miércoles, abril 8

Los templarios y la crisis actual

El mayor problema que muchos economistas ven respecto a la actual crisis es lo que puede pasar de aquí a un par de años. Haciendo corta una historia larga se puede decir que desde por lo menos 1998 (Long Term Capital Management) se han venido resolviendo las crisis periódicas del capitalismo mediante inyecciones de dinero.

Esto se puede hacer de muchas maneras, pero ya se está dando el caso de utilizar la más extrema que es la de "imprimir" más dinero en efectivo (billetes, vamos). Es lo que se ha dado en llamar quantitative easing.

El primer día de primero de Económicas nos enseñaron que la consecuencia normal de este quantitative easing no es otra que la inflación e incluso la hiperinflación.

El asunto es algo más complejo que lo explicado en las cuatro frasecitas de arriba. De hecho solamente quería que sirvieran de introducción para que el personal echara un vistazo a este interesantísimo artículo donde el autor explica la situación de quantitative easing que se vivió en la Francia del siglo XIII y de como las autoridades solucionaron el problema echando mano de todos aquellos que tenían bienes susceptibles de ser utilizados para revalorizar la moneda: banqueros lombardos, judios y por supuesto los templarios.

El artículo termina de este modo:

Tenemos por tanto una situación de déficit público desbocado, escasez de liquidez acuciante, creación de dinero sin valor, precio del oro y de la plata disparado frente a la moneda en curso ¿les suena? Al final hay que pagar tantos excesos. En la época de Felipe IV pagaron lombardos, judíos y templarios. ¿Y hoy? ¿A quién quemarán en las hogueras mediáticas nuestros políticos para buscar un culpable al caos que han contribuido a crear?.


¿Hogueras mediáticas?. Creo que ha habido un par de ellas recientemente....

Por cierto, al autor del artículo lo conozco bien. Tiene una tesis doctoral escrita y calificada con la máxima nota precisamente sobre este tema. No es uno de esos esoteristas sacacuartos. Este hombre sabe y mucho del asunto de los templarios y sus derivaciones economico-financieras, particularmente sobre esto último.

15 comentarios:

Terzio dijo...

El caso de Philippe le Bel fue un avance de lo que la Iglesia podía esperar del "estado moderno" y sus representantes.

El inicuo proceso de los Templarios fue un primer capítulo al que siguieron otras dos secuelas tremendas: El "secuestro" del Papado en Avignon, y - como consecuencia derivada - el Cisma de Occidente.

Ese Felipe IV es una de los personajes más envilecidos de la historia. Hizo con descaro desvergonzado lo que tantos encubrieron antes. Y escogió la víctima más facil.

Aunque también hay que considerar las razones que hacían tan "apetecible" a Templarios etc.

Todavía, cuando saca alguien el tópico de que "el Papa venda los Museos Vaticanos..." etc. me echo a temblar. Porque siempre habrá un monstruo ambicioso y sin escrúpulos dispuesto a repetir la historia con la misma víctima.

Sólo cambiarán las circunstancias, pero serán los mismos lobos contra el mismo cordero (apetecible).

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Mendrugo dijo...

Sí que lo ha visto bien tu amigo, Embajador.
Yo no creo que vayamos a una nueva Desamortización: no por falta de ganas sino porque la Iglesia tiene poco patrimonio realizable.
Adonde ya están mirando los políticos con codicia es a los ahorros de la gente modesta: a los planes y fondos de pensiones, y en general a las entidades de inversión colectiva. El estado acabará quitándoles su patrimonio y cambiándoselo por deuda pública basura.
Que es lo mismo que aquello. Porque el patrimonio de la Iglesia, cuando lo tenía, se llamaba y era realmente el pan de los pobres.

bitdrain dijo...

Por los lares donde habito han rectificado los presupuestos generales de este ano (aprobados en diciembre pasado). Los han llamado de emergencia y no han dejado titere con cabeza, subida progresiva de impuestos generalizada. Los mas afectados han sido las familias, que pierden casi todo el incentivo fiscal por tener hijos...

Mendrugo dijo...

Pero aunque no la expolien, la Iglesia arderá en la hoguera. No hace falta que el chamuscado sea el mismo a quien se quiere robar. Las hogueras también sirven para distraer a la gente mientras se le roba, y para echarle a alguien la culpa de todo.

rojobilbao dijo...

El liberalismo austríaco se muestra tajante en este aspecto. Vuelta al patrón oro ipso facto. Y por supuesto, coeficiente de caja del 100%.

Lo demás es abocarnos a crisis cíclicas.

Yurremendi dijo...

Me temo que tocamos al corazón profundo de la economía moderna, esto es, el Arcano Monetario (pocos son los economistas que entiendan qué cosa sea el dinero, digo filosóficamente).

No sé hasta qué punto se puede trazar un paralelismo entre la historia de Felipe IV y los caballeros templarios, y el quantitative easing (engendro al que de ahora en adelante me referiré como QE, que queda la mar de esotérico).

