lunes, julio 14

Aborto: Un caso extremo

En un arranque viciosamente progre de piedad pervertida acorralaba el otro día Pedro J. Ramirez en la COPE a Francisco Marhuenda sobre el tema del aborto.

Venía a preguntarle más o menos algo asi como: Si una niña de 13 años violada aborta, ¿la metería usted en la cárcel?.

Marhuenda se quedó bastante noqueado, aprovechando Exuperancio y Fedeguico para emplearse a fondo contra el pobre hombre al cual atizaron sus mejores golpes sin olvidar (reconozco que esto me gustó) ponerle delante de sus propias contradicciones por apoyar desde el periódico que dirige a un partido abortista como el PP.

En cualquier caso, yo me pregunto: Si el padre de esa niña paga a un sicario para matar al violador ¿deberían el padre de la niña y el sicario ir a la cárcel?. ¿Y si es la niña la que paga al sicario?.

No voy a extenderme a fondo con las posibles respuestas y sus derivaciones. Que cada uno las piense y si os apetece dejáis un comentario.

Una madre que mata o paga para que maten a su hijo es una criminal. En el caso concreto de la niña en cuestión se me ocurren cincuenta o sesenta atenuantes de su delito (empezando por un posible estado de ignorancia invencible respecto a lo que ha hecho) que en justicia podrían evitar su paso por la cárcel, pero sigue siendo un delito.

Y desde luego legislar en base a casuística extrema es solamente producto del emotivismo postmoderno que ha sustituido a la caridad cristiana.

PD. Una vez escrito todo lo anterior y habiendo pasado el texto por la crítica de mi dueña y señora esta me apostilla lo siguiente: "Esa pobre chica si de hecho aborta, ya está metida en la cárcel sin necesidad de juicio. Cárcel y además cadena perpetua, la que resultará de tener que lidiar todo el resto de su vida con su conciencia. Si aborta bien porque ella quiera o peor aun porque le obliguen verá su vida destrozada por el profundo sentimiento de culpa por haber matado a su hijo.", Me lo ha dicho tan seria y tan convencida que me ha dejado helado. Viene bien eso de tener la visión "femenina" de la jugada, porque desde el punto de vista masculino parece que un aborto es como quien va a quitarse un grano. Y no es así.



27 comentarios:

Orisson dijo...

Embajador, acepto el caso extremo, niña de trece años y patatín y patatán.

Hay un dato objetivo: los menores de catorce años no pueden ser enjuiciados. Y que cada uno saque las conclusiones que quiera.

Un saludo

PD: No vendría mal que Calvorota y Detritus leyesen un poquitín de nada.

Embajador en el Infierno dijo...

Orisson- Muchas gracias por el apunte. El asunto es mucho más sencillo de lo que parecía. Y mi ignorancia sobre temas legales bien clara. Por lo demás, creo que el caso no cambiaría mucho si nos refiriéramos a una niña de 15 años.

Jose María dijo...

Embajador, a parte de descubrirme ante el comentario de la Sra. Embajadora -por algo tienen 3/4 de hálito divino, el varón tan sólo 1/2- creo que el posmodernismo no puede enfangarnos en casos concretos cargados de sentimientos.

A mi entender, el derecho y la ley natural enuncian principios generales, que luego los códigos y los juristas aplican, no al revés. Creo que esto es el engaño de nuestro tiempo para rehuir un derecho común o ética mínima.

Ignacio dijo...

Sra embajadora.


Salga a la calle, disfrazada si quiere: las mujeres NO son así. Lamentablemente.
Pero no son asi.

Mary White dijo...

Ignacio: las NIÑAS de trece años VIOLADAS sí son así, por suerte o por desgracia pero SÍ son así. Y del resto de mujeres, pues mira por tu ventana... DEPENDE...

Embajador, estoy con tu dueña y señora, si se refiere a ese caso concreto. Pero hay mujeres no de 13 años, y no violadas, que abortan y se quedan tan panchas. Yo pensaba que no, que cualquier mujer se queda hecha cisco si aborta (moralmente en especial). Hasta que conocí unos cuantos que casos de mujeres que habían abortado porque no era conveniente, no estaban "preparadas" y cosas así. (Nota: lo de no estar preparada es el peor argumento del universo, además de falso, es tan estúpido que merece condena aparte).

