lunes, abril 7

Boicot a la antorcha olímpica: en Madrid teníamos más gracia

Hace unos cuantos años iba un dia andando por Madrid cuando me topé con el espectáculo ese de los portadores de la antorcha. Uno todavía tiene su dignidad y no se suma voluntariamente a estas macarradas.

De modo que mientras esperaba a poder cruzar me quedé mirando. No recuerdo quien era el que en ese momento llevaba orgullosamente la antorcha, pero si recuerdo la masiva carcajada pública cuando el clásico gracioso madrileño grita:

- ¡Ocheeee! ¡Que se t'apagao la antorcha, tronco!.


El relevista se paró mirando desconcertado la antorcha (que por supuesto no estaba apagada) y allí el respetable se partió el bazo a modo. Todavía me rio cuando lo recuerdo.

En fin, que protesta Guido Fawkes por el lamentable espectáculo de una panda de guardaespaldas chinos empujando al personal por aquello de "proteger" la antorcha, en el mismísimo Downing Street.

A mi lo del Tibet me parece lamentable, pero no nos olvidemos de obispos católicos muertos en prisión, santuarios católicos destruidos , y en general la persecución anticatólica en aquel país.

Me parece que, por mucho que me pese, las olimpiadas de este año las va a seguir Rita la cantaora.




26 comentarios:

AMDG dijo...

Lo que dices es cierto, de los obispos nadie dice nu fú. Sin embargo, a los lamas esos -que quieren volver a una teocracia, y están haciendo política- les han salido muchos defensores.

Yurremendi dijo...

Nada, Embajador, en Madrid tendríais más gracia, pero a los ingleses les pone a cien la bronca callejera con los maderos, y a mi, la verdad, cuando veo las imágenes de la BBC me dan una envidia enfermiza. Lo de menos es la causa, lo que engancha es la bronca. Y, cierto, lo de los gorilas maoístas corriendo por todo Londres para proteger la antorcha (anillo de protección interior, el anillo exterior "garantizado" por la policía británica) es de vergüenza ajena. El PM Brown en Downing Street, peor que lo peor de Zapatero.

Cambiando de tercio: lo de los obispos católicos no interesa porque es un asunto interno, y porque a la progresía libertina le va el budismo de postal, como les iba a los "hippies", sus padres, el hinduísmo de cartón piedra.

Y yo estoy por la teocracia, aquí y en el Tibet.

Shasta dijo...

Qué bueno lo de la antorcha. Pobre relevista, todo emocionado y le joden el momento...

LUIS AMÉZAGA dijo...

Los juegos de la paz y la amistad. O de los intereses económicos y geoestratégicos, que viene a ser lo mismo para un cínico.

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG- Si, es curioso que salen los obispos en España a decir cuatro obviedades de cara a la elecciones y les montan el pollo de los siglos. Pero a los monjes de Tibet o a los de Birmania, a esos no se les toca. Me rio yo de la separación Iglesia-Estado.

Yurre- Sabes muy bien que admiro muchas cosas de los ingleses, empezando por su Estado confesional y terminando por el Yorkshire pudding. Pero sobre todo su sentido de la decencia. Por eso las imágenes de la antorcha me han destrozado un mito, en serio. Por mucho que salgan unos cuantos a repartir leña (también lo admiro). En fin, que desde que murió Enoch Powell esto ya no es lo que era...

Shasta- Si, si. El tio iba todo, todo emocionado. Menudo chasco se llevó el pobre. Y lo que nos reimos...

Luis- ¿Para un cínico?. Yo diría que para cualquiera que vea la realidad de las cosas.

Anónimo dijo...

Hay una "sutil" diferencia entre las manifestaciones de los monjes budistas y los obispos españoles.

Los monjes budistas luchan desde la base con el pueblo por las libertades de la sociedad donde viven.

Los obispos españoles desde el poder quieren dirigir la vida de los españoles, creyentes o no, según sus ideales/intereses religiosos y políticos.

