domingo, noviembre 23

Lo del Cerro: Para llorar..... de alegría (ACTUALIZADO)

Hoy he visto a varios viejos carlistas, viejos no por edad y mucho menos por espíritu sino por ser sus maleadas espaldas las que han sostenido la Comunión durante largos e inciertos años, con ojos vidriosos y semblantes resplandecientes. Y no era por el vino sino por la alegría.

Poco a poco (al paso de Dios) las cosas van cristalizando.

La primera vez (hace más de 10 años) que asistí, por curiosidad, al acto nacional de la CTC cabíamos en un pequeño restaurancito de El Escorial. Cuatro o cinco mesas. No más.

Hace dos años nos sobraba más de la mitad del muy generoso salón que hoy se ocupaba entero, y hasta ha habido que poner unas cuantas mesas más de las que inicialmente se esperaban. La ermita del Cerro a rebosar.

Aún así he echado de menos a mucha gente buena: Manolo, Juanma, Ana y las hermanas M. de Andalucía, Victor y Luis de Levante, Bernardo de Extremadura, Guillermo y Gonzalo de Castilla, Ignacio de Galicia, Adolfo y Joaquín de Navarra o Rafa, Efrén, Juan y Francesc de Cataluña, por poner algunos ejemplos que vienen a la cabeza a bote pronto.

Ha habido incluso serios problemas de organización, porque se esperaba una buena asistencia puesto que sabemos que mejora cada año. Mucha gente hace serios esfuerzos para que así sea. Pero lo de hoy ha sido una avalancha.

Y lo mejor: adolescentes y niños por todos lados. Son el futuro. Y claro, es que esto es sobre todo, una fiesta familiar. Como siempre ha sido el carlismo.

Los viejos carlistas decían con sonrisa franca: "No conozco a las tres cuartas partes de la gente".

Laus Deo!


ACTUALIZACION:
Fray Trabucaire tiene más cosas que decir.


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45 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena! Un cordial saludo.

Álvaro

bitdrain dijo...

Pues enhorabuena. A seguir mejorando!

Seneka dijo...

La misma Fe, la misma Esperanzza y el mismo Amor. En muy pocos sitios puede uno sentirse tan en familia.

Al rememorarlo ahora, me bullen tantas y tan emocionantes impresiones que no soy capaz de sintetizarlas: la alegría de los jóvenes, la reciedumbre y entrega de los viejos, el abandono de tantos ... saber por qué y para qué estamos aquí, eso es definitivo.

Y las palabras de Garisoain: para un auténtico tradicionalista el pasado no existe más que en tanto se actualiza en lo concreto de la vida cotidiana.

En fin ... para llorar de alegría.

El Carlista dijo...

Me llena de alegría la hermosa noticia que usted cuenta.
Desde Buenos Aires, mi ciudad, puede verse también el aumento de carlistas, y, si Dios quiere, algún día esta ciudad volverá a ser lo que fue en épocas del gran historiador carlista Rómulo Carbia. Buenos Aires fue un reducto carlista importante y debe volver a serlo.
Veo que estos nuevos carlistas (en Argentina, Chile, etc.) están todavía un poco faltos de doctrina tradicional, pero se los nota interesados en aprender más, nos piden publicaciones, las obras complicadas de conseguir por aquí como la de Melchor Ferrer, etc. Estudian y se interesan.
Otros se interesan por publicar grandes obras inéditas de notables carlistas argentinos, como ha sucedido recientemente con “El espíritu del capitalismo” de don Rubén Calderón Bouchet.
Mucho ha tenido que ver con esto las anuales visitas y conferencias de Ayuso, Don Sixto, y el resto de la comitiva, a quienes recibimos en hogares correligionarios con gran alegría y esperanza.
Creo que los hispanoamericanos adhieren en muchos casos al carlismo debido a que han tratado de comprender la crisis actual tanto en sus primeras causas como en una posibilidad de restauración que no sea más que un espasmo de 20 o 40 años, como hasta ahora han ofrecido los nacionalismos sin poder salir de este brete (ni podrán salir jamás).
Yo jamás fui nacionalista, pero veo muchos ex nacionalistas adhiriendo a las filas carlistas.
Lo mismo está sucediendo en algunas ciudades de Italia según me cuenta algún amigo.
Nos queda la obligación de no caer en el error y de ser cabezas de familias numerosas, que por cada carlista, con una buena educación, pueden venir diez más. Dios lo quiera.

Miquel Bordas dijo...

¡Excelentísimo!

Será que el efecto es doble... pero lo de ayer en Toledo fue otra maravilla: http://www.architoledo.org.
Y mientras tanto, nos llevan al martirio (http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/24/espana/1227530737.html). Con nuestros hijos (el juez Ferrín tiene 6, que se quedarán sin comer...). ¡Con la cabeza bien alta que el premio es el Cielo!

Cor Iesu, iustítiae et amórís receptáculum, miserere!

Perlimplín dijo...

Pon las fotos, hombre.

Villeguillo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Villeguillo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Villeguillo dijo...

Espero que no te hayas llenado de "orgullo y satisfacción".


jejejeje

Embajador en el Infierno dijo...

Alvaro/Bitdrain- Muchas gracias a los dos.

Seneka- Las palabras de Garisoain...... Un lujo este hombre, se le ocurren unas cosas la mar de inteligentes.

El Carlista- Me alegra mucho leer tus palabras que son verdaderamente esperanzadoras. Solamente quiero dejar claro, con todo respeto y para evitar confusiones, que ni Ayuso (porque el nunca ha querido), ni D. Sixto (que ya dejó bien claro recientemente en Madrid que sus "intenciones" están por debajo de lo que pretenden sus allegados) tienen nada que ver con la Comunión Tradicionalista.

Miquel- Pues si, será el signo de los tiempos....

Perlimplín- En cuanto se arregle lo que tu sabes, je, je... que no quiero que el personal se lleve sustos.

Villeguillo- ....en estas fechas entrañables....JAJAJAJA

AMDG dijo...

No sabes cuánto me alegro.

Yurremendi dijo...

Embajador- Para "evitar confusiones", dices que Don Sixto y el profesor Ayuso no tienen nada que ver con la Comunion Tradicionalista?

Oh, cielos!

El Carlista dijo...

Estimado Embajador.
La verdad que desde aquí no nos enteramos de las "internas" ni de sus causas.
Aquí, fundamentalmente, cuando no se habla de "doctrina", se habla de lo que tanto nos preocupa a todos (me imagino), que es el tema del sucesor de Don Sixto y el futuro del carlismo, los "cometarios de pasillo" sobre candidatos posibles en caso de no haber hijos varones, la necesidad de rezar para que los haya ya que es lo más seguro, etc.
Podría, si es que lo sabe y quiere hacerlo, contarnos algo sobre estas "internas carlistas" ?
Son rupturas o simples diferencias en puntos de vista ?
Hay diferencias doctrinales y/o políticas?
Cuáles son?
Un cordial saludo y muchas gracias.

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Así es.

AMDG- Muchas gracias

El Carlista- Como yo no me se explicar bien con estas cosas, he pedido a un buen amigo que tenga la amabilidad de contestarte. A ver si tiene un momento y aparece por aquí.

El Carlista dijo...

Estimado Embajador.
Muchas gracias por su gestión y quedamos a la espera.
En Xto.

Lucas dijo...

El Carlista:

Más nos alegran a nosotros tus palabras, en las que se ve que late un verdadero amor a la Causa, y más por venir de ultramar. Sin duda los viajes de Miguel Ayuso animan a los leales distantes geográficamente de la Península. Pero hay que referir los hechos, sin pretender polémica alguna: a lo que se refiere embajador es a que Miguel Ayuso nunca quiso integrarse en la CTC (que es la continuación legal de la histórica CT y que además atesora las siglas “CT” legalmente). ¿Por qué no quiso? Sus motivos tendrá, pero es así.

