sábado, marzo 28

Los diques que nos encierran

Cuidado con quedarse simplemente en poner diques a la Revolución. Porque esos diques mas que contener la destructiva marea, nos encierran en espacios aterradoramente menguantes. En guetos reales y virtuales que produciendo una engañosa sensación de abrigo nos evitan la disposición de alerta que necesariamente produce el inhóspito y frío ambiente exterior.

No es la Revolución a lo que hay que temer, sino a la muerte por inanición en las entrañas del gueto, al son de la martilleante llamada de una conciencia que aunque afónica es pertinaz.

A pesar de su fenomenal apariencia la Revolución es endeble, y el único lenguaje que entiende es la patada en la boca. Y al contrario, se envalentona ante las actitudes apocadas, pusilánimes y acomodaticias.

Ya pasó la generación espectantemente anonadada que en su triunfal complacencia no supo ni inventariar ni por supuesto emplear el abultadísimo arsenal que tenía a su disposición. Los de ahora hemos recibido las bofetadas desde antes de tener uso de razón, y lo que somos lo somos por firme convicción.

Dispuestos estamos a saltar los muros del gueto y a romper los diques. Aunque solo sea porque sus estrechos límites nos asfixian. Por supuesto es por más. Porque no vemos esperanza en las actitudes de renuncia y porque no queremos morir de nauseas. Porque las displicentes acusaciones de "idealismo alocado" resultan ser un poderoso acicate al hacernos palpar literalmente la podredumbre fatal que invade el gueto.

Porque creemos, en fin, en un Dios Encarnado y fiamos lo que haya de venir a su Divina Providencia.

21 comentarios:

Terzio dijo...

Ah!

Menos mal que ese final modera en positivo sobrenatural el tono negativo desesperado-existencialista del resto.

Aunque yo lo pondría en el centro, no como final.

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Embajador en el Infierno dijo...

¡Me cago en Judas, D. Terzio!. ¿"tono negativo desesperado-existencialista"?. ¡Pero si es una llamada a la esperanza en acción!.

Que desastre soy.

Admítame por lo menos el "crescendo triunfante".

Ignacio dijo...

Admitido y aprobado: hoy el Deán con su altivez nos ha inquirido a todos, pero el texto es majestuoso Embajador: de los de guardar; hazlo.

Terzio dijo...

Caca no se dice!

Y a Judas déjalo, que bastante pena tiene el desgraciado.

Que seas desastre o no...yo no sé decirte: Pregunta a tu re-prójima, que tendrá más elementos de juicio.

El crescendo remontante, te lo concedo, visto el efecto etc.

(y desconfía del laudator de más arriba, un díscolo-inconformista peligroso)

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Fernando dijo...

Querido Embajador:

Tras leer varias veces tu post, entiendo (quizá equivocado) que te refieres a la Revolución Carlista o, más ampliamente, a la Revolución Nacional. ¿Es así?

Soy hombre tibio al que aterra cualquier Revolución, sea de los buenos o de los malos. Por ello, siento horror ante la Revolución que vive el mundo desde mayo de 1968: la Revolución Liberal o Radical, no sé cómo llamarla, que avanza en silencio, pasito a pasito, con más fuerza en los países de ideología débil, como España. Esta Revolución, dentro de una o dos generaciones, habrá transformado todo más profundamente que las Revoluciones de 1789 o de 1917.

Y, ante esa Revolución, no sé si hay diques posibles.

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Yo también te quiero, gracias por los ánimos.

D. Terzio- La reprójima dio su visto bueno pre-publicación....Lo primero es lo primero, y esas cosas uno hace como Dios manda, la Iglesia nos enseña y la que manda requiere.

Fernando- Según voy leyendo los comentarios me doy cuenta que me ha salido una entrada solo apta para "iniciados".

A ver si logro explicarme: Cuando hablamos de "Revolución" los tradicionalistas en general y los carlistas en particular nos referimos al desmadre mundial que empezó en 1789 (bueno, de hecho empezó bastante antes, pero para entendernos) y que continua hasta hoy, con sus periódicas recreaciones como la del 68.

Dentro de poco voy a poner el comentario de un estupendo libro que he leído sobre la del 1789 donde si algo he aprendido es que todo, absolutamente todo lo que vino después (1917, 1968, etc) no son más que repeticiones de la primera. Punto por punto, paso por paso.

Ante el avance revolucionario que tú tan estupendamente describes, los más de entre los buenos proponen simplemente "poner diques". Mi escrito es una denuncia de esa actitud derrotista y una llamada a combatir la revolución con la restauración. La restauración de las cosas en Cristo, fiados en su Divina Providencia. Y sobre todo insisto: a pesar de su fenomenal fachada, la Revolución es débil. Sobre todo si se la compara con el poder de Dios.

AMDG dijo...

Pues yo creo que lo que procede es precisamente el guetto (al menos en Europa) y dejar que perezca el mundo. La confianza en la Providencia no exime del ejercicio de la prudencia.

(Salio pareado, pero sin buscarlo)

Terzio dijo...

Rex et Centrum omnium cordium!

Pero eso, más que intentarlo, hay que pedirlo.

p.s. Me admiras con lo que cuentas de la censura previa: Ecce quam bonum habitare uterque in unum!

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Anónimo dijo...

Volver a la bella edad media!!!

