domingo, mayo 25

Conversaciones en la embajada (IX): Mamá no me vaciles

Ya sabíamos que la #4 había salido sentenciosa (Vease un ejemplo)de lo que hasta ahora no teníamos noticia era de su rapidez mental que se está demostrando casi tan potente como la de la #3. Hoy mismo:

Embajadorcita #4 (Sobre las realidades de la vida): ¿Mamá, porque somos todos tan gordos?
Embajadora (Pensando en la próxima visita al oculista): ¿Gordos?. Pero mírate tú que pareces un palo.
Embajadorcita #4 (¿Por quién me toma esta?): Los palos también pueden ser gordos.



Más conversaciones en la embajada.

5 comentarios:

Seneka dijo...

Jo, tío. La enana va a por tí.

;D ;D ;D ;D

rojobilbao dijo...

Cada conversación en la embajada me hace reflexionar sobre la bondad de haber tendio (de momento) un hijo y no una niña. Ya desde pequeñas nos marean, nos ganan la tostada.

¡Vivir rodeado de mujeres! El cielo lo tienes ganado,seguro.

Embajador en el Infierno dijo...

Nada, hace poco me compré un estupendo libro llamado "Padres fuertes, hijas felices" que venden en Criteria Club de Lectores. La traducción es peor que penosa pero el libro es una suerte de autoterapia desesperada para padres perdidos en el universo femenino que está la mar de bien.

Poco a poco lo voy superando.

Como me decía no hace mucho un conocido carlista catalán que también tiene 5 o 6 hijas: "Ascolta tú, si es que ya tengo hasta dolores menstruales".

o s a k a dijo...

desengáñese Embajador, ahí la batalla está perdida
;;D

n a c o
deantemano

Embajador en el Infierno dijo...

Si, si. Si yo lo único que espero es salir al menos con un brazo en su sitio.

Embajador
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