Aparte de esto, ni la CTC, ni la Secretaría Política ya últimamente, aunque inicialmente sí era así (ni tampoco el propio D. Sixto refiriéndose a sí) tienen a D. Sixto por Rey. La Secretaría habla de él como Abanderado de la Tradición. Por tanto, no procede hablar de “sucesor de D. Sixto”. El propio D. Sixto en su última aparición en Madrid en el congreso internacional con motivo del 175 aniversario del Carlismo habló de su actitud expectante ante los pasos que pudieran dar sus sobrinos, que más que “candidatos posibles”, son herederos legítimos, aunque falta que asuman la herencia que tienen por obligación asumir.

¿Que si hay diferencias doctrinales? Desde mi punto de vista, no, pero desde el punto de vista de algunos miembros de la Secretaría Política, la CTC sería democristiana, claudicante en cuanto a la Unidad Católica, integrista, vaticanista (quiera decir eso lo que sea), infeccionada de liberalismo, grupo parroquial, mero partido político e incluso “anticarlista”. Siempre se puede afilar un poquito más para encontrar una diferencia. Juzga tú mismo.

Y sí, desde luego lo principal es rezar para que triunfe la Causa.

Un abrazo,

El Carlista dijo...

Estimado Lucas.

Muchas gracias por tus aclaraciones.

Sobre tus dichos: "Aparte de esto, ni la CTC, ni la Secretaría Política ya últimamente, aunque inicialmente sí era así (ni tampoco el propio D. Sixto refiriéndose a sí) tienen a D. Sixto por Rey", debo decir que de eso aquí no sabíamos (yo al menos) nada.

Si esta última postura es como me lo cuentas, que no tengo porqué descreer de tus dichos, entiendo que está directamente relacionado con que las posibilidades sucesorias más concretas están en los sobrinos de Don Sixto, por lo que no lo veo ni mal ni bien, ellos saben cómo manejarse en este tema mejor de lo que nosotros desde aquí podemos comprender.

Ahora bien, el tema de los dos sobrinos es, salvo que yo tampoco lo tenga claro desde aquí, al menos preocupante. Sé que uno es mejor que el otro, pero no dejan de ser hijos de su padre. No digo esto en el sentido del famoso "de tal palo tal astilla", sino, estimando que deben amar a su padre, como corresponde, y esto no sé cómo jugará al momento de tomar la gran decisión.

Si llegasen a saber algo más sobre esto último, muchos somos los que les agradeceríamos nos pongan al corriente.

Un abrazo.

Yurremendi dijo...

Embajador + El Carlista + Lucas-

No veo que se hayan evitado “confusiones”, más bien al contrario. Esto me lleva, con mi mejor voluntad, a hacer algunas puntualizaciones,:

Don Sixto y su Secretaría Política han venido utilizando la denominación “Comunión Tradicionalista” desde hace años. Es una denominación, en primer lugar, histórica, y sólo en segundo lugar “legal” o jurídica.

El registro legal de “Comunión Tradicionalista” como partido político se hizo en diciembre de 2000; quién lo registro, no lo sé a ciencia cierta, ni personalmente me importa demasiado. Si se hizo desde la CTC, como creo, ¿ha pasado a ser “propiedad” de la CTC? Supongo que legalmente sí. Ello no impide que don Sixto y el señor Ayuso tengan algo que ver con la (¡oh, espuria!), “Comunión Tradicionalista”.

Siguiendo con la cuestión de las siglas; la Comunión Tradicionalista Carlista fue registrada como partido político en 1977. ¿Me pueden decir el Embajador o Lucas a instancias de quién?

Lucas toca otra cuestión fundamental, pero lo hace muy de pasada. La CTC no reconoce a don Sixto como Rey, es evidente (y ya se ha dicho que tampoco él ni la CT -perdón por utilizar unas siglas legalmente registradas- usan del título de Rey); la CTC tampoco lo reconoce como Regente, ni como pretendiente, ni a él ni a nadie. Cosa difícil y sorprendente en una organización carlista. “Sus razones tendrá”, como diría Lucas.

Este verano, el Secretario General de la CTC, don Javier Garisoain, manifestó lo siguiente ( http://entrevistasltde.blogspot.com/2008_07_01_archive.html ):
¿Qué opinión te merecen y cuales son las diferencias que tenéis vosotros con el grupo de carlistas seguidores de Don Sixto y que se hacen llamar Comunión Tradicionalista?

J.G.: Cada uno es muy libre de encauzar sus esfuerzos allí donde crea que puede hacer un bien mayor. Nosotros no vamos a negar el carlismo de nadie. Ahora bien, cuando don Sixto reapareció en la política española hacia el año 2000 (cuando la CTC ya llevaba quince años reconstituida) ni siquiera se puso en contacto con nuestra Junta de Gobierno. Si de verdad quería ayudar al carlismo lo mínimo que podía haber hecho era hablar y no tratar de montar otro grupo desde cero. Al fin y al cabo don Sixto no es el rey de España ni nadie dice que lo sea; sólo es un miembro de la familia carlista de los Borbón-Parma. Doctrinalmente no tenemos ningún problema con ellos, únicamente nos da pena que de hecho puedan convertirse en una especie de brazo político del lefevrismo en España. En cuanto a que utilicen nuestro nombre "Comunión Tradicionalista" para denominarse es poco serio pues ni siquiera lo tienen registrado.


Bueno, lo que Lucas tampoco ha aclarado suficientemente, asoma las orejas por aquí.

En primer lugar, Garisoain dice que la CTC llevaba quince años reconstituida (se refiere al relanzamiento de 1986), y que cuando don Sixto “reapareció” en 2000 no se puso en contacto con la misma. Don Sixto, como es bien sabido, apareció en la política española cuando tuvo que aparecer (véase por ejemplo el “Manifiesto de Irache”, de 2 de Mayo de 1976), y la CTC, queda dicho, se registró como partido político en 1977. ¿Se puso la Junta de Gobierno de la CTC en contacto con don Sixto en 1986? Si no lo hizo, “sus razones tendrá”. Y esas razones pueden obedecer a la interminable querella dinástica. (Incidentalmente, el padre de Garisoain era carlo-octavista, es decir, que reconocía como legítimo pretendiente a Carlos de Habsburgo-Lorena y Borbón.)

Pero lo más significativo es aquello de don Sixto como “brazo político del lefevrismo en España” . Querella eclesiástica, ésta, y no dinástica. Para empezar, el término “lefebvrismo” es mero baldón. Lucas nos ha dicho que “desde el punto de vista de algunos miembros de la Secretaría Política [de don Sixto], la CTC sería democristiana, claudicante en cuanto a la Unidad Católica, integrista, vaticanista (quiera decir eso lo que sea), etc…” . No lo discuto. Pero que consten también las palabras del Secretario General de la CTC, tendenciosas, inapropiadas y maliciosas. Hace un año, en Roma, con motivo de la beatificación de los mártires de la Cruzada española, el Cardenal Castrillón Hoyos se acercó a saludar a don Sixto, quien asistía al acto en lugar de honor. Nuestro Embajador en el infierno estuvo allí presente, ¿puede decirme si hubo militantes de la CTC que hicieran lo propio, aunque sólo fuera por curiosidad? En el fondo de la cuestión está la crisis sin precedentes del Concilio Vaticano II, desde luego que sí, y todo lo que representó y sigue representando en materia de doctrina social y política católica.

En fin, no quiero extenderme más por el momento. Espero que algunos puntos hayan quedado algo más claros.

Un cordial saludo a los tres.

El Carlista dijo...

Estimado Yurremendi.

Para hablar con sinceridad, debo decir que este servidor es un lefebvrista (uso el mote para que quede clara la idea) de pies a cabeza.
Y de paso aclaro: Ser "lefebvrista" no es ni más ni menos que: estar siempre por lo definido INFALIBLEMENTE por la Iglesia y no por lo que no es infalible sino opinable. En casos donde hay contradicción entre el Magisterio Tradicional y pre conciliar (la Encíclica QUANTA CURA, por ejemplo, es EX CATHEDRA, tiene LA FÓRMULA, no hay nada que discutir)con el Concilio Vaticano II (que no es dogmático según así mismo se proclama) y el magisterio posterior a esta "llaga de la Iglesia", como diría el Padre Leonardo Castellani (que no tenía que ser lefebvrista para ver lo obvio, con un poco de "lógica" el principio de "no contradicción" se hace presente), estamos, nosotros los "lefebvristas", como corresponde a los católicos, a lo definido como "de Fe" (y no entro aquí en cuestiones como la de la Misa, la preparación famélica de los curas, etc., pues no termaría más).

