viernes, agosto 1

El último conquistador (ACTUALIZADO)

De adolescente sentía envidia de su mostacho y su cara de mala leche. Un compañero de clase fue seleccionado para la Ruta Quetzal, y a mi se me llevaban los demonios. Mi madre hizo amistad con una hermana suya, pero lamentablemente todas las promesas de presentármelo algún dia quedaron en eso... algún dia.

Creo que es uno de los españoles más fascinantes y menos conocidos de los últimos 100 años. Como el capitán Etayo. La Nación ha hecho una interesante entrevista a De la Quadra, os animo a que le echeis un vistazo. Tiene algunas afirmaciones que, como dicen los ingleses, harán subir algunas cejas. Me quedo con:

-La gran pelea es entre espiritualidad y materialismo. A los chavales de la Ruta Quetzal les digo que para ser felices tienen que olvidarse del “tienes poco, gana más”, que hemos de pasar del Estado de bien estar al estado de austeridad, como mis amigos los esquimales o los hombres del desierto.


O también (¡al loro!):

-Me da que el motu proprio de Benedicto XVI no le ha entusiasmado.

-¡Pero qué dice! Pocas cosas me han alegrado tanto.

-¿Y eso?

-La misa en latín me dice algo. En cambio, cuando es en español me detengo demasiado en lo que dice el cura, y me parece poco misterioso, muy de este mundo. Hay que rodear las cosas de misterio.

-O sea, que a partir de ahora irá más a misa.

-Sí, con mi misal bilingüe.



ACTUALIZACION: Como viene siendo habitual Francesco se ha tomado la molestia de traducir la reciente e interesantísima (y clarísima) entrevista que se ha realizado al Cardenal Ranjith. Soplan otros vientos y más vale estar atentos. La entrevista es extensa porque cubre muchos temas. Extraigo lo siguiente porque viene particularmente al caso de esta entrada:

¿En esta visión se inserta también la recuperación del latín?

No me gusta la palabra recuperar. Estamos implementando el Concilio Vaticano II que afirma explícitamente que el uso de la lengua latina, salvo el derecho particular, debe ser conservado en los ritos latinos. Entonces, incluso si se ha dado espacio a la introducción de las lenguas vernáculas, el latín no ha sido abandonado completamente. El uso de una lengua sagrada es tradición en todo el mundo. En el Hinduismo la lengua de oración es el sánscrito, que ya no está en uso. En el Budismo se usa el Pali, lengua que hoy sólo los monjes budistas estudian. En el Islam se emplea el árabe del Corán. El uso de una lengua sagrada nos ayuda a vivir la sensación de la alteridad.



31 comentarios:

Joaquín dijo...

La Misa en latín es tan Misa como la Misa en árabe (he asistido a una, en la Catedral Maronita de Aleppo, Siria), o como el Padrenuestro que aún se recita en arameo en Ma'alula. Pero la Misa latina tiene el riesgo, en mi humilde opinión, de que se adore más a la lengua latina que al Misterio mismo. No entiendo, por otro lado, que se identifique el "misterio" con el arcano lingüístico. Al 99% de los fieles esto del latín ya les parece en sí mismo otro misterio, pero más mundano. En fin, todo esto es testimonio de mi "arqueo de cejas".

Anónimo dijo...

Bueno, estoy de acuerdo pero no.

Hay que tener en cuenta que las personas más intuitivas que intelectivas suelen llegar a la fe a través del misterio. Por eso la "atmósfera" de la misa es importante. No sé si digo una barbaridad pero creo que Sto Tomás de Aquino más o menos decía que la música litúrgica -la de verdad- era importante porque ayudaba a crear un estado donde se recibía mejor las gracias de Dios pero que en todo caso era inferior al proceso intelectivo de la Fe. Pero que fuera inferior no quería decir que fuera malo, ni mucho menos. Por contra era bueno porque cada uno gozaba de la Fe según su condición intelectivo-intuitivo o algo así (que Dios me perdone y sobre todo los fans de Sto Tomas por haber hecho un comentario tan malo).

