lunes, abril 28

Libros: Rávena fue la tumba de Roma

Estoy convencido que la vida de Teodorico el Grande, da para bastante más de lo que en su momento consiguió Laszlo Passuth con esta novela. El libro repasa la vida del gran rey ostrogodo que, habiendo sido educado en Bizancio, gobernó Italia en el momento en que el mundo entraba en la Edad Media.

La obra da un repaso bastante somero a la vida en la corte bizantina, los últimos estertores del Imperio Romano de Occidente ejemplificados en un Senado inoperante, la trágica existencia de Rómulo Augústulo, y la aparente inutilidad de los godos para otra cosa que no fuera atizarse entre ellos.

Al contrario que en la gran y absolutamente imprescindible obra de Passuth: "El dios de la lluvia llora sobre México" (cuando digo imprescindible, quiero decir que está entre las 10 novelas históricas que nadie debe dejar de leer antes de morirse) en esta el autor no consigue un retrato ni medianamente logrado del personaje principal, ni en general de ninguno de los personajes.

Los hechos se van sucediendo y uno no acaba de lograr enterarse de porque pasan así y no de otro modo completamente distinto. No existe ninguna especie de necesidad bien definida. En fin, que más que una novela el libro parece más bien una especie de borrador de crónica periodística. Da la sensación que Passuth escribió este libro con una desgana atroz, falta de inspiración y posiblemente perspiración, lo cual es una pena para un tipo con indudable talento.

En fin, que se puede tener una idea no excesivamente exigente de lo que era aquella época. Pero poco más. No es como para tirarlo a la hoguera pero uno no puede dejar de tener una sensación como de haber perdido el tiempo en cierto grado.

2 comentarios:

A./ dijo...

¿Cuáles son a tu juicio, las "diez novelas históricas..." etc? Un saludo, embajador.

Embajador en el Infierno dijo...

A./ Eso daría para toda una entrada que tengo que pensar con cierta tranquilidad. En mi adolescencia estaba subyugado por Louis de Wohl, aunque probablemente si lo leyera ahora lo encontraría flojo.

Luego hay muchas novelas que sin duda merecerían estar ahí pero que yo no he leido, por ejemplo las de Walter Scott.

En fin, déjame pensar y a ver si en algún tiempo escribo una entrada sobre el tema.