Usted nos cuenta que dijo J.G.: "Doctrinalmente no tenemos ningún problema con ellos". Ahora bien, yo no entiendo cómo es que no existen diferencias doctrinales cuando nadie niega que la CTC está incripto como un "partido político" ?!?!

Está hablando de carlistas que conforman un partido político que va a elecciones partidarias ?!?!

Habla de "partidocracia" !?!?

Porqué se metieron en eso (régimen liberal) siendo carlistas !!!

Un abrazo.

Yurremendi dijo...

Estimado El Carlista-

Me parece que no ha captado usted bien el tono de mi comentario. Estoy fundamentalmente de acuerdo con usted, y precisamente critico la utilización del término "lefebvrista" como baldón descalificador. Yo he asistido ocasionalmente a misas celebradas por sacerdotes de la FSSPX, aunque pertenezco a una asociación “Ecclesia Dei” (y en un plano personal le puedo decir que contribuyo al “ramillete spiritual” de Rosarios por la retirada del decreto de excomunión de la FSSPX). La cuestión es grave, pero por lo que yo sé, aparte de preferencias personales, en la CTC no se mira si un carlista es católico tradicional, del Opus o del Camino Neocatecumenal, en esas cuestiones no toman posición. Estoy seguro de que ello contribuye a una cierta desorientación en el seno de la mencionada organización, a la que por cierto no estoy afiliado.
Es verdad que no quieren definirse como “partido político”, pero la legalidad española les oblige a ello. Otra cosa es que no les resulte siempre posible zafarse de una mentalidad, llamémosla, “partidista”. Me remito a las declaraciones que he copiado.
Un cordial saludo en Xto Rey.

Embajador en el Infierno dijo...

El Carlista/Yurremendi,

Os ruego que no toméis esto como desprecio. Me desagrada discutir en público las diferencias que puedan existir dentro del carlismo. De hecho me desagrada hasta discutirlas en privado aunque a veces no haya más remedio.

En Xto. Rey

Embajador

El Carlista dijo...

Yurremendi:

Perfectamente de acuerdo y muy agradecido por tus oraciones en el Ramillete.

Las excomuniones se levantarán y eso será para gran alegría, primero que nada, de Benedicto XVI. El Papa sabe que las excomuniones son nulas. Es muy largo de explicar y extremadamente técnico-jurídico. Ya lo he explicado, apoyándome en la ley y en la tesis doctoral del P. Murray (diocesano de N York), en www.panodigital.com, en un artículo que se llamaba "Cuestiones canónicas" (o algo parecido).

Tener presente que la "nulidad" no es el "perdón" de algún delito, sino el "mero manifestar" que tal cosa (las excomuniones) NUNCA existieron.

Embajador:

No quiero discutir sólo por alborotar, no se llega a nada con ello, pero, no podía dejar de manifestar, a la luz de la Tradición política y religiosa, que sinceramente me encuentro, ahora que sé que hay más de una postura en el carlismo actual, en la postura de Yurramendi, Ayuso y Don Sixto.

Usted sabe con el respeto que lo digo, pues le consta de antes de ahora la opinión que le guardo, la que más de una vez he volcado en su blog.

Mi humilde opinión es que usted es un hombre realmente talentoso y docto.

Un fraternal y sincero abrazo a ambos.

Lucas dijo...

Yurremendi: Sé que vas de buena voluntad, pero desde luego la susodicha te pierde, porque estas discusiones tan de detalle aquí no tienen mucho sentido. En primer lugar, si no concedemos ninguna importancia a las denominaciones "legales" apañados vamos. Entonces, ¿por qué registra la gente las cosas? Como las denominaciones tienen un cierto valor al margen del derecho positivo, y superior a él, pues hale, todos a tomar las denominaciones que más nos gusten. Yo, por ejemplo, podría empezar a llamarme Yurremendi, ¿te parece?

Decir también que ni estuve ni estoy de acuerdo con esa entrevista a Garisoain, que lo que se dice en ella no es compartido ni mucho menos por toda la gente que está en la CTC, y que al no ser una declaración oficial no sé para qué sacas, pues yo te podría poner también aquellas declaraciones del Sr. Ayuso en que declaraba a su organización aún sin nombre como tronovacantista, antes de ir a buscar a Don Sixto a Ligniéres.

Estás perdonado por mencionar esas siglas registradas, cuestión distinta es si convocas a tu parroquia bajo esas siglas.

Vuelvo a repetir algo que todo el mundo se empeña en despreciar: La CT HISTÓRICA, esa que tú mismo mencionas, SE INTEGRÓ en la CTC. Entonces, ¿a qué seguir refiriéndose a la "CT histórica" como coartada paralegal para montar un grupo aparte? ¿Tú qué crees que piensan los miembros de la "CT histórica" cuando oyen esta coartada en boca de quienes quieren utilizar las siglas por su cuenta? ¿Por qué a quienes utilizan las siglas "CT" al margen de la CTC le traen sin cuidado los verdaderos militantes de la CT histórica?

Próximamente te contaré la historia detrás del Manifiesto de Irache, que posiblemente desconozcas.

¿Que quién registró las siglas CTC en 1977? Bien, allá vamos: justo después de la espantá de Montejurra la Junta Nacional de la CT decide "legalizarse" (huy, perdón, que pedazo de liberales por pensar en el Registro) en el Ministerio del Interior y comisionan a José María Sáenz Díez, José María Fal Macías, hijo de Don Manuel Fal Conde, y Raimundo de Miguel para ello.

Pero Don Sixto de Borbón, de cuyo papel en Montejurra ya tendré ocasión de hablar veta a la Junta de la CT e impone a los notorios juancarlistas José María Oriol y José Luis Zamanillo, ninguno de ellos miembro siquiera de la CT. ¿Por qué existía esta discrepancia? Porque D. Sixto en Montejurra actuó en contra del criterio y decisión oficial de la Junta Nacional de la CT.

Hubo carreras en el Ministerio y los intentos de la Junta de la CT por registrar las siglas fueron rechazados y admitida la CT de Oriol y Zamanillo, en cuyo seno se integraron los seguidores de Elías de Tejada principalmente con voluntad de crear un grupo separado.

A continuación, ésta CT de Oriol y Zamanillo conduce al tradicionalismo por senderos de gloria, participando en los 20-N, y Don Sixto llega a aparecer junto a Blas Piñar, Giorgio Almirante y Jean Marie Le Pen.

¿Quieres saber más detalles?

Esta CT paralela, afecta a D. Sixto se extinguió al poco tiempo, y todos se integraron finalmente en la CT que en 1986 acabó formando parte de la CTC.

Pero parece que algunos se empeñan en resucitar una historia que es más vieja que la tos, con los mismos protagonistas, por más que el propio D. Sixto en sus discursos asume su papel de Abanderado de la Tradición esperando que sus sobrinos se signifiquen.

Y para acabar: ¿Militantes de la CTC que se acercasen a saludar a D. Sixto en Roma cuando la beatificación? Mira: te diré que yo estuve desde mucho tiempo antes del gran evento en los preparativos, y nunca, jamás, tuvimos ni la menor noticia de que D. Sixto iba a ir a Roma. Pero nada, de nada, cero, rien de rien, y de los cientos de carlistas que fueron al viaje organizado por la CTC NINGUNO, pero NINGUNO se enteró de que D. Sixto estaba allí.

Si lo hubiéramos sabido, YO hubiera sido el primero en ir a saludarle, como un Infante de España se merece, pero como la conducta habitual del Sr. Ayuso es mantener alejado a D. Sixto de la CTC, no pudimos.