En el caso de violación de mi hija de trece años, yo contrataba a un sicario para que me pusiese al tipo delante y poder matarlo yo con mis manos mirándole a la cara. Y luego que me metan en la cárcel o que me tiren por un barranco. Pero si yo no puedo defender a mi hija de trece años y asegurarme de que es la última que viola, el Estado no lo va a hacer, desde luego. Ese energúmeno nunca va a poder resarcir a la niña de trece años de una violación. Y como en este país por 25 muertes te encarcelan 21 años, supongo que por una violación te ponen un piso, así que...

El Último dijo...

Brillante entrada. De arriba a abajo.

También oí lo de la COPE, es raro porque tan solo la oigo unos segundos de zapping diario, pero al escuchar el tema me enganché.

En cualquier caso, el más penoso de entre ellos me parece que es Marhuenda; los otros dos, a la postre, son del enemigo.

Eduardo Cabrera dijo...

Enorme aforismo:

legislar en base a casuística extrema es solamente producto del emotivismo postmoderno que ha sustituido a la caridad cristiana

Lo comparto y me lo guardo.

Estoy con la embajadora, no con Ignacio: Va en su ser de madres, potenciales o de facto.

En cuanto a la pregunta, la respuesta es para mí sencilla y doble: Si se comete un delito, se cumple la pena; y si la ley que justifica esa sentencia está mal, se reforma (como bien dices, sin atender a casuísticas extremas si no es posible).

Embajador en el Infierno dijo...

Jose María- De acuerdo con lo que dices pero cuidado con los juristas y legisladores. Ahora les da por sacar de casos particularísimos principios generales, y esto no solo lo estamos viendo con el aborto.

Ignacio- Creo que estoy de acuerdo con lo que te contesta Mary White.

Mary White- Ya sabes que yo creo que una situación de pocas leyes y estricto cumplimiento.

Las preguntas retóricas que he planteado en la entrada están hechas con el objeto de descubrir lo pervertido de la "moralidad" del universo progre. El cual generalmente se escandaliza con la petición de la madre de Sandra Palo (por ejemplo) para que los asesinos de su hija se pudran en la cárcel, pero no tienen piedad de ningún tipo hacia el niño inocente, objetivamente mayor víctimas que cualquiera. No saben distinguir lo que es una víctima.

El ultimo- Muchas gracias por tu felicitación. El pobre Marhuenda es un caso claro de hasta que punto al peperismo le falta una mínima base, y te explica porque van a seguir a cola del socialismo hasta el Dia del Juicio.

Al Neri dijo...

Embajador, me ha gustado mucho tu reflexión sobre la legislación casuística que tanto se lleva ahora, sobre todo el el campo del derecho penal.

Me estoy acordando de la regulación vigente del acoso laboral y de la violencia doméstica, verdaderos delitos idiotas que en realidad son conductas que encajan perfectamente en los tipos penales de las amenazas y de las lesiones, como agravante o atenuante según los casos.

La razón de ser del casuismo penal no es otra que politizar al máximo el derecho en función de la sensibilidad, la propaganda o las demandas sociales. Si "se pone de moda" la "violencia de género" o se quiere realzar el compromiso del Gobierno con este tema u otros (ejemplo, no pagar la pensión a la mujer), qué mejor idea que dedicar todo un título o un capítulo del Código a esta figura, por mucho que sea perfectamente subsumible en otros delitos de naturaleza más amplia.

Ni que decir tiene que esta actitud es contraria a los principios de seguridad jurídica (nos quedamos en el árbol en vez de ver el bosque), de imparcialidad de la norma y de economía y simplicidad normativa. Al final las leyes penales se convierten en folletines llenos de anécdotas y de intenciones gubernamentales en vez de ser instrumentos eficaces contra la delincuencia.