Por otra parte la misa tridentina en latín recuerda que la Iglesia es más universal que nacional. Y recuerda a los católicos a no caer en los nacionalismos idolátricos.

También en un mundo donde los estados nacionales están sufriendo la desnacionalización a través de la globalización y donde el fenómeno inmigratorio hace estados multiculturales multiétnicos y multi-semánticos, una misa en un idioma común a todos en un mundo más común también es algo positivo.

Pero lo más importante es que lo de misa en latín es lo de menos. La misa Tridentina es mucho más.

Joaquín dijo...

El comentario anónimo ha sido un buen comentario, incluso las sabias referencias al Doctor Angélico. Aunque voy a discrepar algo.

1. Estoy oyendo mucho ese argumento de que el latín ayuda a comprender la vocación universal de los católicos. Eso estaría muy bien si todos hablásemos, o entendiésemos latín. Pero viendo que la fe católica se extiende por los cinco continentes, postular el uso del latín es, sencillamente, un error. Mejor el inglés para ese caso (que Dios me perdone). El latín ya no tiene dimensión internacional, sino entre los muy restringidos círculos de eclesiásticos y sapientes que lo estudian. No puede ser base de una comunidad universal, en el sentido amplio de los fieles católicos (¿en quiénes se piensa cuando se habla de los católicos, de los instruídos?). Por otro lado, precisamente pensando en los inmigrantes, el uso del latín levantaría, no un obstáculo, sino una auténtica muralla para integrar a los católicos de otras procedencias, que usan y comprenden la lengua de todos los días.

2. En cuanto a la referencia a la Misa Tridentina, hace transparente las verdaderas intenciones de quienes quieren volver al latín: regresar a una situación eclesial pre-conciliar.

Ignacio dijo...

Hay dos o tres cosas, para mi nimias, que te ciegan el juicio, una de ellas es que te den reafirmación en tus cosas.

Y a partir de eso, hagiografías a cualquiera.
No digo que este hombre sea malo, digo que tu juicio a veces se ciega por cosas que a ti te imponen, te gustan.
Y no sigo, que Joaquin me tiene manía.


Mis saludos, sra, Embajadora.

Embajador en el Infierno dijo...

Varios comentarios a lo que habéis dicho:

1. Joaquin- Gracias por lo del "arqueo de cejas". Es que no me salía la palabra. Advierto por otro lado que el "arqueo de cejas" que esperaba no era en absoluto por lo que tu dices. Hay otras cosas en la entrevista que deberían sorprender bastante más.

2. Creo que ni el entrevistado ni un servidor han puesto en duda la validez del Santo Sacrificio sea este en latín, árabe, español o arameo.

3. Como bien dice el anónimo el cogollo de la forma extraordinaria del rito romano no está en el uso del latín. Está en todo el rito, donde el idioma es solamente una parte.

4. No seré yo quien discuta con Sto. Tomás, y sin embargo no creo que el Doctor Angélico contrapusiera como mutuamente excluyentes los dos conceptos. A mi me parece (sin conocer la cita concreta) que son dos temas que a la fuerza tienen que ser complementarios.

El misterio sin proceso intelectivo es espiritualismo y el proceso intelectivo sin misterio es racionalismo.

5. Me han parecido interesantes los comentarios que habéis hecho sobre el latín como instrumento de universalidad de la Iglesia. Tanto los que son a favor como en contra.

Yo lo veo de una forma ligeramente distinta. A mi me parece que el latín constituye un signo de identidad católico, aunque la relevancia de dicho signo pueda haberse reducido en las últimas décadas.

De la misma forma muchos comentaristas católicos insisten en la clara intención del actual Papa de fomentar el desarrollo de una identidad católica fuerte. Y uno de los elementos que está usando el Papa es precisamente el latín.