Yo me enteré de que D. Sixto había ido a Roma cuando volví a España y ví los despachos de FARO.

Y ese momento precisamente escenifica perfectamente cuál es la conducta de la Secretaría Política y de D. Sixto durante todo el tiempo: actuar al margen de la CTC y de quienes son movidos por estas siglas, sospecho que no sea que D. Sixto oiga una versión diferente de las cosas de la que se le transmite contínuamente.

¿Quieres que te cuente más?

Un cordial saludo de Lucas,

Lucas dijo...

El Carlista:

Perdón, pero... ¿cuál es la postura de D. Sixto, Yurremendi y Ayuso?

El Carlista dijo...

Estimado Lucas.

Si no entendí mal (puede ser que de algo o de mucho me esté perdiendo), la postura de Yurramendi, Ayuso y Don Sixto es:

1.- somos todos necesariamente católicos que, podemos o no escuchar la Misa en la FSSX, pero, en ningún caso, aceptamos las NOVEDADES conciliares, muy en especial, "la libertad religiosa" (que no es aceptada por el Magisterio Ordinario e infalible de la Iglesia), las misas escandalosas al estilo neocatecumenal, etc.

2.- para resumir, entendemos al carlismo como lo entendió Elías de Tejada, Gambra, Caderón Bouchet, Ayuso, la Fundación Elías de Tejada y los que allí escriben, etc. En esta forma de entender al carlismo, no hay "partidos políticos". Por favor, no me hagas profundizar en algo que sin dudas conoces bien, que es largo.

3.- entre otras cosas, según lo veo, el carlismo es una cuestión de honor, la tradición es cuestión de honor en los tiempos que corren (tanto en lo político como en lo religioso). Si quieres ver con un ejemplo a lo que me refiero, lee "El profesor de historia" de Vladimir Volcoff. Ese es un caso de un legitimista francés que debes traspolar al legitimismo hispánico. Es un buen ejemplo.

Según lo veo, en los tiempos que corren, no estamos llamados a tener éxito ni mañana, ni pasado, sino a ser, hasta que llegue el momento que probablemente no veamos en vida, quienes transmitamos a los hoy presentes y futuros la verdadera doctrina católica, tanto política como religiosa. Esa es tarea difícil, pues, por el lado religioso, los herejes te llamarán fariseo, y, por el lado político, te llamarán loco. Pero ni locos ni fariseos, sino honorables. No veo hoy que desde el terreno "práctico-práctico", que diría el Aquinate, se pueda pretender más, pero, en el "mientras tanto", se pueden salvar muchas almas que, por tener una buena educación, no hacen caso a la publicidad, evitando así apostatar sin siquiera darse cuenta, como le sucede a la inmensa mayoría de la gente, católicos incluidos.

Un abrazo.

Embajador en el Infierno dijo...

Solo intervengo para aclarar que en ningún momento se me ha pasado por la cabeza que ninguno de los que aquí han intervenido lo haya hecho de mala fe. Muy al contrario creo que las intenciones son impecables.

Y también digo que al contrario que mi buen amigo y mejor correligionario Lucas, yo si estoy de acuerdo con las palabras de Garisoain, que entiendo reflejan el sentir de muchos de nosotros, no necesariamente de todos, como es lógico.

Yurremendi dijo...

Embajador – No me lo tomo como desprecio, ni mucho menos, ¡hasta ahí podíamos llegar! Y por supuesto eres libre de hablar en tu casa de lo que quieras.

Solamente quiero indicar que si he intervenido es porque me parecía que no evitabas precisamente ninguna confusión al decir lapidariamente que Ayuso y don Sixto no tienen nada que ver con la CT. Es claro que si El Carlista o quienquiera pretende informarse sobre don Sixto y Miguel Ayuso, los encontrará asociados a la denominación Comunión Tradicionalista, cabía, por tanto hacer un pequeño esfuerzo por aclarar este punto, incluso tomando partido . Si no lo has querido hacer personalemente, tus razones tendrás, ahí no me meto.


Lucas-

Gracias por tu sanguínea y prolija respuesta. Por el tono de la misma, me temo que has podido llevarte una impresión precipitada: si relees mi comentario, creo que comprobarás que es bastante aséptico. Como le he dicho al Embajador, yo no tengo ningún interés en iniciar “discusiones de detalle”, y mucho menos un interés de camarilla: he tratado de aclarar un tanto lo que el Embajador no ha querido aclarar a El Carlista.

Las denominaciones legales tienen su importancia, pero en este caso, repito, creo que secundaria. Quien registró la denominación de Comunión Tradicionalista en 2000 lo hizo para que los “otros” no lo pudieran hacer. Tampoco me parece una acción especialmente heroica, como no me parece elegante repetir que “ni siquiera tienen el nombre registrado”. Por otra parte, si tan importante es, ¿se ha pensado alguna vez desde la CTC en querellarse judicialmente por ello? Mera pregunta.

Me preguntas por qué cito
determinadas declaraciones de Javier Garisoain. Pues porque me parecen significativas. Tú mismo has aludido -sin citar a nadie textualmente como tampoco creo que hacía falta- a determinados juicios que sobre la CTC pueden hacerse desde la Secretaría Política de don Sixto. Vaya lo uno por lo otro. Por otra parte, bien sé que los juicios de J. Garisoain no han de ser dogma infalible para los afiliados de la CTC. Y por lo que me toca, puedes regalarnos con las citas textuales de las declaraciones de Ayuso que más rabia te den, no vayas a creer que soy un “ayusista”.

Por cierto, que tampoco he dicho ni he dado a entender (corrígeme si me equivoco) que don Sixto sea algo así como un semidiós.

Cuéntame la historia detrás del “Manifiesto de Irache”, que desconozco.

Si en 1977 hubo carreras en el Ministerio para legalizar las siglas de la CTC, algún rencorcillo debía de quedar para hacer lo mismo con las siglas de la CT en 2000 (perdona que te diga, con todo el respeto, que todo esto me parece más bien de sainete español).

Gracias por responder a mi pregunta sobre la CTC y don Sixto en Roma. Desde luego, qué despitados los carlistas de la CTC, que ni siquiera echaron una ojeada a las filas de invitados ilustres. Pero te creo, te creo…

Sí, puedes contarme más, lo que quieras, soy todo oídos.

Me parece que nuestro amigo El Carlista ahora estará bastante mejor informado, todo sea para bien.

Un cordial saludo, Lucas, me lo he pasado muy bien leyéndote.

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Aunque me resisto a entrar en el debate que creo se está llevando con mucha corrección, no puedo evitar hacer dos comentarios de detalle.

Primero, de lo que ha contado Lucas yo sabía poca cosa, la verdad. Sin duda por mi total desinterés sobre estos temas. Pero creo que si uno lee entre líneas, sin demasiado esfuerzo se dará cuenta que el asunto tiene bastante más enjundia que un mero "sainete español".

Y segundo, no me parece correcto por tu parte decir eso de: "Desde luego, qué despistados los carlistas de la CTC, que ni siquiera echaron una ojeada a las filas de invitados ilustres.". Te puedo asegurar que en aquellos momentos lo que menos nos importaba eran los invitados ilustres. Es más, estoy convencido que de haber estado tu mismo allí, tampoco te habrías fijado. Primero porque estaban muy lejos, y segundo porque habrías estado a lo que hay que estar.

Yo me enteré de la presencia de D. Sixto el día de mi partida, en el aeropuerto de Roma charlando amigablemente sobre unas cervezas con Nicolas Martín Bayliss.

Anónimo dijo...

Siento irrumpir en el debate, pero considero mi deber aportar mi vivencia del problema para contribuir a aclarárselo a quienes tengan dudas, y vaya por delante mi abrazo a todos los carlistas, estén con quien estén. Dudo mucho que a estas alturas sirva para algo seguir removiendo el estiércol. En cualquier caso tengo la impresión de que es algo que cansa, aburre y complace al enemigo. Y, mire usted qué coincidencia, el "tema" surge cuando más necesario le es empañar un pequeño éxito de la Comunión.