Y yo estoy por los gobiernos laicos, aquí, en arabia y en el Tibet.

(yurremendi, ¿también estás con las sociedades teocráticas islámicas? )

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- Está bastante bien tu último comentario, pero anda un poco incoherente. Al contrario de lo que tu crees los monjes budistas serían mayormente teniendo un estado budista. Eso de que luchan con el pueblo blablablablabla es lo que os enseñan en el "periódico" "Público", pero lamento decirte que no es del todo cierto.

Por lo demás lo obispos españoles tienen el mismo apoyo o más del pueblo ese que te gusta tanto, y lo han demostrado en más de una ocasión recientemente sacando a la calle a más personas que ninguno de nuestros democratísimos y representativísimos partidos ha conseguido jamás.

Anónimo dijo...

Si los obispos ha sacado tanta gente a la calle ha sido por la convocatoria conjunta con un partido político.

Embajador en el Infierno dijo...

Y una mierda empapelada.

La única capacidad de convocatoria de los partidos politicos en España es cada cuatro años para meter el papelito por la rendijita. Y eso porque no hay otra. Viene a ser lo mismo que cuando no existian TV privadas y se decía que TVE era la mejor TV de España.

Ningún partido político es capaz de sacar a la calle ni la mitad de la gente que puede convocar la Iglesia. Asúmelo.

Anónimo dijo...

Un día me podías dejar esas gafas, que hacen ver lo que uno quiere.

Que la iglesia, ella solita, a sacado gente a la calle, no me hagas reir.

Embajador en el Infierno dijo...

Si vieras menos la tele serías hasta capaz de razonarlo por ti mismo.

Yurremendi dijo...

Embajador- Admiras de los ingleses (y las inglesas) el sentido de la... decencia? Corramos un tupido velo. (Acepto lo del Yorkshire pudding y algunas cosas más, como las fresas con nata o las chaquetas de tweed.) Me has hecho recordar que hace cosa de 20 años (!) leí un artículo de Enoch Powell en The Salisbury Review que me abrió los ojos. Se titulaba "The Language of the Book of Common Prayer", y aunque en sí mismo no es gran cosa, ni me es posible adoptar el punto de vista de un cismático anglicano, sí que me hizo entrever la tragedia que había supuesto el arrinconamiento de la liturgia católica tradicional. Empecé a estudiar la cuestión y la verdad es que me transformó y me encarriló en una vía de la que no he salido, gracias a Dios.
Además del artículo mencionado, de E. Powell no conozco más que el celebérrimo discurso "Rivers of Blood", y lo que sobre él leí en Roger Scruton.

Anónimo laicista- El Embajador ya te ha dicho algo al respecto, pero lo reitero: los monjes tibetanos, y el pueblo, es evidente que desean liberarse del poder chino, y con razón. No están pidiendo la democracia en China, sino su propia libertad. Es evidente también que sin apoyos internacionales no pueden conseguir nada, y que les viene de perlas reivindicar la democracia y los derechos humanos, que constituyen la ortodoxia política internacional. Eso es perfectamente comprensible. Eso de que luchan "desde la base" es gracioso; si han adoptado una función de dirección en la protesta es porque gozan de autoridad espiritual en su país. Y esto me sirve para aclarar un malentendido: los obispos católicos no gozan de ningún poder, como tú dices, gozan de una cierta autoridad espiritual, si bien es cierto que muy mermada en nuestra sociedad enferma. No confundamos, pues, entre poder político y autoridad espiritual. Una cosa curiosa: dices que estás por los gobiernos laicos, y debo decir que yo también. El gobierno debe estar en las manos de los laicos, no de los eclesiásticos, pero el poder político debe someterse a la autoridad espiritual. Lo que no quiero son gobiernos laicistas. He hablado de "teocracia", y quizá fuera más eaxcto hablar de "teonomía", que es el imperio de la ley de Dios, o si prefieres que hable en términos "laicos", la filosofía de la verdad. Como laicista, no sé en qué criterio podrás fundamentar la ley superior y absoluta, o si aceptas una ley así (cosa difícil si no se tiene una metafísca de la verdad). El laicismo oscila entre la "autonomía", es decir, la ley subjetiva individual, que es por esencia antipolítica, por incapaz de fundar un sistema normal compartido, o la "anomía", que es la ausencia de ley superior. La realidad es que el laicismo es la ortodoxia de unos cuantos que resulta necesariamente en la "heteronomía" ( y en un sentido más radicalmente verdadero, en la ley de "uno" que no es Dios pero que pretende suplantársele, qui habet aures audiat).

