lunes, julio 21

Conversaciones en la embajada (XI): Menstruando

Hace no mucho tenía una conversación con Rafa, joven carlista catalán y padre de un porrón de hijas.

Embajador:
Que Rafa, ¿Como va la vida rodeado de tanta mujer?

Rafa:
Ascolta tú, si es que.... ¡¡si es que ya tengo hasta dolores menstruales.!!


Total que andaba yo preocupado con la influencia que el carácter femenino del que me encuentro rodeado está teniendo en mi masculinidad. Me he sorprendido "emocionándome" con alguna película, aparcando a 10 metros de la acera, considerando seriamente la posibilidad de ponerme una mascarilla en la cabeza por consejo del julai del peluquero y, en fin, siendo incapaz de encontrar la dirección adecuada en sitios por los que he pasado mil veces.

Pero la gota que ha colmado mi desesperación ha venido por la inesperada consecuencia de los dos cólicos nefríticos de este fin de semana (Nota para no iniciados: el menda es muy propenso a este asuntillo vease 1, 2 y 3).

Habiendo casi acabado de expulsar los puñeteros cálculos (pissing blades que dicen los ingleses)todavía quedaban unos cuantos cristalillos saltarines alojados en mi sufrida vejiga (con perdón). El dolor no es tan intenso como desesperante. Se lo explicaba hoy a mi socio:

Embajador: Dicen los médicos que los cólicos son "el parto de los hombres". Porque nos ocurren principalmente a nosotros y porque el dolor es muy parecido a un parto.
Socio: Si, y lo de la vejiga debe ser como la menstruación.


El cambio de sexo es la única salida honrosa.



Más conversaciones en la embajada.

Lea lo que otros dicen sobre: , ,

9 comentarios:

Al Neri dijo...

Muy bueno, muy bueno. Pero es que es cierto, rodeado de mujer y varias hijas es lógico que los patrones de comportamiento femenino acaben influyéndote. Me imagino que algo similar le sucederá -pero a la inversa- a la madre de tres o cuatro hijos varones.

El lado bueno es que quizá tú, Embajador, seas de las personas que mejor entiendan el complejo universo de las mujeres. A ver si nos das algún consejillo útil, porque si no lo tenemos jodido.

Mary White dijo...

Hazte con una plantación de tilos, Embajador. Cuando empiecen con los novios,las discotecas y demás es cuando llega lo bueno. Un día te darán lecciones de lo que más te guste (música,por ejemplo), te tratarán como si tu nunca hubieses sido adolescente... en fin...

Anónimo dijo...

http://huelgageneral2008.blogspot.com/

rojobilbao dijo...

Para que el estado te reconozca el cambio de sexo ya no debes cambiar de genitales, de manera que está chupado. ¡ánimo, futura embajadora!

Jesús Sanz Rioja dijo...

Los cálculos debieron de inventarse porque, por fortuna, será poco frecuente que nos den una patada en los compañones. Que es así lo más doloroso que se me ocurre en masculino.

Muy coñón, el carlista.

Anónimo dijo...

Afortunadamente yo nunca he padecido cálculos, ni he parido :).

Desde ya que ninguna madre primeriza sabe a lo que se expone pero... si lo saben bien, las mujeres que tienen más de un hijo.

LA pregunta es... Se sometería VOLUNTARIAMENTE a un proceso que acabará con un dolor similar al de un cálculo a fin de traer un hijo más al mundo?????

Un monumento para la Embajadora!!!
y todas las madres.

Kewois

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- No solamente tengo varias hijas sino también 5 hermanas. Me temo que sigo sin entenderlas en absoluto. Soy frustrantemente incapaz de dar consejo ninguno.

Mary White- Mira que lo pasé mal cuando mis hermanas se echaron novio, no se que va a ser de mi cuando lo hagan mis hijas.

Rojobilbao- Después de tu atinado consejo me quedo mucho más tranquilo. ¡No te jo.....!.

Jesús- A veces te aseguro que me cuesta tomar una decisión sobre lo que preferiría de verdad.

Kewois- Eso desde luego es una derivación interesante del asunto: uno aprende a entender lo que significa dar a luz. Claro que al final de un parto viene una criaturilla feliz, al final de un cólico apenas unos granos de arena. Es, sobre todo, frustrante

Mary White dijo...

Pues habrá de todo, no pongo lamano en el fuego por los colectivos (y menos últimamente) pero a las de mi entorno,la respuesta es sí, en todos los casos, y contando con el dolor de parto psicológico de la adolescencia incluídos.
Pero es que es algo que no nos planteamos... yo al menos,nunca me lo he planteado de esa manera.

o s a k a dijo...

es usted un romántico, Embajador

n a c o
nadiedijoquefuerafácil