domingo, julio 6

Esquizofrenia progre

Con motivo de la fiesta de los invertidos la ministra de igualdad glorifica la diversidad.

¿En que coño quedamos?




Lea lo que otros dicen sobre: , , , , ,

31 comentarios:

Tumbaíto dijo...

¿Andan cabeza abajo? ¿Son bonos del tesoro? Invertidos...
¿Cómo se siente después de llamarles así? ¿Satisface así alguna necesidad sexual o es educativa?
¿Se imagina a Su Santidad escupiendo esa ordinariez por la boca?

Ignacio dijo...

Hala! has dicho glorifica! me voy a chivar!



Mis saludos sra Embajadora.


[empieza a molestarme las referencias al Papa sin venir a cuento con ganas de insultar, la verdad me sale la vena legionaria, mira, no lo puedo evitar ¿porque no vamos haciendo como los moros multicultis?]

Tumbaíto dijo...

Porque no tienen huevos, claro.

Roberto Gómez dijo...

Yo más que invertidos, diría "redireccionados".

Un saludo.

Ignacio dijo...

Cuando quieras empiezo, pocos problemas a este lado, petimetre.

Nicolás V. dijo...

Cuandon las 2 neuronas que tienes dando tumbo por ahi se crucen seguro que te daras cuenta que hablan de la igualdad de derechos...

La ficticia santidad ha escupido cosas peores, enfermos en una de ellas.

Marzo dijo...

Apostaría una uña de Nicolás V. (si sus uñas no fueran de él) a que Tumbaíto no pretendía insultar a Su Santidad.

¿Cómo es "enfermos" peor que "invertidos"? "Inversión sexual" es un tecnicismo sexológico de fines del siglo XIX; vamos, cosa de médicos igual que la enfermedad o las enfermedades, y como poco emparentada con ella(s) para quienes lo acuñaron.

Interruptor dijo...

Dejo aparte las sandeces de comentaristas aneuronales.

Embajador, es que no te enteras, se trata de la igualdad de lo diversamente distinto. Es que lo diferente es igual por su misma diferencia en la igualdad diversa…

Creo que era algo así, peor no me hagas mucho caso que yo aún no he conseguido entenderlo. Es que la Aído y su jefe de filas tienen un intelecto demasiado elevado para mí.

Al Neri dijo...

Menudas arcadas las fotos de prensa del día gay ese. Y menuda pandilla de cafres los del PSOE y los del PP, que no hacen más que hacerse los progres aplaudiendo estas depravaciones.
Cómo echo de menos la Ley de Vagos y Maleantes, que yo reformaría para añadir a la lista de "estados peligrosos" (homosexuales, rufianes, delincuentes habituales...) a los políticos profesionales.

Perlimplín dijo...

La Ley de Vagos y Maleantes era de 1933. Fue aprobada por el PSOE, en consenso con la CEDA y otras fuerzas parlamentarias

Tumbaíto dijo...

No echen tanto de menos esa ley; es una ley deíctica (o sea, no designa de manera rígida sobre quién actúa sino que es el que manda quien decide quien es quién en cada caso señala el vago o el maleante o el... (con idiferencia de los hecho, of course).

(O sea, que lo más seguro es que se decidiese que ustedes son la purria (a no ser que crean que ustedes son los que mandan).)

(jajajajajajajajajajajaja)

De hecho, la mayor utilidad en el campo "homosexual" era que el que mandaba "homosexual" se tirase a todo quien quisiese bajo la amenaza de que si no le denunciaría por homosexual.

También se utilizaba para denunciar por "marica" a alguien que no lo era.

Y... Para poco más.

Embajador en el Infierno dijo...

Tumbaito- Tu lo has dicho: andan cabeza abajo. Les importa más el culo que la cabeza.

Menos mojigatería por favor.

Ignacio- Mira por donde me tengo que acusar de mojigato, je, je....

Roberto- JAJAJA. Pues ahí queda.

Nicolás- Tu inocencia es verdaderamente candorosa.

Marzo- No era eso lo que Ignacio quería decir.