Por supuesto, el desafortunado Código Penal de la Democracia de 1995 no se ha cortado en hacer justo lo contrario cuando le interesa. Recordemos lo que pasó con el infanticidio, un delito con entidad social propia, que fue subsumido en el homicidio por el único motivo de considerarlo un "delito del franquismo para reprimir a los pobres", que si bien no podía eliminarse, si podía camuflarse y quitarle personalidad.

Embajador en el Infierno dijo...

Eduardo- Gracias por tu comentario. Lo he visto una vez había publicado el anterior. A lo de las preguntas ves que he puesto ya un comentario a Mary.

Ignacio dijo...

Es que yo tambien estoy de acuerdo, hablaba de mujeres no de niñas.

Y a esas mujeres se les otorgan custodias, y además con cachondeo.

¿Os recuerdo el viejo post?, ahora hará un año.

Reacción de la insigne universidad Valenciana : pintar la verja.

Y por supuesto ponerme verde por todas partes.

Claro, soy un facha.

Son varias pintadas consecutivas, una calle de medio km, la trasera de la facultad de psicología universidad de valencia.
http://arkesis.blogspot.com/2007/09/la-pintada.html

Frente a esto el descredito mio y el escarnio púbblico; además yo es que soy muy facha y odio alos maricones.


Hay madres, con nombres y apellidos que entregan a sus hijas casi sacrificialmente; hay sentencias judiciales apoyandolo, y la educación apoya eso ¿que?

¿quereis nombres juzgados y demás?

porque aqui no hay problema: el que ira a la carcel seré yo; el crimen es el mio de contarlo, no hacer esa miseria de sociedad.

Orisson dijo...

Embajador, totalmente de acuerdo que el aborto es igual de rechazable a los 13, a los 15 o a los 30, pero poner de manifiesto la falta de rigor con la que hablan esos todólogos es fundamental para ponerles con las vergüenzas al aire.

Un saludo

Mary White dijo...

Yo (como debe ser notorio) no soy jurista, no sé de leyes, ni divinas ni terrenales, y me confieso incapaz de entender el sistema judicial, seguramente porque olvida, obvia, deja en el limbo, a la víctima. Lo de seguridad jurídica se me escapa hace tiempo (en la práctica) y restituir a la víctima es una broma de mal gusto, desde luego, y se trata más bien de la sublimación de la personificación de la sociedad en un "algo" cuasi humano, que siente, decide, y cuya sed de venganza ha de ser calmada... en detrimento de la víctima real. Ahi está De Juana paseando el próximo agosto y el hijo de uno de los asesinados (Ynestrillas) demonizado por "facha de mierda que le matan al padre y se lía a tiros". Y el pobre De Juana haciendo dieta...
(por cierto si dar direcciones es un delito Al Neri me ha dado la de Chaos el asesino, en mi blog).

Ignacio, respecto a las custodias... también hay padres que pasan millas de sus hijos, y que casi sería mejor que pasaran millas definitivamente antes de hacerles más daño. Y madrastras que echan de casa a niñas de 12 años. El tema no es hombres/mujeres... Creo que ahí estamos empatados a cabronadas (con perdón).

Lo de la pintada... ¿y qué esperabas? universidad... psicología... la progrez de la progrez...
La palabra facha ha perdido por completo su significado... mi hermano (facha de toda la vida) me llamó facha a mí (reconocida oveja negra familiar de toda la vida) por decir que no quiero vecinos musulmanes.

Ignacio dijo...

A mi me calyo de todo en el barrio, por un belén,.
Ahi es donde me ficho amsg
mira has destapado el baul de los recuerdos a ver si lo encuentro


http://arkesis.blogspot.com/2006/12/makin-friends.html

rojobilbao dijo...

A una niña violada no s ele pude meter en la cárcel por principio. Pero al médico a perpetuidad sí, y ya va siendo hora de que circulen los matasanos, aunque sólo sea los que matan acogiendose falsamente a los tres supuestos.

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- Muchas gracias por tu largo comentario. Has puesto razones a lo que decía arriba de "menos leyes y más cumplimiento" además de dejar claro la razón última de tanto "márketing" político-penal.

