jueves, enero 1

Más sobre la "revolución desde abajo"

Siguiendo con el tema de la falacia de la "revolución desde abajo" me parece bastante relevante y revelador el artículo publicado por Juan Marcos Lizarbe Lasa, secretario general del Partido Familia y Vida, donde tras hacer un rápido repaso a la ebullición social que se ha conseguido crear (en España y en América) en torno a la familia y la vida, explica:

Como digo, nunca antes habíamos gozado de tanta facilidad para la concentración organizada y la consiguiente posible concienciación social. Pero tampoco nunca antes se había legislado con tanta facilidad en contra de la Vida, la Familia y la Educación; en definitiva nunca antes se había actuado desde la política con tanta impunidad. Nunca antes la política había campado a sus anchas y había utilizado al Derecho según su conveniencia.


Y termina:

Por todo ello, y sin querer ser excesivamente reincidente, la solución pasa por la política. Es preciso y urgente que quienes lo tenemos claro, ocupemos puestos de responsabilidad en las instituciones y vayamos influyendo desde la decisión política a cambiar nuestros destinos. De Uds. depende.


Recomiendo leerlo entero.

Aprovecho para añadir algo a lo que dice Marcos Lizarbe y en cierto sentido devolverle la pelota: si de verdad queremos hacer algo serio en política va siendo hora de dejar de lado ciertos melindres y buscar puntos de encuentro esforzándose por crear plataformas de acción electoral amplias entre los que tenemos claras las ideas que muy competentemente expone en su artículo.

Otro que también se da cuenta de la falacia, sin nombrarla, es Isaac García Expósito (gracias Alvaro). En una entrada reciente que conviene leer, entre otras cosas dice:

Carmen Montoro, portavoz del PSOE, ha apelado a la «demanda social» ese arcano que sólo los políticos son capaces de descifrar para reformar la ley, haciéndola más agresiva, si es que fuera posible.

(...)Era cuestión de tiempo. El PSOE está redefiniendo la sociedad. Está llevando a cabo el sueño de Rousseau, el totalitario que bajo la excusa de la libertad, reinventó el concepto de naturaleza humana.


Y concluye:

La izquierda ha hecho los deberes. Los católicos implicados en la política no. Ellos prefirieron el posibilismo absurdo, admitiendo una política de hechos consumados frente a la izquierda, que nos ha llevado a esta situación.



8 comentarios:

Terzio dijo...

Santo y Feliz 2009 (si no es Santo no será feliz, ya se sabe).

Aunque no venía a eso, adjunto comentario: Medios, nos faltan medios porque no basta una cope cabreante-cabreadora ni un par de gacetillas passim. El enemigo lo tiene todo y todo lo controla. Item más: nuestro entorno político-cultural europeo está lo mismo y peor. Conque no es una batalla para mañana sino una guerra que todavía no ha comenzado: Estamos en esa fase primera en la que los conscientes descubrimos con estupor el horror de la situación...y los conscientes somos ¿cuántos?

p.s. Isaac es compadre, de la Adoración (y a ver si lo meto en más intensidades).

p.p.s. ¿He dicho feliz y próspero etc. ?

p.p.p.s. Si te llamas Malolo o Jesuso o Circunciso, dobles felicitaciones.

'

David J. Santos dijo...

Embajador, comento por primera vez en su blog, pese a llevarle leyendo ya desde hace algún tiempo. Lo hago, comentar, porque el tema que suscita es, para mí, el tema.

Es un hecho: El Mal cabalga. ¿Qué cabe hacer desde un punto de vista católico? Sólo una cosa: Combatirlo allá donde uno se tope con él. Sabiendo, eso sí, que el Espíritu nos ilumina. Es así de sencillo (para quien quiera verlo).

Al Mal no lo frenan las leyes, ni los partidos, ni la acción gubernamental. Sólo lo frena nuestro testimonio de esperanza.

Al Neri dijo...

Pues nada, hombre, que Familia y Vida siga presentándose a las elecciones, ya verás como cualquier día de estos sacan dos o tres escaños y unos cuantos concejales y pueden legislar en favor de la familia...

Embajador en el Infierno dijo...

Terzio- Mi horizonte político son mis nietos, si algún día los tengo. Moises en toda su abnegación y santidad no vio la Tierra Prometida. ¿Acaso somos nosotros mayores que él?.

A mi me parece que Isaac debe meterse en más intensidades. Ve las cosas con suma claridad.

David- Bienvenido a esta bitácora. "Testimonio" es un concepto que he aprendido a valorar gracias a una prima kika. Hay que salir del armario.

Al Neri- A eso voy con mi comentario de devolución de pelota. Y es una pena que no pueda decir más.

Anónimo dijo...

De nada. El artículo de Isaac me pareció muy bueno pero el texto de MacIntyre que se cita en el mismo creo que es inmejorable.

Sin renunciar a una lucha paralela en otros frentes, mi intención es seguir ese camino de "construcción de formas locales de comunidad en cuyo interior la civilidad, la vida moral y la vida intelectual puedan sostenerse en la nuevas edades oscuras que caen sobre nosotros".

A ver si así aún podemos salvar los muebles, eso sí con ese optimismo que recomienda siempre el señor Embajador.

Álvaro

Embajador en el Infierno dijo...

Alvaro- Esa es una excelente definición del carlismo, por cierto.

Perico dijo...

Lo cortés no quita lo valiente. A la acción política hay que sumar los esfuerzos de la revolución desde abajo. El Sr. Embajador con su blog es un participante destacado en la revolución desde abajo.

¿Qué hacemos los que tenemos hijos?
Les trasmitimos valores osea revolución desde abajo.

¿A que colegio les enviamos (si podemos)? Idem

¿Y con nuestros mejores amigos y no tan mejores, parientes etc..? idem en tanto se dejen

Todo lo cual no excluye la actividad política sino todo lo contrario. Es decir nos debe espolear a la actividad política.

¿No será que hemos estado un tanto instalados y durmientes mientras los hijos de las tinieblas estaban (y siguen estando) muy activos?

Por cierto la 'guerra' comenzó hace tiempo, incluso siglos. Por no darnos cuenta de esto nos ha pillado con el pie cambiado

Embajador en el Infierno dijo...

Perico- Estamos totalmente de acuerdo. No se trata de una cosa o de la otra, sino de las dos a la vez.

Y cada pequeña cosa cuenta, porque no son tan pequeñas.