¿Quedaría mejor decir: personas que sufren una desviación de su objeto sexual, o lo de "desviación" es todavía demasiado fuerte?.

Interruptor- Ya me has dejado mucho más tranquilo. Como decían "Los del rio": si los políticos lo han hecho así por algo será.

Menos pensar y más aplaudir.

Al Neri- Por una vez estoy de acuerdo con Tumbaíto, la ley de vagos y maleantes nos nos lleva a ningún sitio bueno. El hecho de que la inventara la república nos tendría que decir algo.

Marzo dijo...

Embajador:

>No era eso lo que Ignacio quería decir.

Me alegro.

>¿Quedaría mejor decir: personas que sufren una desviación de su objeto sexual, o lo de "desviación" es todavía demasiado fuerte?.

Creo que no ha entendido usted lo que quería decir yo. No decía que el Papa sea tan desconsiderado como usted, o usted como él; si el Papa piensa (o pensara, que estas cosas prefiero leerlas de fuente fidedigna) que los homosexuales (suponiendo que existamos tales personas) somos o estamos enfermos, ¿por qué habría de callarlo? De la misma manera, no discuto su derecho a usar la nomenclatura que prefiera en su propio blog. Pero si quisiera usted usar jerga sexológica más al día, "homosexual" sigue en activo (aunque tiene la desventaja de ser un palabro horrible, con una raíz griega y otra latina).

Yendo a su pregunta, "desviación sexual" no me parece más ni menos fuerte que "inversión sexual"; sí menos específica (por otra parte, el significado técnico original de "inversión sexual" era, si no me equivoco, tal vez demasiado específico). Ya le digo, por mí use usted la expresión que prefiera.


Tumbaíto:

>(a no ser que crean que ustedes son los que mandan)

O (añado yo) los que mandarían, que es un error incluso más corriente.

Armando González Virto dijo...

baboso
piensa tantito no

daaaaaaaaaaaaaa

Embajador en el Infierno dijo...

Marzo- A lo mejor el que no me ha entendido es usted. ¿Puede caber que en toda esta historia no esté hablando de "homosexuales" y a lo mejor si de "gays"?.

Creo que hay importantes diferencias.

Marzo dijo...

Hombre, puede caber, sobre todo si usted lo dice. Ya que da esa pista, supondré que "gays" son los salen en, o comulgan con, el carnaval del Día del Orgullo Gay y "homosexuales" los que no (o además los que no).

Pero usar "invertido" como sinónimo no de "homosexual" sino de "gay", aunque podría defenderse, me parece quizás demasiado idiosincrásico como para esperar razonablemente que se le entienda.

Y afecta poco, en mi opinión, a cuánto pueda ofender a unos, otros o los de más allá.

Tumbaíto dijo...

Tenemos que tener en cuenta, y creo que estoy en la línea de Marzo (si no que me corrija) que el concepto de homosexual nace en una época fecunda en toda clase de basuras intelectuales y que eso ya debería hacernos sospechar.

A Santo Tomás, por ejemplo, jamás se le pasó por la mente que hubiese un concepto común que englobase una serie de pecados (por ejemplo, la sodomía) que el trata de manera "separada".

De hecho, creo que una definición sirva para agrupar cosas demasiado distintas ya es una prueba de que algo huele mal en esa tal definición.

Ser gay es un producto de marketing; lo tengo más claro que el agua. Además es un producto que tiene un mercado muy inestable pues cada vez es más frecuete encontrar "heteros" plenamente integrados es ese mercado y no me extrañaría que lo gay acabase siendo un comportamiento típicamente hetero (pienso en el mundo "fashion" de los futbolistas).

Ahora bien, mi absoluto desprecio, desconsideración y peores deseos para esos pseudo-defensores de los "derechos gays" que lo que están produciendo es una carnicería.

Tumbaíto dijo...

Matizo: lo que jamás habría pensado sería que ese concepto común fuese "ser homosexual".

Ignacio dijo...

Embajador; dos pauntes:
uno: en Castellano o Español se dice maricón.


Dos:

¿en que encíclica, carta, referencia, sermón o lo que sea, algun papa en activo durante su ejercicio o en sus obras postumas se ha referido ala mariconez?