Y contesto rápidamente a tu pregunta: en principio, estoy por la "teonomía" (o teocracia, si se quiere) para todos, porque creo que todos somos dignos de la libertad de la verdad. Lo que no haré será adoptar la superficialidad laicista ( y ecumenista) según la cual todas las "religiones" son equivalentes. Hay que discernior lo que de válido puede haber en las diversas tradiciones espirituales: reflejos o reliquias de la verdad absoluta, y lo que hay de degradación o de corrupción. Además, no todas las tradiciones (aún menos todas las "religiones" tiene el mismo
origen: la tradición vedántica y la budista son anteriores al cristianismo en sentido estricto (no necesariamente a la tradición hebrea, que no es lo mismo que el actual judaísmo rabínico). Son tradiciones en las que además se debe discernir (demasiado discernimiento para nuestro laicismo nacional) el núcleo original de las ramificaciones que a menudo han seguido desarrollos degenerativos, y aún en el núcleo original, lo que en él hay de "simple" metafísica y lo que puede haber de "revelación" sobrenaturalm. La cuestión del islam es diferente, porque para empezar su origen e historia son diferentes. No es, estrictamente hablando, una tradición, sino que nace como una secta inspirada en doctrinas hebreas/judías y cristianas, y nace como una fusión de poder político y (pseudo-)autoridad espiritual. Conquistó por la fuerza de las armas a paises cristianizados de antiguo como Palestina, Siria, Mesopotamia, Egipto, norte de África... Y menos mal que de España los echamos, con todo el derecho del mundo. Considero, por tanto, que los países mahometanos han instaurado unas sociedades, en general, imperfectas y en determinados aspectos, aberrantes (creo que hasta para un laicista). Y con todo ello, no niego que haya musulmanes de buena voluntad, ni que aunque sea deformadas, el islam no haya integrado aspectos de la verdad. Pero no creo que se pueda hablar de verdadera "teonomía"(o "teocracia")en el caso musulmán. Pero este es un debate muy complicado y ya voy escribiendo mucho. No sé si te darás por contestado.

Yurremendi dijo...

Embajador- Otra cosa, ahora que veo en la discusión en la que te has metido con Anónimo (laicista): la razón de la Iglesia, la de los obispos, no está en función del número de gente que consiga sacar a la calle. Su razón es absoluta, como la verdad, aunque sólo salgamos tú y yo a defender la verdad frente a treinta y nueve millones de laicistas defendiendo la mentira. Sí, ya sé que lo sabes, pero es que eso de andar haciendo estadísticas para ver quién tiene más razón es cosa de liberales y asociados.

pcbcarp dijo...

Es que, para boicotear, nadie como un ejpañol.

Embajador en el Infierno dijo...

Yurre- Cuando tu quieras me lo dices y te hago un hueco aunque sea provisional en esta bitácora porque lo que has escrito merece una entrada aparte.

Y si, admiro el sentido de la decencia en Inglaterra. Cuando lo tienen.

Te olvidas del Pimm's en verano, y los bangers para desayunar. Lo de Enoch Powell lo decía medio de coña, pero vaya.

Sobre tu última apostilla, lee bien lo que he escrito. Solamente he dicho que los obispos en España tienen tanto apoyo o más que lo que puedan tener los monjes budistas en sus países y que eso se demuestra cuando sacan al personal a la calle.