Ignacio- No tengo nada que decir a lo que has puesto. A veces estamos demasiado cómodos delante del ordenador y conviene que nos devuelvan a la realidad. Gracias.

Orisson- Esa es precisamente la idea.

Mary White- Al Neri me corregirá si me equivoco pero el garantismo del actual Código Penal es de hecho, y supongo que para muchos soprendentemente, una herencia del franquismo. Concretamente del Código Penal de 1973 donde ya se empezaba a dar más importancia a los derechos reales o supuestos del delincuente que a los de la víctima. Como digo arriba, una vez se olvida la caridad cristiana tenemos que meternos por los procelosos vericuetos del sentimentalismo progre.

Rojobilbao- Uno no puede estar en desacuerdo de principio con lo que dices, pero entonces nos enteramos que "El Rafita", el asesino de Sandra Palo, llegó a acumular 700 denuncias por actos delictivos antes del tristemente famoso asesinato. Las denuncias no prosperaron precisamente por tener menos de 14 años. Algo se podría hacer en estos casos de reincidencia contumaz ¿no crees?.

Y desde luego los "médicos" abortistas al trullo.

Al Neri dijo...

En mi modesta opinión, las víctimas no deberían tener ninguna relevancia ni el el derecho penal ni en la criminología moderna. En cuanto metemos "los derechos de las víctimas" de por medio, se acabó la imparcialidad y la distancia que debe caracterizar al Derecho para ser justo.

En cuanto a "los derechos de los delincuentes", depende lo que entendamos por "derechos" y el significado que le queramos dar a la pena (castigo -retribución-, rehabilitación, prevención especial o general, etc).

Creo que es un tema complicado y muy susceptible de politizarse. Yo en esta cuestión tengo sentimientos muy encontrados. Como católico quizá debería creer en el hombre y en sus posibilidades de redención y rehabilitación, y en unas penas compatibles con ello (no muchos años de cárcel, por ejemplo). Pero creo que la realidad me ha hecho perder mucho la fe en estos bonitos principios y tiendo a apostar por soluciones más pragmáticas que protejan a la sociedad de los elementos nocivos en vez de centrarse en la rehabilitación y en los derechos individuales de éstos.

Ignacio dijo...

Esta noche cuando te acuestes, piensa un poco que a lo mejor tu has tenido suerte (no tanto la embajadora) y a lo mejor veis las cosas desde la perspectiva que os da la medida de vosotros mismos: ni te imaginas como está "la calle" ni puedes creer la indefensión y la ignominia a la que somete al hombre el sistema judicial.

No te hablo de las clásicas pilinguis de toda la vida: te hablo de que la que no es pilingui es la rara, extraña extrañisima y además denostada publicamente. No te hablo de niñas de hasta 25; te hablo de señoras casadas, solteras viudas divorciadas, y todo amalgamado descojonandose de los que no vamos por ahí en ese juego.
Sólo mira; los ejemplos a mano ( a pantalla) te los paso en privado; pero no creas que es extraño nada: la máxima judicial ahora es cualquier difamacion conra un hombre es acusacion valida.
A ver que haces.

Mary White dijo...

Al Neri,entiendo perfectamente tu idea, pero lo que me saca de quicio es la falsedad de los mensajes que anteponen (promocionalmente) la víctima a todo lo demás... siempre pensé que el sistema judicial no está hecho para la víctima... sino para la sociedad. Y si eso es así,entiendo que las cosas son como tu dices.Pero que no manipulen a la víctima que bastante tiene encima... no hablo de este caso extremo que saca el embajador, hablo en general.

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- Tu eres aqui el abogado y yo en estas cosas soy un aficionado. Sin embargo siempre he creído que una de las bases (!ojo! una) de la justicia y por tanto del derecho es resarcir a la víctima. Es decir, la víctima si que tiene derechos. Un delincuente lo es contra alguien y es a ese alguien a quien "hay que hacer justicia".

Es más, creo yo que desde el código penal de 1973 el problema ha sido precisamente el dar más peso a los derechos (supuestos o existentes) de los delincuentes en detrimento del justo resarcimiento de las víctimas.

