viernes, diciembre 12

La falacia de la "revolución desde abajo"

En los comentarios a la entrada titulada "Socioactivismo dopante", Alvaro pregunta:

Lo que no acabo de entender es eso de "primero viene la acción social y luego la política" y lo de "desmovilización política de los católicos". Le ruego al señor Embajador tenga a bien explicarlo un poco más detenidamente.


Escribiendo la respuesta me ha salido una cosa larga y he pensado dedicarle una entrada. Allá va:

Lo que Benigno Blanco y los de su cuerda defienden es "el cambio de los corazones y las mentes" o la otra forma que tienen de decirlo: "la revolución desde abajo, no desde arriba".

Es una especie de exclusivismo que viene a establecer la necesidad de un cambio social, un cambio de mentalidad, antes de proceder a un cambio legislativo que ellos identifican con un cambio político.

Así a bote pronto hay tres cuestiones que los proponentes de esta estrategia nunca me han sabido explicar convincentemente, a saber:

1. En España llevamos 30 años con esta cantinela, y lo único que se ha conseguido es profundizar en el cambio social y político opuesto a lo que ellos pretenden. ¿Porque tenemos que seguir con una estrategia demostradamente errónea?.

2. Los cambios legislativos que en lo social se han dado durante los últimos 30 años se han hecho desde arriba sin que existiera el más mínimo no ya cambio de mentalidad, sino ni un ápice de consenso social previo. La ley del aborto es un ejemplo palmario. ¿Porque tenemos que hacer nosotros los contrario?.

3. En nuestra sociedad el ciudadano común identifica derecho positivo con bien moral. Es decir, si la ley dice que el aborto o el maricomio se puede dar, entonces automáticamente eso está bien. De modo que ¿como se pretende hacer un cambio social sin cambio político cuando la gente común hace esa identificación?.

La propuesta que muchos defendemos es que el cambio social y político se debe hacer al unísono, o incluso yendo más allá, defendemos que no hay diferencia entre cambio social y cambio político, que los dos son parte de un todo, o que la "revolución" (con perdón) se tiene que hacer a la vez desde arriba y desde abajo.

Si uno se pone a pensar mal puede adivinar enseguida una intención bastante perversa entre los que, siendo políticos- como es el caso de Benigno Blanco- defienden la estrategia antes mencionada. No es otra que dar cancha a la gente más activa, los que verdaderamente se mueven en pos del cambio social y político, canalizando sus energías hacia un supuesto cambio social que a la postre es un objetivo en constante movimiento hacia adelante, y que por tanto nunca alcanzarán, en tanto que no hay ninguna voluntad de promover el cambio político. Hasta los más animosos acaban absolutamente quemados o, con el tiempo, se embarcan en iniciativas políticas que llegan tarde y mal.


El caso más claro de esto último que digo es el del conocidísimo y estraordinario activista provida Jesus Poveda (en la foto de la derecha) a quien tuve el placer de conocer hace ya casi 20 años.

Después de años de intensa labor social, Poveda acabó formando un partido político (el Partido Social Europeo) que es posiblemente el más marginal e irrelevante de todas las formaciones políticas de dicha cuerda. Como digo, tarde y mal. Pero convenientemente neutralizado.

Porque a mi me parece cristalino que ese es el objetivo último de los más importantes defensores de la "revolución desde abajo": neutralizar a posibles líderes políticos y sobre todo insistir, como en mi presencia hizo Benigno Blanco, en que dejemos de dar la tabarra a los políticos para empujarles a que lideren un cambio político que a todas luces no se puede dar por falta de "consenso social". O dicho de otra manera: que los políticos tienen cosas más importantes a las que dedicarse antes de escuchar las demandas de sus electores.

Democracia lo llaman. Y no se les cae la cara de vergüenza.


Lea lo que otros dicen sobre: , , , ,

23 comentarios:

Ignacio dijo...

Lee a Gambra.


El único ocnsenso que conozco real es la ley de Lynch.

Esta llamada "derecha" de la llamaada "democracia" son lo que los marxistas llaman los "tontos útiles"

Y no te enroques, es más sencillo.

Enneas dijo...

Discrepo del punto 1. Ejemplos hay. Pero es cierto que el cambio tiene que ir al unísono, que todo está relacionado y que tenemos que ser "políticos". Al fin y al cabo la política no es sino la proyección positiva, por así decirlo, de la sociedad civil. Es decir, es a donde tiende ésta. Y despojarle de su fin (casi último) es anular su función y utilidad.

Villeguillo dijo...

