lunes, enero 19

El triste final del Mayor Oreja

Siento insistir sobre el tema, pero esta entrada en el blog de José Castro me ha sugerido un comentario que quiero, también poner aquí.

Tres apreciaciones a una entrada que me ha parecido muy ponderada en sus juicios:

1. Mayor Oreja es el clásico tonto útil. Seguro que suena muy fuerte esto que digo porque la percepción general es que Mayor Oreja es, como bien dices, un hombre íntegro. Y eso yo no lo voy a discutir. Por desgracia la integridad es una condición necesaria pero no suficiente para hacer política de verdad como opuesta a partidismo.

2. Cuando uno vive exclusivamente de la política, o mejor dicho, del partido (como es el caso del 95% de los miembros activos de los dos partidos mayoritarios) además de integridad hay que tener una valentía portentosa para abandonar el fuego del hogar y sustituirlo por la zozobra de la noche fría. Esa es una de las cosas que la gente ha percibido de forma clara en Rosa Díez. Conozco a más de uno que no comparte presupuestos claves del partido de esta señora, pero que se han sentido arrebatados por los arrestos que la mujer le ha echado al asunto. Lo cual es justo reconocer.

Y no solo eso, sino que Rosa Diez, además, ha establecido un punto de comparación, una auténtica piedra de toque, con el que medir la “ley” del resto de la clase política. Y el resto de la clase política, en este aspecto, sale - siendo generoso- poco favorecida, Mayor Oreja y su discurso de “hay que cambiar al PP desde dentro” (más pasado que el miriñaque) incluido.

3. Mayor Oreja no se da cuenta que su particular “coto electoral”, o sea, las personas que se podían sentir identificadas con él y por esa causa seguían siendo fieles al PP, está de vuelta de forma masiva. El triste caso de María San Gil ha abierto los ojos a muchísima gente y eso de cambiar al PP desde dentro ya no se lo creen. Y no se lo creen porque sin María San Gil, con todo su empuje, honestidad y carisma, no ha sido capaz, piensan que nadie será capaz.

En fin, que todo esto viene a demostrar que Mayor Oreja será muchas cosas, pero desde luego la perspicacia no es una de sus virtudes. Si la hubiera tenido, habría sabido retirarse a tiempo en vez de servir como débil muro de contención a la considerable cantidad de militantes históricos del PP que se están dando de baja. Porque esa, y no otra, ha sido la razón de elegir a Mayor Oreja como candidato.


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7 comentarios:

Seneka dijo...

Muy atinado, Embajador. Sin embargo creo que:

1.- Que MO se retirase a tiempo es más un tema de dignidad que de perspicacia (que también).

2.- Creo que aunque el coto electoral ppero que mencionas está desengañado, mayoritariamente volverá a las andadas. Porquer la mayoría de ellos actuará de forma similar a MO. No arriesgan nada, porque no creen en nada. De todas formas, dentro d poco tendremos ocasión de ver si los tiros van o no por ahí.

Un saludo

Orisson dijo...

Embajador, de acuerdo con lo que dices menos en una cosa (que Seneka ha explicado mucho mejor de lo que yo lo haré nunca, y toma peloteo): los presuntos desengañados con lo de "cambiar desde dentro" piarán mucho, pero a la hora de la verdad el malminorismo falso y bastardo les llevará, otra vez, enésima vez, a votar peperoni.

Hablé este finde con una política profesional, y negó que los peperoni tuviesen un electorado cautivo. Lo tienen, irrefutablemente, porque parece que nos hemos vuelto todos gilipollas.

Mayor Oreja es otro producto del Sistema, otro aparatchik semejante al ZampaP sólo que más elegante al vestir. Punto.

Y nada más.

Un saludo

Álvaro dijo...

Amén, Embajador. Eso sí, coincido con Séneka y Orisson en lo de que el votante del PP por muy desengañado que esté volverá mayoritariamente a votar PP. Y así nos va.

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- De acuerdo contigo en 1.-, no quería hacer demasiada sangre, pero es así como dices. Y sobre 2.- voy teniendo mis esperanzas. Como tu dices, veremos.

Orisson- Lo mismo: veremos. Y si, de acuerdo con la descripción que haces de MO.

Alvaro- Repito.

amdg dijo...

Yo lo veo cada vez más abotargado, incapaz de ponerse al frente de nada.

En efecto, Rosa Díez está creando una corriente de simpatía grande, porque se la ve como a una política de raza, pero no de familia, como estos.

En fin, es una pena que nadie de un golpe de mano en el PP y diga que hasta aquí hemos andado.

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG- Tendría que haber sabido tener la dignidad de retirarse a tiempo.

Anónimo dijo...

http://carlistas-vidayfamilia.blogspot.com/
El destape de Mayor Oreja, el hombre de hojalata

No deja de crecer el escándalo por la votación favorable al derecho al aborto y toda suerte de aberraciones por parte de la mayoría de europarlamentarios del Partido Popular.

El líder de los 'populares' en Europa, no advirtió a los suyos del contenido explícito de la propuesta de la cámara europea, según informa Minuto Digital. Sorprendente actitud por parte de Mayor Oreja, si es que fue así como ocurrió. Es legítimo dudar de que la información sea exacta porque uno no puede dejar de preguntarse por qué él emitió un voto en contra, de forma que de cara a la opinión pública mantiene la imagen de "hombre de convicciones", mientras se despreocupa de lo que vota su grupo parlamentario. También es lógico preguntarse qué clase de líder no informa a sus compañeros de que la votación a la que van a acudir en el parlamento europeo dirime nada menos que el derecho a vivir. Cómo no, salta la pregunta de qué clase de representantes públicos no tienen un mínimo interés por saber qué votan, pero éso, conociendo la idea que tiene la casta política de representación pública, es mucho más verosímil.

El caso es que el Partido Popular se ha metido en un berenjenal considerable. Esta vez, el escándalo por actuar radicalmente en contra de los prinicipios morales objetivos más elementales, sí ha saltado a la opinión pública. Hay que reconocer que con Aznar ésto no pasaba: el héroe de la mayoría absoluta podía aprobar la introducción en España de la píldora abortiva RU 486 sin que el personal apenas se enterase. Así, el pequeño caudillo de la democracia y sus esbirros cumplían con sus respectivos papeles a la perfección: un ministro de economía que pasaba por ser un taumaturgo de las finanzas, un minitro de fomento que hacía obras públicas como Franco pantanos y un ministro del Interior, el loado por todos Mayor Oreja, que pasaba por ser un hombre de granito con modos de diplomático y un confiable democristiano (valga la doble contradicción, por demócrata y cristiano, y por fiable democristiano). En fin, era el donostiarra de mirada sosegada el muro de contención ante la degradación moral de la política. Pero el vascongado, despistado él, ha mostrado ser más bien un politicastro con fondo de tahur. Un pelele en manos de la poltrona y los intereses que gobiernan y dominan a Europa. Un pobre empleado que hará lo que haga falta por seguir pintando algo en este show mediocre que es la política liberal. Tras su brillante armadura de caballero andante, no hay más que un montón de hojalata. Un chatarreto que quiere parecer un pulcro platero.

El hombre se ha destapado y la excusa encontrada no podía ser más chapucera y mediocre. Eso sí, siempre tiendrá a mano en el bolsillo un voto, su voto personal, presto para quedar bien ante la parroquia.