lunes, julio 7

Carta abierta a Rajoy

Interruptor pide desde su blog, ¡Enciende la luz!, que se de publicidad a una carta abierta a Rajoy que él mismo ha escrito.

Como ocurre otras veces en casos de este estilo doy publicidad a la carta, aunque no esté muy de acuerdo con todo su contenido. La doy primero porque el autor es uno de los más fieles lectores de esta bitácora desde muy al principio y con él he sostenido interesantes debates donde hemos sido capaces de intercambiar puntos de vista sin necesidad de tirarnos los trastos a la cabeza. Y la segunda razón es que la carta me parece un síntoma interesante de lo que está pasando en esa parte del electorado que se llama centro-derecha o derecha a secas.

Termino simplemente haciendo notar que a mi modo de ver Rajoy no ha renunciado a ningunos principios, tal como se afirma en la carta, y la prueba es esta.




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16 comentarios:

Miguel Angel Almela dijo...

Querido amigo, tras el 'rifi-rafe' dialectico que hemos tenido en mi blog y leer el tuyo, no tengo más remedio (es una forma de hablar) que linkarte. Creo, como te he dicho en mi propio blog) que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. Eso seguro.

Gracias de nuevo por tus comentarios.

Anónimo dijo...

Es sorprendente.

Los votantes populares no le perdonan a Mariano lo que le jalearon a Aznar.

Aznar fue el inventor del centro reformismo. Aznar habló catalán en la intimidad. Aznar se abrazó con Arzallus. Aznar vendió el 30% del IVA a Cataluña. Aznar negoció con Eta. Aznar acercó presos a las Vascongadas. Con Aznar llegó la telebasura, el homosexualismo a la televisión, la corrupción en los ayuntamientos,..etc.

¿Y ahora los votantes populares reniegan de su centro reformismo contándonos que nunca participaron del mismo?

Interruptor dijo...

No, el centro reformista lo inventó Fraga años antes de que supiéramos que existía un señor que se llamaba Aznar. Pero algunos fuimos tan inocentes que pensamos que lo que quería era quitarse de encima la imagen de franquista que tenía pero nada más. Ingenuos que somos algunos.

He criticado muchas veces la primera legislatura de Aznar, la de las buenas relaciones con los nacionalistas, relaciones que se fueron al gárrete en la segunda cuando ya no dependía de ellos.

Es cierto que Aznar no reformó algunas cosas que a muchos de sus votantes nos hubiera gustado que reformase, como la ley del aborto.

Aznar no negoció con ETA, Aznar pidió a ETA que dejase las armas y se sentaría con ellos a ver cómo se podía encauzar su entrada en al vida democrática, pero como ETA se negó a dejar las armas, ahí se quedó el intento. Aún con eso, yo fui de los que criticó ese ofrecimiento de Aznar.

El me haya leído sabrá que he criticado muchas veces que el gobierno de Aznar no se metiera en la televisión más que en los telediarios, y siempre he atacado al telebazofia que nos inunda desde hace años, pero ya existía antes de Aznar.

La corrupción a los ayuntamientos ya existía en la dictadura, y se multiplicó exponencialmente durante el felipismo. En los tiempos de Aznar se redujo levemente.

Para mí, Aznar no fue el presidente perfecto, aunque haya sido el mejor que hemos tenido en esta etapa democrática, con el permiso de Calvo Sotelo que no estuvo tiempo suficiente para demostrar lo que podía hacer.

Y por último, en estas últimas elecciones voté al PP tapándome la nariz por lo mismo que Embajador dice que Rajoy no se ha movido, pero era la nunca alternativa viable para acabar con Zeta. Actualmente ya no es una alternativa viable, es Zeta en light.

Embajador, sí ha cambiado. Antes de las elecciones exigía la revocación de la resolución parlamentaria que permitía a Zeta negociar con ETA, ahora ha decidido apoyarlo en la política antiterrorista sin más. Antes mantenía un enfrentamiento con la imposición lingüística del nacionalismo, llegando incluso a enmendar algún discurso de Feijoo, ahora tiene a Feijoo como uno de sus niños mimados y ha entrado por el aro del nacionalismo. Antes hablaba de cambiar, al menos, el nombre del “matrimonio gay”, ahora ya le da igual abriendo la puerta de la ideología de género (punta de lanza del relativismo moral). En el PP de Rajoy se empieza a admitir por todas partes la EpC aunque quieran hacerla levemente suavizada (más relativismo moral). Eso aparte de todas esas cosas que tú mismo has posteado como ese PP que “se centra”, ese movimiento hacia el centro reformista.