Ignacio- Algo si he visto, pero sospecho que por desgracia tu tienes bastante más que contar.

Mary White- El problema es, en serio, que el concepto de piedad y de caridad está totalmente pervertido. Piedad y caridad tanto hacia la víctima como hacia el delincuente.

Al Neri dijo...

Embajador, el Derecho y la Justicia no son para resarcir a las víctimas y de verdad que no creo que haya que ser abogado para entender esto.

Quizá desde una concepción medieval de las leyes, se pueda creer en el "ojo por ojo" o en las penas de muerte públicas (como en EE.UU) para que los familiares del asesinado "disfruten" de la ejecución, pero yo entiendo que desde una perspectiva neutral no podemos otorgar a los damnificados ningún papel en la aplicación de la norma.

La ley penal debe servir para proteger a la sociedad en su conjunto, intimidando a potenciales delincuentes y no para que el estafado, la violada o el lesionado se queden más a gusto leyendo la sentencia.

Dejando el derecho penal pero siguiendo con la victimología, un día estaría bien tratar, aquí o en "La pluma viperina", de un tema muy interesante que es hasta qué punto las víctimas de ETA tienen derecho a homenajes estatales o a prerrogativas o pensiones extraordinarias. Es un tema que da para mucho y que tiene que ver con el concepto que tengamos del terrorismo: ¿delito común?, ¿guerra con dos bandos?...

Al Neri dijo...

Un solo apunte: Quizá el embajador se refiera al resarcimiento de la víctima en el proceso penal, que se garantiza mediante la responsabilidad civil derivada del delito. O sea que si tú le pegas a uno una paliza, el juez, además de imponerte una multa penal (que no sirve para resarcir al apaleado)se pronunciará sobre la pasta que le debes al fulano si éste ha perdido su puesto de trabajo por culpa de la lesión, si le has roto la camisa o si le has provocado otros daños cuantificables. Esto es puro derecho civil, aunque se pronuncie sobre ello el juez penal, pero sospecho que no es a lo que te refieres. Tú vas más en la línea del viejo principio de reparación o de retribución, de utilizar la pena como castigo dirigido a "volver las cosas a su estado"..., pero esto, Embajador, ya ha sido superado, aunque en buena parte "gracias" al liberalismo político. En todo caso, no me parecía solución justa.

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- No me refería específicamente al derecho penal,sino al derecho y a la justicia en general. Tenía en la cabeza casos del tipo:un cliente no me paga, pues voy al juez a que me haga justicia y obligue al susodicho a que me pague.

En ningún caso hablo del "ojo por ojo", ni penas de muerte pública ni nada por el estilo.

Es posible que tu definición: "Quizá el embajador se refiera al resarcimiento de la víctima en el proceso penal, que se garantiza mediante la responsabilidad civil derivada del delito." se acerque más a lo que tenía en la cabeza.

Mary White dijo...

Estoy de acuerdo con ambos. Por un lado, no es que esté pervertido el concepto de caridad (y el de piedad), es que no se sabe qué es, porque se confunde con obras benéficas. Y hablando del tema con teólogos no te creas que es una idea tan sencilla, tiene una profundidad y una enjundia de mucho cuidado (es lo que para mi la hace tan interesante y tan importante).
Una cosa es la justicia como valor que uno tiene presente y practica, otra el sentimiento moral de justicia que cada cual siente (que es subjetivo), y otro de lo que habla Al Neri,que es el ejercicio de la justicia en una sociedad. Adam Smith en su Teoría de los Sentimientos Morales la considera la base de nuestra civilización y de su avance y la plantea en la misma línea que describe Al Neri.

Y también defiende que los jueces (y el sistema judicial) sean absolutamente independientes del poder político. Nada más lejos de nuestra situación...

Al Neri dijo...

Ah, vale, Embajador, es que como hablabas de víctimas y técnicamente sólo hay víctimas en derecho penal, me he liado. en el caso del cliente que pones como ejemplo no puede hablarse de víctima, sino de un incumplimiento obligacional sin más (aunque coloquialmente haya sido "víctima" de un sinvergüenza).