Igancio puedes explayar un poco más. Gracias

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Lo que dices sobre la derecha como tontos útiles es el perfecto corolario de lo que digo yo.

Enneas- Por favor dime que ejemplos hay. Yo no conozco ninguno, pero por supuesto estoy siempre dispuesto a aprender.

Y matizo lo que dices, la política debería ser reflejo de la sociedad. Esto se consigue cuando: 1. existe la sociedad como comunidad política y subrayo lo de comunidad, y 2. el ejercicio de la política no está monopolizado por organizaciones oligárquicas y endogámicas como son los partidos políticos.

Sin esas dos premisas a la política le ocurre como a los medios de comunicación, que no son "opinión pública" sino "opinión publicada".

Ignacio dijo...

Espero, ansioso, la explayación de

IG A N CIO


Ese sí que debe saber.

Aunque yo me referia a ésto:

http://arkesis.blogspot.com/2007/03/lecciones.html


http://arkesis.blogspot.com/2008/02/elucidando-elucidado.html


http://arkesis.blogspot.com/2008/10/de-tan-leve-oscila.html


http://arkesis.blogspot.com/2008/11/maturidad.html


http://arkesis.blogspot.com/2008/11/la-moza-triste-que-lo-vi-asomada-sonri.html


http://arkesis.blogspot.com/2008/12/las-directrices-de-las-meretrices.html

Orisson dijo...

¿Hace ya 20 palos que conociste a Poveda? Nos estamos haciendo viejunos, macho...

Ahora en serio, pensaba que el PSE lo formaban el ínclito Sánchez Galera, su mujer, su hijo y el perro. Y punto. Así que gran notición saber que Poveda también estaba en ese... digamos partido político. Sorprendente, amigos.

Un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Orisson- Veinte añazos. Menudo asco. Algún día te contaré las circunstancias concretas que tienen mucha miga, pero adelanto que se mezclaban protestas antiaborto con asalto físico de tolerantes "gays". Y todo fuera de España. Tengo fotos.

Por cierto a ver si me cuentas algo del tal Sanchez Galera de quien no conozco nada.

Poveda participó, eso lo tengo por seguro, en la creación del PSE. Lo que no se es si tal partido sigue existiendo y si de seguir Poveda tiene algo que ver con esa formación actualmente.

Anónimo dijo...

Querido Emabajador, me queda una cosa en el tintero a tus acertadas opiniones, y es: ¿Cómo congeniar lo expuesto con la tan traída frase: "la crisis de la sociedad es una crisis de santos"? ¿No lleva esto, implícitamente, a un individualismo que hace abandonar la política católica*?

*Suponiendo que exista tal política. Yo sostengo que sí la hay, si bien la mayor parte docente dice que no.

un abrazo,

Fco. Requena

Natalio Ruiz dijo...

El problema del "desde arriba" o "desde abajo" es qué ponemos arriba.

Porque la realidad es que la Ley tiene, y debe tener, un sentido educativo. La Ley "debe" enseñar moral en tanto su objeto (distinto formalmente pero casi idéntico materialmente) es el mismo (en la extensión de la ley no de la moral).

El problema es que sólo es ley aquella fundada en la ley natural, el resto no es, propiamente, ley.

Cuando el "desde arriba" implica esa "falsa ley positiva" estamos arruinados. Porque, en definitiva, la ley natural está impresa en el corazón de los hombres y cosas como el "maricomio" le chocarán siempre como antinatural al hombre común no ideologizado.

Perdón por lo largo.

Respetos.

Natalio

Todoerabueno dijo...

No debería leer entradas como esta. Me acaban haciendo dudar de casi todo. Con lo bien que me caía el Benigno Balnco...

Embajador en el Infierno dijo...

Francisco- Un santo no puede ser un individualista, y lo que yo creo que refleja esa frase es, más bien, la necesidad de permanente conversión individual. Es más, yo creo que sin aspiración de santidad un político (o cualquier hombre) no va a ningún sitio. Lo decía el Papa actual en la Deus Charitas Est advirtiendo contra activismo estériles. Si por algo se debe distinguir la política de los católicos no es tanto por intentar llevar al mundo los principios de la DSI en lo superficial, sino por aspirar al establecimiento del Reinado Social de Cristo. Y de hecho una de las cosas con las que me estoy quedando más sorprendido ultimamente es como la idea de Cristo como cabeza de la comunidad política está empezando a calar en los cristianos.

Natalio- Dices: "El problema del "desde arriba" o "desde abajo" es qué ponemos arriba.". Precisamente. Es lo que vengo a contestar a Francisco.