Hasta ahora había podido votarles aunque fuese tapándome la nariz. Ahora han sobrepasado el límite.

Pero, independientemente de mis principios morales en donde la defensa de la vida, de la familia y de la libertad de la educación son parte fundamental, si partíamos de labase de que el partido es aconfesional se podrían entender muchas cosas. Ahora ya nada tiene pies ni cabeza. Y lo peor es que han hecho desaparecer toda posibilidad de que la derecha (sea atea o no) vuelva a gobernar en muchos años.

Interruptor dijo...

Por cierto, muchísimas gracias por el enlace.

Al Neri dijo...

Pretender que un partido como el PP defienda valor alguno es pedirle peras al olmo. La derecha española es y ha sido siempre oportunista y repugnante. Se ha preocupado más por garantizar los privilegios de los de siempre que por defender valores morales. Esto último lo ha hecho únicamente en la medida que convenía a sus intereses, según la época (para estar congraciados con la Iglesia en un tiempo en que ésta tenía mucho poder, o para ganarse al electorado en etapas en que el pueblo tenía altos valores).

Además, el compromiso de la democracia cristiana, mil veces condenada por la Iglesia, con el liberalismo más abyecto, me hace despreciar de forma especial al AP-PP y todo lo que significa.

La derecha es hipócrita, insolidaria, inmoral y despreciable. No creo que un católico coherente deba esforzarse por cambiar el PP desde dentro o desde fuera, sino por construir, aunque sea "con sudor y sangre", alternativas adecuadas.

Anónimo dijo...

Interruptor.-

Ciertos votantes del partido popular estaís convirtiendo a Rajoy en el chivo expiatorio de los desmanes del PP cuyo responsable principalísimo fue Aznar con sus 16 años de presidente del partido.

Rajoy no ha cambiado las ideas. El que si las ha cambiado es Aznar. Y yo añado, que a peor.

Rajoy sigue en el centro-reformismo. Pactará con los catalanes como pactó Aznar. Pactará con los vascos como pactó Aznar. Hablará catalán en la intimidad como lo habló Aznar. Seguirá con el aborto como siguió Aznar. Cederá el IVA como lo cedió Aznar. Y por supuesto, negociará con terroristas como negoció Aznar.

Basta ver una fotografía del Aznar codicioso de poder de hace 16 años y la del soberbio Aznar melenudo y sus compañía del ahora forrado de dinero.

Aznar se ha vuelto centro-inmovilista. No tiene ya la necesidad de traicionar a España como hace 16 años para ser presidente del gobierno pactando con los nacionalistas.

Ya no necesita traicionar a España. Ahora basta con traicionarse a sí mismo porque eso es la soberbia en la que está instalado.

Aznar quiso borrar las huellas de su pecado de la 1º legislatura persiguiendo a sus compañeros de traición nacionalista durante la 2º legislatura.

Ha tenido el justo fin que se mereció. El mismo funesto fin que con justicia merece Rajoy.

Menos lobos caperucita.

Interruptor dijo...

Creo que estás malinterpretando la realidad según tu antojo y tu manía personal a Aznar (por lo que veo tanta como cualquier socialista zapatérico), pero no seré yo quien trate de corregirte porque ya me han engañado una vez y no descarto que lo repitan.

Pro vamos, que si tan poco te gustaba Aznar y tan sincero te parece el Rajoy de ahora, puedes votarle cuando gustes. Tú mismo.

Embajador en el Infierno dijo...

Miguel Angel- Bienvenido. Yo no diría tanto como "rifi-rafe", nada más que un agradable intercambio de impresiones. Seguiremos atentos.

Anónimo/Interruptor- Según como lo veo los dos tenéis razón, o al menos algo de razón. El centro reformismo lo inventó Fraga cuando Aznar todavía era un falangista "auténtico" (por cierto, hablando de cambio de ideas......) y eso lo he demostrado en esta misma bitácora.

La historia del PP, tal y como sus fundadores han reconocido a posteriori, es simplemente el intento de traer al "centro" a la derecha de toda la vida. Ninguno se libra, ni Fraga, ni Aznar, ni Rajoy, ni nadie.