Tres:
Esa poobre gente no son conscientes de que les están haciendo de bufones alos que les jalean, daándoles ea etiqueta los clasifican ellos y les niegan la dignidad. Pero a lo mejor soy yo el rarito.


Mis saludos sra. embajadora; aunque cada vez me verá menos por aquí sigo asus pies.

Marzo dijo...

Ignacio: Uno: ciertamente "maricón" es voz más breve que "homosexual", mucho más sonora y redonda, nada pretenciosa y sí castiza. Lo cierto es que yo por eso la preferiría, si bien la uso poco porque, en memoria de su origen y frecuente intención injuriosos, ofende a muchas personas.

Dos: es verdad que aún no era Papa, pero el entonces Josephus Sanctae Catholicae Ecclesiae Cardinalis Ratzinger firmó en 1986, como Prefecto que era de la Congregación para la Doctrina de la Fe*, una Epistula de pastorali personarum homosexualium cura titulada Homosexualitatis problema, que puede usted leer en inglés, francés o italiano. Y que fue, naturalmente, aprobada por el Papa Juan Pablo II. (No sé si se referiría Nicolás V. a este pasaje del punto 3 con lo del "enfermos" que nos había "escupido" "la ficticia santidad": Although the particular inclination of the homosexual person is not a sin, it is a more or less strong tendency ordered toward an intrinsic moral evil; and thus the inclination itself must be seen as an objective disorder / l'inclination elle-même doit être considérée comme objectivement désordonnée / l'inclinazione stessa dev'essere considerata come oggettivamente disordinata (me gustaría ver el original latino (al menos, espero que el original sea latino))).


Tumbaíto: ¡no imaginé verle poner a Santo Tomás como buen ejemplo!

No es que tenga reparos contra el concepto por la época de su origen. "Homosexual" puede ser un adjetivo válido para conductas o inclinaciones; incluso podría admitirse para personas, con precaución. "Homosexualidad" puede ser una abstracción interesante. Ahora, "homosexual" como sustantivo concreto (y si hay "los homosexuales" debe poder decirse "Fulanito es un homosexual") con vocación de destino en lo particular subsumido en lo colectivo, me rechina. (Me ha aliviado leer esto en la sección 16 de la antedicha carta pastoral: Today, the Church provides a badly needed context for the care of the human person when she refuses to consider the person as a "heterosexual" or a "homosexual" and insists that every person has a fundamental Identity: the creature of God, and by grace, his child and heir to eternal life.)


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* Que su Secretario fuese el Arzobispo titular de Cesárea de Numidia es de las cosas capaces de hacerme verter una lagrimilla.

Tumbaíto dijo...

¡Si es que marzo es el mejor mes!

Ignacio dijo...

O sea:
Ningun Papa jamás ha hablado del tema, quod erat demostrandum.

Dos: La palabra en castellano es Maricón; y no es despectiva mas que en el uso que hacen los propios referidos: el miedo a las palabras es el miedo a su significado.

Como esa gente que no dicen cancer cuando hay un caso en la familia, como una advocación mágica queriendo evitar algo evitando la palabra.

Son maricones, y a los unicos que ls causan problemas es a ellos mismos: la palabra no ofende.

Ofende la estupidez de rebajar el lengüaje a categoría de clasiicación taxonómica propedeutica. Si leyerais a Gambra comprenderiais esto mejor.

Ser Maricon es cosa de una persona; no es social, al socializarlo se les bufoniza.

Embajador: el Tumbaito tiene toda la pìnta de ser el tipico progre de sindrome de estocolmo. Un duro que vive en Barcelombia y se busca un camino en la high society de la city; pobre, activa todos tus mecanismos de compasión: además de su carencia se encuentra inteligente: librenos señor de los pobres de espíritu.

Mis saludos sra. embajadora.

Tumbaíto dijo...

Ni hijo de puta (¿elevamos una consulta a la rae?).

Si además de leer a Gambra me convenciera no es que sólo fuese idiota sino que además sería subnormal profundo.
(Gambra es un autor que se debe leer como penitencia (el viernes es mi día de lecturas filosóficas penitenciales)).

