viernes, marzo 20

La carta del Papa

Ya se que llego un poco tarde, pero no quiero dejar de expresar lo que me ha parecido la carta del Papa a los obispos de la Iglesia.

Dice las cosas como un (iba a decir profesor) pedagogo, con sencillez, nitidez y firmeza. En la Iglesia que surgió del Concilio Vaticano II creo yo que había (y hay) demasiada retórica alambicada en el mejor de los casos y ambigua en los menos buenos. La llaneza y transparencia con la que se expresaban los Papas interconciliares, por poner un ejemplo, contrastan fuertemente con las formas utilizadas por el Magisterio posterior. Bueno, pues a mi me parece que Benedicto XVI es, en la expresión, sencillo, nítido y firme.

La firmeza no resulta desagradable ni áspera porque a la vista salta en el texto que el Papa está de alguna forma confesando humildemente su perplejidad y sufrimiento por el galimatías que se ha armado. Apareciéndome a mi esta perplejidad y este sufrimiento como muy viriles en el doble sentido de enfrentarlos a las claras y de que creo percibir cierta contención en las palabras, como de: "Con gusto os calzaba un par de bofetadas a cada uno, que no os enteráis de nada y mira que os lo he explicado. Suerte tenéis de que soy el Papa y no vuestro profesor".

A mi, que queréis que os diga, se me hace simpática, cercana y humana esta actitud.

La carta, en fin, tiene jugo de todos los colores para el que quiera leerla y entenderla, y destila una lógica aplastante que huyendo de los eslóganes vacíos y las modas al uso, ha debido de dejar algo más que obnubilados a los histéricos de turno.


14 comentarios:

Anónimo dijo...

Embajador, que buenas palabras, comparto contigo lo que dices de la carta del Santo Padre. Recemos por él, no sabemos cuantos cálices amargos tendrá que beber todavía. Espero que estemos para acompañarlo.

Anónimo dijo...

Embajador, su frase: "En la Iglesia "que surgió" del Concilio Vaticano II creo yo que había (y hay) demasiada retórica alambicada en el mejor de los casos y ambigua en los menos buenos"; puede verse a un no lefebvrista honesto.

No hay que ser lefebvrista para notar la ruptura y por ende el origen de "una Iglesia que surgió", una Iglesia nueva, algo diferente a lo anterior y que si difiere no continúa, y si no continúa no "transmite", por ende no hay "Tradición".

Usted no es lefebvrista. Es un hombre que sabe leer, inteligente y honesto, por eso de todos modos lo reconoce.

Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo I- Muchas gracias. Si, recemos por el Papa.

Anónimo II- Mire usted que siempre procuro tener cuidado con la forma en que escribo las cosas. Viendo la interpretación que da a mis palabras claramente me he equivocado al escribirlas.

No, no creo que la Iglesia haya roto con la Tradición. Si que creo que muchos dentro de la Iglesia (y muy arriba) pueden muy bien haberlo hecho, pero eso no es el fin, ni a mi modo de ver justifica la defensa de la Tradición desde fuera de la Iglesia. Esto último es un contrasentido se le de las vueltas que se le quiera dar.

A nadie medianamente honesto se le escapa la diferencia sustancial de forma que existe en la formulación del Magisterio antes y después del Concilio.

Y hasta el mismo Schillebeeckx reconoció una estrategia soterrada en el sentido de hacer ambiguos los documentos conciliares para que luego la exégesis fuera maleable. El clásico "hagan otros las leyes mientras a mi me dejen formular el reglamento". Todo sea dicho, Schillebeeckx denunció claramente dicha estrategia como deshonesta.

Pero eso no significa que la doctrina del concilio y la postconciliar sea errónea. Simplemente y como ha insistido Benedicto XVI la interpretación hay que hacerla a la luz de la Tradición. Que la Iglesia no empezó con Juan XXIII, ni los teólogos actuales son los más capaces que la Iglesia ha tenido nunca.

Dicho todo lo cual entiendo que la carta del Papa y en general todo su magisterio es una vuelta a la claridad en la formulación. Aunque eso no evita que algunos hagan extraordinarios malabarismos y se esfuercen por retorcer ferozmente las palabras del Papa para que digan lo que no dicen.

Anónimo dijo...

Embajador, cómo se interpreta la libertad religiosa, lo que hoy se entiende por ecumenismo, Nostra Aetate y el laicismo a la luz de la Tradición?

En qué documentos del Magisterio tradicional preconciliar puedo encontrar estos antecedentes de modo que pueda darle a usted la razón según su comentario anterior?

Mucho me alegraría que cite dichos documentos, mucho me alegraría saber que estuve equivocado y la Iglesia se mantuvo en la Tradición luego de lo que yo creía que habían sido innovaciones revolucionarias.

Quedo a la espera.

Un saludo.

Anónimo II.

bitdrain dijo...

Gracias por este tipo de misivas, al menos muy útiles para este tipo de seres como el que subscribe estas líneas.

Un saludo.

Mendrugo dijo...

Como no todos los ejemplos de los obispos iban a ser malos, he aquí la carta de uno en contestación a la del Papa que me parece atinadísima:
http://www.arquidiocesisdecaracas.com/iglesia_comu/popup_noticias/noticias_180309.html

Anónimo dijo...

Acertadísimo, amigo, el post y el comentario que ha incluido. Yo solamente quiero recordar el peligro de dos extremos, igualmente dañinos uno y otro.

La Iglesia no surge con el Vaticano II ni se puede desgajar de toda la Tradición, sino que es un momento más de la Tradición siempre viva de la Iglesia. Algunos se empeñaron en empezar la vida de la Iglesia en 1965 despreciando XX siglos.

Pero el otro extremo: algunos mataron la Tradición congelándola en 1962. A partir de ahí, ya no hay nada.