El hecho de que haya mucha gente que no lo comprenda o que no lo use es, hasta cierto punto, irrelevante. También hay mucha gente que no comprende o que no "usa" de la religión católica y no por eso la vamos a dejar atrás. Parece cada vez más claro que el Papa desea reforzar la enseñanza y el uso del latín como parte de la enseñanza y uso de la misma religión.

Para un no-católico, creo yo que el uso del latín sería la última de sus preocupaciones ante lo que supone entender y creer las Verdades de la Fe. Vamos, que el latín no va a ser el elemento que le impida la conversión.

6. Me parece un despropósito hacer un juicio de intenciones del tipo:"hace transparente las verdaderas intenciones de quienes quieren volver al latín: regresar a una situación eclesial pre-conciliar." Eso, perdoname, lo primero que muestra es un desconocimiento grave sobre a) lo que el Concilio dijo respecto a la liturgia (Constitución Apostólica Sacrosantum Concilium- que para empezar no abolió el latín ni mucho menos, de modo que no hay sitio a donde "regresar" porque la Iglesia no se ha "ido" de ningún lado), y b) sobre lo que el Papa ha establecido respecto a la liturgia tridentina, por ejemplo que jamás ha sido derogada.

Y segundo, es (perdoname de nuevo) una falta de caridad bastante considerable hacia tus hermanos en la fe que, como el que suscribe, tienen cierto apego hacia esa forma extraordinaria del rito, sin dejar de asistir por ello a la Misa según el Novus Ordo.

Y fíjate que entiendo lo que dices porque uno también tuvo enormes reticencias (exactamente del tipo que denota tu juicio de intenciones) ante la perspectiva de asistir a una Misa según la forma extraordinaria del rito. Y creo que si nos aproximamos a este asunto evitando ciertos apriorismos nos podríamos entender todos mucho mejor.

Ignacio- No entiendo bien lo que quieres decir. Pero por si acaso: la entrevista que traigo a colación es simplemente una anécdota. Ni refuerza, ni debilita nada de lo que yo creo.

Anónimo dijo...

Joaquín decir que como lengua universal de la iglesia catolica es mejor el inglés, me parece un sinsentido, por que la mayoria de los angloparlantes son herejes. Y es muy posiblemente que sean mas los catolicos que hablan Español que cualquier otra lengua. Pero vamos se nota que hay gente a la que la palabra tradición no les dice nada.

AMDG dijo...

La andanada contra el materialismo es improcedente, y los de los esquimales una fantasmada. El bienestar material es imprescindible.

Yo, de la misa en latín, cambiaría las lecturas a la lengua vernácula. El resto me parece muy bien en latín.

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG- Pues a mi me parece que casa muy bien con tu máxima de : "trabaja, ahorra y ten hijos".

Y de acuerdo con lo de las lecturas en lengua vernácula.

Joaquín dijo...

A ver:

1. No tengo manía a Ignacio.

2. Tampoco pongo en duda la validez de la Misa en latín, en su forma extraordinaria, o "tridentina" (no sé si hay diferencias). Tan sólo digo que celebrar la Misa en latín, siendo igual de católico, es separarse de la forma ordinaria en que todos los católicos la celebramos (i.e. en lengua vernácula). Creo, en mi modesta opinión, que es una vía más de división (además muy visible y tangible), y la Iglesia no está ahora para divisiones.

3. Es una falacia descartar la lengua inglesa (la hablada por cierto por el cardenal Newman) porque la mayoría de sus hablantes sea "hereje". Fuera aparte que los juicios de herejía, mejor dejarlos para la autoridad eclesiástica. No queramos ser más papistas que el Papa (también podríamos hablar largo y tendido de la herejía monofisista).

4. Lectura en lenguas vernáculas... ¿Y la homilía?

Embajador en el Infierno dijo...