Puestos a hablar, creo que es inevitable levantar ampollas, pero como diría Javier Nagore, "ante un "Yo lo vi" hay que callar o reventar"

Creo que el carlismo pecaría de un cierto quietismo culpable si se limitase a languidecer en una purísima ataraxia doctrinal. No se empezaron cuatro guerras, no se fue al destierro, no sufrimos el expolio, el ninguneo, la calumnia y el martirio, para acabar así, como un círculo de intelectuales en busca de la cuadratura del ídem. El carlismo bien puede ser una cuestión de honor, pero el honor implica tratar de impedir por todos los medios que violen a tu madre, y no salir corriendo a buscar mejor abogado.

Carlista, te preguntas que cómo nos metimos en "eso" refiriéndote al sistema liberal... pues como se metieron Aparisi, Mella, Tejado, Hernando de Larramendi, Luis de Trelles y tantos, tantísimos otros que lucharon por hacer oir su voz, se presentaron a las elecciones con el beneplácito del Rey. De un Rey que, recordémoslo, expresó que "Mi Comunión no dará un paso por delante ni por detrás de lo que diga el Papa". Cuyo hijo dio orden a sus leales de acatar la II República ante el abandono de la dinastía usurpadora. El carlismo SIEMPRE ha estado en el día a día de la realidad política y social de España. El día que nos volvamos ratones de biblioteca o mochuelos de sacristía aviados vamos. ¿Hemos errado? Una y mil veces. Para arreglar el motor, es inevitable tiznarse las manos. El miedo a mancharse manifiesta desconfianza en la Misión encomendada por Dios, y por cierto, no me imagino a un requeté con esos melindres.

Contrapones al nuestro un carlismo supuestamente distinto, el de la "Fundación Elías de Tejada". Reitero que no es tal. No defendemos cosas dispares, sino que nos une el mismo amor a la Causa. Si hay alguna diferencia, recalco que ésta tiene su origen en esa actitud algo más intelectual (de todo tiene que haber en la viña del Señor) así como la adscripción religiosa de algunos de los seguidores de Ayuso a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. Y punto. todo lo demás son "razones" a mayor abundamiento de esta discrepancia, que excede de lo político, dicho sea de paso, y que en cualquier caso no nos corresponde a nosotros en cuanto que carlistas discutir: la fidelidad al Papa o la comunión imperfecta (uso palabras del mismo Card. Castrillón, no quiero herir sensibilidades) con el resto de la Iglesia.

Este grupo de carlistas seguidores de la FSSPX del que acabamos de hablar se coordinó en torno a Miguel Ayuso, quien a su vez aprovechó el rebufo de cierto personaje expulsado de la CTC por causas disciplinarias y que, desde su carloctavismo (carloctavismo que no tenía reparos en inclinarse ante Don Juan Carlos) se arrogó sin derecho el nombre de Comunión Tradicionalista. Si no hemos interpuesto demanda judicial, Yurremendi, es precisamente por la idea equivocada de que así contribuíamos a no encizañar más aún la situación. Visto está que nos equivocamos.

Pasaron varios años en los que la convivencia fue relativamente pacífica, especialmente entre los jóvenes. Dolía y duele el hecho de la división, el que hiciéramos los actos por separado, la falta de entendimiento entre quienes están en todo de acuerdo...

Todo tenía, creíamos, fácil remedio cuando todavía en 1999 los señores Gambra y Ayuso tuvieron ocasión de afirmar su tronovacantismo en el acto que celebraron en el Cerro de los Angeles, citando además una frase de Carlos VII que venía al pelo. ¿Cómo es posible que tan sólo un año más tarde los dos instituyeran por sorpresa la Secretaría Política de Don Sixto?

Sobre Don Sixto, el Manifiesto de Irache y su abandono total y absoluto del carlismo durante los veinticuatro años siguientes habría mucho que decir, pero de momento basta con lo que ha comentado Lucas: cuando la CTC se reorganiza en el año 86, desde luego muchos carlistas, y no precisamente de anteayer, tenían muy fresco en la memoria el recuerdo de la actitud de Don Sixto desde su "Operación Montejurra" que acometió -no lo olvidemos- desobedeciendo a su madre la Reina y con ella a la Junta de Gobierno de la CT.

Importaba en el 86, e importa hoy más que nunca, unirse para luchar por la Causa. Para defender la Bandera de la Santa Tradición. Unidad Católica para devolver España a Dios, y que cuando el Rey venga, se encuentre un pueblo de españoles libres, y no un grupillo de diletantes, de los que guardan su talento en el pañuelito mientras su Patria se desangra.

En Cristo Rey y en María Inmaculada, patrona de España, recibid un fuerte abrazo.

Maldan

El Carlista dijo...

Estimado Maldan.

Puede estar seguro que el hecho que aquí haya salido este tema, que fue por una pregunta que le hice al Embajador por una respuesta de él y anterior, no tuvo jamás la intención de "empañar un éxito de la Comunión", que, como comencé diciendo, me llenó de alegría al enterarme.

Sobre los ejemplos de adhesión al sistema liberal quiero decir dos cosas:

1.- que si bien Mella fue el autor que me metió de lleno al carlismo para no volver a salir de él jamás, no comparto su "estrategia", ni lo que se conoció como "el cisma mellista" (Melchor Ferrer). Lo mismo digo sobre los otros grandes que usted cita. Tampoco es equiparable la situación política de Mella a la actual, pero sería muy largo explayarse sobre esto (la situación de la Europa de aquellos años, Mella y su posición hacia Alemania, etc).

2.- El cuento de jugar a la democracia, siempre demostró ser bueno para judíos, metecos y masones, pero no para católicos.

Lo único que falta que ahora defiendan a las metidas de pata de Leon XIII y Pío XI y el desastre provocados en la realidad política de Francia. Qué provocó el desarticular a Maurras por Pío XI? Y el Relliament de Leon XII?
Yo no los voy a insultar a usted llamándolo demócrata-cristiano, pero no puedo dejar de ver situaciones ya pasadas y la enseñanza que dejaron. Además no conozco lo suficiente a la CTC como para motejarla tan feamente. Es como en materia de fe decirle a alguien modernista por el sólo hecho que no escuche la Misa en latín. Sería un exceso injustificado.

Usted, con toda sinceridad y buena fe, cree que es bajar la guardia el "no hacer nada con lo que hay hoy para hacer", y otros, como yo, creemos que "eso no se debe hacer", no sólo porque desde lo "doctrinal" sea inaceptable (por algo nos decimos carlistas), sino, porque desde la praxis política, será infructuoso. Los últimos dos siglos (y más, recordemos ya a Tucídides lo que cuenta de Grecia) enseñan que no hay que jugar a la democracia nunca.

En fin, no hay ninguna posibilidad que nos pongamos de acuerdo, pero al menos quiero que le quede muy claro que no ingresé a este foro con una intención diferente a la antes planteada.

Suyo en Xto.

Anónimo dijo...

Estimado Carlista:

La CTC no juega a la democracia. La CTC no es demócrata. Si nos presentamos a las elecciones no es para legitimar ni dar por bueno un sistema malo por definición. La mera posibilidad de que se nos permita emitir en televisión, radio y prensa anuncios gratuitos para anunciar que seguimos aquí, quew seguimos, 175 años más tarde, presentes en la sociedad y defendiendo los principios de Dios Patria-Fueros y Rey; el hecho de que los españoles tengan dónde volver y sepan con quién contactar; el hecho -menor si se quiere- de tensar los hilos ad intra, suponen el meollo de la "estrategia" de la Comunión. Equivocada o no, que cada uno juzgue por si mismo. Lo cierto es que cada vez más españoles saben de nosotros, y los liberales empiezan a ponerse nerviosos. La prueba: resurgen los articulistas, polemistas, burgueses de mantequilla que emiten en programas de máxima audiencia sus infundios contra el carlismo sin darnos derecho de réplica. Además, repito que otras veces, otras épocas, el carlismo ha obtenido diputados y senadores, y nadie se rasgó las vestiduras por ello. No sólo Mella, repito, sino muchísimos otros que no abandonaron al Rey. Repito una vez más que fue el propio Rey quien animó a ello.