Los extremos siempre son malos y se tocan, porque ambos plantean vivir la IGLesia desde la propia subjetividad aplicada a la interpretación de la Tradición.

Un gran abrazo. Verá que suelo aparecer por aquí de vez en cuando...

Veritas liberabit vos...

Anónimo dijo...

Sr. Veritas Liberabit Vos.

Para que su comentario no sea más que puro "tra la lá", le pido a usted también que responda sin tralaleos de corte diplomático a las preguntas que le hice al Embajador (en el que es el cuarto comentario).

Si no lo hace, lo suyo no pasa de una bella exposición de desos.

También quedo a la espera.

Un saludo.

Anónimo II.

Anónimo dijo...

Algo más:

Por favor, se ruega no responderme con tralaleo voluntarista, esto es, con discursos "de buena voluntad pero sin argumentos" y que no prueban que los gordos no son flacos ni los flacos gordos, o, para decirlo de otro modo, que no se respete el principio de no contradicción, pues, el voluntarismo está condenado en la Pacendi, Encíclica dictada por el último Papa que hoy tengamos certeza de su santidad.

Aclarado esto, ahora sí, quedo a la espera.

Anónimo II.

Anónimo dijo...

>no creo que la Iglesia haya roto >con la Tradición

Fijese lo que opinan los lefebristas
http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=20618

Para ellos, evidentemente,infalibilidad, la guia por parte del espiritu santo de Roma... todo bien si coincide con "sus" opiniones...
Vaya la verdadera iglesia catolica son ellos y no roma... en fin...


Por otro lado... tan dificil es que convivan AMBAS modalidades??

Donce esta la tolerancia Cristiana?

Gran K

Anónimo dijo...

Gran K, no diga: "no creo que ..."

Mejor que eso sería que lo argumente.

Usted sabe qué significado tiene la palabra "Tradición"?

Vamos muchacho, a usar la cabeza !

También quedo a la espera de sus sesudos comentarios.

Anónimo II.

Anónimo dijo...

>Gran K, no diga: "no creo que ..."

Eso lo dijo el Embajador, fijese-



>Mejor que eso sería que lo argumente.



Yo tambien quiero que argumente.
Mi argumento fue mostrar una entrevista a un lefebrista que declara que SI
los lefebristas piensan que ROma rompio con la tradicion.



>Vamos muchacho, a usar la cabeza !


Lo mismo digo


>También quedo a la espera de sus sesudos comentarios.

Yo tambien pero el Embajador y la mayoria de los que postean aca solo atacan, son especialistas en ad hominems descalifican y jamas debaten

Tampoco veo respuestas suyas a lo que dicen los lefebristas

El gran K

Anónimo dijo...

Gran K.
No me había percatado que usted solo citaba las palabras del Sr. Embajador. Siendo así, olvide mi pedido de argumentar. No es lógico que se le solicite argumentar sobre lo que no es suyo.

Sigo a la espera de las respuestas del Sr. Embajador, de Veritas liberabit vos y de toda otra persona que sostenga que existe una "dialéctica de la continuidad" posible entre el Magisterio preconciliar y el conciliar debido a que no existe ruptura entre ellos.

Para ello, como ya dije, habrá que argumentar PROBANDO que la libertad religiosa, el ecumenismo (el actual), Nostra Aetate y el laicismo tienen sus antecedentes en el Magisterio preconciliar. Si esto se llegase a probar, sí habría "Tradición" y no "ruptura" pues se ha "transmitido lo mismo" aunque con un discurso adaptado al S. XX (lo que es perfectamente aceptable).

Y reitero: para evitar caer, aun con buena voluntad, en la herejía modernista, condenada en la Pacendi por el último Papa del que nos consta su santidad, es importante no argumentar desde el voluntarismo, pues, con buena o mala voluntad se es hereje lo mismo.

Anónimo II.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo II- Esas preguntas que usted me hace dan para varios libros. Desde luego no es el objeto de este blog, ni tengo capacidad para contestar adecuadamente. Yo procuro darles respuesta buscando, leyendo, orando y reflexionando. Y se van encontrando esas respuestas, aunque considero que me llevará la mayor parte de mi vida.

Por lo demás, perdone usted mi voluntarismo, en cuestiones que están por encima de mis posibilidades en cuanto a tiempo (uno no es teólogo y tiene bastantes responsabilidades) o en cuanto a capacidad intelectual, tiendo a confiar en la palabra del Vicario de Cristo a la vez que poco a poco (no puedo hacerlo de otra manera) voy, como digo, buscando las respuestas.

Le recomiendo, en fin, que lea usted a Francisco Canals, recientemente fallecido, a Evaristo Palomar (en su libro "Sobre la Tradición"), o ciertos artículos de Luis Maria Sandoval que corren por Internet sobre "Nostra Aetate". Entiendo que son un buen comienzo o por lo menos para mi lo han sido.

Bitdrain- De nada.

Mendrugo- La carta del Cardenal Urosa es un ejemplo de lo que todos los obispos deberían hacer.

Veritas- Me alegra que aparezca usted por aquí de vez en cuando. Fíjese que el manido lema ese de "los extremos se tocan" me cabrea profundamente. Sobre todo en casos como este donde no es lo mismo un (supuesto) cismático que un (supuesto) hereje. Si ve usted lo que quiero decir. Aunque no es menos cierto que determinadas actitudes (v.gr. la manía de distinguir entre "iglesia jerárquica" y el resto) resultan sospechosamente coincidentes.

Gran K- Yo creo que los cristianos más que "tolerantes" (cuanta prepotencia) deben ser caritativos. Cuando no lo somos damos fe de nuestra naturaleza pecadora. Por lo demás, si no te gusta este blog, ya sabes donde está la puerta.