Ni por un momento se me ocurriría intentar demostrar que los obispos tienen o no razón en función del número de convocados. Que uno es colaboracionista pero no liberal.

PCBCarp- Desde luego tenemos bastante más gracia.

Yurremendi dijo...

Embajador-Acepto la puntualización que haces, aunque no por ello dejo de resentir un cierto malestar cuando se ponen sobre la mesa cifras, estadísticas y movilizaciones de masas para ver quién vale más. Me parece que es caer en la manipulación sistémica que se nutre de imágenes : imágenes de manifestaciones multitudinarias e imágenes de debates televisados en los que "gana" quien "queda mejor".

[El jarabe que mencionas no lo probé en mi vida, yo era más de ir con alguna amiga a merendar scones, con té, naturalmente. En los pubs me obligaba a tomar cerveza, como ellos, aunque hubiera preferido beber shandy, como ellas. Blandengue que es uno.]

Embajador en el Infierno dijo...

Ok, vale, pero confiesa que tu problema es que eres de Letras y tienes fobia a los números.

(PD. Admito tu superioridad en cuestiones de gastronomía (¿?) británica, lo de los scones lo he tenido que mirar en google).

Yurremendi dijo...

No creas que tengo tanta fobia a los números per se, pero vale, admito me va más la contemplación filosófica del Número (un poco a la manera de la tetraktys pitagórica, de la que tengo una figura colgada en la pared junto al ordenador). Por lo demás, para la administración soy pésimo.

[Pues a mi me salían unos scones bastante aceptables, aunque hace mucho que ya no los preparo. Lo que aprendí a comer en Escocia fue haggis, plato "étnico" donde los haya.]

Anónimo dijo...

yurre, me asustas...

crees que estás en poder de la Verdad Absoluta !!?!

Dices que "el poder político debe someterse a la autoridad espiritual" y por tanto a la ley de Dios a través de la Iglesia, que es la única que ostenta la Verdad ("la filosofía de la verdad") y la única con autoridad moral.

Deduzco de tus palabras que la Iglesia católica es la única religión verdadera (Hay que discernior lo que de válido puede haber en las diversas tradiciones espirituales: reflejos o reliquias de la verdad absoluta, y lo que hay de degradación o de corrupción.) y el resto de tradiciones espirituales son errores, sectas y degradación.

Y cuando dices: "estoy por la "teonomía" (o teocracia, si se quiere) para todos, porque creo que todos somos dignos de la libertad de la verdad", temo que quieras liberarnos a todos con tu verdad aplicándonos la ley de dios.

Y esto es lo que asusta, porque esto encaja en la definición de fundamentalismo

http://es.wikipedia.org/wiki/Fundamentalismo


Anónimo laicista
(aunque no me define, me gusta, es gracioso. Parece que me estuvieras señalando como peligroso, como si dijeras "yihadista")

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Yo más que a la tetraktys a lo que le pego bien es al Tetris.

¡Ay los haggis!

Yurremendi dijo...

Laicista – No te asustes de mí, hombre, que no doy miedo a nadie ; si te asusto es porque no me conoces. Sobre tu mote : no te señalo como peligroso, ni mucho menos (confidencialmente, me parece más peligroso un « católico » como Blair que cien mil laicistas como tú). Lo que pasa es que para el diálogo es menos antipatiquillo ponerse un mote que nos identifique -no necesariamente que nos defina-, y como tú te identificaste como « laicista », pues, ya está. Por mí te lo puedes cambiar si quieres.
Sobre la verdad : Ya te decía que es preciso tener una filosofía, o metafísica –llámalo como quieras- de la verdad, porque la noción de verdad es una exigencia del intelecto (fíjate que te hablo en términos « laicos », en gracia a tu laicismo y –supongo- agnosticismo en materia de teología). Y un atributo necesario de la verdad (de la verdad última) es que es absoluta, en otras palabras, que no depende de nada exterior a ella. Un absurdo bastante corriente del discurso laicista es el afirmar que « la verdad es relativa », o mejor aún (pues no se acepta que la verdad es única) que « las verdades son todas relativas ». Pero quien dice « relativo » dice « relativo a algo », y ese algo, para no caer en un absurdo, debe ser precisamente un absoluto. La verdad es ese absoluto que no depende de otra cosa, es la realidad última de la que depende todo lo relativo.