Rencauzar a todos al rebaño, dejar de pensar y actuar.

Tanto miedo les produce el mundo, pavor, terror

Supongo que añoran las buenas epocas del Generalisimo.....(supongo un remanso entre tanta horrible horrible horrible revolucion que los obliga a pensar y decidir)

Gran K

Isaak Asino dijo...

Lástima, cuando alguien escribe un buen encabezado, progresa en una reflexión subjetiva, pero hilvanada, el texto va dejando un rastro sabroso de esfuerzo y de cambio, cuando parece que quedan indicios de imaginación, de humanidad al margen de lo que los arquetipos socialistas quieren embutirnos... volvemos de un gran salto a las cavernas, a la superstición, a la Divina Providencia, a no saber ser uno mismo, ni caminar sin bastones celestiales.

Una lástima. Saludos cordiales, no obstante.

o s a k a dijo...

gran post, Embajador

n a c o
weshallprevail

pcbcarp dijo...

Pero es que para salir del gueto hay que hacer una revolucion. Claro que, al fin y al cabo, las revoluciones se hacen para ocupar el puesto del que manda y por regla general hacer mas o menos lo mismo...

Kabeltz dijo...

Todo gheto tiene su levantamiento. Ya pronto volverá a ser 19 de Abril.
...buen Post.

Anónimo dijo...

Querido Embajador: ¿No se te ha ocurrido que quizá el "ghetto" sea una forma de restauración? Christopher Dawson ponía siempre de relieve que el monasticismo benedictino había hecho la "revolución" cristiana en Europa. Y el cardenal Newman decía que vivimos en tiempos que exigen métodos benedictinos. Lo cual ha recordado de forma más o menos críptica el actual papa Benedicto XVI; cuyo lema según las profecías de San Malaquías sería "De gloria olivae", siendo que los olivetanos son los benedictinos.

Embajador en el Infierno dijo...

Quiero agradeceros a todos, sinceramente, y cuando digo a todos me refiero a todos, los comentarios que habéis hecho a esta entrada. Me satisface ser capaz de: 1) excitar las neuronas del personal, y 2) conseguir que el personal lo refleje. Perdonad el narcisismo.

AMDG- No, estoy totalmente en contra. Aunque solo sea porque el Evangelio dice precisamente lo contrario (Mt. 5, 15).

D. Terzio- A ver si traduce para los más torpes (moi).

GranK- No deja de parecerme curioso que por una vez estemos de acuerdo. Pero no te olvides que eso ya le pasó a los Apóstoles. No somos mejores que ellos.

Isaak- Le confieso que no, no soy capaz de caminar sin bastones celestiales. Preciosa metáfora, por cierto. Sin la última frase no habría escrito nada que no hubieran ya dicho en 1968. Y fíjese a lo que hemos avanzado desde entonces. Y hacia donde.

pcbcarp- Estoy radicalmente en contra de la revolución como subversión del orden social. Sospecho, sin embargo, que la palabra "revolución" es una de tantas que ha perdido su significado de tanto manosearla. Pero creo que se me entiende. Insisto: contra revolución, restauración.

Kabeltz- Esperemos que este no acabe como el de Varsovia con unos enemigos atacando y unos supuestos amigos contemplando tranquilamente el desastre.

Anónimo- Interesante reflexión. Sin embargo creo que hay pocas cosas tan diferentes como un gueto y un monasterio benedictino (Montecassino, luz de Europa). Si, el Papa cuando era cardenal hablaba de que los católicos tendremos que irnos a costumbrarnos a ser minoría. Predijo incluso una Iglesia más pequeña. Peor tomó el concepto de Toynbee, el de las "minorías creativas" como ejemplo de lo que tenemos que ser. El que se conforma con poner diques no tiene nada de creativo, y mucho de minoría. Cada vez más marginal e irrelevante.

Anónimo dijo...

Soy el anónimo de antes. Me interesaría que te explayes un poco acerca de las diferencias de que hablas. Gracias.-

Perlimplín dijo...

Post cooojonudo.

Kabeltz dijo...

Embajador, los supuestos amigos siempre miran el combate, o la ejecución, desde detras de las cortinas.

El amigo político es supuesto por que la puñalada se le supone.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- La diferencia fundamental que yo veo es que el gueto, tal como lo percibo, es una entidad cerrada en si misma a la que, por propia naturaleza y hasta convicción, no le interesa proyectarse hacia afuera excepto en ocasionales hechos tranquilizadores de conciencia.

El monasterio benedictino es esencialmente una obra de apostolado y por tanto su proyección exterior es parte de la razón de su existencia.

Perdona que sea tan lacónico en la respuesta pero para hacerlo adecuadamente requeriría más espacio y sobre todo tiempo para consultar al menos un par de libros que se me vienen a la cabeza. Es muy posible que lo haga y por tanto te de una respuesta más larga.

Perlimplin- Gracias hombre. Cuando quieras pasa a cobrar...je,je.

Kabeltz- Muy lúcido eso último. Y muy cierto.

AMDG dijo...

No, no era eso. Hay que iluminar, pero no derrochar la cera:

Marcos 6, 11

Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos, sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.

Embajador en el Infierno dijo...

AMDG- Me gusta cuando te pones en plan protestante haciendo estás peleas de citas. Claro que tu sabes más de esto que yo, je, je.... siempre me ganarás.