Dificilmente algo que requiere de otro va a ser meramente individual pero... Lo que diga el valenciano de la cascara de nuez con vela un calcetín.

Nunca se es lo bastante pobre de espíritu.

Al Neri dijo...

Me parece una postura muy cerrada denigrar la magnífica Ley de Vagos y Maleantes por haber sido aprobada por la II República. Por cierto, fue el franquismo en los años 50 el que reformó la norma para incluir a los homosexuales en su ámbito de aplicación.

No es cierto que esta Ley no defina quien es "vago y maleante", pues lo hace nítidamente en su artículo 2.

Su gran virtud es la introducción en España de las medidas de seguridad predelictuales, que, pese a ser hoy casi unánimemente criticadas (por "fascistas") por la doctrina jurídica, a mí me parecen una enorme garantía social, posibilitando que el Estado pueda actuar contra sujetos peligrosos, así como someterlos a vigilancia, sin necesidad de que se cumpla el estúpido requisito de
haber sido condenados por la comisión de un delito. Además, esta norma es muy humanitaria y cristiana, pues permite realizar intervenciones de prevención y rehabilitación sobre personas en riesgo de delinquir antes de que estén definitivamente perdidos para la sociedad.

Naturalmente, habría que revisar la terminología empleada en su título y en su articulado, por ser absolutamente desfasada e inadecuada. Pero sinceramente os recomiendo un análisis sosegado de esta Ley.

(Por supuesto sería inconsttucional de cabo a rabo, pero a mí eso me la refanfinfla)

Tumbaíto dijo...

¿Nos pone la definición para que nos partamos la caja?

Son muy normales estas convergencias entre falangista (o asimilados) y socialistas.

Si las cortes de la democracia orgánica (don Paco era un cachondo) tuvieron que introducir ad hoc a los "homosexuales", entonces es que los "homosexuales" no eran ni vagos ni maleantes.

Pero tiene que ver esa introducción como una concesión a los homosexuales del régimen que así se podían beneficiar a eso mocetones de la unificación falangicocarlistona.

Creo que usted es de Burgos (como yo), no le han hablado de los "cuarteles". ¿Quién se beneficiaba a los mocetones en los cuarteles? ¿Los elementos subversivos al régimen quizá?

Seneka dijo...

Esa costumbre de elevar lo anecdótico a categoría de universal y a la recíproca es muy poco sana.

Embajador en el Infierno dijo...

Marzo- Entiendo que la palabra "invertido" era de uso común y habitual sin ser necesariamente peyorativa hasta que la sociedad decidió empezar a cogersela con papel de fumar.

A mi no me apetece utilizar la palabra "gay" para designar a los que insultan la inteligencia de las personas haciendo de lo habitual, normal.

Prefiero llamar al pan, pan y al vino, vino.

Ignacio-

UNO- "Maricón" es un insulto. "Invertido" no. (Esto de acuerdo al diccionario de la RAE). Curiosamente entre los mismos homosexuales se llaman "maricón", como entre los negros "nigger". Y luego si alguien de fuera del mundillo les llama asi se molestan. Yo no lo entiendo, la verdad. Yo me llamo "carca", "reaccionario" y demás con mis correligionarios y si alguien de fuera del mundillo me lo llama, pues me importa un pito. En fin, dejemoslo ahí.

DOS- Hay documentos pontificios sobre la homosexualidad. Perdoname pero no tengo tiempo de buscarlos.

TRES- No, no eres el rarito. Estamos de acuerdo en eso que dices.

Tumbaíto- Este blog era un sitio donde se podían dar las más interesantes discusiones sin que nadie llamara nada a nadie. No se si será mera coincidencia pero desde que apareciste por aquí han empezado los insultos.

Es la última vez que lo digo y esto que digo no admite discusión ni entraré a debate alguno sobre el particular: o relajas el tono o te largas.

Te lo he intentado hacer comprender por las buenas, pero veo que no te entra en la cabeza. Pues nada, por las malas.

Marzo dijo...