La Secretaría Política de Don Sixto también apoyó al partido "Tercio Católico", poco menos que refundándolo, y concurriendo en sus listas no pocos miembros de la misma. Y no creo que se les pueda acusar de "jugar a la democracia".

Evidentemente, esta estrategia no es la única. Ante todo somos Comunión, y eso implica una amistad, una unión de Fe y de Ideales. Las actividades de la Comunión pasan por organizar campamentos para niños, editar libros, revistas, celebrar actos, salir de "maniobras" por la geografía española, constituir círculos... Cada uno en la medida que pueda. Y los seguidores de Don Sixto tienen también sus actividades al margen de su participación electoral.

Yo no creo imposible que nos pongamos de acuerdo. Especialmente estando tan cerca, y delante de problemas tan graves, sería omisión dolosa no intentarlo.

Un abrazo en Cristo Rey,

Maldan

Yurremendi dijo...

Embajador-

Siento que la conversación haya derivado poco a poco hacia los temas que menos te agrada tratar en público y que menos te interesan. Qué le vamos a hacer...

No sé lo que hubiera hecho en Roma (y ya he manifestado que creo lo que nos ha dicho Lucas). Tal vez hubiera destacado un espía para informarme de qué personalidades se encontraban presentes en el acto, o tal vez me habría limitado a dislocarme el hombro en agitando mi bandera. Seguramente te hubiera propuesto tomarnos una cerveza juntos.

Maldan -

Me alegro de poder saludarte. Yo también creo que las diferencias entre carlistas pueden y deben subsanarse, como dices, sobre todo entre los más jóvenes. Lo de la fidelidad al Papa y la comunión imperfecta son realidades nuevas a las que se enfrenta todo católico (no ya todo carlista) y para las que no caben posturas simplistas. cuántos católicos -sacerdotes y prelados- que se encuentran técnicamente en comunión perfecta con Roma y sin embargo son objetivamente cismáticos y herejes.

Pero... isil! Que alguien se acerca bastón en mano, la testa protegida de plumífero morrión...

Un saludo sinceramente cordial.

Anónimo dijo...

Estimado Yurremendi,

Coincido plenamente contigo en la apostilla que me haces: la comunión con el Papa no es predicable de muchos sacerdotes, obispos y superiores de órdenes que formalmente aparecen en la foto, pero que realmente son quintacolumnistas más o menos conscientes del modernismo. Por eso hablo del Papa, y no de Roma. Como también se de la buena fe de muchos feligreses de la FSSPX, y yo también rezo para que se les levanten las excomuniones. Desde luego el Santo Padre NECESITA de su concurso fiel y obediente para lo que se nos avecina, que no es pequeño.

Pero nos encontramos en uno de los pocos entornos donde disfrutamos de un ambiente y una doctrina sanísimos. Yo no veo en esto un problema y -dentro de la verdadera comunión con el Papa y TODO el Magisterio- rechazo hacer división, supeditar toda la actividad temporal de una persona o institución a que se expurgue la herejía. Quemar herejes recalcitrantes es una actividad política, por supuesto, pero complementaria a comer, beber, estudiar, trabajar o disparar.

Yo también me alegro de saludarte y te mando un abrazo.

Maldan

El Carlista dijo...

Estimado Maldan.

Ahora que me aclaras la "estrategia", (la que desconocía) es posible que sea como tu dices y nos podamos entender (hay muchos temas que se me escapan siendo argentino) o por lo menos intentarlo. Gracias por la aclaración.

Trata de entender a un carlista hispanoamericano que se entera que parte del carlismo español va a elecciones. ¿Para qué yo voy a adherir al carlismo siendo cuestión de política democrática española? Para eso, sí lo acepto, hago política democrática en mi país. ¿O no? Con el carlismo español en "elecciones" deja de tener sentido el seguir siendo carlista e hispanoamericano a al vez. Esto es lo que sin duda motiva que TODO carlista hispanoamericano esté de la vereda de Ayuso, pues no se da la contradicción que antes mencioné.

Por ello es que agradezco la aclaración de la "estrategia" que me cuentas "para España".

Debo decir también que soy un "acuerdista" a ultranza en el tema de la FSSPX con la Santa Sede, como así también lo son el resto la gran mayoría de los carlistas españoles con los que siempre hablo sobre esto. Hay que agregar que el tema del "cisma" es sólo para los seis excomulgados (y sólo para ellos si no hay NULIDAD, que la hay), conforme ya lo ha dicho la Santa Sede, en anuncios, como en Jurisprudencia vaticana (ver el caso de la feligresía de Hawai, donde Ratzinger como Prefecto sentenció que no había cisma en los feligreses de las misas de la FSSPX). No obstante ello, existen muchos en la FSSPX (que son cada vez menos) el "espíritu cismático". Muy bien, "esos" son tan cismáticos como gran parte de los jesuitas que ahora salierona defender públicamente la sodomía(por poner un ejemplo), pero nada más.
Si esto lo hablamos en un espacio progresista gritarán "cisma", pero, como ustedes saben, los progresistas no se esfuerzan mayormente por estudiar, distinguir y mucho menos en razonar correctamente ante temas complejos (son masa).

Con la esperanza de conocerlos en mis viajes más o menos anuales a España, les mando a todos un fuerte abrazo en Cristo y María Santísima.

Hdad. de la Reconquista dijo...

Estimado El Carlista:
Decís "Esto es lo que sin duda motiva que TODO carlista hispanoamericano esté de la vereda de Ayuso".

Pues esto no es así. Aunque no frecuentemos la calle Venezuela, La Reja o Pichi, habemos unos cuantos carlistas argentinos que estamos sólo en la vereda de la tradición política y no convertimos al carlismo en un arma de política clerical.

Claro, no contamos con los medios económicos de Econe detrás para organizar cabalgatas, revistas o hermandades.

Eso no obsta que nos podamos tomar un café con el profesor Ayuso cuando visita la Argentina y disfrutar de una linda charla.

Y lo mismo puedo decir de correligionarios chilenos, peruanos, colombianos o mexicanos que conozco.

El Carlista dijo...

Estimado Hadad. de la Reconquista.

Yo dejé bien claro que no es necesario ser lefebvrista para ser carlista, por lo que no entiendo el motivo por el que sólo hablas de la calle Venezuela, del Seminario de La Reja o de las cabalgatas en Pichi. En cualquiera de estos lugares serán ustedes muy bien recibidos, puedes estar seguro.
Sería bueno, pues me hablas de carlistas a los que no conozco y eso es una lástima estando tan cerca.

Ahora las preguntas:

1. Crees que los carlistas hispanoamericanos contamos con los medios de Econe ? Te anticipo que no sé de dónde sacas eso, pero es falso. Con las necesidades que pasa la FSSPX al menos en la Argentina (que me constan), crees que están para solventar al carlismo local ? Lo que has dicho, realmente lo crees o fue un infeliz exabrupto?

2. Porqué dejas entrever que yo convierto al carlismo en "un arma de política clerical", cuando yo mismo afirmo que no hay que ser de la Fraternidad para ser carlista? Lo que si digo es que es ABSOLUTAMENTE incompatible la doctrina carlista y la "libertad religiosa" y otras pavadas, pero, para entender esto hay que ser un católico que se sepa bien el catecismo, no un carlista (recuerda el dogma de Fe que dice que "NO HAY SALVACIÓN FUERA DE LA IGLESIA" o la ORDEN EXPRESA dada por Cristo en Pentecostés), y no está mal que desde el carlismo se pretenda que sus integrantes "se sepan bien el catecismo de la Iglesia a la que dicen pertenecer. O no? Por otro lado, esto mismo lo dicen los señores con los que aveces tomas café.


En relación a otros correligionarios hispanoamericanos, todos los que al menos yo conozco, están encolumnados en el mismo lugar que yo lo hago.