Josè Antonio Sauma dijo...

Estuve leyendo a un médico llamado Bernard Nathanson. el artículo o conferencia es de hace muchos años pero igual sigue la misma discusión y quieren encenderla en Costa Rica para aprobar en la Asamblea Legislativa la despenalización completa del aborto.

De la lectura del Dr. Nathanson obtuve y preparé un breve resumen con los datos que siguen y que escribo a continuación:

El Dr. Bernard Nathanson dio una conferencia en el Colegio de Médicos de Madrid hace años, mas de un cuarto de siglo. De allí he tomado las líneas que siguen y acoto que fue antes de que el aborto fuera despenalizado en España como ocurrió ese mismo año de 1982.

“Es importante -decía- que ustedes se den cuenta de que fui uno de los fundadores de la organización mas importante que “vendía” la idea del aborto al pueblo norteamericano. Me acompañaban el Sr. Lawrence Lader y una señorita perteneciente a un movimiento feminista. Fue en 1968 cuando organizamos el movimiento. En ese año menos de un uno por ciento de las personas norteamericanas o que vivian en USA eran partidarios del aborto. Teníamos que convencer al 99 por ciento restante y teníamos un presupuesto en 1968 de 7500 dólares, ahora, en 1982, catorce años después, se aproxima al millón de dólares, decía el Dr. Nathanson en esa conferencia en Madrid.

Voy a explicarles como lo hicimos:

Las tácticas que usamos son ciertas y son las mismas que se han empleado en otros paises y se utilizaràn en España y en las demás naciones:

a) Hay que aprender a mentir bien: Dos grandes mentiras nos sirvieron de base.
La primera era la falsificación de estadísticas y encuestas que decíamos haber hecho y la segunda era la elección de una víctima -un chivo expiatorio- para achacarle el "grave mal" de que no se aprobase el aborto, que se mantuviera penalizado en la legislacion de USA: la Iglesia Católica, mas bien, la Jerarquía Católica de USA, los Obispos y Cardenales. Yo había sido uno de los inventores de estas dos mentiras y me llamaba la atención que años después los mismos pro abortistas usaran los slogans como cosa propia, se habían adueñado de esos argumentos y yo sabia que tenían muy poco de argumentos y muy poco de verdad. Pero parece que la mentira paga...

b) una importante táctica es falsear las estadísticas. Nosotros decíamos en 1968 que en usa se practicaban un millón de abortos clandestinos cada año, pero sabíamos perfectamente que no pasaban de diez mil anualmente. Es decir, multiplicamos por cien el dato real aproximado. la gente cree las estadísticas y no las contrasta, si se le dicen con cierta autoridad.

Decíamos que las muertes por abortos clandestinos (nosotros sabíamos que no sobrepasaban en toda la Unión Americana 200 personas) pero nosotros decíamos que se trataba de diez mil mujeres en el año y la gente nos creía perfectamente y se intercam-biaban la información como dato cierto y comprobado.

Esta táctica del engaño y de la gran mentira, si se repite mucho, y con seguridad acaba por ser aceptada como verdad. (Goebbels, el propagandista de Hitler lo sabia perfectamente y lo usó en profundidad con resultados tristemente célebres).

c) ¿Quién crea la opinión?: los medios de comunicación social, y nos lanzamos a la conquista de esos medios, de los grupos universitarios (parecen muy independientes y críticos pero son fácilmente manipulables si se les sabe engañar), y sobre todo, de los grupos feministas: aquí la ideología juega un papel como el que le achacaba falsamente Lenín a la religión: el opio del pueblo. (La ideologia feminista es seductora y se vuelve despótica). Escuchaban esos grupos todo lo que decíamos -las grandes mentiras- en las reuniones y luego eran eficacísimos propagandistas nuestros: las divulgaban por los medios de comunicación social, base de la propaganda.

Si se tienen los medios de comunicación social y se explican los hechos a través de ellos se filtran fácilmente las ideas entre la población y las toma como propias.