A mi entender, en el ejemplo histórico de Felipe IV vemos la devaluación de una moneda en metálico que tiene un valor no solo nominal, sino intrínseco, en tanto los metales preciosos son un bien económico en sí mismos, con un valor de aceptación prácticamente garantizado. (Se podría afinar diciendo que el valor de los metales preciosos es también un valor atribuido, pero no necesitamos complicar ahora el argumento.) Si reducimos la cuantía de metal de una moneda le quitamos valor (se devalúa) y la inflamos de valor puramente nominal. Estamos manipulando torticeramente el valor del dinero.

Felipe IV necesitaría dinero para pagar sus deudas de guerra, y ello, me temo, porque no encontraba suficiente crédito. Es decir, que no encontraba quien le financiara su política exterior, o sea, quien creyera en el éxito de las misma y en la posibilidad de recibir un pago -con ganancia- diferido.

El QE no consiste en imprimir dinero para pagar deudas, aunque en cierto modo se le parece. Es más exactamente un intento de inyectar crédito comprando deuda. Los bancos centrales ofrecen dinero electrónico –que es verdaderamente dinero casi “divino”, creado ex nihilo, es decir, una ficción contable- a cambio de activos financieros de entidades tanto públicas como privadas. Vamos, que te doy dinero, o más bien, que te digo que te doy dinero, para que tú, que eres un banco o un gobierno, puedas pasar este dinero virtual a tus clientes (o a tus votantes), para que ellos puedan a su vez ejercer una actividad económica, a cambio de que cuando empiecen a ganar dinero “de verdad”, te lo vayan devolviendo y tú me lo vayas devolviendo a mí. No es cuestión de pagar deudas con dinero devaluado, sino de estimular la economía con dinero nuevo. En otras palabras, se trata de crear riqueza real mediante la distribución de riqueza ficticia.

Y esto porque la otra argucia para estimular la economía, a saber, la baja de los tipos de interés, el dinero barato, no está dando resultado.

Ahora bien, el crédito es eso, algo en lo que uno cree o no cree, como el dinero fiduciario solo tiene el valor de la fiducia, o confianza, que se le tenga. Así, si los bancos desconfían del nuevo dinero ex nihilo creatum, no darán crédito a las empresas ni a los particulares, y no se estimulará ni la actividad económica ni el consumo.

El QE es crédito que pretende (tautológicamente) crear confianza, porque el miedo que se tiene no es el miedo a la inflación (que el dinero pierda valor y los precios de las cosas suban), sino a la deflación -el horror de los horrores en economía- que los precios no hagan más que bajar y sean las cosas las que pierdan valor, porque entonces la actividad económica no encuentra aliciente.

El QE no tiene ninguna garantía de que vaya a dar los resultados apetecidos por quienes gestionan la economía. El QE representa, se admita o no, una medida de pura desesperación. Es la falsa economía apuntalada en un sistema de crédito monetario que ante el riesgo de colapso no encuentra otra salida que el aumento del crédito monetario. Es como el jugador de ruleta arruinado que no tiene más recurso, contra toda probabilidad, que doblar la apuesta para cubrir sus pérdidas. O la economía convertida en magia.

Embajador en el Infierno dijo...

D.Terzio/Mendrugo- La verdad es que cuando hablaba de culpables no era tanto en el estricto sentido económico (de donde sacar los cuartos). Desde luego uno de los históricos y más sobados motivos de ataques contra la Iglesia es su supuestas riquezas. Y desde luego en tiempos de crisis es su objetivo más goloso. Y respecto a lo que apunta Mendrugo, eso ya se está dando aunque la gente no se de cuenta. Todos esos planes de rescate y gasto público al final es sacar de todos para que se beneficien unos pocos. Y sobre lo segundo que dices, creo que lo que yo quería decir iba más en ese sentido.

Bitdrain- Junto a las notables injusticias de los presupuestos irlandeses hay que reconocer la valentía de su gobierno y clase política en general al no intentar ocultar (y por tanto postponer y posiblemente agravar) la dimensión del problema. Además si no estoy mal informado los mismos políticos han aprobado sus propias rebajas de sueldos. Lo cual, en los tiempos que corren, es muy estimable.

Rojobilbao- Yo lo del patrón oro no lo acabo de ver, la verdad. Debe ser mi (des)educación universitaria.

Yurremendi- Creo que lo que pones está muy bien explicado aunque yo haría ciertas matizaciones que no voy a hacer porque estoy muy cansado (fisicamente). Perdona.

Solo una cosa. Tal como yo lo veo, el dinero fiduciario se basa no solamente en la confianza que tu expones (y con lo que estoy de acuerdo) sino en la riqueza economica que se supone es generada por un país. En tanto que la masa monetaria crece por encima (en este caso salvajemente por encima) de la riqueza real que se crea eso necesariamente da lugar a la inflación. Por ponerlo de forma muy simple, si hay más billetes para comprar el mismo numero de cosas, el precio (no el valor) de la cosa sube.