Joaquin-

En toda exactitud el misal "tridentino" y el de la forma extraordinaria del rito romano son distintos. Por lo menos (y si no me equivoco) hubo una reforma por parte de Pio XII y otra por parte de Juan XXIII. Actualmente se usa el misal de este último.

Durante al menos los últimos 40 años se han desarrollado en el mundo casi tantas "liturgias" como parroquias. De hecho son recientes los llamamientos de ciertos obispos a la "creatividad" en la liturgia. De modo que no compro el argumento de la supuesta "unidad" litúrgica.

Muy al contrario yo creo que el fomento de la forma extraordinaria del rito romano tiene que tener a la fuerza una influencia positiva en el Novus Ordo, en tanto que promueva una celebración más apropiada, solemne y recogida.

La homilía es siempre, y ha sido siempre (que yo sepa) en lengua vernácula.

Una pregunta (pura curiosidad, no vayas a creer otra cosa) ¿Has asistido alguna vez a una celebración según la forma extraordinaria?.

Joaquín dijo...

Embajador, respondo a tu última pregunta: no he asistido a ninguna. No lo haré, porque iría movido por la curiosidad, y no por la adoración. Puedo intuir su sentido, repasando en la memoria las salmodias de ritos orientales, escuchadas en otras ocasiones. Pero con todo y con eso, creo que debe prevalecer sobre todo la involucración del fiel en el rito. El latín es una obstrucción a la participación (por eso la forma extraordinaria siempre será "extraordinaria", y es raro el párroco que la acepte en su parroquia).

Cruz y Fierro dijo...

Hace un tiempo hice una corrección a cierta web de cierto obispado. Allí se decía que quien reza el Rosario en Misa, no participa de ella. Por cierto, al cabo de una semana, los responsables enmendaron el error. Lo que los honra.

Traigo a colación la anécdota porque es un argumento bastante común contra el latín el que se trate de una lengua "muerta" y que, por lo tanto, no es comprendida por los fieles, lo que sería una barrera inquebrantable para atraer nuevos fieles o retener los actuales.

Pero la misma defensa que puede hacerse del Rosario en Misa, es cuanto más fuerte en el caso del latín (lengua eclesiástica por excelencia de la Iglesia latina u occidental).

La participación en la Misa no puede verse interferida por esta costumbre. En todo caso, la persona que reza el Rosario durante Misa se pierde de participar *en forma activa*, pero ésa es otra cuestión. ¿Un sordo no participa en la Misa? ¿Un deficiente mental? ¿Un extranjero que no entiende la lengua? Cualquier otra hermenéutica de la Santa Misa disminuye su valor infinito.

Pero por otro lado, el latín no es el signo distintivo de la Misa latina tradicional pues en el Novus Ordo debería seguir celebrándose en latín en determinadas circunstancias y ocasiones. De hecho en Roma es común el latín para diversas solemnidades. De hecho, tanto Pablo VI como Juan Pablo II instruyeron a los obispos para que los fieles pudiesen recitar o cantar en latín la mayor parte de las oraciones del ordinario de la Misa (cf. Iubilate Deo).

Finalmente, la homilía no se dice en latín en casi ninguna circunstancia. Y las lecturas, al menos desde Pío XII, suelen leerse en lengua vernácula (excepto en algunas Misas pontificales o cantadas). En este caso, el latín que habría que conocer para tener una comprensión de todo lo dicho es bastante poco.

Al final de cuentas, muchas de las palabras y expresiones de varias oraciones que se suelen recitar en castellano no son de uso común o vulgar, y en circunstancias son bastante arcaicas, así que al aprenderlas hemos debido hacer un esfuerzo de memorización.

Pero además el latín contiene en su simplicidad una riqueza que ninguna lengua vulgar puede duplicar. ¿Cómo traducirías el "Ite, Missa est"?

Embajador en el Infierno dijo...