El reproche que me haces también es de lo más corriente : no, no estoy « en poder (creo que quieres decir « en posesión ») de la Verdad Absoluta », una afirmación en esos términos es una deformación. Nada más igualitario que la verdad, que no es posesión de nadie. La verdad no es mía, es de todos, se ofrece a todos y está al alcance de todos, basta con dejarse poseer por ella, es decir, basta con no oponerle resistencia (intelectualmente y espiritualmente hablando). Tú también tienes, por lo menos en potencia, una idea o filosofía de la verdad. Lo que yo te pediría es que llegaras hasta el límite de esa idea y me dijeras entonces qué es la verdad. No es tan difícil (tal vez lo sea para los laicistas, no lo sé). Te propongo un método (pero puedes seguir otro : hay mil caminos por los que se llega al mismo sitio) : considera todas las veces que usas la noción de « verdad ». Por ejemplo :

«Es verdad que Juanito se ha comido siete pasteles» (verdad factual).
«Es verdad que si yo soy más alto que tú, tú eres más bajo que yo» (verdad lógica).
«Es verdad que dos más tres son cinco» (verdad matemática).
«Es verdad que un cuadrilátero tiene cuatro lados » (verdad tautológica, bastante inútil).
«Es verdad que el arco iris tiene siete colores» (verdad convencional).
«Es verdad que el electrón se comporta como una partícula o como una onda en función del observador» (verdad científica).

Y, por qué no, considera algunos de los usos espurios de la noción de verdad :

«Es verdad que mañana viajaré en barco». Se parece a una verdad factual, pero no lo es, porque un « hecho » lo es siempre en pasado, como mucho es un « haré », una declaración de intenciones, pero no una verdad. Es por tanto un enunciado indecidible, inverificable. Es uno de los usos favoritos entre candidatos a la presidencia y otros sinvergüenzas, por ejemplo el seductor : « ¿Es verdad que te casarás conmigo, Carlos ? – Claro que es verdad, ¿no te lo he prometido, tontita ? ».
«Es verdad que hay un círculo cuadrado». Esta es la afirmación de un imposible.
« Es verdad que soy el hombre más importante de España ». Es una verdad subjetiva, es decir, una falsedad.
«Es verdad que no existe la verdad». Es un enunciado contradictorio. Supone el suicidio de la inteligencia, y es la idea subyacente en la filosofía contemporánea.