TEB- No, si a mi me pasó lo mismo. Mira la anterior entrada. Me pase la mayor parte de la charla de Benigno Blanco preguntándome (por lo de acuerdo que estaba en lo que decía) porque era que yo estaba tan en desacuerdo con él. Y la respuesta vino al final de todo. Creo yo que los principios "teóricos" los tenemos todos claros, pero es en la práctica concreta donde algunos hacen agua.

Yo entiendo que, después de la infiltración del marxismo ideologizante a través de la Teología de la Liberación, el católico medio tiene un miedo atroz a mezclar - como algunos dicen- religión y política. Más bien se debería de hablar de lo imposible que es mezclar religión e ideología, sea esta marxismo, liberalismo o cualquier otra cosa. Asunto muy distinto es llevar los principios cristianos a la política y en esto no podemos estar en desacuerdo siempre que estemos firmemente anclados en la ortodoxia doctrinal y la fidelidad al Papa.

dimas dijo...

Hola embajador,el sistema se ha agotado y hay que provocar el cambio, cosas nuevas, nuevos partidos con valores

Enneas dijo...

Pues yo creo que ejemplos pueden ser el movimiento conservador en EEUU o la historia de Solidarnosc en Polonia.

Embajador en el Infierno dijo...

Enneas- Tanto el movimiento conservador en USA como Solidaridad en Polonia son buenos ejemplos (el segundo mejor que el primero) de lo que intento defender: acción política y social conjunta.

Dimas- Estoy parcialmente de acuerdo contigo. Yo pienso que más que valores lo que hay que buscar es el orden sobrenatural, porque eso también cuenta para la política. Y existen formaciones políticas, por ejemplo la Comunión Tradicionalista Carlista en la que milito, que ofrecen precisamente eso. No deja de ser irónico que aun siendo una organización con 175 años de historia, sus propuestas (el orden sobrenatural) sean de hecho una novedad en el panorama político español.

Jesús T.A. dijo...

Embajador, estoy de acuerdo en tu revolución dual (con perdón), pero no creo que todos los que propugnan la revolución desde abajo pretendan dejar en vía muerta a las personas con inquietudes políticas y capacidad dialéctica. Suscribo al 100% lo de la crisis de Santos.

No obstante, creo que lo que ha pasado en nuestro "mundillo" es que quien más quien menos, se ha sumado a la rueda de "pedigree formal" que normalmente no obedecía a una ortodoxia conceptual.

Creo que el Bien Común que perseguimos algunos de los que nos afanamos en estos menesteres merece una ofensiva por tierra, mar y aire, mudando en el tiempo la estrategia si conviniera para alcanzar los objetivos. Por tanto empecinarse, en una estrategia ortodoxa me parece incongruente porque la ortodoxia debería predicarse del fondo y no de la forma y porque todos los medios que sean legítimos "per se" deberían administrarse simultánea o consecuentemente para alcanzar los fines.

Personalmente, milito en AES pero todos los partidos me parecen un instrumento contingente sobre el que deberíamos preguntarnos con frecuencia fundamento y finalidad. A mí me vale el contenido del programa de AES y me parece que se están poniendo los medios para hacerlo valer.

Pero siempre haré un sitio a mi lado para quien persiguiendo (mayoritariamente) lo mismo que yo, lleve una etiqueta diferente (y creo que no soy el único).

Embajador en el Infierno dijo...

Jesus- Déjame hacer varias precisiones:

- Yo no he dicho que "todos los que propugnan la revolución desde abajo pretendan dejar en vía muerta a las personas con inquietudes políticas y capacidad dialéctica.". Creo que he delimitado bastante cuidadosamente la cuestión cuando digo: "entre los que, siendo políticos- como es el caso de Benigno Blanco- defienden la estrategia antes mencionada."

- En ningún momento - deliberadamente- he hablado de ortodoxia ni de fondo ni de forma, he hablado simplemente de eficacia, o más bien de falta de esta, según ha demostrado el tiempo.

- Muy de acuerdo en que las organizaciones políticas son elementos contingentes, y todavía más en que "deberíamos preguntarnos con frecuencia fundamento y finalidad". Es precisamente lo que he hecho en la entrada. La respuesta no ha sido agradable, pero es lo que hay.

- Y sobre tu último párrafo solamente tengo que decir que el problema no es ese, el problema es el de quienes no nos quieren tener (ni a ti, ni a mi) a su lado, sino bien lejos.

Ignacio dijo...

A cuenta de la palabra revolucion unos posts mas abajo tuvimos una buena.


Sabemos bien el problema y sabemos la solucion, ¿no estamos hablando del sexo de los angeles?