Joaquin- No entiendo que mal puede haber en seguir precisamente esa curiosidad. No es como el que entra en un burdel "por curiosidad" ¿sabes?. Esto es algo bueno.

La primera vez que yo fui lo hice por curiosidad, y la verdad es que nunca me ha planteado ningún problema. Haré lo mismo, si Dios quiere, en breve con una misa mozárabe.

Sería bueno antes de entrar a debatir que tuviéramos claro que es lo que entiende la Iglesia por "participación". Aunque si que te digo una cosa, mi interés por el rito mozárabe tiene bastante que ver con ciertas prácticas de dicho rito que dan un sentido participativo que entiendo la forma extraordinaria no tiene, y que me parece sumamente interesante.

Por lo demás las instrucciones del Papa son bien claras: si un grupo estable de fieles pide la celebración de la forma extraordinaria, el sacerdote en cuestión simplemente no puede negarse. La decisión de celebrar o no, no está en su mano. Así de simple. Son lentejas.

Joaquín dijo...

Ite missa est = Go in peace

Sí, estamos empleando la palabra "participar" en sentidos distintos.

Estoy convencido de que los fieles que asisten a la misa ponen más su corazón en palabras de su lengua, que no de una lengua extraña. Pero tal vez sea una cuestión de gustos, o preferencias.

Todo era bueno dijo...

Lo de las lenguas sagradas me ha llegado. Supongo que, en el horizonte cristiano, se referirá al griego y al hebreo, que son las lenguas de la Sagrada Escritura. A mi me parecería mucho más interesante recuperar una de ellas, por ejemplo el griego, que insistir en lo del latín. En cuanto a la dificultad de aprenderlas, para un sueco, o un alemán, o un chino, tan difícil es aprender el latín como el griego. La ventaja de que se recupere el griego para la liturgia es que facilitaría el acceso directo al Nuevo Testamento (y parte del Antiguo). Por otro lado, el latín es una lengua vernácula de la antigüedad (como el griego, aunque nunca llegó a ser empleada para transmitir la Palabra Revelada), que se puso de moda sobre todo cuando decayó el griego. Ya puestos a recuperar una lengua antigua y "universal", mucho mejor el griego, con el que, además, sintonizaríamos mejor con los hermanos ortodoxos.

Todo era bueno dijo...

Mi comentario anterior no va "de coña". Es que me parece tan "curioso" lo de defender el valor mistérico, "sagrado" y universal del latín que, ya metidos en harina, me parece que habría que apostar por el griego, mucho más mistérico, sagrado y universal que el latín. Y si se piensa que el esfuerzo de aprender el griego no vale la pena al considerar sus valores... pues lengua vernácula por lengua vernácula, dejemos las lenguas modernas que por lo menos están más difundidas y son más fáciles de aprender que el latín.

Joaquín dijo...

El Bueno lo ha explicado inmejorablemente.

Pero me gustaría responder a otra observación, que se refiere a que el latín forma parte de la "Tradición".

En el paquete de lo tradicional englobamos muchas cosas, algunas absolutas, para todo tiempo, y otras relativas, que pueden mudar.

También forma parte de las tradiciones el uso de determinada indumentaria, pero hoy ya no usamos levita: vestimos de otra forma.

El latín ha sido "tradicional" en la Iglesia, pero eso no implica a que lo elevemos a Tradición con mayúsculas: hemos perdido el uso del latín en la liturgia, porque hemos comprendido que esa lengua no es esencial, sino relativa.

Puestos a ser tradicionales, tendríamos que leer los salmos y los profetas en hebreo. Pero he leído que el mismo Jesús, en la sinagoga, usaba versiones arameas de las Escrituras (en la lengua que entendía el pueblo, precisamente).

Perlimplín dijo...

AMDG: en la Santa Misa por la forma extraordinaria siempre se han leído las lecturas en lengua vernácula.

Todo era bueno dijo...

