viernes, abril 25

Pequeñas cosas que dan la sal a la vida

Hoy he tenido la inmensa suerte de charlar un rato con un hijo de Vicente Marrero. Lo curioso es que yo a este señor (al hijo) lo conocía desde hace bastante tiempo, e incluso había estado varias veces en su casa. Pero por alguna estúpida razón no había logrado establecer la conexión hasta que mi padre (que es amigo suyo) me lo hizo notar.

Total que me ha prometido hacer una selección de libros de su padre que todavía conserva para regalármelos. Yo estaba absolutamente extasiado y me ha salido del fondo del estómago:

- ¡Me haces padre!.

Como suele ocurrir en estos casos ha venido su mujer a cortar por lo sano la charleta "carca".

Para los curiosos: Vicente Marrero es uno de los intelectuales clave del tradicionalismo español de la segunda mitad del siglo XX. Su tradicionalismo era de la línea de Maeztu y el grupo Acción Española aunque mantenía muy estrecha relación con las cabezas pensante del carlismo en particular con Ignacio Hernando de Larramendi, el fundador de Mapfre (en el artículo de referencia se dice que Marrero era carlista, pero a mi me han asegurado personas que saben de lo que hablan que eso no es exacto).

Según parece Marrero era un personaje de inteligencia tan extraordinaria y preclara como pudo ser un Menendez Pelayo. Y así se cuenta una anécdota acerca de una polémica pública que sostuvo con el obispo de la Diócesis de Canarias cuando contaba con tan solo 9 años de edad. Como la dicha polémica se dirimió mediante cartas a periódicos el tal obispo solamente supo la edad de su "contrincante" a posteriori. Procuraré constatar la veracidad de este hecho singular en breve.

 

 

6 comentarios:

Yurremendi dijo...

Qué envidia me das!... Quién pudiera echar mano a esos libros(sean los que sean). Lo que no entiendo es que el hijo no los quiera... En fin, no es asunto mío.

De Vicente Marrero puedo recomendar "El Cristo de Unamuno" (Rialp, 1960), una crítica refrescante del Unamuno más farisaico que contrasta con el lamebotismo unamunófilo de algunos católicos de la época.

Embajador: ya le puedes agarrar de los cabezones a este señor hasta que suelte los libros, no sea que se le olvide lo prometido.

AMDG dijo...

Vaya, la mejor biografía que has encontrado está publicada en los sitios relacionados con el ateo militante Gustavo Bueno ;)

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- A lo mejor me he explicado mal. El hijo de Marrero está encantado de que haya alguien que sepa quien fue su padre. Tiene interés en que la obra no se pierda y quiere difundirla en la medida de sus posibilidades. Entiendo por lo que me dijo que conserva muchas copias de los libros de su padre y viendo que tengo interés quiere regalarme alguna. No creo que sea fruto del desinterés por la obra de su padre, sino más bien todo lo contrario.

Ya te contaré las cosas a las que echo mano.

AMDG- Gustavo Bueno es un tio muy "sui generis". Creo que no responde al prototipo del ateo rabioso. Y el sitio ese que referencio tiene una barbaridad de cosas la mar de interesantes.

Cruz y Fierro dijo...

AMDG: Más allá del materialismo que profesa, el Sr. Bueno tiene una característica que lo distingue radicalmente de otros ateos menos militantes y de la enorme mayoría de los católicos bienpensantes: la buena voluntad. Es así que ha acopiado en su web la mayor colección "virtual" en castellano de obras de escritores católicos, tomistas, tradicionalistas, etc. políticamente incorrectas. Haría falta una buena limpieza a las biografías pero al menos allí están, salvadas de la conspiración del silencio.

o s a k a dijo...

confirme la anécdota cuanto antes, que es digna de enmarcar

n a c o
sostieneUnamuno

amdg dijo...

En efecto, afirma es un "católico ateo" y entronca con la tradición filosófica Española, la de la escolástica del s. XVI, y hace frente a la importacion de pensamiento francés, o italiano o alemán de tantos indocumentados.

Lo decía en broma. Yo lo leo, y también el Catoblepas. Faltaría más.