sábado, abril 12

Libros: Memoria oculta del Ejército

muestraPortada.phpEn su día ya expliqué porque soy tan reacio a leer (y comprar) libros escritos por periodistas sobre acontecimientos recientes. Bueno, pues este que comento ahora es otra excepción a la regla aunque no tan clara y flagrante como la anterior.

El caso es que cuando se publicó esta obra , hará un par de años, mi padre le invitaron a la presentación y me llevó con él. Nos lo pasamos estupendamente porque aquello estaba lleno de muchos de los protagonistas del libro, empezando por el entonces Ministro de Defensa José Bono y siguiendo por varios destacados participantes del 23-F , así como miembros del CESID.

Tuvo lugar un animado debate del cual tomé notas (que he perdido) y pude charlar un rato con el Teniente General Saénz de Tejada (que me firmó el libro). Total que fue una experiencia estupenda y como oyendo hablar al autor me pareció que sabía de lo que hablaba decidí comprarlo.

El libro en cuestión da un repaso a la historia del Ejército español desde los años 70 hasta la actualidad. Resulta variable en cuanto a su calidad y su interés con capítulos que enganchan y otros donde se hace descarada propaganda política. Por ejemplo, se dedica una inusitada atención a Federico Trillo en su época de ministro y básicamente se le pone a caldo (con bastante razón) y se dedica menos espacio (y considerablemente menos crítica) a Narcís Serra y a Julian García Vargas.

Lo mejor del libro es que el autor especula poco y deja hablar a los protagonistas. De modo que el libro está lleno de testimonios directos de las más variadas fuentes. Y en la mayoría de los casos con nombres y apellidos. Esto ayuda a que el lector se haga su propia idea de la situación.

Lo peor del libro es que se da mayor relevancia a aquellos asuntos que tienen interés periodístico, en la no muy buena acepción de este término. En este sentido el asunto de la UMD es omnipresente, lo cual dada la relativa importancia del tema (que a mi no me parece tal) resulta cansino y hasta irrelevante en partes.

Yo esperaba que esta obra se fijara algo más en las preocupaciones que tienen los militares en la actualidad y que por mis personales conversaciones he apreciado que no tienen nada que ver con golpismos o infiltraciones políticas de determinados grupos.

La conclusión es que no resulta una obra imprescindible en absoluto. Solamente los más forofos de estos temas pueden encontrar cierto valor en él. Eso si, se lee rápido y agradablemente. Y he sacado algunas cosas que irán apareciendo en esta bitácora.



5 comentarios:

El Último dijo...

Estimado Embajador: imagino que has leido esto:

http://www.abc.es/20080412/opinion-firmas/liberalismo_200804120251.html

Está muy bien.

Nunca fui un liberal, ya sabes que no tengo más credo que el católico, pero simpatizaba bastante con su discuro y lo creía razonablemente compatible con el bien. Tras dos años de lecturas políticas, algunas en blogs como este, estoy acyanedo en la cuenta de mi error.

Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias por el extraordinario artículo que me mandas. Va a ir directo a la lista de "imprescindibles". Lo de De Prada ha sido una conversión tanto en lo religioso como en lo político, de verdadera antología.

Por lo demás a mi me pasaba como a ti. En tiempos también me iba el rollo liberal. Estudiaba económicas en la universidad más comunista de la Europa de este lado del telón de acero. Siempre he creído firmemente en la libertad del hombre y confundía libertad con liberalismo. Poco a poco me fuí dando cuenta que hasta en mi campo particular de conocimiento (economía) las posibilidades no se reducen a liberalismo contra socialismo, ni mucho menos.

Pero claro, esas alternativas las tienen bien escondidas y me costó mucho encontrarlas, entenderlas y adoptarlas.

El Último dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Último dijo...

Gracias, tienes razón.

Es fácil confundir la libertad, don inalienable que Dios a dado al Hombre y sus consecuencias directas como el libre-mercado, con hacer de ellas un ídolo: Liberalismo.

También Dios a dado al hombre todos los seres de la creación pero le ha prohibido taxativamente que los adore, que haga de ellos ídolos, cosa que todas las culturas han hecho: No hay más Dios que el Padre de Jesucristo, Un Dios y Tres Presonas.

Es más el cristiano ni siquiera adora su religión, esto es profundo y difícil de ver pero ha medida que Dios te hace crecer en el conocimiento espiritual y por ende en la fe se hace cada vez más luminoso: Dios el el único que ES.

De esta experiencia deriva toda la liturgia y la moral. Ese el problema radical si la sociedad no vuelve a Dios es imposible que vean la verdad y menos la verdad moral.

Saludos.

Anónimo dijo...

¡Cáspita! El enlace al ABC no funciona. Saludos. Ramón.