Ahí le has dado, Joaquín. Además, el "misterio" de la liturgia no consiste en no entender las palabras o en hacer cosas más o menos raras y darles un sentido elevadísimo (como lo de sujetarle la casulla al cura, que algunos se creen que es lo del Cireneo con la cruz, cuando se debe simplemente a que las casullas pesaban).

Embajador en el Infierno dijo...

Joaquin- Dices:"Estoy convencido de que los fieles que asisten a la misa ponen más su corazón en palabras de su lengua, que no de una lengua extraña.".

No es esa ni mi percepción, ni mi experiencia. Y además creo que para opinar con propiedad sobre lo que sienten o dejan de sentir los fieles te ayudaría bastante que asistieras a una misa según la forma extraordinaria del rito. Así nos evitaríamos ciertos apriorismos que creo no nos hacen bien a ninguno.

TEB- La verdad es que no te entiendo. Primero intentas una reducción al absurdo que tu mismo sabes no llega a ningún sitio. Y tan así es que en tu tercera intervención desmontas la primera apuntándote a la intervención de Joaquín, pretendiendo que el latín no forma ya parte de la tradición de la Iglesia.

Creo que los dos (perdonadme si sueno un poco áspero) teneis un conocimiento bastante superficial de lo que supone el latín hoy en dia en la liturgia católica. Apunto tres ideas:

1. El CVII, como ya he dicho antes, no solamente no se "cargó" el latín como lengua litúrgica sino que animó clara y explicitamente a fomentarlo. Por tanto cualquier "pérdida" que se haya dado del latín como lengua litúrgica es directamente contraria a las intenciones y directrices del concilio. Si nos consideramos "conciliares" lo lógico es intentar, en la medida de lo posible, seguir dichas indicaciones.

2. España es solamente una parte del mundo católico. Y lo que se hace aqui no es necesariamente lo que se hace fuera. Yo conozco la realidad anglosajona muy profundamente y os puedo asegurar que en esa parte del mundo la celebración del Novus Ordo en latín es la cosa más habitual del mundo. Lo ha sido siempre, y lo es hoy en dia. La tradición del latín no se ha perdido, ni muchísimo menos.

3. Aun así mi primera misa en latín (Novus Ordo no tridentina) la escuché en España donde es absolutamente habitual en algunos movimientos eclesiales y órdenes religiosas que conservan viva y muy viva dicha tradición. Solamente hace falta buscar en el sitio adecuado.

4. Os animo a que leais la entrevista que ha puesto Francesco en su blog con el Cardenal Ranjith y de la que he incluido un extracto en esta entrada y que define muy bien que es lo que quiere el Papa. De nuevo os pido disculpas si resulto áspero y además advierto que la expresión que voy a utilizar no me gusta nada (como he dicho antes) porque según como se lea puede implicar una serie de cuestiones que simplemente no son ciertas, pero lo hago para que sea más gráfico: a mi me parece que en ciertos aspectos algunos estais todavía "yendo" cuando la Iglesia ya hace un rato que está "volviendo".

TEB- Solo para terminar. Yo la verdad (y aqui admito que puedo estar equicodísimo porque nunca he vestido una casulla) no entiendo la necesidad "física" de que el acólito agarre la casulla a la hora de la elevación. Por mucho que pese la casulla, me da la sensación que su diseño sin mangas no impide en absoluto el movimiento elevatorio del sacerdote.

Todo era bueno dijo...