El gobierno de Aznar fue simplemente la continuación de la obra de Fraga. Ninguno engañó más que a los que quisieron ser engañados. Y yo he visto a afiliados de AP de toda la vida de Dios haciendo el gesto de romper los carnets como 3 o 4 veces en los últimos 30 años para echarse atrás en el último momento pensando que en el fondo aquello que les molestaba no era más que una estrategia para ganar las elecciones y que en cuanto-tengamos-la-mayoría-absoluta-ya-verás-ya.

Al Neri dijo...

Totalmente de acuerdo con Embajador.

Anónimo dijo...

Interruptor.-

A mi no me gusta Rajoy porque está haciendo lo que hizo Aznar que fue lo que hizo Fraga, como bien dice Embajador. Hay una continuidad en los hechos les guste o no a los votantes populares que se intentan aferrar a los discursos para olvidar con que actos de Aznar colaboraron.

Pero Aznar ha resultado peor porque acusa a Rajoy de los mismos vicios que el cometió cuando estaba en la oposición y se olvida de los propios.

Para que Aznar resultara creíble tenía que decir: Señores, me equivoqué cuando pacté con el PNV y CIU para poder ser presidente. Traicioné a España cuando dije que hablaba catalán en la intimidad y me olvidé de la limpieza linguística de Cataluña para poder ser presidente. Fuí un miserable y cedí el 30% del iva a Cataluña para poder llegar a ser presidente...etc etc.

Aznar no tiene ninguna autoridad moral para criticar a Rajoy por vender España. Tiene el deber de confesar su falta y pedirle a Mariano que no cometa el horror que el cometió que es algo distinto.

Y luego cumplir la penitencia porque es muy fácil ,después de ser presidente, subir el nivel para serlo cuando uno ya no compite, pero aprovechar el puesto de ex-presidente para forrarse.

Cuando ganaba como un funcionario de hacienda, Aznar no parecía tan desprendido en cuanto a su futuro politico como ahora que se le llena la boca de principios. Así que menos ganar dinerito, menos predicar y más trigo.

Eso de haber sido malo y luego siendo aún peor tener el morro de pedirle a los malos que se hagan buenos es de una hipocresía total.

Y todo esto sin entrar en los gobiernos de Aznar que me parecieron lamentables especialmente el segundo.

Yo ya solo me limito a criticar los pecados originales de Aznar como cuando cortó la cabeza de Juan Vidalcuadras el Bautista entregada en bandeja de plata a Jorge Pujol para poder ser presidente, quizá el acto político más repugnante desde la transición.

Rajoy es como Aznar pero tras el 11-M no le cortó la cabeza a Acebes que la pedia media opinión pública y pico. Lo ha mantenido cuatro años en el puesto y Acebes ha podido salir con la cabeza bien alta, más alta de lo que le correspondía por sus nefastos tres días de dirección ministerial.

A mí no me gusta Mariano. O mejor dicho me disgusta tanto como Aznar. Ahora bien, por lo que no paso es por poner en un escalón más alto a Aznar. Los dos están en la misma fosa moral, eso sí Aznar un poco más hondo porque es un enano de talla comparado con el larguirucho Rajoy. Pero los dos en una fosa. O los tres si contamos a Fraga.

Ahora bien, me encantaría una rectificación de los tres tenores.

Interruptor dijo...

Ahora sí que me has roto los esquemas. La segunda legislatura de Aznar te pareció nefasta y fue justo cuando se quitó de encima las presiones nacionalistas y pudo dejar de tragar ciertas cosas. A mí fue la que me gustó, a excepción de su apoyo a Galli, de la bajada de pantalones ante los sindicatos tras una huelga general inexistente y el apoyo a la intervención en Irak (esto último por razones morales que no políticas, políticamente fue impecable). Por cierto, que no estoy de acuerdo, ni de lejos, con tus apreciaciones sobre la labor de Acebes tras el 11-M, su único error fue querer informar demasiado, si no hubiese comparecido ante los medios más que una vez nadie hubiese dicho ni una palabra, tal como hicieron los socialistas ante la T4 y nadie pidió “saber la verdad”.

Pero es igual, ya veo que tu aversión a Aznar prima sobre cualquier otra cosa.

Parece evidente que no has votado nunca al PP así que dudo que entiendas lo que pensamos los que lo hemos tenido por nuestro partido, entre otras cosas porque parece que tampoco haces el más mínimo esfuerzo por ello.