Jesús T.A. dijo...

Embajador, sé que no has dicho que "todos los que propugnan la revolución desde abajo…" pero he conocido a muchos que piensan eso mismo y a raíz de tu entrada, pensé que más de uno podría estar tentado de generalizar (cosa que tú no hacías); por eso hacía el comentario.

Respecto a los “ranking” de ortodoxia en “fondo y en forma” tampoco te replicaba, son variables que he introducido yo (quizá de forma poco oportuna) para recalcar precisamente la importancia de la eficacia mientras haya un núcleo duro de objetivos comunes. Por mi experiencia, los más “duros” acaban siendo concejales del PP en menos de 10 años.

Respecto a Benigno Blanco (que tiene el fondo muy claro, que dialécticamente lo defiende de una forma muy elocuente pero que difiere mucho de mi concepción estratégica) no me atrevería a decir que su objetivo sea despistar a la gente válida. Quiero pensar que valorará más los fines que las servidumbres de partido y que yerra en cuanto a la concepción estratégica.

Y en cuanto a aceptar a alguien al lado, tengo claro quienes nunca tendré al lado (aunque hasta los liberales están en tiempo de merecer). Me refería precisamente al entorno no liberal que muchas veces ha evitado sumar fuerzas más por una cuestión corporativista que de fondo ideológico.

Un saludo

Ignacio dijo...

Un gran acierto ha dicho Jesus:
yo no soy de los vuestros, pero tengo claro que de quien no soy es de los otros: lo que nos unifica es la certidumbre en cuatro reglas básicas, en lo demás creo que no caso con ninguno de vosotros.

¿siendo tan evidente, como hay tanta división?

La estrategia de la confusión funciona, demasiado bien, lo mío me ha costado esclarecerme ¿no?

Patoace dijo...

Me siento inclinado a esta idea de la revolución desde abajo, después de todo, nuestro fin último debe ser ganar almas, no elecciones.

Dicho eso, uno se pregunta si estos tipos opinarían lo mismo respecto de los temas que a ellos les importan: "Hey, no dictemos leyes para castigar la pedofilia, convenzamos a los pedófilos primero y luego ya no necesitaríamos las leyes" o "Hagamos una gran campaña para respetar el medio ambiente, y ojalá que, en 300 años más, las industrias se convenzan y dejen de contaminar".

No, señores, aquí hay inocentes muriendo cada día, y la comunidad no puede decirles que se esperen a que logremos el consenso.

Embajador en el Infierno dijo...

Jesus- Gracias por las aclaraciones. Sospechaba que estábamos muy de acuerdo en todo y el problema era mio por no entender bien lo que querías decir.

Ignacio- Lo que he discutido no es un problema de terminología, es un problema de praxis y de como se quiere entender la acción política. Creo que en el fondo estamos muy de acuerdo, o por lo menos yo estoy muy de acuerdo con el 96% de lo que dice, por ejemplo, Benigno Blanco. Es cuando llegamos a la realización concreta de las cosas cuando diferimos.

O por decirlo de otra manera: a mi me parece estupendo lo que hace el Foro de la Familia, creo que es una gran iniciativa. Hasta que su dirigente máximo empieza a delimitar áreas de actividad intocables.

Patoace- Creo que tu comentario es definitivo y expresa de forma perfectamente gráfica en un par de párrafos lo que a mi me ha costado explicar en una entrada entera. Muchas gracias.

Seneka dijo...

En todo esto, Embajador, sigue habiendo un obstáculo de fondo muy importante, y que tú has denunciado en varias ocasiones. No son pocos quienes, aún sin ser capaces de percibirlo, están imbuidos de un cierto sentimiento de mesianismo político.

Si desterramos definitivamente ese mesianismo (¡tan franquista, mon dieu!), seguramente entenderemos en que consiste la acción a desarrollar y la dirección en que se debe realizar.

La otra gran pata del problema es la ideologización de muchas cosas (nacionalismo, españolismo, clericalismo, liberalismo ... y hasta fariseismo tradicionalista, no nos engañemos) ... pero esto ya es pa nota.

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- Si, creo que la gente confunde política con ideología, que son dos cosas que, en principio, no deberían tener mucho que ver. Y eso hace que muchas buenas gentes se retraigan.

El rollo mesiánico es definitivo, en tanto que el personal en cuanto no ve el resultado de sus esfuerzos en un par de años ya piensa que la acción política no sirve para nada.

Al final llegan los posibilistas que dándose cuenta que el tema político quema a la gente, insisten en "no hacer política", en vez de en renovar el concepto.