1.-Yo no digo que el latín no tenga nada que ver con las tradiciones de la Iglesia. También el griego, el hebreo, el copto, el árabe, el español, el catalán o el chino tienen mucho que ver con las tradiciones. Gracias a Dios tenemos el Magisterio para interpretar adecuadamente las tradiciones y la Tradición.
2.-Yo también me pregunto quién está "de ida" y quién está "de vuelta". No me cierro a pensar que pueda ser conveniente que el rito extraordinario llegue a ser el habitual. En la Iglesia, esas tendencias van y vienen, y no pasa nada. Pero, por la experiencia de mi entorno, (sin negarme a cambiar de idea en el futuro), lo de la celebración del rito extraordinario me parece algo destinado -legítimamente- a unos pocos. No veo que esté allí la solución a los grandes problemas que tenemos. Además, me da que muchos abrazan el tradicionalismo como una huída hacia atrás. Perro, aunque me reconozco excéptico, quisiera tener un corazón y una mente abiertos al cambio - en el sentido que sea- y fieles a la Iglesia. Si toca en español, pues en español. Y si toca en griego o en latín, pues lo mismo.
3.-Las casullas de guitarra nacen, precisamente, por el peso y precio de las casullas tradicionales, a las que se les recortan los laterales. Sin embargo, el gesto de ayudar a soportar el peso de los bordados se mantuvo y se sacralizó. Los rituales sagrados tienden a la fosilización de los gestos y objetos. Pero si a alguno le da devoción, pues nada.

Laus Deo! dijo...

Me ha encantado la noticia, de veras. Gracias por poner este post.
Para sacarle pegas, otro dia. Pero que haya gente que descubra belleza, sobre todo gente acostumbrada a asombrarse, me asombra y me revela que ahí hay algo más que lenguas, ritos, formas o curiosidades.

Habrá que seguir conquistando las mil maneras de acceder a Dios, cada uno por la suya, y sin embargo, todos en la misma, Cristo, Camino, Verdad y Vida.

Un consejo: huyamos de las discusiones en las que no nos escuchamos: quien se encastilla en sus razones, yerra. Y en esto de la misa latina estamos empezando una nueva era, inmensa y hermosa. Como bien dices, Embajador, hay que estar atentos. Eso ya es mucho.

AMDG dijo...

La oposición espiritualismo-materialismo no la veo clara. Otra cosa es el dispendio.

Donde vivo, en la misa tridentina empiezan la homilía releyendo las lecturas en la vernácula... No tiene sentido.

Embajador en el Infierno dijo...

TEB-

1. Precisamente el Magisterio de la Iglesia es bien claro en cuanto a la posición del latín según la Tradición (vease, insisto, la Sacrosantum Concilium por no mencionar el magisterio de los Papas anteriores al CVII, y al de JPII y BXVI). Creo que sobre el griego, hebreo, etc.... no hay tal cantidad de doctrina. En fin, que uno no se "emperra" en el latín por preferencias personales, entiendo que hay amplia insistencia del Magisterio sobre este asunto.

2. Nadie ha sugerido (a mi desde luego no se me ocurriría hacerlo) que la misa tridentina sea "solución a los grandes problemas que tenemos". La solución es la conversión, ayer. hoy y siempre. Creo que esto lo tenemos todos bien claro.

Si que pienso que el fomento de la misa tridentina pueda ser solución a ciertos problemas. Concretamente y a modo de ejemplo, quiero creer que el fomento de la forma extraordinaria del rito podría llevar a la reducción e incluso desaparición de los excesos y creatividades litúrgicas denunciadas por los últimos Papas.

En cualquier caso el que la misa tridentina sea cuestión de unos pocos o de muchos tendremos tiempo para verlo. Y vuelvo a insistir en invitar al personal a evitar apriorismos y a obtener experiencia de primera mano, aunque sea solo por mera curiosidad. E insisto que España no es el mundo católico: por ahí fuera las percepciones son bastante distintas a lo que sentimos aqui.

3. Muchas gracias por la aclaración histórica respecto a las casullas. A mi siempre me había sorprendido el gesto y no tenía ni idea de donde venía, ni la verdad me preocupaba demasiado. A mi ese gesto ni me da ni me quita devoción, lo que me "da devoción" son otras cuestiones.


Laus Deo- Las pegas las puedo sacar yo mismo sin problemas, pero claro no es cuestión de dialogar conmigo mismo, je, je...