Saludos.

Anónimo dijo...

Interruptor.-

A mí la 2º legislatura de Aznar me pareció nefasta porque nada hay que peor que un traidor que traiciona a un traidor.

Aznar traicionó a España pactando con los nacionalistas en la 1º legislatura cuando entregó la cabeza de Vidalquadras en bandeja de plata hablando catalán en la intimidad cuando pactaba con Pujol la inmersión lingüística y el 30% de iva para poder ser presidente.

Con la mayoría de la 2º legislatura quiso limpiar su pecado de traición a España traicionando a sus compinches nacionalistas.

Ahora se dedica a traicionar esa idea de austeridad y honestidad de riguroso inspector fiscal con la que cautivó a los españoles forrándose por el mundo adelante con pulsera y melena al viento.

Y no contento con esto ahora traiciona a Rajoy porque no le perdona que haga lo mismo que Aznar para los españoles no caigamos en la cuenta que tan miserable es el primero como el segundo.

Además yo si he votado al PP aunque reconozco que a Aznar no. Y te voy a decir por que no lo hice: Siempre recordaré como cuando las encuentas le daban por vencedor en el 93, empezó a hablar del cambio "tranquilo" para dar a entender que no perseguiría la corrupción socialista como así fue, cuando pactó con el Rey la participación de Serra como ministro de defensa y controlar el CNI haciéndose compinche de ese otro traidor tal que es el monarca y se echó tierra sobre todo.

Menuda operación parieron entonces Juar Carlos, Pujol y Aznar.

Interruptor,

¿qué fácil olvidamos?

O mejor aún ¡qué fácil recordamos lo que queremos recordar!

Aznar es lo más vil que ha parido la derecha liberal española desde la transición incluído Vestringe y Fraga que ya es decir.

Quiero su cabeza en bandeja de plata. Y confío que el traidor de Rajoy me la sirva.

Interruptor dijo...

Si sigue así no dudes que te la servirá, traicionando a quien lo puso en su puesto.

Disfruta de las cabezas que te sirvan, a mí me dan un poco de repelús las cabezas cortadas. Me interesa más que haya partidos que ofrezcan eficacia resolviendo problemas para poder votarles.

Veo que no estás dispuesto a bajarte del caballo de Aznar, pues nada sigue cabalgando y que no te tire que duele.

Una curiosidad: ¿Cuándo has votado al PP si no has votado a Aznar? ¿Votaste en el 2004 al Rajoy que iba a seguir la senda marcada por Aznar? ¿O en este 2008 al Rajoy que hizo la campaña al lado del denostado Acebes? ¿O fue entes cuando votaste al terrible Fraga o al que parecía su sorpresivo delfín, Hernández Mancha?

Anónimo dijo...

Vote al PP en las elecciones generales de 1989. Ya ni me acuerdo si se presentaba Aznar por primera vez o Fraga por última.

Pero aquellas fueron o algunas municipales que vinieran después o unas europeas.

La memoria me falla. Ahora no recuerdo si las que perdió Aznar en el 93 le voté o ya no.

Pero sí que recuerdo que me abstuve en las del 96 por lo del cambio tranquilo. A mí no me pilló de sorpresa que hablara catalán en la intimidad viendo la campaña que hizo.

Y por supuesto me abstuve en el 2000 y en el 2004. Y menos aún en el 2008 con Acebes.

Es más, a medida que se van haciendo más liberales que nunca, creo que no les volveré a votar en mi vida.

Ahora bien, en cuanto aparezca un partido católico contribuiré a Botar al PP de las instituciones con mi voto.

Interruptor dijo...

Ya tienes partidos católicos, el único problema es que no tienen votos suficientes pazra conseguir representación. Tienes CTC, AEs y alguno más. A lo mejor con tu voto y alguno más pueden tener alguna representación. Ánimo.

Embajador en el Infierno dijo...

Vaya Interruptor, me lo has quitado de la boca.

Sinceramente lo de la representación es lo de menos. Si de verdad queremos dar la vuelta a la tortilla ahora lo que interesa es que la gente se involucre en la actividad política y entienda que dicha actividad y dicha responsabilidad van más allá de escuchar la COPE y tener broncas con los "progres" de la oficina.

Esto no es un equipo de futbol. Es algo un poco más serio. Yo no quiero representación parlamentaria ninguna si la gente que está detrás no entiende lo que está haciendo.