lunes, diciembre 1

El triste final de la Guardia Civil

Que ETA es elemento imprescindible del sistema creo que, a estas alturas, no se le escapa a nadie. Que, sobre todo en sus inicios, la utilizaron para matar a los mejores de entre los que podían hacer sombra al sistema, tampoco. Los carlistas sabemos de eso un rato largo. Vease por ejemplo la magnífica entrada de Requeté Catalá sobre Jose Maria Arrizabalaga Arcocha, Jefe de la juventud carlista de Vizcaya asesinado por la ETA en 1978. De quien se habló en este blog aquí y aquí.

Sospecho que en la Guardia Civil ha pasado lo mismo, y lo que ha dejado la ETA ha sido la escoria.

Teniendo en cuenta que el verdadero apoyo sociológico de la Guardia Civil es esa gran masa amorfa de "gentes de orden" se ve claramente que los sucesos recientes en los que ha estado involucrada la Guardia Civil va por la vía de enajenar dicho apoyo.

Por sucesos recientes me refiero por ejemplo al tan conocido de un guardia civil obligando a una señora a quitar el rosario del espejo retrovisor de su coche por considerarlo "una provocación". O a ese otro de unos guardias civiles pidiendo que se retire una imagen de la Virgen del Pilar, su patrona.

No es coincidencia que esto haya ocurrido a pocos días del lamentable espectáculo que la misma Guardia Civil ha dado impidiendo a grupos de falangistas y franquistas acudir a la tradicional misa en el Valle de los Caídos. En el FSTM hay una cantidad enorme de detalles y ninguno bueno, empezando por banderas nacionales pisoteadas y tiradas por el suelo y siguiendo por la posible violación de un lugar de culto, a más de insultar con berridos racistas a un conocido (y excelente) historiador colombiano.

Uno, que no es ni franquista ni falangista, no puede por menos que ofrecer su más sincero apoyo a todos aquellos que allí estuvieron y que deseaban pacíficamente rendir homenaje a sus líderes ya fallecidos.

Porque no nos engañemos, la persecución es bien palpable. Y si hoy son falangistas y franquistas, mañana seremos nosotros, y pasado la derecha de toda la vida que mira todos estos sucesos con el displicente "algo habrán hecho", procurando no hablar mucho del tema no vaya a ser que los tomen por "radicales".

En fin, que usando a la Guardia Civil (o la escoria que queda) para estos menesteres se matan dos pájaros de un tiro.

Y ¡ojo! a mi la Guardia Civil me la trae al pairo, simplemente lo siento por todos aquellos guardias civiles que en los momentos más terribles dieron su vida por España, queriendo dejar además, no me cabe la menor duda, bien alto el pabellón de su Instituto.



3 comentarios:

brigante dijo...

Agradezco tu solidaridad con los falangistas en este asunto. Efectivamente, tarde o temprano irán a por todos, por lo que conviene por lo menos hacer piña frente a los ataques.

Villeguillo dijo...

Y la medida de la Virgen del Pilar. Fue una vergüenza. A nosotros nos pararon no porque llevasemos un retratro de JA que lo llevabamos en la puerta del coche y ni se dieron cuenta sino una foto de Pepe Blanco homenajeando a Pablo Iglesias.

Que dolor. A nosotros nos mataron a cuatro camaradas. En las listas aparecen no por el motivo sino por el oficio que realizaron en vida.

Embajador en el Infierno dijo...

Brigante- Cada día más de acuerdo.

Villeguillo- A nuestros héroes hay que recordarlos siempre, y no dejarlos en la fosa común de la democrática ignorancia.