Esto viene pasando en el mundo occidental desde por lo menos 1998, cuando cascó Long Term Capital Management, y en vez de dejar que las cosas siguieran el cauce "natural" capitalista se emitió más dinero para ocultar con billetes el problemón.

Desde entonces ha habido recurrentes episodios de inflación desbocada (las famosas burbujas). La gente solamente tiene conciencia de dos: la de Internet y la de la vivienda. Pero ha habido más: las bolsas, el petróleo, ciertas materias primas como el petróleo. Existe una masa brutal de dinero que se mueve de un mercado a otro inflándolos.

Curiosamente la inflación no ha sido tan pronunciada en los bienes de consumo (si excluimos la gasolina y la vivienda) posiblemente por tres razones: 1. El vicio por la novedad tan propio de la "cultura" moderna que multiplica hasta la saciedad los bienes de consumo disponibles, y 2. el exceso de capacidad utilizada en el mundo occidental en bienes de consumo básico, como los alimentos.

Hay más cosas, pero como te digo estoy un poco agotado estos dias.

Yurremendi dijo...

Embajador - Oye, tú descansa todo lo que haga falta, que esto sólo es un pasatiempo.

Sobre lo que apuntas, y cito :

"Tal como yo lo veo, el dinero fiduciario se basa no solamente en la confianza que tu expones (y con lo que estoy de acuerdo) sino en la riqueza economica que se supone es generada por un país. En tanto que la masa monetaria crece por encima (en este caso salvajemente por encima) de la riqueza real que se crea eso necesariamente da lugar a la inflación."

1) No olvidemos que "la riqueza que se supone es generada por un país" no es un dato objetivo y absoluto, sino que es también -en cierta medida- la confianza (o la estimación) de la riqueza que podría generar un país, y en esa estimación, que genera mayor o menor confianza, entran muchos elementos, también políticos.

2) Y uno de esos elementos, que destaco aparate, es, precisamente, el peso de la "economía financiera". Hay no pocas economías "nacionales" que se nutren en gran medida de los servicios financieros, por ejemplo la de Reino Unido. Son países que tienen capacidad de "generar riqueza", que duda cabe, pero esa supuesta capacidad, qué confianza puede generar aparte de la mayor o menor confianza que se le dé al dinero fiduciario?

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- Muy bien visto y si, estoy de acuerdo. Llamo tu atención sobre un punto clave de lo que yo escribí y tu citas, donde dice: "...la riqueza que se supone es generada por un país...". Muy importante el "se supone", no lo puse por casualidad, sino con clara intención, que es basicamente la que expones en el punto 1.

Sobre lo que decía de las burbujas. Dos noticias llamativas y que he visto juntas hoy mismo: esta y esta.

Yurremendi dijo...

Asoma la desinflación, y me pregunto si con el QE no se está tratando de contrapesar (y atajar) el riesgo de deflación.

A lo que dije en mi comentario anterior, se puede añadir que la economía financiera -en la que el dinero funciona como bien económico en sí mismo- no conoce fronteras nacionales, de ahí el empeño del la última reunión G-20 en responder 'globalmente'.

Cada vez tiene menos sentido hablar de la "economía real" de un país. Fagocitados estamos. Las sociedades que fueran antaño un valor en sí mismo están siendo disgregadas por los jugos gástricos de la Economía Global.

Yo ya me he apeado. El último par de zapatos que me compré son de madera.

P.S.: Ya has descansado lo suficiente? Claro, toda la Semana Santa haciendo de costalero...

Yurremendi dijo...

El Financial Times me contesta amablemente al interrogante que me hacía en el comentario anterior sobre el QE y el temor a la deflación :

http://www.ft.com/cms/s/0/92698d4c-2e53-11de-b7d3-00144feabdc0.html

Retail prices fall for first time since 1960(...)

The Bank has begun its unprecedented policy of quantitative easing – creating money to buy up gilts and corporate debt – in order to avoid inflation remaining too low for an extended period or even slipping into a deflationary spiral.

(P.S.: No sé por qué siempre que me meto a comentar algo en este blog acabo monologando. Debo de ser un auténtico peñazo. Cambio y corto.)

Embajador en el Infierno dijo...

Yurremendi- No seas llorón. En la de el big ban tu me dejaste colgando de la brocha. Dame un poco de tiempo que voy muy agobiado y te contestaré en esta.

Yurremendi dijo...

Embajador dixit :

"...estoy muy cansado (fisicamente). Perdona."

"...como te digo estoy un poco agotado estos dias."

"Dame un poco de tiempo que voy muy agobiado."

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"Esta noche no, cariño..."

Embajador en el Infierno dijo...

JAJAJAJAJA- Serás cabrón. Si, la verdad es que lo has clavado......no me "pones".

Yurremendi dijo...

No te lo reprocho, a todos puede afectarnos la desinflación.