Decíamos mentiras con toda tranquilidad, por ejemplo, que habiamos hecho una encuesta y que el 25 por ciento de la población consultada o muestra era partidaria del aborto en ciertos casos. Tres meses después decíamos que era el 50 por ciento, luego el 80 por ciento y así sucesivamente. La gente nos creía a pie juntillas. Y como la gente quiere estar a la moda para no ser llamados retrógrados o cavernícolas se unían a los "avanzados” que opinaban como la mayoría mencionada. Después hicimos encuestas de verdad y descubrimos que, poco a poco, los resultados reales se parecían a los inventados por nosotros. Normalmente la encuestas inventadas después resulta que la gente piensa como le dicen y creen que han hecho un verdadero hallazgo. Aquí es preciso decir que hay que ser muy cauteloso con las encuestas porque suelen ser inventadas por los que dicen que las hacen y tienen los resultados que ellos quieren. Como los magistrados y legisladores oyen radio, ven TV, leen periódicos y estos mass media normalmente son políticamente correctos y no dicen la verdad, entonces influyen negativamente en los legisladores y magistrados: la presión llega a ser gigantesca.


d) Una de la mejores tácticas, de las más eficaces era que en aquella epóca se podía usar lo que llamábamos “la etiqueta católica”. Muy importante fue en 1966 en que la Guerra de Viet Nam no era entonces nada popular. Dijimos que la Iglesia Católica la apoyaba en USA, y la escogimos como víctima o chivo expiatorio. La hicimos coincidir con otros movimientos "reaccionarios" inclusive el movimiento provida y antiaborto. De esta manera pusimos a todos los jóvenes y las iglesias protestantes en contra de la Jerarquía Católica. Conseguimos convencer a la gente que la Iglesia Católica era la culpable de que no se aprobase la despenalización del aborto. Pusimos a los católicos “avanzados” como modelo para no dividir a los americanos por sus creencias religiosas y los “malos” eran los Obispos y Cardenales y la Jerarquía en general. Decíamos que el aborto no es un problema de tipo confesional y si un obispo o sacerdote se refería al tema negativamente, es decir en contra del aborto, le decíamos que estaba metiéndose en política y que esto es anticonstitucional. La estrategia funcionaba bastante bien.


En 1971 dirigi la clínica más grande del mundo en su ramo: el del aborto. Era en Nueva York en el centro de salud sexual (CRANCH) al este de la ciudad. Allí tenia diez quirófanos y treinta y cinco médicos a mis órdenes. Se practicaban ciento veinte abortos diarios todos los días, inclusive los domingos, solamente el día de Navidad no trabajábamos. Cuando me hice cargo de la clínica todo estaba sucio, en las peores condiciones higiénicas concebibles. Los médicos ni se lavaban las manos entre un aborto y el siguiente, algunos los realizaban las enfermeras o simples auxiliares de enfermería. Tengo que decir que implementé la clínica y conseguí modificar todo aquello y la transformé en una clínica modelo en su género. Debo confesar que se hicieron bajo mis órdenes sesenta mil abortos, y que cinco mil los practiqué yo directamente.

En una oportunidad organizamos una fiesta con el personal de la clínica. Llegaron las esposas de algunos médicos y ellas me contaron que sus maridos sufrían con frecuencia de pesadillas por las noches y se despertaban gritando y hablaban de sangre y cuerpos de niños y niñas rotos y descuartizados. Otros bebían mucho y con frecuencia. algunos tomaban drogas y algunos de ellos tuvieron que ser visitados por el psiquiatra. muchas enfermeras se volvieron alcohólicas y otras abandonaron la clínica llorando. fue para mi una experiencia sin precedentes, nunca había visto algo así.

Un año después, en septiembre de 1972 presenté mi dimisión porqué había conseguido mi objetivo: poner en marcha la clínica. Realmente no dejé la clínica porque estuviera contra el aborto sino porque tenía otros compromisos profesionales que me interesaban y fui nombrado Director de Obstetricia del Hospital San Lucas de Nueva York y empecé a crear allí el Servicio de Fetología. Estudiando el feto en el interior del útero materno, pude comprobar que es un ser humano con todas las características y por lo tanto debe otorgársele todos los privilegios y ventajas de que disfruta cualquier ciudadano en la sociedad occidental. Los derechos humanos son universales.