Ignacio:

>O sea:
>Ningun Papa jamás ha hablado del tema, quod erat demostrandum.


O sea: quien ahora es el Papa habló del tema cuando era un poquitín más que monaguillo. ¿Cómo se sigue de de este único dato la conclusión que parece usted extraer? ¿No le convendría repasar la lógica elemental?

>La palabra en castellano es Maricón; y no es despectiva mas que en el uso que hacen los propios referidos

Debo suponer, pues, que aquel sujeto que nos gritó "¡Maricones!", justo antes de escupir a nuestros pies, una noche en que esperaba yo el autobús con un amigo, era o maricón o un completo ignorante. O tal vez fue su manera de expresar indiferencia, o aun respeto o incluso admiración; ¡hay gente tan rara!

>el miedo a las palabras es el miedo a su significado. [...] la palabra no ofende.

Yo no tengo miedo al significado, ni a la palabra, ni me ofende uno ni otra; yo soy maricón. Sin embargo, es bien cierto que la palabra ofende a muchos, o, mejor, que muchos se ofenden por la palabra; incluidas, aseguraría yo, personas a las que la palabra no se refiere.



Embajador:

-Repito que no tengo ninguna intención de supervisar su elección de palabras. Si repasa, podrá comprobar que mi primer comentario fue en respuesta no a usted, sino a Ignacio y a Nicolás; para éste iba la explicación del origen de "invertido", y no como crítica a usted. Ni como manifestación de ofensa, que no me ofende. El ofrecerle como otra posibilidad "homosexual" fue en respuesta a un comentario suyo dirigido a mí. En respuesta a este último, yo desde luego no le recomendaría "gay".

(Entre paréntesis, también una palabra de origen no ofensivo puede usarse con ánimo injurioso; qué sé yo, cualquiera de las que han ido siendo sucesivamente términos técnicos para personas de baja inteligencia, incluida una de origen tan noble (si no me lo explicaron mal del todo) como "cretino").

-Es cierto que hay, grmph, homosexuales que se molestan si les llama maricón alquien que no lo es. Me es otro motivo para decirlo más bien poco en compañía mixta: no quiero privilegios.

Embajador en el Infierno dijo...

Marzo- No tengo nada que reprochar a la forma en que ha hecho sus comentarios. No me han molestado en absoluto. Siento haber dado esa impresión.

Ignacio dijo...

......
Maricón es un insulto.

en ese caso me alineo con Lope, Nebrija, Calderón, Quevedo y demás cuadrilla, que con el lenguaje de ese diccionario de la srta, Pepis que han sacado ahora.
Tradicionalista, me llamaran. Culto, soy.

No busques embajador: jamás, ningún Papa.

ahora: cualquier Cardenal ha dicho, ha insinuado.... me parece muy bien. Problemas de la iglesia y sus jerarquias.

Ningun Papa, jamás.

El sentirse denostado por ser llamado maricón; no es cosa del idioma ni de la palabra. Sino de cada uno y del medio en que se mueva; que la palabra es esa, lo es; que la gente la use con sentido despectivo: pues si; que le vamos a hacer. Que la dignidad la tienes en tu persona y no en tus prácticas sexuales, es demasiado obvio. Que a cuenta de una presunta represión a ciertas prácticas sexuales se ha hecho que parezcan los bufones de la progrez, no es culpa mia ni de los que llamamos a las cosas por su nommbre: las cosas son lo que son, gusten o no a quien gusten o no; y yo hablaba de las palabras, simplemente ¿que mas me da la orintacion sexual de nadie, excepto de quien se acuesta conmigo? hacer de eso un elemento de debate es degradar a bufones a un sector de la población.

Denigrarlos, despreciarlos. Y es así, no hay que haber leido mucho a Saussure, Gambra; simplemente los "popes" de la comunicación de la izquierda progre: Mc Luhan, y toda la semiótica progre norteamericana en eso están de acuerdo conmigo.

Y no pongo lo de Althusser porque es de vergüenza para la humanidad.

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Pues como tu bien dices no creo que merezca la pena seguir discutiendo sobre el particular. Ahí lo dejamos.