jueves, julio 10

Curiosas comparaciones educativas

En mis tiempos (no hace tanto de eso) lo más "top" en el sistema universitario español era un matrícula de honor en Caminos. En Inglaterra era un "First in Classics at Oxford".

Creo que las cosas no han cambiado mucho, por desgracia.

15 comentarios:

Al Neri dijo...

Pues sí, los Ingenieros de Caminos son unos fieras, aunque sean de aprobado pelón. Tengo el gusto de trabajar con muchos de ellos.

Seneka dijo...

Aparte la significación de las distintas orientaciones en los dos casos de comparación, he de decir que los telecos tienen mucho más galmour que los camineros. No hay color.

Dicho dea de paso, yo creo que entre estudiamtes de ingeniería a los aeronaúticos se les ponía en un "escalón" por encima de los camineros.

Seneka dijo...

Lo de la hortografía ... en la escuela de teleco no se miraba mucho ...

Ignacio dijo...

No entiendo el post

Embajador en el Infierno dijo...

Pues es que andaba yo dándole vueltas al asunto de porque me habría dado a mi por meterme en ciencias puras en BUP cuando lo mío era el griego y el latín. Y es que en España, tercermundistas que somos, sigue primando lo técnico sobre lo humanístico. Las humanidades son cosas para el maestroescuela muerto de hambre.

En Inglaterra enseñan a pensar (y curiosamente no exista tal cosas como un "intelectual" palabra que odian). En España nos enseñan a repetir mecanicamente unos hábitos adquiridos, o sea, la técnica.

Ya se que estoy exagerando pero es para que se vea por donde voy.

Anónimo dijo...

Yo tampoco entiendo el post. Aparte de deshonrosas excepciones (como Sagasta y algún otro) la ingeniería caminera en España es mucho más que una ingeniería civil, mucho más que una "repetición mecánica de hábitos", es (o era) la formación más completa que alguien puede (siempre que tenga sobresalientes luces) llegar a tener. Con la proliferación de Escuelas, y encima las privadas, la cosa ha cambiado muchísimo y ahora parecen más "casas de tolerancia" que verdaderas ETS.
Para mí el fallo al que alude el Embajador está más en la educación de los 12 a los 18 que en la universitaria, que paradógicmanete ha dejado de ser universal. Es en el bachillerato donde, a mi entender, se debe dar un conocimiento "intelectual" de base, de buena cimentación.
En cuanto a los "gaviotos" qué decir. Si Juan de la Cierva era ICCP. No te pases Seneka, siempre ha habido categorías y élites. ¿Y los teleco? Famosos por sus "telecogreskas", pobrecitos ellos, y ellas.
En fin, que no entiendo el post. Mucha envidia es lo que hay, :).
Por cierto, ¿no os he dicho que soy caminero (¡y de Estructuras!), verdad?

Francisco Requena

P.D.: Un abrazo a todos los conocidos, os sigo aunque no participe, excepto cuando alguien pone un capote como este, ¿cómo no entrar?

Seneka dijo...

Don Francisco, don Francisco ... esto ha de acabar en duelo, no puede ser de otra manera. Yo, en calidad de teleco agraviado, elijo armas, lugar y fecha. A saber, unas cañas, en Hoyos del Espino el 15 de Agosto. ¿Nos atrevemos?.

Anónimo dijo...

Hombre, amigo Seneka, of course: ¡nos atrevemos!

Fco. Requena

Embajador en el Infierno dijo...

D. Francisco, bienvenido sea usted a esta su casa.

El problema según lo veo yo no es tanto el tipo de enseñanza que se da en bachillerato (que también) sino en lo que se fomenta activamente.

En mi época, si uno quería, podía estudiar latín, griego, literatura, historia y demás. Pero la opción de "letras puras" era para los tios raros, los "apestados" del entorno escolar.

Lo más "cool" de lo "cool" (al menos en mi colegio, pero sospecho que se puede hablar de un patrón bastante común) eran los que estudiaban ciencias puras con dibujo técnico. Nos hacían sentir como los "escogidos", y claro eso para un adolescente tiene un tirón irresistible.

En Inglaterra es justamente al contrario. Lo que sucede después es que los más capaces acaban estudiando humanidades. Porque no olvidemos que las escuelas, las universidades y las carreras no las hacen grandes los profesores, sino los alumnos. Y así en España a los más capaces se les dirije (o dirigía) hacia las carreras técnicas. La cosa cambió un tanto cuando los jesuitas se inventaron ICADE-3.

Pero sigue primando el cartesianismo gabacho.

Crispal dijo...

Pues yo estudié Letras Puras, bueno, miento porque en COU elegimos Griego un compañero y yo y en mi colegio nos dijeron que para dos alumnos no nos ponían un profesor de Griego. De ahí pasé a Filología Hispánica (1º y 2º) hasta que mi pasión por el idioma árabe me llevó a estudiar Filología Semítica (rama Árabe e Islam). De ahí al paro durante algún tiempo.
Me contaba un amigo un día que el Foreign Office británico se acerca a los licenciados en Humanidades y los recluta para ser diplomáticos. Les forman durante un tiempo y salen convertidos en especialistas. Llevo años en Arabia esperando ver a algún diplomático español que sepa árabe mientras veo cómo los diplomáticos ingleses, americanos y franceses lo hablan perfectamente.
Esto es lo que hay, amigo Embajador.

Embajador en el Infierno dijo...

Crispal- Pues si, amigo y asi nos luce el pelo. En España a los más capaces les enseñan a hacer lavadoras, en Inglaterra a pensar.

bitdrain dijo...

Otro teleco hace acto de presencia con su guante blanco preparado :D

Seneka dijo...

"Otro teleco hace acto de presencia con su guante blanco preparado :D"

¡Ahí, ahí! A por ellos, que son pocos y cobardes ...

Embajador en el Infierno dijo...

Joder, estamos rodeados.

Conste que el menda iba para aeronáutico pero por suerte hizo caso por una vez en su vida a su señor padre (Dr. Ing. ICAI)y nunca le estará suficientemente agradecido por su insistencia.

Por desgracia no hice caso a la segunda parte del consejo/conminación y no estudié derecho. No sabeis lo que me arrepiento.

Anónimo dijo...

No puedo dejar pasar la ocasión para comentar que la dicotimía entre ciencias y humanidades siempre ha estado resuelta en La Arquitectura. A mi juicio, y así lo he venido ejerciendo hasta la fecha, resume perfectamente el equilibrio entre la ciencia y el espíritu.
Pero con mi generación se termina, las nuevas son víctimas de Bolonia.