Yo sabia que el ser concebido era un ser humano. pero no lo había comprobado científicamente. Los nuevos sistemas de exploración nos ayudan a conocer mejor y con mayor exactitud el carácter humano del feto y no considerarlo como un simple trozo de carne. Hoy es posible tratar en el interior del vientre materno, en el interior del útero, muchas enfermedades. Incluso cincuenta clases de operaciones quirúrgicas. Así cambie mi modo de pensar radicalmente con argumentos científicos. El ser concebido es un paciente al que se puede tratar, entonces es una persona y si es una persona tiene derecho a la vida, el primer derecho humano y tiene derecho a que nosotros procuremos conservarla.


La Ley del Aborto en España (en aquel momento en proyecto, fue aprobada en 1982) considera casos de violación, subnormalidad y estado de salud de la madre.

Es lo mismo en todos los países para empezar, así ocurrió en Canadá.
La realidad es que, afortunadamente, pocas violaciones van seguidas de embarazos. Pero aún en este caso es un acto de violencia terrible y no puede entonces ir seguido o acompañado de otro acto no menos terrible como es la destrucción de la vida humana incipiente: el asesinato de un ser humano vivo en el propio vientre de su madre. Tratar de borrar una horrible violencia con otro acto también horriblemente violento no es razonable, no es justo, no es lógico, no es humano, no puede dar resultados buenos...de hecho aumenta el trauma de la madre y, en cuanto al feto, esa vida tiene un valor en si misma aunque haya sido concebida en circunstancias espantosas, esto no puede justificar su destruccion.

Siempre dije y lo digo ahora –terminaba su conferencia Nathanson- que yo defendería el aborto por salvaguardar la vida de la madre. Hoy con los avances de la medicina y concretamente de la obstetricia y ginecología ese peligro es médicamente inexistente. El argumento es engañoso porque sencillamente es falso.

Finalmente la salud del feto. Voy a considerar el caso cuando el feto es defectuoso. Es este un tema muy delicado porque significa que aspiramos a que la sociedad esté formada por personas físicamente perfectas. Es peli-grosísimo aceptar este argumento: desembocaríamos en un holocausto.

Puedo asegurarles que incluso a los niños mongólicos (Sindrome de Down) se les quiere y mucho. Voy a contarles una pequeña anécdota: en Nueva Zelanda, con mi esposa, almorzamos con sir William Lilley, el fetólogo mas importante del mundo. Nos contó que habían tenido cuatro hijos que ya eran mayores y se fueron a vivir una vez casados a sus propios hogares. Al quedar solos marido y mujer adoptaron un niño mongólico y me dijo que este hijo adoptivo les había proporcionado mas satisfacciones que cualquiera de los otros cuatro hijos normales que ellos engendraron.

Puedo asegurarles con mi experiencia de años que, si se aprueba esta ley en España se abusará de esa ley y será utilizada para justificar el aborto en todos los casos imaginables.

Aquí terminan las palabras del Doctor Nathanson... las que siguen son de mi propia cosecha aunque estoy seguro que nadie ha llegado hasta aquí leyendo este escrito:

Sus palabras han resultado una profecía cumplida... Ojalá que en Costa Rica no sigamos ese "progreso" de los países del Primer Mundo, tan avanzados que han llegado, luego como se puede ver si se tienen ojos en la cara, al asesinato de los niños especiales y al matrimonio de sodomitas y van por la eutanasia y luego por la legislación perversa en todos los aspectos:

Con estas “victorias” perdemos la guerra:

Dios perdona siempre
El hombre algunas veces
La naturaleza, nunca...

Anónimo dijo...

A la pregunta de Pedro J se contesta muy fácilmente con otra pregunta: Pedro J, ¿metería ud en la cárcel a una niña de 13 años que hubiera matado a su hijo de 2 meses? Y hasta que usted no conteste no lo hago yo a su pregunta.