobradamente elocuentes.

Si tus obras y tus palabras discurren por senderos separados ¿como he de saberlo yo?

Un saludo.