Si eres argentino sabes bien que no dejo de pelearme por este medio con quien ataque la Causa en diferentes foros. No paro de explicar, de buenos y malos modos, qué es la tradición política hispánica. Lo que no veo es que lo haga algún otro y agradecería, cuando aparecen los nacionalistas, que me des una manito si eres tan amable, ya que internet hoy es de lo más óptimo para difundir la Causa que precisamente no sale por TV o radio. Luego de comentarios míos, más de una vez, me han consultado en foros sobre bibliografía, páginas webs, etc.

Por último, me encantaría conocerlos a ustedes. Lo digo muy sinceramente.

En Xto.

Lucas dijo...

El Carlista, te contesto:

1.- somos todos necesariamente católicos que, podemos o no escuchar la Misa en la FSSX, pero, en ningún caso, aceptamos las NOVEDADES conciliares, muy en especial, "la libertad religiosa" (que no es aceptada por el Magisterio Ordinario e infalible de la Iglesia), las misas escandalosas al estilo neocatecumenal, etc.

No sé qué tiene que ver el tema de la Misa en la FSSX ni las “novedades conciliares” con lo que estamos hablando, pero entro al trapo. Te preguntaba sobre la postura acerca del Carlismo de Ayuso, Yurremendi y cía. Yo, en lo personal, voy siempre que puedo a Misa tradicional, y estoy perfectamente enterado de las “novedades conciliares” de problemática interpretación. Ahora, la postura del Sr. Ayuso y cía. en este asunto no ha sido siempre el “escuchar la Misa en la FSSS o no”, sino más bien el de “o escuchas la Misa en la FSSS, o no eres carlista”, y sé perfectamente de lo que hablo.

Sobre las “novedades conciliares”, y en particular el tema de la libertad religiosa, puedes ir a todas las publicaciones, ideario, etc., de la CTC y en todas verá la defensa del Estado católico y de la unidad católica.

De modo que esa postura no es privativa de Ayuso, Gambra, ni de Yurremendi. Es la postura de todos los carlistas, salvando quizás el hecho de que yo personalmente siempre tomaré la vía de buscar una interpretación acorde con la Tradición de la libertad religiosa conciliar, en la línea de la hermenéutica de la continuidad explicada por Benedicto XVI. Y, en cualquier caso, si no se puede, sabemos que el rango magisterial del documento en que se plasma dicha libertad religiosa es inferior al de otros pronunciamientos magisteriales.

2.- para resumir, entendemos al carlismo como lo entendió Elías de Tejada, Gambra, Caderón Bouchet, Ayuso, la Fundación Elías de Tejada y los que allí escriben, etc. En esta forma de entender al carlismo, no hay "partidos políticos". Por favor, no me hagas profundizar en algo que sin dudas conoces bien, que es largo.

O sea, que es una forma de entender el Carlismo en la que no hay ni denominaciones, ni siglas. Cojonudo. ¿Y eso lo aplicas al resto de áreas de actividad en las que te mueves? Entonces, ¿qué te parece la denominación “Católicas por el Derecho a Decidir? Supongo que no tendrás nada que decir con respecto a la denominación. O ¿qué te parecería si yo empezase a utilizar el nombre de “Cabildo” para mis publicaciones o fundo una radio llamada “Radio Cristiandad”? ¿Te dará igual?

Si la cuestión de las denominaciones no tiene importancia, ¿por qué pretendieron primero el difunto D. Francisco Javier de Lizarza y luego el propio Sr. Ayuso ir al Ministerio del Interior a registrar un partido político para presentarse a las elecciones? Claro que se encontraron conque las denominaciones que pretendían registrar estaban ya registradas.

3.- entre otras cosas, según lo veo, el carlismo es una cuestión de honor, la tradición es cuestión de honor en los tiempos que corren (tanto en lo político como en lo religioso). Si quieres ver con un ejemplo a lo que me refiero, lee "El profesor de historia" de Vladimir Volcoff. Ese es un caso de un legitimista francés que debes traspolar al legitimismo hispánico. Es un buen ejemplo.

Gracias por la recomendación. Nadie niega que ser carlista, igual que ser católico, se lleva en el alma y no en el carnet, pero digo yo que para actuar visiblemente de cara a terceros habrá que utilizar una denominación. ¿O no? Vamos, es que es de sentido común.


Según lo veo, en los tiempos que corren, no estamos llamados a tener éxito ni mañana, ni pasado, sino a ser, hasta que llegue el momento que probablemente no veamos en vida, quienes transmitamos a los hoy presentes y futuros la verdadera doctrina católica, tanto política como religiosa. Esa es tarea difícil, pues, por el lado religioso, los herejes te llamarán fariseo, y, por el lado político, te llamarán loco. Pero ni locos ni fariseos, sino honorables. No veo hoy que desde el terreno "práctico-práctico", que diría el Aquinate, se pueda pretender más, pero, en el "mientras tanto", se pueden salvar muchas almas que, por tener una buena educación, no hacen caso a la publicidad, evitando así apostatar sin siquiera darse cuenta, como le sucede a la inmensa mayoría de la gente, católicos incluidos.

Un abrazo.

Esto es evidente y suscribo totalmente tus afirmaciones. Precisamente de cara a esa eficacia en la salvación de almas que reclamas ese “ir por libre” muchas veces resta efectividad más que otra cosa.

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Sabes muy bien que hace mucho tiempo espero la oportunidad de tomarnos esas cervezas.

El Carlista- Permíteme incidir en un punto que ha señalado Maldan e introducir un nuevo detalle.

Los carlistas del entorno de la Secretaría Política de D. Sixto apoyaron y participaron activamente en las actividades electorales del partido "Tercio Católico".

Ante las elecciones de Marzo de 2008 la Secretaría Política de D. Sixto publicó un comunicado (Aquí) donde se animaba (aunque la redacción del texto es muy cuidadosa, yo entiendo que de hecho se animaba) a apoyar las candidaturas de la CTC.

Solamente quiero establecer los hechos. Las interpretaciones que las haga cada uno.

Un cordial abrazo a los dos.

El Carlista dijo...

Estimado Lucas.

Si alguien dice que hay que ser lefebvrista para ser carlista SE EQUIVOCA. No hay dudas. No discutiré esta obviedad.
Me dices que te consta que eso es así para Ayuso cuando, el Padre Alfredo Sáenz (jesuita argentino - de los buenos) le prologa los libros. Me cuesta creerlo, pero tendrás tus razones. A mi él mismo me ha dicho lo contrario, aunque remarcando lo inaceptable de las novedades conciliares (en eso no se puede ceder, y yo lo comparto).


Me trataré de empapar de las publicaciones de la CTC, que, como dije desde el inicio, no conozco.

No me hables del tema de las denominaciones que, como ya dije, desde aquí no conocemos nada de eso (lo que es bastante lógico por otro lado). Fuí sincero desde el inicio e mi desconocimiento de estas cuestiones y pedí que me cuenten algo.

En el punto 3º de tu comentario vuelves con el tema de la "denominación" que a mí no me interesa ni conozco más que lo que aquí me he enterado.

En tu último párrafo, cuando hablas de la "efectividad", lo ha explicado Maldan como "estrategia" y ya se lo he respondido a Maldan. A ello me remito.

Un sincero abrazo.

El Carlista dijo...

Estimado Embajador, lo que cuentas tampoco lo sabía.

Será parte de la "estrategia". Yo no puedo juzgar si es buena o mala, ya sea, hablando de la estrategia de la CTC (según me lo ha explicado Maldan), o, la de el entorno de Don Sixto. Bastante tengo con recién haberme enterado.

Lo que me queda claro es que no hay progresistas ni demócratas en el carlismo, sino, en todo caso, estrategias políticas con las que se puede coincidir o no. Cuánto me alegro !

Un abrazo,

Lucas dijo...

Yurremendi:

“Por otra parte, si tan importante es, ¿se ha pensado alguna vez desde la CTC en querellarse judicialmente por ello?”

Ya te digo que si se ha pensado. De hecho, lo que no entiendo es por qué no lo hicieron desde el principio.

