viernes, julio 11

Los reyes: esos grandes pecadores

Según me iba acercando al carlismo leí el libro de Jaime Ignacio del Burgo: "Carlos VII y su tiempo" donde descubrí, para mi desesperación, que este rey había sido tan "campechano" en el sentido pélvico como tantos otros.

Con el tiempo me he ido dando cuenta que, de hecho, si hay una cierta tendencia entre los reyes a ser grandes pecadores particularmente por el lado del sexto y el noveno es porque lo tienen particularmente fácil. Una de las cosas que llevan en el sueldo es la corte de aduladores y aduladoras, buscones y busconas.

De hecho lo que posiblemente debe sorprender no es tanto aquellos que sucumbieron a la tentación, sino los que no lo hicieron. Los que se mantuvieron firmes. No digo ya nada de los reyes y reinas santos.

Es más, si hiciéramos un análisis estadístico del número de religiosos/as santos sobre el total, o del número de sacerdotes santos sobre el total, y lo comparamos con el número de reyes santos sobre el total, apuesto doble contra sencillo a que nos llevaríamos una agradable sorpresa.




Lea lo que otros dicen sobre: , , ,

14 comentarios:

Terzio dijo...

Huy! No estoy seguro si debo meterme, pero es que el tema de las rijosidades de los Borbones (y las Borbonas) me fascina. Y digo yo que la vis inflamable la traen por parte de los Parma...¿o no?

'

Embajador en el Infierno dijo...

Si te digo la verdad, Terzio, el tema de las dinastías nunca me ha interesado. Aunque lo de la "vis inflamable" me ha hecho mucha gracia. Tronco, hablas como mi abuela, que es una señora muy fina.

Terzio dijo...

Es que no quería hablar del tronco (sic) de Fernando VII (por tu abuela que es muy fina, no vaya a leer esto y se colapse, pobre señora).

'

Anónimo dijo...

Por ahí leí que Carlos María Isidro no sólo le iba la carne sino también el pescado.
Juvenal

Al Neri dijo...

Creo que los católicos tenemos demasiada obsesión con los pecados de la carne, habiendo tantos otros que en ningún sitio se dice que sean menos graves.

A las posiciones de riqueza y de privilegio, y mucho más a la ociosidad, suelen ir asociadas muchas faltas morales, no sólo la lascivia. La soberbia, el creerse casi Dios, la falta de sensibilidad social, la vagancia, la mentira, la manipulación, la ejecución de inocentes, la gula, el despilfarro... y suma y sigue, han sido el pan de cada día de Reyes y reyezuelos.

Y por supuesto no le estoy quitando importancia a la fornicación, tan típica en los monarcas, pero creo que debemos valorar la inmoralidad en su conjunto. Ya sé que los pecados no lo son sólo actos que hagan daño a los demás, pero seguro que el folleteo es el pecado de Isabel II con el que menos daño hizo a España.

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- Totalmente de acuerdo contigo. Para mi descargo diré que cuando escribía la entrada estaba pensando en eso mismo que tú dices, pero para no hacerla demasiado larga y centrar el mensaje mencioné solamente las cuestiones pélvicas. Fíjate que digo: "si hay una cierta tendencia entre los reyes a ser grandes pecadores particularmente por el lado del sexto y el noveno".

Por lo demás estoy releyendo el fundamental libro de Francisco Canals: "Mundo histórico y Reino de Dios" donde se plantea la cuestión que tú tratas desde el ámbito histórico. Ya lo comentaré, solo decir que el asunto tiene mucha tela que cortar.

Si que estoy en desacuerdo contigo en el asunto de Isabel la llamada segunda, en tanto que su perversión que fue activa y premeditada tuvo mucho que ver con los males de España. Y hasta tal punto pienso yo que fue activa y premeditada (por otros) que no se hasta que punto se puede hablar del "pecado" de Isabel, y convendría más hablar del pecado de perversión y escándalo de otros.

Anónimo dijo...

En un blog argentino hay una parva de reyes y reinas santas con links a sus biografías. (Solapa izquierda)
Para mí fue una sorpresa que hubiera habido tantos, habida cuenta lo fácil que es pecar, y gravemente, desde posiciones de riqueza y poder.
Os dejo el enlace
http://cruzamante.blogspot.com/
La biografía de San Fernando no tiene desperdicio.

Anónimo dijo...

Otro si digo: coincido con el Embajador.
El cachondeo de Carlos VII está en el orden de la naturaleza, pecata minuta al lado del liberalismo (suma herejía)que nos legara a españoles e hispanos en gral. Isabel II.

Todo era bueno dijo...

Comentarios como este me hacen albergar esperanzas sobre el posible republicanismo -futuro- de Embajador. Al menos, al presidente de una república siempre puedes juzgarle por un affaire Lewinsky, mientras que a los bastardos reales acabamos pagándoles una pensión todos.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- Muchas gracias por la referencia. Efectiamente hay un buen elenco.

TEB- ¡Que no hombre!. Que la entrada es precisamente fruto de mis reflexiones para afirmar mis convencimientos monárquicos. Por lo demás me parece de lo más candorosamente inocente el que pienses que a la Lewinsky (y a tantas otras) no hicieron todo lo posible por taparle la boca a base de billetes pagados por todos.

Todo era bueno dijo...

Vale. Pero al menos puedes concederme que es más divertido un proceso judicial como el de Clinton que la nauseabunda censura de las "debilidades" reales.

Embajador en el Infierno dijo...

TEB- ¿No me digas que te va el mundillo del "corazón"?. Tenemos que hablar. ;-)

AMDG dijo...

Es que muchas de esas beatificaciones fueron operaciones políticas.

En todo caso, es cierto que es difícil ser rey y santo.

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG- ¿Perdón?¿Cuales?