Volviendo a las auténticas nociones de verdad : hay algo común a ellas, algo que las une. No son especies de un mismo género, porque son objetos radicalmente heterogéneos (un hecho histórico, una necesidad lógica, una regularidad física, etc…) ; su unidad no es tampoco meramente nominal (no las une el uso del mero sustantivo « verdad », intercambiable arbitrariamente por otro) ; en algo se parecen unos a otros, y todos a « algo ». Es una unidad analógica : todos estos objetos son la analogía de algo. No puede ser una analogía horizontal del tipo : A es análogo a B, porque B es análogo a C, y C es análogo a A. Sería un círculo vicioso. A, B, C, D… son análogos a X, donde X representa un referente exterior, o « vertical », que a su vez no es analogía de nada, sino que es el término « analogado ». Es decir, que si lo piensas, todas las nociones de « verdad », que son muy heterogéneas, se relacionan analógicamente con una noción última y absoluta de verdad, o Verdad, si quieres.
El siguiente paso es que reflexiones sobre la naturaleza de esta idea última de Verdad. Te lo dejo a ti.
Sobre el tema de las religiones: hay un hecho extraordinario en la historia del intelecto humano : son los filósofos cristianos quienes clarificaron la idea de « religión » como la entendemos hoy, como algo concebible en sí mismo. Ni el sánscrito, ni el hebreo, ni el griego, ni el latín poseían una palabnra para designar lo que nosotros llamamos « religión », el término latino « religio » podía significar sencillamente: piedad, escrúpulo, conciencia, respeto, veneración… frecuentemente con connotaciones de sacralidad, pero no algo independientemente concebible de la cultura general. Lo mismo ocurre con las tradiciones sagradas anteriores al cristianismo. El hebreo integraba sus creencias sus leyes y sus doctrinas sagradas en su vida como una totalidad, no era todavía un « practicante del judaísmo », lo mismo con el indio que integraba en su vida la tradición de lo que luego se ha llamado « budismo », o « hinduísmo ». De alguna manera, el judío, el budista, el hindú no se han dado cuenta de que tenían una « religión » hasta la llegada del cristianismo. El porqué, no te lo diré de momento, porque no se puede formular en términos laicos, pero el hecho histórico que te menciono, sí. Y por cierto, tampoco la idea de laico o de laicismo existía antes del cristianismo en el sentido en el que hoy lo entendemos.
Y que las tradiciones espirituales puedan decaer y corromperse es demasiado cierto. También en el cristianismo hay ramas degradadas y corruptas, es decir, ramas que no han conservado la integridad del tronco común, que han « ido a menos », por ejemplo las múltiples sectas protestantes, cuya identidad sólo se consigue a base de negaciones. Lo mismo sucede en otras tradiciones (hebraísmo, vedanta, etc…) lo delicado está precisamente en saber discernir, y lo que no es aceptable de ninguna manera es el discurso fácil de « todas las religiones son iguales», o equivalentes, o lo que sea. Eso sólo puede decirlo quien no conoce ninguna religión. Pero tampoco éste es el terreno propio de la mentalidad laicista.

Sobre la teonomía : sí, estoy por la teonomía universal, y me gustaría que todo el mundo se liberara del error y de la esclavitud del mal. No es « mi » verdad, como ya ha quedado claro, y nadie es capaz de « aplicar la ley de Dios » a los demás. La ley de Dios la abraza uno solo, o no la abraza. Lo que no puedo admitir es que se pretenda evacuar la noción de verdad, de bien, de virtud, etc… y se pretenda imponer la heteronomía del relativismo laicista. En fin, que espero que me digas qué entiendes por verdad, qué idea tienes de una ley (una « nomía ») que pueda guiar nuestras vidas, si concibes la idea de mal, etc…

Veo que te encantan las definiciones de diccionario. Demuestras con ello una candidez colombina que me enternece y me desarma. Creo que en el fondo eres un cacho de pan, y que si no te resistieras a la iluminación del Logos podrías trepar como una gamuza por la escala del paraíso.

En fin, perdona el rollo que te he soltado, pero es que cuando empiezo me cuesta parar. Y eso que no he hecho más que rozar imperceptiblemente la superficie de la cuestión.

Embajador en el Infierno dijo...

No te asustes dice......

Yurremendi dijo...

No me hagas sonrojar, Embajador.

Para ti estoy escribiendo unas "Cartas de Pepito Grillo a los niños que de mayor quieren ser buenos".

Embajador en el Infierno dijo...

Pero.. ¿Tú te has leído el tocho que has escrito?. Todavía lo estoy digiriendo.

Yurremendi dijo...

Qué digerir ni qué... Seguro que esto lo debes de tener asimilado ya desde la teta, que no es ni siquiera papilla, sino leche de madre; cuatro ideicas más corrientes y viejas que la humanidad. Otra cosa es que el viernes por la noche, fatigado de otra semana de duro faenar, te lo hayas leído a salta renglón.

Mucho me temo que nuestro Laicista, al que le estaba tomando cariño, me deje hablando con mi sombra. Es lo que suele pasar.

Embajador en el Infierno dijo...

Bueno, tu ríete de mi. Yo sigo digiriendo. Una pena que el anónimo se haya dado mus. El debate prometía.