Muy de acuerdo en que cada uno siga el camino que le lleve a Dios.

Y yo tengo que agradecer a los comentaristas la buena disposición, paciencia y flexibilidad que muestran en los debates. No, no creo que los otros se encastillen en nada, creo que tenemos conversaciones que son enriquecedoras para todos. Cuanto menos para conocernos un poco mejor.

AMDG- Yo creo que esa oposición de la que habla De la Quadra no ha sido expresada demasiado felizmente, pero la parte sobre la austeridad es totalmente cierta y como digo casa con tu famosa máxima.

Anónimo dijo...

Por cierto, uno de los argumentos fundamentales de la misa en latín ( o hasta si se quiere en griego) es que la única civilización universal es la greco-latina occidental.

Cualquiera que estudie la historia universal comproborá que ni Mesopotamia, ni Egipto, ni India, ni las civilizaciones americanas, ni las chinas o japonesas tuvieron perspectiva universal y de hecho el pensamiento científico no se desarrolló jamás en ellas.

Si la misa es en latín es porque la cristiadad se asienta en Roma y no en Atenas precisamente por su carácter universal.

Vamos que Cristo vino al mundo cuando se alcanzó la plenitud de los tiempos en un espacio concreto.

Por eso no se puede elegir el idioma inglés porque sea más universal que el latín lo cual no es cierto. Que lo habla más gente no lo hace más universal sino más popular que es algo bastante diferente.

Joaquín dijo...

Sobre la lección de historia que nos da el amigo anónimo, me recuerda ese chiste del personaje de Moliere, que hablaba en prosa sin saberlo... O como aquellos personajes de astracanada de Muñoz Seca, que al salir a escena decían: "Nosotros, los caballeros de la Edad Media...".

Es que en la antigua Roma se hablaba latín... porque era su lengua... su lengua vernácula... El mismo argumento vale para afirmar: en los comienzos del cristianismo ya no se predicaba en la lengua de Jesús (el arameo), sino que se predicó en las lenguas habladas por las comunidades judías (el griego). Por la misma regla de tres, no debemos aferrarnos a una lengua ritual (el latín), sino recurrir a la lengua más fácil para evangelizar.

Seneka dijo...

Joaquín, me parece que te has salido por la tangente. Evangelizar es una cosa y celebrar es otra.

Embajador: a mi lo que más me ha gustado de la entrevista es esto:

-Ha viajado por todo e lmundo. ¿Sabe dónde queda la reserva espiritual de Occidente?

-En Iberoamérica .Es ahí donde se conservan nuestras costumbres. Los inmigrantes que vienen de allí nos están enseñando cómo éramos.

Y estoy absolutamente de acuerdo con De la Quadra.

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- Me adhiero al apunte que has hecho al comentario de Joaquín.

Y sobre lo que entresacas de la entrevista, bueno, yo tengo mis serias reservas, la verdad.

Seneka dijo...

¿Por qué? Si es que de ello se puede hablar aquí ...

F. dijo...

Respecto a la universalidad del latín y su utilidad, solo quiero poner un ejemplo que nos pasó a mi esposa y a mi en Creta. Estuvimos por allí unas dos semanas incluidos los domingos. El primero de ellos acudimos a la iglesia de Iraklion, y la ceremonia tuvo sus partes propias del día en diferentes idiomas, y las comunes en latín, y los únicos momentos en que los feligreses rezabamos al unísono era cuando lo haciamos en latín.
La segunda en Xania, que fue parte en inglés parte en griego, más me hubiera valido estar rezando el rosario. Lo digo por no haberme esforzado tanto en entender algo de lo que decían, en lugar de estar concentrado en el misterio.

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- No es nada más que lo que yo veo no es lo que se sugiere la entrevista. Tengo una percepción muy distinta.

F- Interesante lo que cuentas. Claro que para darse cuenta de esas cosas hay que salir de los límites del pueblo de uno.