Sobre las “carreras en el Ministerio” no me he expresado nada bien. No eran carreras de los interesados, sino carreras de los funcionarios para anular unas solicitudes de inscripción y estimar otras, ¿comprendes?

Las citas textuales del Sr. Ayuso y del venerado D. Rafael Gambra asumiendo un carlismo tronovacantista están en la web del antiguo Círculo San Mateo y se pronunciaron, si no me equivoco, en el acto del Cerro de los Ángeles de 1998 ó 1999. Te las podría buscar, pero desafortunadamente mi tiempo es limitado. Pero están ahí, te lo aseguro.

“Desde luego, qué despitados los carlistas de la CTC, que ni siquiera echaron una ojeada a las filas de invitados ilustres.”

Ya te digo que despistados. Si hubieras estado allí hubieras comprendido el motivo del despiste. La pasma que tiene encarcelado al Papa, los carabinieri, y los voluntarios distribuían al público estrictísimamente en sitios reservados y acotados, y si has estado alguna vez en San Pedro sabrás que desde mitad de la Plaza, y más con el follón que había, no se ve una mierda sobre quién está o deja de estar en la escalinata o en la tribuna del sursum corda. Vamos, que es que si no es por la gente que tienes al lado casi ni te enteras de que el Papa aparece por la ventana de su apartamento. Y un año después reitero públicamente mi denuncia de que “alguien” (todavía no sé quién, aunque supongo que el Sr. Ayuso) mantuviese secuestrado a D. Sixto para que los carlistas que allí estábamos no pudiésemos saludarle.

Cuando llegamos a España y vimos los despachos de FARO, el comentario entre nosotros fue unánime: si lo hubiéramos sabido, le habríamos saludado. Es más, creo que en el FSTM en el hilo sobre el viaje de la CTC a Roma debió comentarse esto.

Vamos a contar un poquito la historia tras el Manifiesto de Irache, que es la mar de entretenida y te lo pasarás mucho mejor:

Primero te diré, para que veas, que los carlistas de verdad que en el previo 1975 habían intimado a Carlos Hugo para que rectificase su locura autogestionaria, pensaban agruparse formando una plataforma para dirigirse a D. Sixto, como heredero de la sangre que era. Estas personas eran en buena parte de Valencia, Sevilla, etc., e incluso el carlooctavista y correligionario Carlos Ibáñez se acercó a D. Sixto y hasta un Mauricio de Sivatte puso sus esperanzas en él. Su necesidad de reorganizarse venía de su discrepancia con la línea seguida por la Junta de la organización carlista entonces vigente: el Partido Carlista.

Así lo hicieron, pero se encontraron conque unos autodenominados “jefes naturales del Requeté” (obsérvese que no son los jefes nombrados por el Rey, sino “jefes naturales”) encabezados por Pepe Arturo Márquez de Prado se dirigen a D. Sixto y éste se erige en Abanderado de la Causa, nombrando a Sáenz Díez Jefe Delegado. No obstante, el procedimiento “por cojones”, todos se sumaron a la nueva CT, naturalmente. ¿Adónde, si no?

Entonces, al poco tiempo, se planteó como máxima prioridad, “echar a Carlos Hugo y los marxistas de Montejurra”. A D. Sixto los carlistas “no militares” le dijeron que no, que eso sería contraproducente, pues dañaría las posibilidades que tenía de atraerse a los carlistas dispersos.

En una reunión oficial de esta nueva CT (recordemos que el Carlismo “oficial” entonces era el del Partido Carlista) celebrada en marzo del 76 se plantearon dos borradores de manifiesto que debían salir en fechas próximas a Montejurra. Uno, en sintonía con la trayectoria del Carlismo hasta la defección huguista. Otro, “tipo 18 de julio”, que es el que al final salió en la prensa. Todos los presentes decidieron adoptar el primer manifiesto, no el segundo. Y todavía tenían pendiente decidir si ir a Montejurra, siempre en fecha distinta de la concurrencia marxista-separatista (opción mayoritaria), o no.

Todos regresaron a casa con la idea de que habían evitado dar un paso que supusiera una imagen conflictiva de la recién creada CT, y conque el primer manifiesto se recibiría en ciertas juntas para retocarlo levemente.

Dicho Manifiesto nunca llegó y los carlistas de la nueva CT se encontraron conque, sin conocimiento suyo, sale en “El Pensamiento Navarro” (que entonces estaba dominado por juanistas) la antevíspera de Montejurra el manifiesto “tipo 18 de julio” que había sido ampliamente rechazado (el actualmente conocido como “Manifiesto de Irache”, convocando a los carlistas a que acudiesen el mismo día que “los otros”.

Es decir, el Príncipe Sixto y sus “jefes naturales del Requeté” se pasaron por el forro de los cojones la estructura de la recién creada CT. ¿No estábamos en que el Carlismo es una Monarquía limitada? ¿No estábamos en que el Carlismo no es absolutista? ¿Qué forma de hacer las cosas son éstas? ¿Comprendes ahora las reticencias de muchos carlistas a implicarse con D. Sixto? Que cada cual juzgue por sí mismo.

En otro mensaje, o en otro sitio, te contaré por dónde pasó D. Sixto en los días previos a aquél fatídico Montejurra.

No te falta razón al decir que lo que pasa ahora es lo mismo que pasó hace años. Es tan lo mismo que la propia Secretaría Política saca en 2006 un Manifiesto de D. Sixto remitiéndose al miso Manifiesto de Irache que ya fue rechazado por la naciente CT, reiterando su validez.

Y lo hago con las mismas palabras que usé hace treinta, en mi Manifiesto de Irache: "En épocas como la pasada, cuando se ha perdido el norte, es natural que algunos, desorientados, hayan buscado el acomodo que su conciencia o las circunstancias parecían indicarle como aceptable. A nadie culpo, a nadie reprocho y a todos llamo para que juntos procuremos una vez más, servir lealmente los altos intereses de nuestra Patria".

En el exilio, a veintitrés de mayo de dos mil seis, festividad de la aparición del Apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo, mes de la Santísima Virgen María.

Un abrazo a todos,

Lucas dijo...

El Carlista:

Sobre lo que dije sobre Ayuso, lo que he expresado exactamente es que ha habido momentos en que la postura de D. Miguel Ayuso sí ha sido la de "o vas a Misa tradicional, o no eres carlista", o "o vas a Misa en la FSSPX o no eres carlista".

Pero que ahora es posible que no mantenga la misma postura, no lo sé.

El Carlista dijo...

Estimado Lucas.

Un dato más.

En los Anales del "año XIII/2007" de la Fundación Elías de Tejada, vas a ver un artículo sobre el Mutu Proprio (yo creo que de lo mejor que se escribió hasta ahora sobre este tema)escrito por Mons. Ignacio Barreiro Carámbula (página 17). Como sabes, no es uno de los cuatro obispos de la Fraternidad.

A este artículo en internet se lo puede encontrar.

Para que te des una idea, allí mismo se habla de la "hermenéutica de la continuidad" del Santo Padre. También se ataca puntualmente a quines mantienen que el Motu Proprio ha sido dictado para "reintroducir en la Iglesia a los miembros de la Hermandad San Pío X" (página 24).

Por último, este mismo obispo, fue quien celebró la Misa Gregoriana con motivo de la celebración de los 175 años del carlismo donde estuvieron Ayuso, el inolvidable para mí Don José de Armas, etc.

Un abrazo.

Lucas dijo...

"Por último, este mismo obispo, fue quien celebró la Misa Gregoriana con motivo de la celebración de los 175 años del carlismo donde estuvieron Ayuso, el inolvidable para mí Don José de Armas, etc."

Y donde estuve yo, qué me vas a contar, amigo.

Yurremendi dijo...

Lucas-

Gracias de nuevo por tus jugosos comentarios. Son, me temo, los temas sempiternos de la "familia" carlista, donde hay, como en toda familia, sus más y sus menos. En fin, a ver cuándo se empieza a querer pasar página.

Un saludo de lo más cordial.